Y, ¿a qué le temes?

Tenías que hacerlo, estabas dispuesta a terminar con tu vida en ese preciso momento. No soportas la idea de seguir viviendo en un mundo así.

Miras de nuevo tu reflejo en ese trozo de espejo que tomaste al destrozar el de tu habitación. Pasan por tu cabeza todos esos dolorosos recuerdos mientras miras el anochecer por la ventana, esos gratos recuerdos que te dejaron son inmensos, al igual que los malos, aquellos que te hicieron llorar por la noche, esos que te hacen sentirte basura, que ya nada importa, y que nunca importó.

Tomas el vidrio y arremangas tu sweater, dejas mostrar tu muñeca y miras tus venas; tu mano comienza a temblar en el momento en que vas acercando el vidrio.

"No puedo hacerlo", piensas mientras sueltas el vidrio y éste se rompe en mil pedazos al hacer contacto con el suelo; miras con miedo lo que acabas de intentar, eres demasiado cobarde como para intentar suicidarte de esa forma.

Bajas tu manga y caminas directo a tu cama, miras el reloj, al día siguiente tienes escuela y no piensas en otra cosa que tu próximo acto, de nuevo fantaseas en la forma de tu muerte, miras tu propio funeral, tus familiares llorando, tus amigos llorando y tú, finalmente estas ahí, descansando mientras ves tu cuerpo inerte en ese ataúd de caoba, sonríes y después cierras los ojos aliviada.

Abres los ojos escuchando algunos ruidos, esos sonidos normales que siempre escuchas mientras intentas relajarte, cierras los ojos mientras tu rostro se relaja y algunas lágrimas salen, vuelves a llorar en silencio como la noche anterior, no puedes evitarlo, te sientes derrotada y poco a poco el sueño te vence, todo se torna negro y caes dormida pensando en lo que no volviste a lograr ese día porque…temes a morir.

SOP D.


Se los dejo a su criterio, en un momento de pensamiento, muchas personas pienso que se han sentido asi, bueno, al fin alguien que se atrevio a escribir algo...o por lo menos, le paso por la cabeza intentar algo asi.