No estaba segura de lo que acababa de pasar, pero de estar en los brazos de David me encontraba siendo arrastrada por Bruno.

-¿Qué te pasa por que me jalas?- reclame por mas molesta por su actitud.

-¿Qué, que me pasa?, que acabo de ver a mi novia en los brazos de alguien que no soy yo, eso me pasa, ¿Se te hace poco?- respondió en tal tono que no lo reconocí, estaba realmente molesto, jamás en mi vida lo había visto así.

-Fue solo un abrazo, no le veo lo malo, además que no te alegras por mi, soy la campeona nacional de mi categoría- dije tratando de que saliera de su trance; era mas que obvio que ese no era mi novio.

-No me quieras cambiar el tema, no estamos hablando de tu triunfo; estamos discutiendo que en vez de venir conmigo fuiste con el- me tomo por los brazos tan tosco que me estaba haciendo daño.

-Bruno me estas haciendo daño, suéltame- pedí y sin darme cuenta mis ojos comenzaron a nublarse.

-Dime porque lo fuiste a abrazar, sabes que lo detesto y es lo primero que sabes hacer cuando entrenas, ir con el, casi puedo asegurar que tu pediste que el te entrenara-

-De que estas hablando, Bruno te estas oyendo; no sabes ni lo que dices, claro que yo no lo pedí, Santillan lo escogió, y ya te había dicho que el me caía muy bien, pero solo eso, no se porque ahora dices esas cosas- explique, ahora con lagrimas pero esta vez eran de coraje, no entendía de donde venían estos reclamos estupidos.

-Solo es eso, no será que te gusta, te la pasas alabándolo, David esto, David aquello; ya estoy hasta la coronilla de oírte hablar de el, si sigues en el karate vas a conseguir un nuevo instructor, y no quiero que te le vuelvas a acercar, me oyes- dijo esto ultimo mientras me sujetaba de la mandíbula y me obligaba a verlo.

-No, no voy a hacer nada; porque no estoy haciendo algo malo, no se que te esta pasando; pero si esa va a ser tu actitud, terminamos; no estoy loca como para permitir esto- le quiete la mano de mi cara, me estaba lastimando – Y de verdad estas enfermo si tienes tantas dudas acerca de mis sentimientos por ti-

En ese momento vino Emmanuel a mi encuentro.

-Que demonios te pasa imbecil, como te atreves a tratar así a mi hermana- reclamo al tiempo que lo venia venir con toda intención de soltarle un buen golpe.

Lo intercepte enseguida.

-Déjalo Emmanuel, no se que lo poseyó; pero espero que medite todas las cosas que dijo- tome a mi hermano del brazo para volver adentro y recibir mi medalla.

Al entrar todas las miradas se posaron en mi, con toda la dignidad que tenía; camine ignorando los murmullos que oía al pasar por las gradas, todos los presentes eran testigos del trato de mi novio, y sabía que por mas que explicara que esta había sido la primera vez; nadie lo creería, todos dirían que me hallaba en negación y todo eso.

Santillan me intercepto cuando iba por mis cosas.

-¿Estas bien?- cuestiono con evidente preocupación.

-Si, por supuesto; cuando harán la premiación; ya quiero ir a celebrar- comente haciendo uso de todo mi control para no soltarme a llorar por lo que acababa de pasar.

-En unos momentos-

-Esta bien… Santillan, puedo ir hoy a mi casa; mis amigos prepararon una fiesta por esto- pedí aunque sabía que realmente no estaría en esa fiesta.

-Si, por supuesto; pero tienes que reportarte mañana para el regreso- contesto de inmediato.

-Claro, no te preocupes por eso-

Fui por mis cosas y estaba David.

-No me digas nada por favor, no lo necesito- pedí antes de que me diera algunas "Palabras de aliento" que sinceramente no necesitaba.

-Sabes que cuentas conmigo- declaro antes de alejarse.

Recogí mis cosas y fui al centro de la explanada, para esperar la premiación.

El entrenador que me premio, me dio una mirada de lastima que odie con todo mi ser, no era una victima,…bueno en este instante si; pero ellos estaban asumiendo una vida de esto.

Apenas termino la ceremonia me encamine a… al auto de mi hermano; pero no quería ir a casa, no quería estar con ellos y que me dieran sus palabras de aliento y propuestas para desquitarse de Bruno, no necesitaba eso.

Mi cuñada junto con mi hermano, seguidos por el resto de mis amigos y Fernando vinieron enseguida.

-No me digan nada por favor, Emmanuel solo ocupo que guardes mi maleta; yo regreso por mi cuenta a la casa-

Fernando me dedico una mirada especialmente preocupada.

-Estoy bien Fer, solo tengo cosas que pensar- le dije para regalarle una ligera sonrisa.

Emmanuel tomo mi maleta, pero recordé sacar mi ipod y mi cartera, no sabia que tanto necesitaría caminar para entender lo que acababa de pasar.

Comencé a vagar sin un rumbo fijo, veía el rostro de Bruno tan cambiado por el coraje, estaba irreconocible.

Y yo que pensaba que estaba aceptando a David, todo eso solo era una fachada; realmente no confiaba en mi o que alguien me explicara que lo poseyó para que actuara como lo hizo, jamás le di un motivo para tal desconfianza; que yo pedí a David, era tan desquiciado nunca me paso por la cabeza que el pudiera pensar que yo lo había escogido como mi entrenador. Nunca.

Que me gustaba, otra locura mas, yo solo tenia ojos para el, nunca desde que deje de pelear con mis sentimientos por el, estuve tan en paz conmigo misma como lo estaba hasta hacia… nada. El era mi complemento y acababa de terminar con el ¿De verdad acababa de terminar con el?, no podía ser cierto, el reflexionaría, lo haría y cuando se diera cuenta iría a pedirme perdón, el lo tenia que hacer; por que el simple hecho de pensar en la palabra terminar, me desgarraba.

Yo y el vamos a casarnos, y tener una hermosa casa igual que nuestros padres, el sería un exitoso abogado y yo una famosa reportera. Viajaría a Brasil para el próximo torneo y él me acompañaría, así debía ser; no podíamos estar el uno sin el otro.

Cuando me percate del lugar donde me encontraba uno de mis sueños vino a mí. Estaba en un parque, con columpios; fue tan claro que en ese momento todo el sueño me inundo. ¿Y si el seguía enamorado de Jimena?, las lagrimas al fin escaparon de mi. Era una locura, eso no era posible; de haber sido así no me hubiera esperado, no me querría solo para el, tenía que alejar esos pensamientos de mi, no eran ciertos, ninguno, yo era su indicada y él era el mío.

Me senté en una banca y me puse mis audífonos. Whisper in the Dark inundo mis sentidos, el nunca me hubiera hecho un disco, si no me quisiera. Las cosas se solucionarían.

Deje que su disco sonara para ponerme en pie e ir a festejar mi triunfo. Tome un taxi y fui a mi casa.

Al llegar todos me miraron extrañados, seguramente fue por la sonrisa que tenia en mi rostro.

-No se preocupen, es algo que solucionaremos; en cuanto reflexione lo que hizo me llamara- explique tranquilamente.

-¿Solucionar?, un gancho es lo que solucionaría lo que hizo ese patan- apunto Fernando de inmediato.

-Fer, se que no me creerás; pero esta es la primera vez que pasa, creo que me conoces como para saber que la campeona nacional nunca se dejaría tratar de esa forma, o no- señale sonriente.

-Claro que lo sabemos peque, y en cuanto vea a ese tonto lo golpeare por la idiotez que hizo- señalo Melanie mientras tomaba mi mano y me conducía al comedor.

Agradecí su comentario, pues al parecer todos le hicieron caso y la celebración dio inicio. Charlas amenas y sencillas fueron el orden, y a pesar de que estaba feliz por estar ahí con mis amigos me faltaba él.

En la noche los últimos en irse fueron mi cuñada y Fernando.

-Voy a llevar a Melanie a su casa, no tardo- apunto Emma, para salir en su compañía y que solo quedáramos Fer y yo, mis padres y Tristán ya estaban en la planta alta.

-¿Sabes que cuentas conmigo verdad?- dijo mientras tomaba mi mano. La retire de inmediato.

-Si, Fer lo se; pero te repito que todo se solucionara, no tienes de que preocuparte- sonreí para darle un abrazo y despedirlo.

En cuanto se fue subí a mi cuarto y ahí me quede con mi celular a un lado, esperando su llamada. Sin darme cuenta Morfeo me reclamo.

Imágenes confusas invadieron mi mente mientras que el mas horrendo de los dolores pulsaba mi sien. No veía nada claro, solo era flashes de escenas, como cortos de una película, me desperté para encontrarme completamente empapada en sudor y con ese dolor aun atacándome.

Baje a la cocina y busque una pastilla en el cajón, de inmediato recordé la vez que se había quedado a dormir conmigo,… la primera vez. En todos mis recuerdos estaba el, en todas mis vivencias una u otra cosa me lo recordaba. Decían que el había sido mi final de mi anterior vida, y yo lo veía como mi principio a esta, el chico que espero dos semanas a que despertara, el que llamo por primera vez peque, el que… el que, maldito dolor, las pastillas no conseguían quitarlo.

Regrese a la cocina y tome una segunda pastilla para regresar a mi habitación, tal vez hubiera llamado y yo no tenía el celular conmigo. Entre revisando la pantalla: nada, ni un mensaje; solo esperaba que no anduviera solo y que por nada del mundo tomara.

No se que fue, si el dolor o el cansancio, pero me quede dormida.

Al día siguiente me levanto una molesta punzada, que sin embargo solo hizo que me cubriera con la almohada, no quería ver a nadie que no fuera Bruno.

Emmanuel pareció no oír mi suplica silenciosa, pues vino a tocar a mi puerta.

-No hay nadie, es muy temprano- dije y desee que así fuera, porque la punzada no se quitaba.

Entro sin mas.

-Solo vengo para mostrarte lo que creo que no viste bien- señalo para sentarse en una orilla de mi cama. Me removí molesta para verlo, y lo encontré sosteniendo la videocámara.

La tome y observe atenta.

Lo que vi me dejo muda.

Yo saltando de felicidad corriendo hacia David y lanzándome a sus brazos enroscando mis pernas a sus caderas en un fuerte abrazo aforrándome con mis brazos a su cuello, en unos instantes Bruno llegaba y me bajaba jalándome y gritando como loco poseído, empujando a David para que me soltara, sujetándome de la muñeca me arrastraba a la salida.

-Eso es lo que paso, así lo vio todo el mundo, cierto; por eso me miraban así, pero Emmanuel no se que le paso, el sería incapaz de lastimarme; solo fueron los celos, viste como me colgué a David;… -

-¿Y todo lo que te dijo, lo escuche todo… eso de que te gustaba David; eso también fueron los celos?- interrogo.

-Claro, celos excesivos; pero solo celos, no trates de ponerlo como villano, en estos momentos los dos estamos demasiado presionados, la próxima semana comienzan los exámenes y venir… bueno fue extraño- explique tratando de excusarlo.

-Piénsalo bien, yo se lo mucho que lo quieres; pero si con un poco de presión reacciono así, imagina como será mas adelante, si el no te puede acompañar, que hará, golpeara a medio mundo, amenazara a todos; sabes que eso no es correcto… solo piénsalo-

Se levanto para dejarme a solas y que meditara lo que me acaba de decir, era una locura total; yo sabia que no podía ser cierto, Bruno no era así, el no se estaba comportando de manera normal; pero debía saber el porque de su actuar, sabía que tenía una buena razón y la averiguaría.

Me levante con un propósito fijado, me bañe y arregle para desayunar, aunque la verdad era que no tenia hambre, lo único que quería era arreglar las cosas con Bruno y volver a la normalidad.

Desayune lo más rápido que pude y le pedí a Emmanuel el carro para no perder el tiempo. Tome un bolso, metí mi celular y partí.

Mis ánimos estaban renovados, todo se solucionaría.

Conduje con cuidado a su casa, aparque en la entrada de su calle y baje.

Avance por la banqueta solo para detenerme en seco. De nuevo estaba soñando, Bruno estaba en los brazos de Jimena, me quede como una estatua observando el cuadro, mientras sentía como me fallaban las piernas y caía de rodillas. Y fue cuando Bruno volteo a verme, un segundo basto para que me pusiera de pie y saliera corriendo de regreso al auto. No quería escucharlo, no quería saber nada.

Me encerré y de inmediato pego en el vidrio pidiendo que bajara para explicarse. Ni siquiera lo voltee a ver.

Entonces lo mas extraño del mundo paso, nuevos flashes vinieron; pero ahora en cámara lenta y lo vi todo.

Bruno diciéndome que nunca la olvidaría, abrazándola; a mi misma llorando por el, fueron tantas cosas a la vez, y luego apareció Fernando. El sonriente esperándome en su moto, sosteniendo un globo y flores, el viéndome pelear.

Era tal el contraste, con Bruno era dolor y con Fer solo veía paz. Pero porque hasta ahora venia todo esto a mi, porque de manera tan cruel me mostraban el pasado que había olvidado, para que me regresaban mis recuerdos; solo para ver que tal vez, la decisión que había tomado no había sido la correcta.

Encendí el motor y salí de ahí, necesitaba tanto pensar, aclarar mis ideas y que alguien me dijera si eran recuerdos o alucinaciones. Conduje sin un rumbo, o al menos eso creí hasta que aparque afuera de su casa; la otra cara de mi vida pasada.

Me di un golpe mental, que le iba a decir. Fernando creo que he recuperado mis recuerdos y ahora veo que tu solo me diste paz, creo que me equivoque al dejarte ir, no; eso no era verdad, porque a pesar del dolor que me invadiera; seguía queriéndolo; aunque tal vez el a mi no. Ahora mas que nunca entendía la frase de que el amor es ciego.

Encendí de nuevo el motor, debía regresar a casa, necesitaba hablar con Emmanuel. Un leve golpe en el cristal me sobresalto enormemente. Era Fernando.

Sin más que hacer, baje la ventanilla.

-Hola- salude aparentando normalidad.

-Hola, que te trae a mi puerta- pregunto con una radiante sonrisa, que me recordó un partido, ese partido donde me reconoció y sonrío de igual manera.

Salí sin meditarlo y lo abrace.

-Fer creo que mis recuerdos volvieron-


Capi dedicado a mis archivos perdidos, se que estoy loca pero mi mal humor y después la nostalgia por su perdida me ayudo a que este capitulo saliera como deseaba y en una sola noche, lo pueden creer. (23 y 24 de agosto 2010).

Para mi suerte y alivio…los archivos si se salvaron, jajajajajaja, solo tuve un susto de muerte.

Me retiro para actualizar A MITAD DE CAMINO.

Kisses :D (K)