Pienso en la oscuridad, reflexiono sobre mi existencia y la tuya. Aquí estamos como dos extraños y así es, porque no te conozco, ni tu a mí, nuestras miradas se cruzan; se cruzan de manera silenciosa y pienso quien serás, no me interesa tu nombre, me interesan tus sentimientos, lo que te inspira a ser como eres. Me interesa si te preocupas por el menos favorecido, si bajo esa carne fría hay un calido corazón.

No me interesa de donde provienes, sino lo que te hace un ser interesante, tus motivaciones, cuantas veces haz tropezado y haz seguido por el camino de la vida levantando la cara, sonriendo no porque tu vida sea perfecta sino para así motivar a que otros sonrían.

Tus ojos me guían por tu alma, por todo tu ser… No puedes mentir mientras sostienes la mirada y solo te queda afrontar la verdad, tu verdad, tu camino, el camino de todos los que pretenden ser lo que no son.