Ya sabes la fecha, la hora y simplemente no he tomado ni comido ni fumado nada.

Tu:

Si "tu" porque estoy enojada ¿por que? no preguntes, un día de estos me diagnostican bipolaridad extrema y el misterio se resuelve.

Llevo como mil horas acá y todavía faltan un millón. Moriré encerrada en este malditamente genial auto, vieja y sola (no cuentes al imbécil del chofer es solo un adorno el mismo lo admitió) o si no moriré por que una panda de ninjas demoniacos atacaran nuestro vehiculo y nos mataran lenta y dolorosamente, me sacaran los intestinos y luego me los harán comer, no se como teniendo en cuentas que me sacaran los órganos pertinentes al sistema digestivo pero se que lo harán y me dolerá. Mucho

Leyendo el último párrafo no puedo evitar pensar que me estoy volviendo más tarada e insoportable cada día, moriré antes de los tres mil años, por una sobredosis de café o algo y los únicos que me extrañaran serán mis gatos, esos que adquirí intentando llenar el vacío de mi vida con gatos, café, chocolate, alcohol y cigarrillos.

Vaya que soy poética, si la última línea sonó de canción o de una novela mala.

A veces me preguntó si alguien no estaría escribiendo mi vida disfrutando con mi miseria.

Pues si que el pobre va estar decepcionado por que mi muerte va a ser pronta y patética, pero como dijo un genio "Vive rápido, muere joven y tendrás un cadáver saludable" y antes de que digas que James Dean era un actor dije genio no de que, en que ámbito.

Así que si mi vida va a ser miserable la de la persona que escribe mi vida tiene que serlo también ¿no? La gente miserable escribe sobre gente más miserable para sentirse mejor.

Después de leer el último párrafo me siento tonta, superficial y egoísta. Hay tanta gente y criaturas sufriendo allá afuera y yo me quejo sobre mi vida no tengo perdón, por que por lo menos tengo donde dormir, que comer, vicios insanos sostenibles por mi, mi vida puede llegar a ser perfecta si pongo un poco de empeño.

Pero poner un poco de empeño en algo que no te interesa cuesta, a nadie le importa mi vida, si yo no hubiera nacido el mundo sería más feliz (se que es mentira, que seria exactamente igual por que alguien tomaría mi lugar pero DEJAME DEPRIMIRME EN PAZ, gracias) y más tranquilo según mucha gente, pero ¿sabes que? no me importa, si les caigo bien, bien y si no mejor ¿Quién dijo que quería agradarle a alguien?

Adiós, paz.


Sabía que en unas horas llegarían, Luciano ya le había ordenado que se tomara la poción, tenía miedo, mucho, sus manos temblaron cuando tomo el pequeño frasco, su reparación era cada vez más rápida y aunque el liquido no sabía mal, tuvo una fuertes ganas de vomitar.

- Vas a estar bien, si fuera tú yo me preocuparía más de los pobres demonios- era tierno, intento tranquilizarla, pero no era eso lo que ella necesitaba ahora.

-¿Por qué no tomas parte en la guerra?- quería distraerse y esa era la mejor forma que se le ocurría.

-Hace tiempo me di cuenta de que los ángeles no son tan santos y los demonios tampoco son tan malvados, la oscuridad y la luz se necesitan, si ellos mueren nosotros también- su cara estaba seria, sus ojos café brillaban con una terminación de la que no se creía capaz ella misma, sabía que los ángeles no eran santos, los demonios estaba por verse, pero lo que si estaba claro es que las palabras la habían tranquilizado.

-Gracias-cerró los ojos tratando de detener las vueltas del mundo.

-De nada- no sabia por que Elena le agradecía, pero siempre tenía una razón para las cosas y esta no iba a ser una excepción.

Cuando la poción comenzó a surgir efecto, sintió algo muy extraño, no sintió como si algo cambiara dentro de ella, como describían los libros, en cambio se sentía como si una parte de ella creciera hasta ocupar todo su cuerpo y adueñarse de su alma. Debía recordar preguntárselo a alguien cuando volviera al cielo.

El anillo que llevaba en la mano se volvió negro, igual que los espejos y ventanas del automóvil, el metal se oscureció, de la nada todo comenzó a temblar. Ya no estaba conciente cuando las cosas comenzaron a levitar y a dar vueltas ni tampoco cuando su cuerpo comenzó a despedir una luz negra que salía directamente de su pecho.

Una pequeña explosión de poder se produjo cuando todo volvió a la normalidad, cuando la chica abrió sus ojos eran del mismo rojo que su cabello.

-¿Qué paso?- la pelirroja con sus ojos azulados del mismo color de siempre.

-Es imposible.

-¿Qué? ¿Qué es imposible?

-Acabas de pasar una explosión de poder y de magia demoníaca ni más ni menos- decir que estaba sorprendido seria el eufemismo del milenio.

-¿A? – no tenía ni maldita idea de que demonios estaba hablando. El ángel se dio vuelta para mirarla directamente a los ojos.

-Nunca dije nada ¿entiendes? solo olvidalo, no es nada importante o transcendental, solo olvidalo-su voz era baja y por primera vez desde que lo conocía noto un deje de nerviosismo

- Esta bien-dijo desorientada- pero ¿Por qué? ¿es información confidencial?

- Ya te dije solo olvidalo.

-Pero ¿como mierda quieres que lo olvide si lo único que haces es mirarme como si fuera un arma para destruir al mundo?

-no sabes lo acertada que puede ser esa suposicion, Elena-murmuro pero ella de todas formas lo escucho

- ¿ que acabas de decir?

-nada-casi le grito-no dije nada, y si lo hubiera echo no sería de tu incumbencia

-Pues te recuerdo que estamos hablando de mi y de algo que me paso, así que si, si me interesa

-Esto no es bueno..

-¿Acaso crees que voy a destruir el mundo o algo así?-le pregunto de forma sarcástica

-claro que no, eso es tonto.

-Pues acabas de decir algo parecido hace unos segundos-su voz bajaba cada vez más- y yo quiereo saber.

-No es nada, nada importante ni nada interesante, así que dejalo pasar ya, estas haciendo una tormenta en un vaso agua.

-Esto no es justo-se quejo la chica.

-La vida no es justa, cariño-el auto se detuvo de golpe haciendo que se golpeara con el asiento frente de ella-bajate, desde aqui vas sola.

Estaban frente a un lugar árido y solitario, abrió la puerta y antes de bajar escucho desde el asiento del conductor "más a allá se pone mejor", el auto desapareció y ella comenzó a caminar

Iba derecho mientras se repetía en la mente "los demonios tampoco son tan malvados" una y otra vez. De la nada surgió una figura femenina alta y de cabello rojo que dijo con una voz extrañamente terrorífica y a la vez dulce:

-Increíble que seas tan poderosa cuando solo hace unas horas te desterraron.

- Maldita sea- la ex-ángel dio un salto cuando escucho las palabras no se había percatado de su acompañante.

- Y maldices, genial- la mujer puso puño sobre su corazón- Soy Lilith tu nueva tutora.

- Me llamo Elena, señora- Ella repitió el gesto pero bajando la cabeza.

-No me llames así sería muy incomodo si vamos a vivir juntas, simplemente soy Lilith

-Claro- "los demonios tampoco son tan malvados" debía concentrarse en eso, tomo un minuto para felicitarse a si misma, seguía inmutable.

-Ven conmigo- la mujer le tomo la mano y ella supo que debía seguirla mientras viajaban con las sombras.

Releyendo el capitulo me parecio que habia algo mal y que debía cambiarlo así que lo hice, solo un poco, pero eso ayudará bastante a lo que viene.

chao