CAPITULO 11: PREPRACIÓN

Los días pasaban volando, no sabia como me las arreglaba para dividirme en tantas personas. Entre la escuela, la infinidad de trabajos que los maestros se empeñaban en dejarme, los entrenamientos normales y los extras debido a mi condición de miembro del equipo representativo; sumado a mi vida hogareña con Bruno. Pensaba que solo era cuestión de tiempo para que terminaran por internarme en un psiquiátrico.

Faltaba tan solo una semana para mi viaje a Monterrey y al parecer el mundo conspiraba en mi contra, los trabajo de mitad de semestre abundaban como nunca creí que vería.

Los entrenamientos eran cada vez mas desgastantes, amaba el combate; pero tener que quedarme una hora extra tres veces por semana para tratar de mejorar lo que no tenia arreglo realmente me molestaba, era una verdad de la vida que nunca sería buena en la kata, cosa que en un principio no entendía puesto que disfrutaba viendo como se ejecutaba, la elegancia de cada uno de esos movimientos y lo que representaban me fascinaba; y que al ser ejecutador por mi se convertían en una verdadera vergüenza.

-De nuevo, si quieres seguir en el equipo por lo menos tienes que conseguir quedar entre los tres primeros lugares de las categorías en las que compitas- declaro David, quien había sido asignado por Santillan para mi preparación. Cosa que obviamente le había caído como un balde de agua fría a Bruno, auque su intento de disimularlo me agrado enormemente.

-David podemos dejarlo, es un hecho que la kata no fue hecha para mi… o que yo no fui hecha para ejecutarla; llevamos semanas tratando de mejorarla y prácticamente no he conseguido la gran mejoría- comente mientras me mantenía en una de las posiciones mas complicadas, deteniendo la mayoría de mi peso en un solo pie simulando estar sentada mientras que el otro solo tocaba el piso con mis dedos simulando que tenia una zapatilla de tacón, mi espalda perfectamente recta y mis manos en una posición defensiva por demás extraña.

-Milena si de verdad quieres ir a Brasil, esto es necesario; ahora ejecuta la segunda kata, al avanzar a la segunda ronda debes participar con una kata diferente- comento ignorando mi queja. Sabía que tenía razón, las grandes cosas requerían de algunos sacrificios.

Comencé los movimientos de mi segunda kata, debían ser pausados, exactos…perfectos en pocas palabras. Me quede quieta en la posición de caballo; piernas abiertas simulando estar sentada, plantas pegadas al suelo, espalda recta y brazos en escuadra a los lados.

Se acerco a mi y coloco ambas manos en mis hombros, consiguiendo que mis omoplatos se ocultaran.

-Así es, ahora avanza sin levantarte, dos movimientos y haces una pausa- explico tranquilamente mientras lo veía como me observaba.

Me moví, pero me fue imposible disimular esa elevación de mi cuerpo cuando avanzaba.

De inmediato David vino hacia mi.

-Debes tratar de que prácticamente no se note cuando te alzas, inténtalo de nuevo- dijo al tiempo que colocaba sus manos en mis hombros para impedir que me levantara tanto.

Fue obvio que de esa manera no me eleve tanto.

-Asi, si tu me detienes no me levanto; pero no vas a estar en la competencia, no servirá de nada- me queje mientras me alzaba para descansar un poco las piernas o sufriría de algún calambre.

-Eso lo se, pero solo imagina que tienes un peso que te impide levantarte- comento, pero una perfecta figura me distrajo. Sonreí al ver a Bruno en las bancas.

-David podemos terminar por hoy, de verdad estoy cansada y tengo montones de trabajos que hacer para la próxima semana, además es viernes- sonreí suplicando internamente que me liberara.

-OK, ya terminamos por hoy, y si se que es viernes; pero la competencia es en una semana… ya tendrás tiempo después para salir de fiesta- dijo con una media sonrisa.

Sonreí por su comentario y abandone mi posición. Estire mis piernas y dirigí una mirada divertida a Bruno.

Partí a los vestidores y me di un baño rápido, al salir ya me esperaba mi niño fuera de los baños.

-¿Al fin acabo tu tortura?- Pregunto serio.

-Si- respondí para robarle un beso –Ahora a mi otra tortura- dije con pesar para dirigirnos al Sky.

-En serio todo esta en tu contra- dijo divertido.

-Muy gracioso, no se como tu puedes estar tranquilo – me queje.

-Simple, tengo mas o menos buena suerte… si quitamos el hecho de que ya no tengo tanto tiempo contigo, si tengo buena suerte y mis maestros no son unos pesados- explico tranquilamente para pasar un brazo por mi hombro.

-Pues creo que deberías pasarme un poco, porque solo tengo esta semana para entregar mis trabajos y estudiar, porque regresando del torneo solo quedara otra semana para iniciar los exámenes,…ya quiero paz- comente esperanzada.

-Dos semanas, solo dos y todo se calmara- dijo para besar mi coronilla, pase mi mano por su cintura.

En el camino de regreso a casa me quede dormida, de verdad estaba cansada; todo mi cuerpo dolía.

-Amor… ya llegamos- dijo mientras sentía como me alzaba en brazos.

Sin abrir mis ojos rodee su cuello y me apoye en su hombro.

Me subió al depa y fue a recostarme a la cama.

-Me levantas en una hora por favor, tengo que comenzar con ese proyecto- pedí mientras me removía en la cama.

-Si, descansa un poco- respondió para besar mi frente.

Dicho eso, me hundí en los brazos de Morfeo.

Estaba en el parque que quedaba cerca de mi casa. Me giraba y veía el rostro de Bruno.

-Te juego unas carreras- dijo para comenzar a balancearse en el columpio, de inmediato comencé a balancearme.

-Eso es trampa, me dijiste y ya estabas balanceándote- reclame mientras movía mis piernas tratando de alcanzarlo.

- No es trampa- dijo mientras lo veía saltar del columpio en movimiento.

Aterrizo mal y yo quise parar mi columpio para ayudarlo pero no podía.

-Cie…- me quede a medias cuando veía a Jimena acercarse a nosotros.

-Hermoso, te hiciste daño- pregunto mientras se arrodillaba a su lado y revisaba su pierna.

-No, no fue nada amor- respondía y sentí como algo se rompía dentro de mí.

-¿Amor?- preguntaba sin poder evitarlo.

-Claro Milena que creías, que una chica tan masculina podría interesarle a algún chico; por favor- declaraba y me sorprendí, pero no por las idioteces que dijo si no porque Bruno no hacia nada por defenderme.

-Jimena, te dije que ya la dejes para mi es como una hermana- decía y yo no podía mas que bajar como podía y echarme a correr.

Corrí sin rumbo, solo quería regresar a mi verdad, a Mi Bruno, el que me quiere, el que me dijo que tal vez nos casaríamos; el que decoro mi casa y preparo la cena.

No dejaba de correr, y fue cuando entendí que era un sueño.

Trate de tranquilizarme, deseando poder despertar. Volver a la realidad y sin darme cuenta empecé a llorar.

Alguien me removía, podía sentirlo y yo quería despertar, pero no podía.

-Por favor sácame, por favor- decía a quien tratara de salvarme.

-Milena,…amor despierta- pedía mi Bruno, poco a poco fui abriendo mis ojos.

En cuanto lo tuve frente a mi, lo rodee con mis brazos sintiendo su calor. De inmediato me abrazo.

-¿Que paso, que soñabas?- pregunto.

-Pesadillas,…solo pesadillas. Repite lo que dijiste al despertarme- respondí aferrándome a el.

-¿Que cosa, que quieres que te diga?- susurro tiernamente.

-Milena, amor; me dijiste amor- dije contra su oído respirando su aroma.

-Amor- dijo mientras pasaba sus dedos por mis cabellos.

Lagrimas reales escaparon de mi.

-¿Cielo, dime que pasa; que tienes?- comento separándome un poco de el para mirarme a los ojos.

-Ya te dije que solo fue una pesadilla- respondí para después callar cualquier otra pregunta con un beso.

Me separo de el.

-¿Qué clase de pesadilla que pides que te saque de ella y luego me pides que repita lo que dije-

-Dije eso… ¿en voz alta?- pregunte nerviosa.

-Si, lo dijiste; pero antes comenzarte a moverte en la cama, iba a despertarte cuando pediste que te sacara…. Milena que soñaste- explico.

-No se, solo se que me querían alejar de ti- dije aferrándome nuevamente a el.

-No te preocupes solo fue una pesadilla-

-Lo se-

-Últimamente has tenido muchas pesadillas eso me preocupa- dijo serio.

-No es nada no te preocupes- dije al tiempo que me separaba de el para verlo con una sonrisa en mi rostro.

-Voy a refrescarme para empezar con ese proyecto- comente para levantarme de la cama.

Fui al baño, donde me deje caer en el escusado. No sabia bien que era lo que había soñado, pero casi podía asegurar que de nuevo Jimena estaba presente; realmente yo también comenzaba a preocuparme de estas pesadillas, tal vez tendría que ir al medico; tal vez realmente me estaba volviendo loca.

Me refresque un poco y respire profundamente.

-No puedes volverte loca- dije a mi reflejo en el espejo.

Salí para regresar al cuarto y empezar con ese proyecto.

-¿Ya estas mejor?- pregunto Bruno en cuanto me vio entrar.

-Si, no te preocupes; solo fue una pesadilla- comente con una sonrisa para tranquilizarlo.

Camine al escritorio y tome asiento, prendí la lap top y en cuanto se cargaron los programas una ventana se abrió.

Fernando dice: Hola, que milagro que apareces

Era Fernando.

Respondí de inmediato.

Yo digo: Hola, si es que ando vuelta loca, el mundo esta en mi contra…. Y mis maestros, jajajajaja y tu como estas???

Fernando dice: Jajajaja yo estoy bien, gracias por preguntar. Me entere que vendrás, es cierto???

Yo digo: Como corren las noticias, … si ire la proxima semana.

-¿Quien es… Melanie?- pregunto Bruno que estaba recostado en la cama.

-No, es Fer; ya se entero que iremos la próxima semana-

-Ah, salúdamelo- Comento medio sonriendo.

Yo digo: Bruno te manda saludos.

Fernando dice: Oh… eso es nuevo, ya me supero ?? jajajaja

Yo digo: No seas asi, y por lo que veo si; tiene nuevo objeto de odio, jajajajaja

Fernando dice: Oh y eso ?? Algún compañero de clases???

Yo digo: No, mi compañero del karate, ya lo conocerás en el torneo.

Fernando dice: Eso es una invitación a tu torneo???

Yo digo: Supongo que si, me tengo que ir…tengo pilas y pilas de trabajos para entregar y debo estudiar, te veo el proximo fin, Cuidate mucho.

Fernando dice: Oki saludos a Bruno y que estés bien (F)

Cerré la ventana antes que Bruno viniera a saludarlo personalmente.

Estaba por salir del chat cuando otra ventana se abrio.

Mela dice: Hey ya dejaron los arrumacos por un rato, ya nunca estas

Yo Digo: ja……….ja………ja, no estoy porque he tenido mucha tarea, no por otra cosa, además que haces preguntándome eso, creo que dije que no te diría nada.

Mela dice: todo listo para el próximo fin??? Los chicos estan felices por verlos, ya tengo las camisas, estan hermosas te lo juro

Yo digo: Camisas???... dios ya me voy o de verdad enloqueceré. Te cuidas, le das un beso a Emma de mi parte y nos vemos el proximo fin.

Mela dice: ya tan rapido te vas, es viernes !!! que tarea tienes que hacer…tienes todo el fin de semana

Yo digo: Si me voy… un trabajo para mis exámenes,…chaito (K)

Cerre la ventana antes de que otra queja viniera y salí del chat.

Saque mi libro de la mochila y comencé a teclear, tenía que hacer un articulo de un supuesto acontecimiento y además crear las pruebas en las que se basaría el articulo.

Apenas llevaba tres renglones cuando mi mente se bloqueo, me quede en blanco.

Para mi es como una hermana

Esas palabras me asaltaron en el vacío.

Tome la lap top y fui a la cama a lado de Bruno.

-¿Tu haciendo tarea en la cama?... veo que al fin tengo una buena influencia en ti- comento mientras me hacia espacio a su lado besaba mi mejilla.

-Si, creo que es mejor estar a tu lado- me acomode recargándome en su pecho y peleando por disipar esa oración. El no me veía como una hermana, nunca lo haría.