«Mayday, mayday.
Ains, quedó bien gay. Ya qué.
Plagias = mueres, ¿vale? Gracias.

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Promises

« Algún día estarás a mi lado, y entonces aprenderé a sonreír »

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No tengo idea de por qué hago esto. No sé porque te observo sin querer hacerlo, porque la visión que tengo ahora me hiere, me duele y no obstante. no aparto la mirada. No lo hago porque me permito mirar lo que quiero, lo que más anhelo. Lo que me merezco. No es justo. Yo quiero eso, aunque no tenga posibilidades.

Tienes novia y la adoras. He visto cómo la miras. Cómo la abrazas, cómo la besas. La forma tan delicada en que la tomas por la cintura y la acercas a ti; el amor con el que acaricias su rostro, su cabello; el cuidado con el que la tratas.

Eres perfecto, amable y sincero. Tan transparente, hermoso y sumamente puro. Pero a la vez tan inocente e ingenuo, incapaz de lastimar a una mosca, ni siquiera osas pensar mal de alguien. Y se han aprovechado de eso. Has puesto tu frágil corazón en manos de tu pareja. En manos de la pareja que nunca te amará. Y repito, no es justo. Porque yo podría… yo puedo darte lo que buscas, lo que quieres, lo que necesitas. Lo que mereces.

Puedo mirarte con adoración, como si fuera un ciego mirando el cielo por vez primera; puedo tocar tus finas facciones con sutileza, como si fueran delicadas burbujas de jabón que pueden romperse al mínimo roce. Puedo abrazarte con cariño, rodearte con mis brazos, protegerte de todo mientras cada poro de mi piel respira adoración, fundiéndome contigo, como si fuéramos uno solo.

Y puedo besarte fieramente o con lentitud. Besarte hasta no poder respirar, hasta que lo pulmones me ardan y nos debamos separar. Besarte como si fuera la primera y última vez que nuestros labios se unen, ambas. Besarte como si nuestras vidas dependieran de ello. Besarte presionando mis labios suavemente con los tuyos, entreabriendo la boca para embriagarme de tu dulce aliento almizclado, mientras siento cómo me sonrojo y oigo los latidos de mi frenético corazón tras las orejas, mientras siento como sonríes contra mis labios.

Besarte de forma que te haga saber que te pertenezco, sin importar las posibilidades, situaciones o adversidades. Que te pertenezco sólo a ti, a nadie más nunca. Porque sólo por ti moriría, lloraría y mentiría; por ti afrontaría mis grandes miedos y revelaría todos mis secretos. Por ti daría todo teniendo nada.

Y tal vez sólo sea un capricho, pero yo sé, que esto que se ha formado es algo que va más allá de un insípido "me gusta". También sé que no tengo posibilidad alguna. Tú estás con otra, y yo, qué va, sola. Pero podría hacerte feliz y darte lo que ella no te da, lo que no puede y nunca podrá.