La chica estaba temblando de miedo. Él se divertía al verla en ese estado de shock, aunque aparentaba estar harto con la actitud de la muchacha.

-Bájate- le ordenó fríamente.

La chica no pudo hacer lo que le pedía, se quedó temblando en su asiento.

-Dije: ¡Bájate! – está vez lo gritó para espantar más a la chica. Después de un pequeño quejido, casi inaudible, ella bajó del coche. Un auto deportivo azul oscuro que pertenecía a su novio. La joven se mantuvo parada en la calle, no tenía ni idea de dónde estaban, ni sabía lo que el misterioso hombre, de unos 20 años de edad, haría con ella. Para su sorpresa, el hombre solamente arrancó el coche, dejándola ahí, sola en la oscuridad de la carretera.