Primera publicación que susto! La verdad, lo tenía separado en solo dos capítulos, pero eran demasiado largos, y no quiero aburrir a la primera… publicaré el resto en cuanto lo pase a la compu.

Inspirada en una pesadilla que tuve hace unas semanas (si, todas las sensaciones que se describen aquí las sentí, y fue horrible..) y en una canción (slow life – grizzly bear).


Estábamos en algo parecido a una isla, no sé. Todo era de colores fuertes, brillantes. Nos quedamos en una especie de media luna, algo pequeño, sentados en unas rocas. A nuestras espaldas había un bosque frondoso y oscuro. No era playa, creo, pues con suerte habían dos metros de distancia entre el bosque y el agua, y de éstos, uno y medio lo ocupaban las rocas. A lo lejos vimos al resto del grupo, ellos seguían avanzando, y nosotros nos quedábamos atrás.

Me sentía tan bien… no me importaba nada, ni la oscuridad tras nosotros, ni el viento helado que corrían, ni que nos quedáramos en vez de seguir al grupo, ni nada.

Cerré mis ojos en un intento de grabar en mi mente el momento. Lo quería, de verdad lo quería, sentía que por fin tenía un motivo por el cual despertarme cada mañana: verlo, observar sus ojos, su cara, acariciar su piel con mi mirada, sentirlo. Lo quería.. aún más, a veces (aunque al principio me esforzara de sobremanera para que no fuera así) pensaba que lo amaba…

No, no había ninguna otra respuesta lógica, lo amaba, era parte de mi vida, de mis pensamientos, ya no podía imaginar mi existencia sin él.

Pero de pronto no tuve que imaginarlo.

Abrí los ojos y ya no estaba, ahora caminaba lejos, junto al resto. La angustia se apoderó de todo mi cuerpo, era algo más allá de lo soportable, estaba desesperada. Me estanqué. Tenía un nudo en la garganta imposible de aliviar, mis pies no respondían y mis ojos.. aguados.

Intenté llamarlo, gritarle, para que recordara mi existencia. Y lo que encontré fue muchísimo peor. Sus ojos estaban llenos de rabia, tanto que me quemaban el alma.

No entendía nada, mi mente estaba al borde del colapso, y mi cuerpo estaba helado. Me empezó un mareo liviano, pero era incapaz de pensar en su por qué, no tenía cabeza para más. ¿cómo era posible? ¿qué.. qué había pasado? De un momento a otro sucedió mi peor pesadilla.. perderlo. Y es que no me imaginaba nada sin él, había pasado a ser tan importante que ni siquiera mi vida importaba si no estaba. Él ocupaba el primer lugar de mis prioridades.

El mareo ya era insoportable, así que me senté, pero seguí ignorando su razón. Y es que él era más importante que todo, más que comer, más que respirar, sin él ya nada de eso me interesaba.

Respirar! de eso me había olvidado! Tragué un respiro hondo para tratar de calmar mi corazón acelerado, peor al parecer no era suficiente. Por inercia empecé a respirar con ansiedad, el mareo parecía no querer abandonarme, pero claro, ahora era culpa mía, me estaba hiperventilando.

Intenté salir de ahí. Aunque prefería mil veces verlo lejos a no verlo. El hecho de que él desapareciera de mi vida era algo sólo comparable con la muerte, y aún así, la muerte se vería como una solución de lo más encantadora. Verlo lejos era de las cosas más dolorosas, pero totalmente soportable a no verlo más.

Pero intentar moverme fue de las cosas más estúpidas e ilógicas (aunque toda lógica se había ido junto con él). Me caí en medio de unas rocas, más parecidas a garras gigantes que a rocas, y creo que me rompí una pierna, no sé. Era un dolor tan, pero tan pequeño comparado con el que me invadía en ese momento, que no lo sentía, solo veía mi pierna sangrar.

Busqué una roca que me sirviera de asiento y me arrimé a ella.

Ahí quedé, acostada hacia un lado y con mis piernas abrazadas. Posición fetal, posición de inicio, como los bebés antes de nacer, y sí.. así de frágil me sentía.

Lo último que recuerdo haber visto era esa media luna, tan distinta a la del principio. Ahora era todo apagado. ¿cuándo había cambiado el clima? ¿cómo es que eso tan hermoso había pasado a verse tan gris en sólo unos instantes?¿..o habían sido horas? No sé, el tiempo para mí estaba detenido.

Luego de eso ya no vi nada más, era más fácil tener los ojos cerrados. Pero aún así no lograba controlar las lágrimas, la angustia era superior a cualquier otra cosa.

Era todo tan silencioso que podía escuchar el viento rozar mi cara, y era todo tan calmo que podía sentir como las lágrimas se abrían camino por mis mejillas y luego el viento luchaba por secarlas… pero era un batalla sin sentido, el viento perdía por mucho.

Mi mente quedó en blanco. Me sentí como sumergida en un plasma, lo suficientemente denso como para no dejarme caer muy rápido. Pero eso era lo que pasaba, estaba flotando, estaba cayendo sin dirección. Las lágrimas parecían menos densas, pues al despegarse de mi rostro se iban hacia arriba, como peces buscando comida. Ya no sentía mi respiración ¿se había detenido o sólo era que yo misma la ignoraba? ,debía ser la segunda, porque no sentía el mareo.. en realidad, ya no sentía nada más, se separaron mis átomos como si tuvieran cargas iguales, mi cuerpo estaba desintegrado, no podía sentir nada ligado a él.

Una corriente me movió. Mis partículas se reagruparon de golpe.


Si no dejara un agradecimiento a mi pequeña gusanito, sería de lo peor que hay en este mundo. Nena, te adoro... muchísimas gracias por pasarme esta página, y por estar ahí siempre.