Año 7

Poema sobre comida

2/20/08

El cocido de mi abuela

La madre de mi madre era gran cocinera.

Preparaba unos platos imposibles de olvidar.

Paella, tortilla, guiso de ternera,

caldereta de pescado, gazpacho y calamar.

Pero a mí de pequeña

lo que más me gustaba

era el cocidito madrileño,

que es como una mezcla de cuentos de hadas,

diversión con amigos y buen sueño,

porque lo tiene todo reunido, y no exagero.

Ya va todo en la olla,

patatas, zanahorias y cebolla,

aceite, ajo, repollo…

Ahora todo se rehoga.

Carne de pollo, morcillo, chorizo y jamón.

Añade agua y sal para crear sensación.

Y al final los garbanzos en bolsa de ganchillo,

que queden tiernos, enteros y amarillos.

Horas y horas estaba mi abuelita

quitándole espuma a la marmita.

Cuando está todo preparado,

se saca cada ingrediente por su lado.

De primero, fideos con el caldo.

De segundo, verdura con garbanzos.

Y de tercero,

la carne que te quita toda el hambre.

Hace un año que mi abuelita se ha ido,

y desde entonces no hemos tomado cocido,

pero aunque yo la eche mucho de menos,

estoy segura que en el cielo,

los ángeles están mejor alimentados

a base de cocido madrileño.

~Lenora