Nuevamente agradezco sus muchas visitas :) Bueno ahora un capítulo que es uno de mis preferidos ya que se introduce uno de los personajes femeninos que más me gusta de toda esta serie. Espero que les guste, como siempre va con cariño.-


4 de abril de 2205

CAPITULO VII: Evangeline

El tiempo en tanto, transcurría para nosotros ya que sólo nos faltaban horas para salir al espacio. David se ofreció personalmente a enseñarme a manejar un Racer durante el tiempo en el que aún permanecimos en la Tierra. No era la gran ciencia, pero sí requería mucha destreza, que por cierto no tenía.

Pero no me preocupé más, sólo seguimos adelante con todos los preparativos, aun cuando no eran muchas cosas las que precisábamos. Sin embargo, estaba por darme cuenta que nada podía salir de forma perfecta en medio de una guerra. ¡Nuevamente nos comenzaron a atacar! David dijo que aquello le parecía extraño, ¿por qué atacar a los soldados cuando están armados y listos para salir? En eso Bill apareció y pidió su Racer para salir.

- Bill, ¿qué ocurre? - preguntó David - Sé que lo sabes, por eso estás actuando.

- Sólo empaquen y prepárense para salir. - respondió fríamente.

- Deberías aprender a confiar más en nosotros, ya que nosotros sí lo hacemos sin reservas.

- Quizás, Nos están retrasando - acoté mientras observaba como Bill me miraba de reojo.

- Eso es - dijo de pronto - Y si nos están retrasando es porque se filtró la información sobre la muerte de Gilbert, así que prepárense para la emboscada que seguramente nos espera.

- ¡Nos atacarán! - dije asustada.

- Si Bill lo dice, dalo por hecho - dijo David - Por cierto, gracias por contarnoslo.

Tras ello vimos una gran cantidad de Racer saliendo a la defensa. ¡Y David nuevamente holgazaneando! Pero eso no importaba, después de todo Bill se mostró un tanto más amigable y eso me hizo sentir bien. Sin embargo, el problema del ataque no era lo único que retrasaría nuestro despegue. No soy de creer en el destino ni en esas cosas, pero aquel día alguien de mucha importancia también debía viajar con nosotros: Ellie.

En esos días, unos niños provenientes de países Pusher se convirtieron en rehenes a manos de los Templences. Se trataba de un pequeño grupo de diez niños que estaban en Thar, una de las bases Templences ubicada en un desierto terrestre.

- Sólo cinco litros nos quedan - dijo uno de los guardias mientras tomaba un periódico.

- ¡Cinco litros! ¿Cuándo nos traerán agua nuevamente? - preguntó otro que se encontraba con él.

- En dos días - le respondió el del periódico.

- Es mucho tiempo. ¡Estoy harto! Tomaré de esa agua.

- ¡No! Recuerda que es para esos mocosos, que hace días no toman.

- Últimamente a los superiores les parece más importantes un par de sucios pusher, antes que su propia gente.

- Son rehenes y los muertos no pueden ser rehenes. ¡Maldita sea! - dijo arrojando el periódico con gran fuerza - También tengo sed.

- Tomemos esa agua, después de todo los seres humanos pueden resistir más días sin beber agua...

Mientras hablaban alguien se acercaba hacia aquella base. Se trataba de una niña de no más de dieciocho años con una ropa bastante desastrada. Su cabello era tan blanco como las nieve a pesar de las notorias señales de descuido que presentaba. Junto a ella, la acompañaba un extraño peluche con forma de oso que se encontraba bastante sucio. Rápidamente, los dos guardias le negaron el acceso, a lo que ella sacó una tarjeta de hidrógeno entre sus pertenencias y la incrustó en la puerta. Ésta se abrió de par en par y repitió.

- Usuario registrado. Evangeline.

- ¡Qué diablos! - gritó uno de los guardias al ver como entró la niña con tanta facilidad. Sin pensar mucho, tomó un arma y le apunto - Oye tú, detente. ¿Quién eres?

- No es asunto suyo - le respondió la niña - Sólo vengo a supervisar.

- Baja esa arma. Si pudo ingresar es porque cuenta con algún tipo de autorización. - dijo el otro guardia y ahora se dirigió a la niña - Digame ¿qué ha venido a supervisar?

- Los niños. ¿Cómo se encuentran?

- L-los n-niños. Ahora mismo planeábamos darle de beber.

- ¿Dónde está el agua?

- Acá está - respondió uno mientras le entregaba unas tinajas con los cinco litros.

- Entréguenmela. Yo se las daré - dijo tomando la tinaja aun cuando parecía bastante pesada.

Llevandola en la espalda, la niña se dirigió a la habitación donde se encontraban los niños. Estos estaban totalmente desnutridos y con su ropa gastada. Rápidamente dejó la tinaja en el suelo y aseguró la puerta para que nadie pudiera entrar.

- Les he traído agua - les dijo la niña mientras todos volteaban a verla.

- ¡Ellie! - dijeron todos al unisono, mientras corrían a abrazarla.