Nota de Autor: La siguiente historia comenzó a escribirse como una forma de distraer la mente el 4 de Julio del año 2010 y desde sus comienzos su continuidad dependió de mis estados de ánimos que cambiaban constantemente. He decidido mantener los capítulos publicados hasta la fecha y sin edición como un recordatorio del manuscrito original, de modo que si Dios lo permite en un futuro y esta obra llega a ser publicada como libro, los lectores que gusten tengan acceso a su proceso creativo y descubran que todo proceso posee errores, y que no se debe tener miedo a ellos.

Esta historia me acompañó durante 4 años. 4 años durante los cuales crecí como persona y como escritora y varios de mis errores así lo demuestran. ¿Mi error más grande? Cambiarle el nombre a algunos personajes a medio camino, como ocurre por ejemplo con la Dani, que en un principio será conocida como la Cata. Y así muchos otros que aún no logro identificar. Le pido a la persona que lea esto, que no tenga miedo de apuntar las incongruencias, de ellas se aprende, y son ellas las que nos hacen grandes.

Aprovecho de advertir que podrían llamar la atención algunas similitudes con series de TV u otros libros, me gustaría aclarar que sólo he visto Teen Wolf, pero eso fue dos años después de comenzar a escribir esta historia , y me aseguré de tener planificada toda la trama antes de hacerlo, así que cualquier similitud, por favor dirigirse al equipo creativo de MTV (es broma eso último, quiero creer que son coincidencias también). Ruego de manera especial revisar las fechas de publicación ante cualquier duda sobre derechos, y quiero hacer especial énfasis en que en ningún momento se ha intentado violar los derechos de Copyright de ninguna de las marcas mencionadas.

Si las gestiones programadas llegasen a buen puerto con la publicación, es posible que algunas de estas escenas sean eliminadas, modificadas, o que otras sean agregadas durante la edición.

Ahora sin más preámbulos los dejo con la historia y les aconsejo que no teman nunca adentrarse en una Noche Oscura.


Prologo

Veloces pasos arruinaban el silencio de la oscuridad.

-¿Quién está ahí?- gritó una voz desesperada, pero no tuvo respuesta -¿Quién está ahí?- volvió a gritar con igual resultado.

Quería huír, pero sus pies ya no respondían, quería poder siquiera defenderse, pero no encontraba aliento. No sabía quién o quienes lo seguían, sólo sabía que no estaba a salvo.

¿Era humano? ¿Era animal? ¿O simplemente se enfrentaba a algo completamente desconocido?

Se dejó caer contra uno de los robustos árboles que tenía a su alrededor. Su corazón latía deprisa y sin control. Su mente divagaba en cada posible pensamiento.

Su familia… Sus amigos… Su Familia. Su Familia. Su Familia….

Escuchó una risa en algún lugar a su izquierda. Ahí, entre los árboles había alguien… ¿Una mujer?

No estaba lejos.

-¿Quién eres?- Volvió a intentar, ahora su voz era más calma, su orgullo Machista le daba una seguridad que estaba lejos de ser confiable. ¿Qué le podría hacer una mujer?

-¿Quién eres? ¿Eso es todo?- preguntó su asechadora aproximándose y el hombre por primera vez pudo ver sus rostro. Su piel blanca como el mármol parecía brillar a la luz de la luna, sus labios carmesí iban a tono con sus ojos, escalofriantes ojos rojos.

Unos momentos antes, sus movimientos le habían parecido lentos y delicados, pero no supo como, en una fracción de segundos tenía a la mujer contra su cuerpo, sus labios rozando sus oídos y sus manos apoyadas en su pecho. Era fría y dura. Cada vez que le recordaba más al mármol.

-¿No vas a preguntarme qué soy?-

-¿Qu-qu-qué eres?- preguntó por inercia con el pánico retornando a su cuerpo.

La mujer negó divertida, y al pobre hombre, que ahora venía a pensarlo, le recordó a aquellas películas de terror en que hombres y mujeres bestias jugaban con su comida….

Él.

-Si te dijera tendría que matarte- seguía susurrando la mujer mientras con su mano acariciaba su rostro haciéndolo tiritar.

-Vamos María, ya sabes que no debes jugar con la comida- Dijo de pronto una tercera voz que apareció de la nada.

El hombre, el único humano en el bosque se congeló ante aquella presencia de la que no se había percatado hasta entonces.

-Vamos John, ya sabes que me gusta divertirme un poco- respondió María. Su voz seguía siendo suave, pero ante la presencia de John se combinaba con algunos matices seductores.

-María…- el joven de los ojos carmesí parecía a punto de perder la paciencia.

-Está bien, está bien- Aceptó la mujer y se hizo hacia atrás para devorar su cena.

Todo comenzó con fuego. Quemaba, ardía ¡Le mataba! Y ahora sentía no solo una fuente de dolor sino que ¡dos!

Sentía como la sangre abandonaba su cuerpo. ¡Como la vida abandonaba su cuerpo! Y justo antes de que sus pulmones soltaran su último aliento sintió un aullido en algún lugar cercano.