Atraso monumental, cambio de nombre y un montón de cosas más pero lo importante es que ya estamos aquí ¿no? Disfruten la lectura y nos leemos abajo.


Sex, Drugs and… a Baby?

Capitulo II

"Del porque cupido no es una rubia"

The day we met was like a hit and run
And I still taste it on my tongue
The sky was burning up like fireworks
So many want you oh so bad it hurts
But girl, in case you haven't heard

I used to be love drunk
But now I'm hungover
Love is forever
Forever is over
We used to kiss all night
Now it's just a barfight
So just call me crazy
Say hello then goodbye

Love Drunk/ Boys like Girls


Tic. Tac. Tic. Tac.

¿Era su imaginación o los minutos pasaban desesperadamente lento? Resopló enfadada y se pasó una mano por la frente limpiándose el sudor. Genial, solo esperaba comenzar derretirse más rápido a fin de terminar con esa tortura.

Miro de reojo al joven a su lado y se mordió el labio inferior reprimiendo sus ganas de hacer quien sabe que cosas indecentes con él en ese mismo instante. ¡Dios! ¿Acababa de pensar que Dick Grayson se veía sexy recargado en la pared con los brazos cruzados a la altura del pecho y el ceño fruncido? Definitivamente eso de estar encerrada en un cubículo de un metro y medio por un metro y medio comenzaba a afectarle la cabeza y las hormonas.

— ¿Qué tal van con eso? —preguntó Emma cambiando de posición dentro del minúsculo probador.

—Ehh…— Tiffany no parecía muy segura de que responder— ¿Quieres que te diga la verdad o una mentira que nos haga sentir bien a todos?

—Rubia— gruño la pelinegra, haciendo que Tiffany se estremeciera de miedo. Ya se imaginaba muriendo a manos de Emma en cuanto la sacara de ahí.

—Creó que lo mejor será llamar a un cerrajero— dijo la vendedora, una muchacha regordeta y pelirroja, sentándose en el suelo junto a Tiffany.

— ¿Y contarle a alguien más el porqué terminamos así? — preguntó Emma con tono de reproche, dirigido a su mejor amiga — No gracias, prefiero quedarme aquí toda la noche.

—Perfecto— dijo Veronika estirándose para espabilarse— Porque ya estamos por cerrar.

— ¡Ella esta bromeando! — chilló Dick mientras golpeaba la puerta tratando de llamar la atención de la vendedora.

—Por supuesto que...

—Cierra el pico Johnson— respondió él dejándose caer junto a ella— De cualquier manera todo el mundo va a enterarse de que vamos a tener un bebé.

—Creí haberte dejado claro que tú no ibas incluido en esto— contestó Emma de manera brusca, y tanto Tiffany como Dick pusieron los ojos en blanco por su terquedad— Ahora, si no vas a hacer más que comentarios molestos mejor vuelve a quedarte callado.

El bufó antes de dirigirse a Tiffany.

—Tenías que meter un alfiler en la cerradura ¿eh?

—No molestes— respondió ella antes de recargarse contra la puerta del vestidor.

Joder, todavía que actuaba como una buena amiga tratando de ayudarles a resolver sus diferencias y ellos le hablaban como si hubiera provocado el apocalipsis. Típico.


La muchacha de cabello negro cerró la puerta de entrada de un azotón y se dirigió a la cocina pisando fuertemente, haciendo que los vecinos del piso de abajo se enteraran de su enfado.

— ¿Y bien? — Preguntó su compañera de apartamento saliendo de la nada— ¿Qué tal te ha ido? ¡Cuéntamelo todo! — pidió mientras daba saltitos de emoción. Emma le dirigió una mirada iracunda antes de encerrarse en su habitación.

— Pedazo de idiota — Esa era la puerta del armario siendo cruelmente azotada por Emma— Como si yo lo necesitara — Y ahora el contenido de los cajones desparramándose por todo el suelo. Tiffany miró su reloj y soltó un suspiro al tiempo que se recargaba contra la pared, conocía lo suficiente a Emma como para saber que tardaría al menos otros quince minutos en deshacerse de su enojo destrozando su habitación.

— ¿Debo deducir que no ha salido como esperábamos? — preguntó la rubia del otro lado de la puerta, misma que en ese momento se abrió, dejando ver a Emma y el aura homicida que la rodeaba, la chica tragó saliva y esbozó su mejor sonrisa de pasta de dentífrico al tiempo que rogaba en su mente que su compañera de piso no la asesinara ahí mismo por tratar de brindarle un poco de apoyo.

La pelinegra le miro con el ceño fruncido durante lo que pareció una eternidad hasta que sus músculos faciales se relajaron formando algo que parecía ser una sonrisa.

— ¿Te parece si vamos por comida china? — preguntó Emma poniéndose su chaqueta y sacando su bolso de debajo de un montón de ropa. Tiffany le miró algo asustada ¿Esos ataques de bipolaridad iban incluidos en el embarazo?

— Esto… vale— contestó Tiff yendo a su habitación para buscar su monedero y un abrigo. Emma suspiro y se dirigió a la puerta para llamar al elevador topándose con Dick parado en el umbral de la puerta.

— ¿Qué te parece si mejor comemos helado y vemos una película? — cuestionó Emma al tiempo que le cerraba la puerta en la cara al muchacho. Tiffany se quedo parada a la mitad de la sala, extrañada por la actitud de su amiga.

— Vale…— respondió dejando su chaqueta en el sofá y buscando el control remoto cuando los golpes en la puerta llamaron su atención.

— ¡Johnson, abre maldita sea! — dijo Dick mientras golpeaba la puerta fuertemente.

— ¿Ese es Dick?

— Yo no escuche nada— contestó Emma, sin dejar que Tiffany se acercara a la puerta para abrir— Debe ser tu imaginación.

— ¡EMMA! — gritó Dick, haciendo que ambas pegaran un salto… vaya que tenía pulmones. Tiffany enarcó una ceja y esbozo una sonrisa burlona, cosa a la que Emma respondió con un gruñido antes de dejarle el paso libre para ir a encerrarse al baño.

— Por allá— dijo la rubia, señalando el cuarto de baño una vez que le abrió la puerta a Dick. Él bufó antes de volver a tocar.

— Johnson, vas a escucharme ¿sí o sí?

— ¿Dijiste algo? — preguntó la morena haciéndose la desentendida antes de encender el secador de pelo— ¡No te escucho!

— Joder ¿Quieres dejar de ser tan infantil?

— ¡No te oigo! — repitió Emma de manera frenética al tiempo que abría el grifo de agua mientras que Dick continuaba gritando de otro lado. Tiffany pusó los ojos en blanco antes de dirigirse a su habitación dispuesta a tomar una siesta…por como se veían las cosas, esos dos tardarían bastante.


— ¿A que hora han terminado su pequeña discusión? — preguntó Tiffany, mientras buscaba una taza limpia en los gabinetes de la cocina e ignorando el teléfono, que no dejaba de sonar. Emma se encogió de hombros dándole una mordida a su rebanada de pay.

— Vamos Emma, ¡quiero detalles! — chilló Tiffany, como si tratara de sacarle información sobre su primera cita o algo por el estilo. — ¿Qué te ha propuesto Dick? ¿Va a darte dinero? ¿Iras a…?

— No sé— respondió Emma dándole un sorbo a su taza de café— Se ha ido como a eso de la una, después de que empezara a hacer ruido jalando la palanca del inodoro.

— ¿Ni siquiera le haz dado la oportunidad de escuchar lo que tiene que decirte? — preguntó, sin creerse lo que Emma le estaba diciendo. Ella asintió y se encogió de hombros antes de continuar con su desayuno— ¡¿Acaso estás loca Johnson?! Todas las chicas de la facultad se mueren porque Dick se digne a dirigirles la palabra y a ti que viene a buscarte lo mandas a volar, definitivamente haz perdido la razón— continuó Tiffany de manera dramática y Emma pusó los ojos en blanco.

— De donde yo vengo Tiff, a eso se le llama tener cerebro— respondió la morena poniéndose de pie— Y créeme que si por mi fuera, cambiaria suertes con todas esas chicas si eso hace que Grayson deje de acosarme.

— ¡Solo esta tratando de hablar contigo y aclarar las cosas Emma!

— Dios, si solo trata de aparentar que no es un idiota para no quedar mal enfrente de todos

— ¡Esta aceptando su responsabilidad en este asunto Emma! — gritó Tiffany, exasperada por la actitud de su compañera de piso— ¿No es eso lo que querías desde el principio?

— Tiffany, tengo diecinueve años y estoy embarazada ¿te parece que tengo idea de lo que quiero? — respondió Emma, molesta por la insistencia de su mejor amiga.

— Bien, vale, haz lo que se te pegue en gana— fue la tajante respuesta de Tiffany — Pero Dick no va a estar dispuesto a ayudarte por siempre.

— Bastante hizo con ayudarme a meterme en esto Tiff— replicó Emma señalando su vientre antes de tomar su chaqueta del perchero y abrir la puerta del apartamento— Si me disculpas, iré a dar un paseo no estoy de ánimo para escuchar tus reclamos.

Tiffany suspiro y se dejo caer en una de las sillas del comedor con los brazos cruzados y el ceño fruncido. ¿Cómo es que Emma podía comportarse de esa manera tan infantil? ¿No pensaba en su hijo? No, eso le quedaba claro, solo pensaba en su estúpida rivalidad adolescente con Dick y hablando de este, tampoco es como que hubiese tratado de arreglar las cosas de la mejor manera, después de todo, eso de presentarse en su casa y ponerse a gritar como loco tampoco era algo que fuese a gustarle a Emma. Aunque con lo poco que los conocía, había podido darse cuenta de que esos dos no podían estar juntos sin que hubiera gritos y golpes de por medio… quizá si pudieran mantenerse lo suficientemente cerca el tiempo suficiente como para escucharse el uno al otro… Una sonrisa cruzó el rostro de Tiffany que se pusó de pie inmediatamente para buscar su teléfono celular.

Por algo Emma tenía que repetirle tan seguido que era un genio.


— ¿Tú padre no sabe que haz suspendido la mayoría de las materias verdad? — preguntó Emma alzando una ceja al ver que Tiffany le extendía la tarjeta de crédito dorada a la mujer del Starbucks. La rubia esbozó una sonrisa inocente antes de tomar la bolsa con muffins. — A todo esto ¿para que me haz llamado?

— Quería disculparme por lo que te dije en la mañana Emma— respondió Tiff con una sonrisa y ofreciéndole un panecillo— No debí reprocharte nada, después de todo, es tu decisión.

— Y estamos aquí ¿Por qué…?

— Es mi manera de pedirte perdón— contestó Tiff tomándola del brazo y llevándola a jalones a una de esas costosas boutiques que ella tanto frecuentaba— Y que mejor que comprándote algo que tu escaso presupuesto jamás te permitiría costearte.

— ¿Estoy aquí para escucharte hablar de mi situación económica?

— Escoge algunas cosas que te gusten, pruébatelas y págalas con mi tarjeta de crédito— dijo Tiffany extendiéndole ese "trozo de plástico brillante" -como Emma solía llamarlo- y sonriéndole de manera sincera. La morena asintió después de unos minutos y ambas entraron a la boutique.

— Joder— murmuró Tiffany atrayendo la atención de Emma que estaba viendo unos vestidos— Me he dejado el café en la barra… no tardo.

— ¿No quieres que…?

— ¡NO! — Contestó Tiffany aturdiendo un poco a Emma— Tú quédate aquí, pruébate esos vestidos y no compres nada hasta que yo vuelva y te de el visto bueno.

Emma la miró irse corriendo antes de encogerse de hombros y meterse al probador.


— ¡DICK! — gritó alguien entre la multitud. El muchacho de ojos azules miró hacia todas partes antes de toparse con una inconfundible cabellera de rizos rubios que se acercaba a él a toda velocidad— ¡Dios! No sabes cuanto me he tardado en encontrarte, no creí que hubiera tanta gente en el centro comercial.

— ¿Qué esperabas si es sábado? — cuestionó Dick, esbozando una mueca al sentir como ella lo tomaba de la mano y comenzaba a caminar, tirando de él— Y ya que estamos aquí— dijo soltándola y haciendo que ella se volviera para mirarle de mala manera— ¿puedes explicarme porque me citaste aquí de urgencia?

— ¿Interrumpí tus planes?

— Yo pregunte primero— respondió él y Tiffany bufó. Vaya que Dick y Emma eran tal para cual— ¿Por qué me trajiste aquí?

— Verás, tengo una ciberamiga y bueno, ella vino a Nueva York por algo de una agencia de modelaje— murmuró, haciendo que Dick alzara una ceja algo sorprendido— Pero hoy vendrán mis padres y no puedo darle el tour que le había prometido y pensé ¿Qué mejor que Dick Johnson para darle un tour por Nueva York?

— ¿Pretendes que me crea eso?

— Vale, no lo hagas— respondió Tiffany encogiéndose de hombros— Supongo que llamare a alguien más que este interesado en como convencer a Emma de aceptar su propuesta…

— ¿Perdón?

— La cosa es así Dick, tu le das un tour por Nueva York a Kajsa y como recompensa yo te diré como convencer a Emma de que te escuche— dijo Tiffany extendiéndole la mano— No tienes nada que perder, es un trato limpio además, se que a las noruegas les gustan los chicos de cabello oscuro.

Dick se cruzó de brazos, meditándolo. Esa historia de la cibermodelo noruega no terminaba por convencerlo, pero si no fuera así ¿para que más le habría llamado Tiffany? No tenía pinta de estarle mintiendo.

— Tierra llamando a Dick Grayson ¿aceptas o no? — Preguntó señalando su reloj de muñeca— No tengo mucho tiempo.

— Vale, esta bien ¿donde esta esa tal Kajsa? — preguntó Dick algo malhumorado y Tiffany sonrió antes de indicarle que la siguiera.


— ¡Estoy de vuelta! — anunció Tiffany llamando a la puerta del probador mientras que Dick miraba a algunas de las chicas que hacían sus compras en el lugar.

— Gracias a Dios, estabas tardando— respondió Emma, atrayendo la atención de Dick. Tiffany susurró algo como sabe manejar muy bien el idioma y él asintió desviando la mirada. — Necesito tu ayuda con el cierre del vestido, aunque creo que luzco un poco gorda con este color…

— En un momento— respondió Tiffany antes de tomar a Dick del brazo y alejarse un poco del probador— Bueno, a partir de ahora ella es tu responsabilidad, así que ayúdala, si tienes algún problema llámame— dijo a modo de despedida antes de abrir la puerta del probador y empujarlo dentro.

— ¡Hey! — se quejó él antes de volver la mirada hacía la chica, que se encontraba de espaldas. No era tan alta ni tan delgada como la mayoría de las modelos, pero estaba bastante bien, al menos físicamente. Su cabello era ondulado y espeso, de color negro aunque con ciertos destellos color chocolate cosa que lo hizo suponer que lo llevaba teñido.

— ¿Pero que estás esperando? — gruño Emma dándose la vuelta y abriendo los ojos como platos al ver a Dick de pie, mirándola tan sorprendido como ella a él. — ¡¿Que haces aquí?!

— Yo no…

— ¡Eres un pervertido! — chilló Emma tomando su camisa del suelo y golpeándolo con ella. Dick se tiró al suelo tratando de proteger su rostro de los golpes asesinos que le estaba propinando Emma.

— ¡Tiffany! — gritó él, pidiendo ayuda y Emma dejo de golpearlo, de fondo se podían escuchar las risas de la rubia cosa que la hizo fruncir el ceño.

— Bonita broma Tiffany— dijo ella de manera sarcástica— Pero por si no lo recuerdas, el pestillo se quita por dentro, así que más te vale correr antes de…

Pero la puerta no se abrió. Emma trato de girar la perilla de nuevo pero fue en vano, la puerta del probador seguía atorada.

— ¿Recuerdas que una vez dijiste que querías hacer esa cosa que vimos en la película de Amanda Seyfried donde metían un alfiler en la cerradura? — Preguntó Tiffany y Emma se quedó helada— Bueno, pues ahí lo tienes.

Emma se dejó caer de rodillas junto a Dick, que ahora estaba más convencido de que corría peligro. Si salía vivo de ahí, Tiffany se las pagaría.


—Él era algo así como el chico popular de vida vacía y de pronto llegó ella, la única que no caía bajo sus encantos, la única que…— Dick se volvió hacia Emma, harto de escuchar el guión de telenovela barata en que Tiffany había convertido las cosas.

— ¿En verdad prefieres oír el montón de exageraciones que les cuenta Tiffany a escuchar lo que tengo que decirte?

—Creo que ambos dijimos todo lo que teníamos que decir aquella noche en tu apartamento Dick— respondió ella mientras miraba el suelo de lugar de manera concentrada.

—No Emma, tu me echaste en cara que íbamos a tener un hijo y yo solo pude decir lo primero que se me vino a la cabeza.

—Sin pensar que podías lastimarme…

— ¡Te pedí una disculpa Emma! — gritó el bastante irritado ¿Es que siempre tenía que dramatizar las cosas para hacerlo quedar como el malo de la historia? — De hecho, me disculpe un montón de veces, pero lo único que hiciste fue mandarme a la mierda.

—Lamento haberme enfadado por el hecho de que dudaras de mi — contestó ella también bastante molesta. Eso de llevar siete horas juntos en un espacio reducido comenzaba a ser bastante molesto.

— ¿Qué esperabas que hiciera Johnson? ¡Un día me ignoras en los pasillos de la universidad y al otro vas a buscarme para decirme que vamos a tener un hijo!

— ¿Y porque te mentiría Dick? En caso de que no te hayas dado cuenta, eres la última persona que querría fuera padre de mi hijo.

Silencio. Dick pareció sorprendido por aquella declaración y Emma comenzó a jugar con uno de sus mechones de cabello de manera incómoda. Bien, al parecer esta vez si se habían dicho todo.

— Supongo que ninguno es lo que el otro esperaba como… compañero de procreación— término de decir y la morena esbozó una sonrisa ante las palabras que había usado para describir su extraña "relación". — Pero hombre, ya estamos metidos en esto… solo te pido que me dejes ayudarte.

—Grayson, ya te dije que yo no…

—No lo hago por ti ¿vale? Yo también tengo que ver con esto y lo menos que puedes hacer es dejar que te ayude, también es mi hijo Emma… solo te estoy pidiendo una oportunidad.

Emma le miró directamente a los ojos por lo que pareció ser una eternidad, aunque probablemente ni siquiera hubiese pasado un minuto. Bajo la cabeza sintiéndose derrotada y asintió.

—Una oportunidad Grayson, más te vale no echarlo a perder.

—Me alegra ver lo mucho que confías en mí— respondió él de manera sarcástica. La muchacha se limitó a poner los ojos en blanco al tiempo que se preguntaba cuanto tardaría en arrepentirse de lo que acababa de hacer.

— ¡Dios, pero que historia tan conmovedora! — murmuró el hombre detrás de la puerta haciendo que Emma y Dick esbozaran una mueca de desagrado. En ese mismo momento escucharon el tintineo del alfiler repiqueteando contra el suelo de mármol y se abalanzaron contra la puerta sin darle tiempo a ninguno de los otros tres presentes de hacerse a un lado.

— ¡Espacio vital! — murmuró el chico al tiempo que tomaba una gran bocanada de aire. Emma sonrió –olvidando momentáneamente las ganas que tenía de matar a Tiffany- y también respiro profundamente esbozando una sonrisa de satisfacción al sentir como sus piernas de desentumecían poco a poco.

—Oh Dios, seguro tendrán un bebé monísimo— comentó la dependienta pelirroja al tiempo que les miraba con una sonrisa, haciendo que ambos jóvenes sintieran que les faltaba oxígeno de nuevo.

— ¿A que sí? — Preguntó la ojiazul emocionada— Yo se los digo todo el tiempo…

— Mira esos ojos— chilló el cerrajero, asustando a Dick— ¡Y tú cabello! — dijo, volviéndose hacía Emma.

Ambos miraron la escena con cierta sensación de náuseas en la boca del estómago. Emma miró a Dick que se había quedado estático y se paso una mano por el cabello.

¿Sería demasiado pronto para arrepentirse?


Notas de la Autora: ¿Sigue vivo alguien por aquí? Coffcoff, ya se que me tarde meses en actualizar esto, pero mi madre tuvo una de esas cosas de… madres en plan, si no subes las notas no vas a poder usar la máquina y bueno, aquí están los resultados. Además la gente tiene esa molesta manía de… bueno, basta de culpas, el punto es que aquí esta el capitulo. Hubo partes que siendo honesta no me convencieron del todo, pero tarde bastantes días en escribirlas y ya estoy un poco harta de ellas… Bueno, supongo que aquí que se ve que Dick no es muy inteligente que digamos (eso, o Tiffany es muy buena mentirosa) como sea, sobrevivieron al encierro sin matarse, es lo importante. Espero tener el tercer capitulo pronto. Nos estamos leyendo :)

Respuesta a los reviews (solo los que no tienen cuenta en fictionpress):

Elis: Me alegra que te gustaran los capítulos anteriores, espero que este también haya sido de tu agrado. Besos.

Lkdv: No se si has sido la primera en darse cuenta o la primera en comentarlo, pero si, Dick Grayson en el nombre del primer Robin. Es que aquí la escritora tiene un severo trauma con los superhéroes. Y bueno, como vez no soy de las que tienen fecha fija para actualizar, pero procurare que esta vez no se me vaya el tiempo de las manos. Saludos.

Alba: Más vale tarde que nunca ¿no? Me gusto mucho saber que (al menos para alguien) mi historia es diferente a la mayor parte de las que hay publicadas. Espero que eso de merecer tu tiempo y visita no haya cambiado con mi monumental retraso y bueno, Dick puede actuar como un idiota, pero muy en el fondo es… algo parecido a un buen tipo xD ¡Besos!

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