Disclaimer: La historia original, así como los personajes, hechos y todo lo demás, son de mi propiedad. Cualquier reproducción, total o parcial, sin mi autorización será considerada plagio y haré caer las penas del Infierno sobre el/la infeliz que sea responsable. ¿Se entendió? ¬¬ Cabe destacar que esta serie de relatos constituye una crítica a la sociedad de aquella época y a la forma en que la propaganda nazi influía en las convicciones de las personas. Los descalificativos usados para referirse a los judíos NO representan, de ningún modo, mi opinión acerca de ellos. NO apoyo la causa nazi bajo ninguna circunstancia.


Memorias de Franz Luther Eberhardt

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I

"Dame los primeros siete años de vida de un niño y te diré lo que será el hombre del mañana"

(Autor desconocido)

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-1930-

—¡Muere, perro judío! —gritas con fuerza, sosteniendo un arma de juguete en dirección a un enemigo imaginario.

Ríes orgulloso de ti mismo, mientras tu amigo Dovber te mira extrañado, desde su posición a unos cuantos centímetros de ti. Hasta hace unos segundos jugaban felices, luego de escucharte su rostro refleja dudas y desconfianza, pero sobre, confusión. A su lado, Eshkol y Shmuel te observan con el mismo gesto que te inquieta. Esos ojos oscuros parecieran ver a un monstruo y no al héroe alemán al que juegas ser.

—¿Qué has dicho, Franz? —se atreve a preguntar Shmuel. Su voz insegura delata el temor que lo embarga.

Vuelves a sostener tu arma y esta vez le apuntas al pecho sin dudarlo, en lo que te parece es la mejor humorada que pueda haber.

—He dicho: ¡Muere, perro judío! —repites, tratando de convencerlos con tu valerosa actuación de un soldado que limpia su país de la escoria.

—Shmuel, Dovber y yo somos judíos —confiesa Eshkol, con el entrecejo fruncido. Enseguida te pregunta, con evidente desconfianza—: ¿Quieres matarnos a nosotros también?

No, claro que no quieres matar a tus amigos; tú deseas matar judíos, eso es lo que tu padre mencionó que sería un acto de honor por la patria, del cual él estaría orgulloso. Tu deber es ser el hijo ejemplar. No lo dudas ni un instante: lo serás, te esforzarás por serlo. No importa cuánto cueste, estás dispuesto a pagar el precio.

—¡Mueran todos los jodidos perros judíos! —repites por enésima vez, a los gritos, apuntando con tu arma a sus corazones.

Tienes cinco años, no tienes idea de lo que realmente significa morir, no sabes qué es un judío, pero te han dicho que es un enemigo, alguien que ofende a Alemania con su sola existencia y al que tienes que matar para ser el héroe del día. Hoy es sólo un juego, sin embargo tú no sabes que mañana será real.


¡Hola, gente! :D Aquí estoy empezando con un nuevo proyecto, el cual será breve (espero) y bastante experimental. Nunca había escrito sobre un tema histórico y se me ocurrió luego de una conversación con un amigo sobre los soldados de la Segunda Guerra Mundial y mirar un capítulo de "Hetalia" xD A lo largo de las entregas se irán presentandos diversos momentos de la vida de Franz, como ya deben suponer, de modo de comprender sus motivaciones y poder juzgarlo con derecho D: Por ahora es sólo un niño influenciado por las ideas de su padre, pero ya pronto dejará de serlo ^^ Espero que comprendan que el hecho de que Franz repita tantas veces la frase "muere, perro judío" se debe a que es lo único que, de momento, entiende sobre la causa nazi. No sabe qué es ser judío, pero quiere matarlos porque su padre, fanático y admirador de Hitler, le ha llenado la cabeza de ideas sobre el orgullo que eso representa.

La intención de esta historia NO es crear algún tipo de polémica o conflicto, aunque sé que es un tema que genera opiniones diversas. NO apoyo el nazismo, pero he querido escribir sobre cómo pudo haber afectado en la vida de una persona. Respetaré todos los comentarios, siempre y cuando tengan argumentos.

Los que quieran (y los que no ¬¬) pueden (deben xD) dejar un comentario dándole click al sexy botoncito verde 'Review this Story/Chapter' (no es necesario tener una cuenta, lo que significa que pueden basurearme desde el anonimato xD). Se aceptan críticas constructivas y hortalizas varias :) He decidido dedicar este primer capítulo a Mabel, aquí conocida como Anthe, porque es una gran amante de la Historia. Si ves incongruencias, me avisas xD

¡Nos vemos en el siguiente capítulo! n.n