Finalmente el último capítulo. Muchas gracias por sus visitas y reviews.


XII- Only Girl (In The World)

Los días se tornaron lluviosos paulatinamente, mientras el frío comenzaba a hacerse sentir en toda aquella región. Lauren debía dirigirse a clases como suele hacer a diario mientras pensaba en todas las cosas que le sucedieron durante todo el tiempo que ha estado en esta nueva ciudad.

Había llegado hace casi un año a un barrio y a una secundaria completamente e intentó adaptarse de la mejor manera posible. Al venir de un pueblo pequeño veía las costumbres de la ciudad como algo lejano, y por supuesto, no creyó que el bullying fuera algo tan real en su nuevo ambiente. Por ello intento crear una nueva personalidad, capaz de hacerle frente a todo, sin embargo, ésta acabo jugándole en contra ya que se convirtió en una de las mujeres falsas a la que ella tanto solía aborrecer. Comenzó a tener amistades por conveniencia a los cuales acabó haciéndoles daño sin notarlo y, además, un novio a quien no quería. Su vida se convirtió en un gran número de mentiras en las cuales nunca quiso involucrarse.

En medio de este pseudo-proyecto de vida, acabó enamorándose de la persona menos indicada: un aparente geek ignorado por todos. Ella se sentía avergonzada de él y nunca fue capaz de reconocer sus auténticos sentimientos ya que podría perder popularidad. Sin embargo, todo lo que ella creía estaba bastante lejos de la realidad. Todo aquel vaivén en sus sentimientos, producto de éste y de su novio, sólo fue una simple apuesta.

Su orgullo y su inexperiencia en estos temas hizo que ella fuera incapaz de perdonar a quien quería, aun cuando el arrepentimiento de él era sincero. En esos momentos, una niña, amiga de infancia de él, acabó acaparando su vida y su corazón.

Lauren continuaba su caminata matutina mientras pensaba en los muchos errores que cometió durante aquel año y en cómo había decidido remediar toda aquella situación. Sentía que ya había aprendido la lección y ya no solía ir demasiado maquillada a cada lugar que asistía, incluyendo su secundaria. Su cabello ya no era largo y sedoso, sino más bien corto y tomado con una coleta. Ya no intentaba utilizar ropa ajustada y atractiva, sino la que la hiciera sentirse cómoda. Caminaba y caminaba cuando comenzó a voltear sobre sí misma.

- La ropa holgada me hace sentir mejor, ahora entiendo porque nadie usa ropa ajustada en la secundaria.

Aun cuando aparentaba mostrar felicidad en su exterior, aún estaba dolida por todo lo ocurrido con Luke, pero sentía que debía olvidarle de una vez por todas, ya que debía reconocer que ya había perdido. No importa qué bonita, popular o inteligente sea una persona; no puede obligar a alguien a amar.

Lauren lanzó un gran suspiro mientras daba saltitos sobre los bloques del pavimento. Nuevamente comenzó a divagar y a pensar en algunas cosas.

- Hace tiempo, cuando Luke estaba en mi pieza, él dijo que amaba a alguien más. ¡Vaya! Aun desde esa época pensaba en Alice – pensaba – Luke, se refería a Alice aquella vez, supongo…

Su rostro nuevamente cambió de tono. Era como si un pensamiento aún más perturbador que el anterior hubiera pasado por su mente.

- Lauren – decía a sí misma – Deja de pensar tantas cosas. Todo aquello que te imaginas no es posible, porque Luke no es ese tipo de persona…

¿Ese tipo de persona? Lauren quedó nuevamente paralizada ante esa frase porque le provocó un gran Déjà vu. La misma sensación que tuvo unos días antes de enterarse del asunto de la apuesta. Aquella vez, la posibilidad de que Mike y Luke estuvieran tramando aquel juego cruel se le vino a la mente, pero la ignoró porque consideró que Luke no era ese tipo de persona.

- Debo evitar esos pensamientos, no son buenos. Además, - dijo tristemente – él ya no es parte de mi vida, nada que tenga que ver con él debería interesarme más. Pensaré en algo mejor. ¡Chump!

Una gran sonrisa se le dibujó el rostro nuevamente. El episodio final de saga trató de lo siguiente.

"Con los Burlers acabados, la paz en Tierra de Pequeños volvía. La dulce Viki ya había sido rescatada y dormía plácidamente en el gran castillo en el que solía vivir.

George y los demás, fueron recibidos como los héroes que fueron, sin embargo, ellos rechazaron todo tipo de ovación ya que sólo estaban ocupados pensando en el viaje que tendrían que realizar para continuar sus aventuras.

Miki, les preparó alimentos para su viaje mientras los despedía.

- Ya es hora de que se vayan. – le dijo a George – Muchas gracias, por todo lo que hiciste por mi hermana, y espero que algún día puedas perdonarnos por haberte perjudicado de esa manera en el pasado.

- De acuerdo, olvidado. – le respondió mientras se despedía de ella.

Miki le vio con tristeza, mientras él y los demás se retiraban hacia su nuevo destino. Corey, uno de los Burlers, dirigió su mirada a George.

- Georgi, ¿sólo te despedirás así de ella?

- ¿De qué otra forma quieres que lo haga?

- ¿Por qué no le dijiste que ella era la persona que te sanó las heridas cuando eras pequeño y que la estabas buscando por años?

- Eso es cosa del pasado.

- ¿Por qué no le confesaste tu atracción hacia ella? – Corey rio – Fue bastante irónico que la persona que llegó a tu corazón sea la misma que buscabas.

- Hablas demasiado.- respondió riendo – Lucía realmente linda ¿no? No quiero ocasionarle problemas con su hermana, además…

- ¿Además qué…?

- El viaje que nos espera es peligroso, pero muy necesario. Si le confieso mis sentimientos ahora, estos me retendrán en este lugar.

- Tienes razón. Eres fuerte Georgi – le respondió Corey mientras le tomaba las mejillas a George.

Así todos tomaron el barco más próximo y zarparon con rumbo a una nueva isla. George, ya dentro de éste, volteó para divisar la Tierra de los Pequeños por última vez."

Lauren mordió sus labios intentando inútilmente no sonreir, pero acabó soltando una gran carcajada en medio de la calle.

- Esto es realmente impresionante. Espero con ansias ver como continuará la historia.

- ¡Lauren! – gritó Melissa desde la entrada del instituto – Apresúrate o llegaremos con retraso a las clases.

- Meli, no tenemos clases juntas – respondió al llegar.

- No, pero la tendremos porque daremos juntas las especiales de matemáticas.

- No creí que te gustaran.

- Lauren – dijo mirándola fijamente – No sólo me inscribí yo, sino también…

- ¿También? – preguntó curiosa.

- También Susan y Mary.

- ¡Qué! Pero si ellas odian matemáticas, ni siquiera son aplicadas.

- Estudiaron mucho para ser aceptadas.

- ¿Estudiaron? – dijo pensativa mientras continuaba diciendo – Espera, ¿cómo sabes tanto de ellas?

- Ellas y yo ahora nos llevamos bien.

- En serio – dijo sorprendida – Nunca las vi hablar antes.

- Ellas se acercaron a mí diciendo que deseaban conocerte más, para que tú puedas confiar más en ellas.

- ¿Ellas hicieron eso por mí? – preguntó con los ojos medios llorosos.

- Claro, espera ¿no te alegra?

- Claro que sí – continuó – No creí que alguien hiciera ese tipo de cosas por mí.

Melissa quería continuar hablándole, pero calló ya que supuso que Lauren seguía sorprendida. La miraba y observaba lo mucho que había cambiado ahora que su rostro estaba más radiante.

- Bien, Lauren – continuó Melissa ya dentro de la secundaria intentando cambiar el tema - ¿Qué te pareció el episodio de Chump?

- Fue un tanto sorprendente. No creí que Miki tuviera ese tipo de conexión de George.

- Creí que te resultaría molesto, ya que siempre idolatras a Viki.

- No, está bien. Son el uno para el otro, sería aburrido si acabara con Viki porque, aunque es dulce, agradable y hermosa, no sería la persona idónea para George. Miki es distinta, es espontanea, inmadura, divertida, natural y bastante arriesgada.

- Es como tú, ¿no? Por eso utilizas la misma coleta de Miki ahora.

- ¿Qué? ¡No! Sólo es casualidad. Me tomé el cabello porque era más cómodo. Ya no me interesa imitar personajes ficticios, es lo que me enseñaste ¿no? Be yourself.

- Lo que es yo, estoy bastante molesta. Como gran fujoshi que soy, prefería un amor entre Corey y George, y…

Lauren ignoró lo que decía ya que nuevos pensamientos vinieron a su mente. No podía evitar tenerlos aun cuando intentaba enfocar su mente en otras cosas. Tenía muchas cosas en las cuales pensar, como en la forma en que reaccionarían los demás ante su cambio de imagen, o en como lo verían sus amigas. No, ya lo había entendido, ella no era tan importante como creía.

- Lauren – dijo Melissa después de unos momentos – Sé lo que te estás imaginando, ya que yo también lo estoy pensando hace bastante tiempo.

- Melissa – dijo en medio de un gran escalofríos que le recorrió - ¿Tú crees que Mike sea…?

- ¿Homosexual? Sí, lo creo. Eso explicaría muchas cosas.

- ¿y Luke?

- Lauren, ¿qué dices?

- No debo rechazar una idea porque parezca poco probable. Esa es una de las tantas cosas que aprendí.

- Lauren, ¿tú te imaginas a Luke jugando con tus sentimientos de esa manera, o con los de Alice?

- No debo rechazar una idea porque parezca poco probable. Él lo hizo cuando hizo esa apuesta ¿no? Él una vez me dijo que estaba enamorado de alguien más, ¿no se referirá a Mike?

- Amiga, yo… - interrumpiendo la conversación al entrar en su aula - Veámonos en la salida para platicar cuando las clases culminen.

Así ambas se despidieron mientras Lauren se dirigía a su aula un tanto cabizbaja. Al llegar a ésta vio a Luke, como de costumbre, sentado en el pupitre en el cual siempre se sentaba. Ella estaba aún más avergonzada al recordar el momento en el cual estuvo a punto de confesarle sus sentimientos a él. Éste también la vio un tanto nervioso mientras desviaba la mirada.

Toda aquella clase la mantuvo bastante distraída. Constantemente sentía que él la veía de reojo, algo que hace bastante tiempo no hacía. Después de todo el incidente que pasaron no volvieron a dirigirse la palabra, ni la vista. Ella intentaba mantenerse en una postura normal y no sonrojarse pero le resultó inevitable cuando él le dejó un papelillo doblado sobre la mesa. "Deseo hablar contigo a final del día"

La sonrisa que se le dibujó a Lauren comenzó a ser evidente, y comenzó a idear una respuesta bien pensada. Sin embargo, recordó que debía ser sincera y decir lo que le salga del corazón. "Claro, también me encantaría, hace bastante tiempo que no platicamos"

Luke tomó el papel y Lauren estuvo atenta a su reacción. Él también sonrió y escribió de inmediato. "¿Entonces aceptarás? Temí que no lo hicieras, me alegro que quisieras platicar conmigo de nuevo."

Ella recibió el papelillo con una gran sensación de felicidad ya que sintió que él también la extrañaba. "Claro que acepto, espero que a tu novia no le moleste."

Él lo vio y rápidamente le respondió. "Melissa me dijo muchas cosas y quiero conversar contigo sobre eso y sobre mucho más. En realidad, quiero decirte todo lo que te podría interesar. De acuerdo, nos veremos a final del día."

¿Melissa le contó?, pensó de inmediato, creyendo que ella le había contado todo lo que ellas conversaban a menudo. Sin embargo, no se sintió mal ante ella ya que todo lo que ella solía hacer era siempre a beneficio de ella.

Una vez terminada las clases se dirigió al comedor como siempre solía hacer y para su sorpresa vio sentada a Melissa junto a Susan y Mary.

- ¡Cielos!, ¿Ustedes realmente son amigas ahora?

- Claro que sí. – respondió Mary – Melissa, creí que le habías dicho.

- Meli – dijo Lauren en tono serio dirigiéndose a ésta - ¿Qué le dijiste a Luke?

- ¿Yo? No recuerdo, hemos hablado muchas, no sé a cuál te refieres.

- ¿No le habrás contado mis sentimientos?

- Claro que no.

- Espera – dijo Susan - ¿No le has dicho aún Lauren?

- Bueno, yo…

- ¡Dios mío! – interrumpió Susan – Hace dos semanas estuvimos conversando y creímos que le dirías.

- Es que no es tan sencillo niñas – respondió un tanto avergonzada.

- Vamos, Lauren, tienes diecisiete años, no puedes ser tan tímida.

- Es sólo que yo…

- Lauren, diles – dijo Melissa – Son tus amigas.

- Verán niñas, yo nunca antes me he declarado ante nadie antes.

- ¡Qué! – dijo Susan - ¿Cómo? Lauren ¿cómo lo has hecho ante tus novios anteriores?

- Susan – dijo Mary – Es Lauren. Son los hombres los que la invitan a salir. Así fue con tus novios anteriores, ¿no Lauren?

- Pues, verán – dijo inclinando la cabeza – Yo nunca había tenido un novio. Mike fue el primero.

- ¿Qué? – dijo Mary sorprendida y luego suspiró - Susan, tú sí que tienes falta de tacto. No te preocupes Lauren nosotros te ayudaremos.

- ¿En serio? – dijo entre risitas – Creí que se burlarían de mí.

Se sintió bastante liberada ahora que sentía que sus amigas la comprendieron y la estaban conociendo de verdad. Lo que es más, ahora sentía que realmente eran amigas.

Una vez que terminaron de comer, abordó a Melissa en privado para preguntarle sobre lo que había hablado con Luke.

- No te puedo decir muchas cosas de las que platico con Luke porque son privadas – dijo seriamente – Tal como a él tampoco le cuento las cosas que platico contigo.

- Pero, Melissa, él me dijo que tú le habías comentado muchas cosas. ¿Podrías decirme que cosas le dijiste?

- Pues, lo que yo le comenté… ¡Claro! Le hablé de nuestra teoría.

- ¿Nuestra teoría? ¿Cuál de todas?

- En la que Mike intenta perjudicarte. Ahora que recuerdo, él reaccionó bastante sorprendido y luego lanzó un gran suspiro diciendo "Mike de nuevo está haciendo lo mismo". Sin embargo, no te preocupes hoy día en tu cita con Luke le preguntarás todo.

Diciendo eso, Alice apareció sorpresivamente desde atrás caminando. Ambas guardaron silencio ante su presencia y durante todo el tiempo en el que Alice caminó cerca de ellas. Esta última no pronunció ninguna palabra y le dirigió una mirada penetrante a Lauren. La expresión que tenía en su rostro era bastante desafiante, exactamente la misma que mostró el primer día en el cual se conocieron donde ésta caminó en medio del pasillo y se detuvo a verla Lauren unos instantes. Unos escalofríos le recorrieron a Lauren nuevamente y desaparecieron hasta que Alice salió del lugar.

- ¿Crees que nos haya escuchado, Melissa? – dijo una vez que Alice se fue.

- No lo sé. Pero eso ya no importa, sólo es una niñita despechada. Tú asegúrate de ir bien vestida.

Lauren salió corriendo a su hogar para arreglarse y probarse todos sus trajes más bellos. Pero ya estando ahí recordó que debía dejar de ser tan vanidosa, ya que eso no era bueno.

De pronto, su teléfono celular comenzó a sonar. ¡Era un mensaje!

"Lo siento, Lauren, me ha ocurrido un percance y no podré ir al lugar acordado. ¿Podríamos arreglar un nuevo encuentro la próxima vez que nos veamos?

- ¡Vaya! – dijo tirándose sobre su cama – Ya no necesito preocuparme de que ropa utilizar.

Lo que más le preocupaba era que la próxima que se vean sería en una semana, por las festividades y los feriados que habría durante esos días. Pero no quería arruinarlo nuevamente así que decidió no llamarlo de vuelta y esperar.

Durante varios días se mantuvo muy impaciente y muy intranquila, en especial por el hecho de que su padre la visitaría tanto a ella como a su madre aprovechando los días especiales.

- Cariño, que bueno que llegaste – dijo la madre de Lauren al recibirlo.

- Hola, papá – dijo Lauren corriendo hacia sus brazos – Te he extrañado mucho.

- Yo también a ustedes dos. Me costó bastante venir ya que precisamente en estos días comienzan los reclutamientos.

- ¿Reclutamiento? – preguntó Lauren – Te refieres al ejército ruso.

- Así es. Como tengo un alto cargo allá, debía de estar allá durante estos días, pero insistí y me concedieron el permiso.

- ¡Vaya! – dijo riendo Lauren – Ojalá que tus compañeros no se estresen con todos esos rusos.

- No sólo rusos, hija. Vienen muchos desde otros lugares. Ya sabes que el entrenamiento y la educación que recibimos son de lo mejor.

- ¿Eso no es peligroso, cariño? – dijo su madre nuevamente – Recibir gente de otras nacionalidad, los pueden traicionar.

- Pues me recibieron a mí, ¿no?

- Utilizan uniformes azules, ¿verdad? – dijo Lauren reflexivamente.

- Sí, pero yo lo utilizo negro, por ser de cargo.

- Recuerdo que un amigo me habló sobre los uniformes.

Lauren quedó pensando en Luke y en una de las tantas ocasiones en que habló sobre su padre y en lo que trabajaba. Pero Luke también parecía tener bastante conocimiento y le platicó varias cosas que ella no captó, salvo el detalle de los uniformes azules. Cada día comprendía menos a los hombres y el gusto por ese tipo de cosas.

Entre tantas cosas que habló con su padre le contó todo lo que le ocurrió durante aquel año y porque nunca trató aquel tema con él antes. Se sentía mucho más liberada en esos momentos y por ello abrió su corazón con su padre.

- ¿Tú qué opinas? – preguntó tras hablarle del tema de la apuesta.

- Que son unos sinvergüenzas. Si me lo hubieras dicho le hubiese destrozado el rostro a ambos.

- ¡Sí que eres radical!.

- Sin embargo, un error lo puede cometer cualquier persona, y creo que el arrepentimiento del niño rubio era sincero.

- ¿Tú realmente lo crees así?

- Claro que sí, hija. Después de todo la apuesta ya había terminado, si insistió en estar contigo, probablemente realmente lo quería así.

- ¿Crees que él me quiera? Aún si está con su amor de infancia.

- Eso de amor de infancia es un estupidez. Sólo pasa en las películas. Por ejemplo, mi primer beso se lo di a una niña a los nueve años, pero transcurrido el tiempo desapareció de mi vista y no me interesó mayormente. Sin embargo, un día cuando tenía veinte años, aproximadamente, la vi en calle y estaba embarazada.

- ¡Vaya! ¿Qué sentiste?

- Nada, absolutamente nada. En realidad, sí sentí algo, una especie de escalofríos.

- Algo así como "¡De lo que me salvé!"

- Exacto, además en esa época estaba con tu madre.

- Eso sí que es interesante. Papá, quiero preguntarte algo más. Si tú fueras homosexual y quisieras ocultarlo, ¿cómo lo harías?

- ¡Qué preguntas! Bueno, me incómoda el tema, pero si te sirve de algo – comenzó a pensar durante varios momentos hasta que dijo – Saldría con muchas chicas, intentaría parecer un galán frente a todas, y proyectaría esa imagen ante todos. Por ende, trataría de ser lo más popular posible para que nadie sospeche de mi sexualidad.

Lauren rio. Paulatinamente comenzó a soltar varias carcajadas y se recostó sobre la cama pensando, "Ahora entiendo todo lo que ha pasado acá".

- Quiero preguntarte una última cosa, papá. Crees… ¿crees que la ficción supere a la realidad?... Sé que es una estupidez, pero podría tu vida asemejarse a la de una historia ficticia.

- No, la ficción no supera a la realidad. Es nuestro subconsciente el que tuerce nuestras acciones y pensamientos hacia una historia que tengamos en mente haciéndonos creer que son paralelas.

Ella sintió que fue una explicación muy convincente y continuó charlando con su padre se prolongó mucho tiempo sobre diversos temas. Pasaron algunos días y él tuvo que regresar a Rusia por asuntos importantes. Lauren y su madre continuaron solas.

Finalmente, debía volver a clases. En realidad, volvería durante dos semanas ya que después culminarían para dar paso al nuevo año escolar. Iba bastante nerviosa ya que sería un día muy importante, sin embargo, desconocía por completo que tan importante sería.

Al ingresar a la secundaria un gran y pesado aire la envolvió. Más que todo eso, fue una sensación tan agotadora en la que sólo deseaba salir de ahí. Las múltiples miradas de todos no sólo la sorprendieron sino que además, la asustaron. Era como si todas las personas ahí la esperaran con una sonrisa irónica y burlesca.

Lauren no entendía a que se debía todo esto. Hace algunas semanas todos la comenzaron a ignorar y ya no se sentía observada, pero ahora todo era tan evidente que no podía creer que eran producto de su imaginación. "Probablemente nuevamente me estoy considerando el centro de atención". Quería continuar su camino, pero Melissa la alcanzó.

- Lauren – le susurró al oído – Sal del pasillo rápido.

- Melissa – dijo asustada al oir sus palabras – ¿Todos me están mirando de una manera muy aterradora? ¿Me lo estoy imaginando de nuevo?

- No, – continuó hablándole despacio – Esa rata de Alice no sé como pero se enteró de las conversaciones que tenías con Luke a través de Internet y se lo comunicó a todos.

Los labios de Lauren comenzaron a temblar y dirigió su mirada a todos. Cada persona ahí le dirigía miradas burlescas, desde el más pequeño hasta el más grande. Era como si todos se rieran de ella en cámara lenta y la presión se le subía a la cabeza. Veía a aquella gorda de tercer grado comiendo un gran emparedado, mientras hablaba aún sin tragar, "Soy tan popular, nadie debe saber que me gustan las historietas". Otro cerca de ella repetía, "Soy mejor que todos ustedes, pero quiero quitarle el novio a la pobre Alice". Tras aquellas palabras escuchaba risas por todos lados, mientras cada uno de los presentes repetía distintas frases de las conversaciones que ella había mantenido con Luke en aquella página de Chump!

Melissa la sacó del lugar inmediatamente y la llevó a una sala. Ambas se encerraron, mientras la expresión de Lauren no cambiaba.

- Lauren – dijo Melissa preocupada – Pensaremos en algo…

- ¡Me quiero ir de acá! No quiero volver a este lugar. Me iré a otra secundaria – dijo desesperada - ¡Quedan pocos días! Sólo debo irme ahora, por la puerta trasera y no volver más. No reprobaré ningún examen…

- ¡Cálmate! ¡Maldita sea!- dijo Melissa ya enojada – Ve y enfréntate a tu realidad. Sácale partido a la situación de la mejor manera, pero no te des por vencida.

- ¿Afrontar mi realidad? Tú lo haces ¿acaso?

- ¿Q-qué dices?

- Me refiero a Luke. Sigues enamorada de él ¿no es así? Eso de estar con Justin…

- Ya basta, por favor – dijo Melissa ya angustiada – No hables de eso. Es un tema enterrado para mí.

- ¡Es lo mismo! Melissa, yo perdí todo. En un par de segundos perdí todo lo que construí en un año, ya no soy nada – contestó mientras salía corriendo - ¡Debo irme de acá! Antes que comiencen las clases, aún tengo tiempo. No quiero que nadie más me vea.

Corrió por el pasillo hacia la salida, pero mayúscula fue su sorpresa al ver que el patio trasero estaba lleno de alumnos producto de unas actividades deportivas. En medio del escenario estaba Alice junto a las demás SheeLadies.

- ¡Atentos todos! – dijo Alice con el altavoz que tenía en mano – La gran perdedora ha llegado a la escena. ¿Esa no fue por quienes ustedes votaron?

- Si – continuó otra niña que estaba junto a ella - ¿Sabían que hasta "Paquita Protector", la que usa frenos, se rio de ella.

Las burlas continuaron por todos lados, mientras Lauren agachaba la cabeza conteniendo las fuerzas para no llorar. En aquel momento, sólo pensó en él, en Luke y decidió buscarle con la mirada, pero no le encontró.

- Bien – dijo Alice subiéndose a una mesa - ¿Reconocerás Lauren que eres una falsa de la peor calaña?

- ¿Yo falsa? – dijo suavemente sin mostrar ninguna expresión en el rostro. Su mente se bloqueó ya que deseaba desviarla hacia otra parte, buscando una especie de tranquilidad. Aquellos momentos sólo los encontraba cuando recordaba a Melissa, quien era la persona que más la conocía en todos los aspectos.

- Vamos, ¿no responderás mentirosita? – continuaba burlándose – Veamos que inventarás ahora.

¿Por qué Alice hizo todo esto?, pensaba Lauren. No recordaba haberle hecho nada grave, más allá de la rivalidad que sentía una de la otra, pero ella no consideraba todo aquello razón suficiente para una humillación pública. En eso unas palabras de Melissa le vinieron a la mente, "sólo es una niñita despechada". Si estuviera despechada se entendería de porque tiene aquel odio tan radical, y eso significaría que ella ya no está con Luke.

- ¿Qué quieres que responda? – dijo en tono serio volviendo en sí y planeando que decir, hasta que recordó lo que Melissa constantemente le decía, "Sé tú misma".

- No te hagas la idiota niñita, ya todos sabemos que eres una "loser".

- ¿Loser? ¿Por qué tú lo dices? ¿Qué me hace "loser? ¿El que me gusten las historietas? ¿O el hecho de viajar desde muy lejos por una persona que nunca se interesará por ti?

- ¿Q-qué dices? – dijo atónita Alice.

- Pues digo que… - continuaba Lauren con un aire de prepotencia al notar que estaba dominando la situación hasta que Melissa, desde atrás, movía la cabeza en señal de negación. El mensaje fue bastante claro, estaba cayendo en lo mismo que hacía Alice – digo que lo siento, Alice, no debí decir eso.

- ¿Qué no debiste decir qué…? – apareciendo otra SheeLadies – Vamos, pobre tonta. Eres una "loser", manipuladora y por sobre todo una rata asquerosa. Siempre le sonríes a todo el mundo, aunque en tu interior te burlas de cada persona.

- Yo, lo siento mucho – agachaba la cabeza

- ¿Qué lo sientes? Ahora que ya sabemos como eres, a nadie le importa tu opinión.

- Yo solamente quería que... – dirigiendo su mirada a todos los que la observaban – que todos ustedes me respetaran. Lamento mucho todo lo que le causé, pero es verdad. Adoro las historietas, los videojuegos, los aparatos tecnológicos y todo lo demás…

- Y eso es llamado… - continuó burlescamente la amiga de Alice.

- Eso es llamado Tsundere – dijo uno desde la multitud.

- ¿Tsundere? – comenzaron a murmurar.

- Tsundere es duro por fuera, pero frágil y sensible por dentro – continuó el anterior.

Las murmuraciones continuaron y comenzaron a apreciar a Lauren nuevamente, diciendo que era una gran "caja de sorpresas". Todos comenzaron a decir que esta Lauren le parecía mucho mejor que las anteriores, mientras Melissa sonriente levantaba el pulgar en señal de aprobación.

- Ya basta – decía la anterior muchacha – ¿No se dan cuenta que los está manipulando nuevamente?

- Permiso – dijo Lauren retirándose del lugar, hasta que Alice la tomó del brazo y le susurró:

- Siempre, siempre consigues todo. Eso no es justo, no puedes tenerlo todo, no te lo mereces. Eres una persona despreciable, pero siempre acabas rodeada de gente que te apoya y admira. Además, Luke… ¡no es justo! Yo le conocía desde pequeña, siempre lo quise, viajé desde muy lejos para estar con él, ¿por qué? ¿por qué me lo quitas? Tú no te mereces nada de él. ¡Hasta te avergonzabas de él! Yo jamás le hubiera hecho daño, ¿por qué? ¿por qué obtienes todo?

- Bien Lauren – dijo Melissa apareciendo de improviso sacándola del lugar – Vámonos de acá.

¿Realmente conseguía todo sin merecerlo?, eran las cosas que Lauren pensaba al caminar. Sentía que tenía razón y le remordía la conciencia pensar que estaba siendo injusta.

- Dime – dijo Melissa - ¿Qué te dijo Alice que te dejó tan callada?

- No es nada.

- Vamos, no dejes que te manipule y dímelo.

- No es manipulación… ¿Crees que soy afortunada?

- Sí

- ¿Crees que lo merezco?

- No.

- ¿En serio? ¿Crees que no merezco que las cosas me estén saliendo bien?

- No, no te lo mereces, pero así es el mundo, nunca es justo. No es necesario que te mortifiques esperando que se equilibre o cosas por el estilo, aprovecha lo que tienes y ya.

Lauren sonrió nuevamente y recordó.

- ¿Has visto a Luke?

- Claro que no. Cerró su matrícula y ya no estudiará acá. Ahora entiendo porque se demoró tanto en publicar esas conversaciones por todos lados. Esperaba que Luke se fuera para hacerlo. Estuvo bien hecho que terminaran….

- Espera, no entiendo nada de lo que dices ¿Entonces no están juntos?

- Hace como un mes, pero como ¿no lo sabías? ¿No te lo dijo en su cita de hace días?

- No salí con él. Le ocurrió un percance y me envió un mensaje cancelándola.

- ¿Percance? ¡Qué extraño! A ver, deja revisar aquel mensaje.

Así Melissa lo comenzó a leer mientras le cambiaba el rostro gradualmente y observaba a Lauren con un tono serio.

- Este no es el número de Luke.

- ¡Claro que lo es! Con este nos masajeábamos antes.

- Pero recuerda que cuando Alice perdió el suyo se puso loca y Luke le dio el suyo para que se tranquilizara y…

- ¿Fue Alice entonces? – dijo sorprendida - ¡Fue Alice quien canceló el encuentro! ¡Debo encontrar a Luke de inmediato para aclarar todo! ¿Por qué no vino hoy día?

- Ya te dije que canceló su matrícula y se fue. De hecho, se va del país a su…

- ¡Debes estar mintiendo! No puede ser, ¿en qué momento? ¿Por qué?

- Hace bastante tiempo que habla acerca de este viaje. Intentamos persuadirle, pero él ya lo había decidido. Incluso hace algunos meses atrás dijo: "Si Lauren quiere me quede quizás lo haga, pero lo dudo ya que está muy interesada en Mike".

- ¡No, no se puede ir!

- Aún no se va. Creo que será en la tarde, según lo que me comentó Justin.

- ¿En la tarde de este día?

- Claro que sí, Tsundere-chan.

- ¡No me digas así que es molesto! – respondió de forma automática y sin pensar hasta que se paralizó y Melissa rio.

- Así es como responde Miki cada vez que le dicen "Tsundere-chan". Cada día me convenzo más que ese personaje es basado en ti.

- La realidad no es como la historia… nuestro subconsciente… olvídalo. Ya, de acuerdo – continuó de modo serio – Iré a la casa de Luke antes de que se vaya.

Así decidió esperar que las clases terminaran, para dirigirse a la casa de él y al menos platicarle antes de que el viajara. Aquella noticia le llegó como un balde de agua fría, pero lo fue aún más ver a Mary acercándose a ella y proporcionándole una gran bofetada.

- ¿Cómo te atreviste a hacerle eso a Lea? – dijo Mary molesta.

- Ya veo, supiste lo de las conversaciones. Quiero que sepas que…

- No me interesa. Lea se fue por lo que le hiciste, ¿cómo permitiste que se fuera?

- Escúchame quise detenerla, pero…

- ¿Culpaste a Susan de todo esto? Ella ha estado toda la mañana llorando como desesperada.

- Déjame hablar con ella.

- No. No te permitiré que te le acerques y la dañes más. Hicimos cuanto podíamos para acercarnos a ti, queríamos ser realmente tus amigas. Dime, ¿qué somos para ti? ¿Simples compañías a las cuales puedes desechar cuando quieras?

- No, en un comienzo era así, pero…

- Ya cállate. Sólo quiero que sepas que no nos volverás a ver la cara nunca más. Nos vamos de este instituto.

- ¿Qué ustedes también?

- Claro, ya no tenemos nada, sólo a nosotras mismas con Susan.

No impidió que se fuera ya que no tenía más palabras que decirle, pero le dolía el hecho de perderlas. El estrés y las preocupaciones que comenzó a sentir se hicieron evidentes.

En cuanto pudo salir de clases, telefoneó a la casa de Susan, pero contestó una abuelita que apenas escuchaba. No fue muy clara la respuesta de ella al preguntarle por su amiga, pero comprendió algo de "Law College", el cual era un colegio muy caro y de sociedad y que rara vez tenía espacios para alumnos. El hecho de que sólo una abuelita contestara le dio a entender que no había nadie más en casa, ya que todos se dirigían a aquel colegio.

Rápidamente tomó un taxi para llegar a tiempo y platicar con Susan, quien era más sensible, y convencerla de que ella ya no era el tipo de persona que traicionaría a sus amigos de esa forma.

Se maravilló con la gran arquitectura y pensó en si realmente era malo que ellas estuvieran ahí. Quizás ahí serían más felices que en una secundaria de bajo perfil como en la que estaban. Sin embargo, debía aclararles el hecho de que estaba arrepentida de todo el daño que les hizo.

Al fin, después de tanto buscar, vio a ambas fuera de una puerta y asumió que sus padres estaban tramitando su traslado tras esta.

- Susan, Mary – le dijo un tanto nerviosa - ¿C-cómo están?

- ¿No te dije que no te queríamos volver a ver? – dijo Mary alejando a Susan hacia atrás.

- Lo sé, pero yo sí quería volver a verlas. ¿Realmente quieren cambiarse chicas?

- Claro, eso haremos. Ya vete de una buena vez – dijo aún más molesta mientras tomaba el móvil que tenía en su mano y continuaba charlando con una persona en la otra línea– No, Lea, no es nada, sólo es Lauren quien nos vino a molestar.

- ¿Está Lea en tu móvil? – preguntó aún más nerviosa.

- ¿Qué ocurre Lea? – continuaba al móvil ignorando lo que Lauren le decía – De acuerdo… de acuerdo… ¿Hablas en serio?... ¡vaya!... Oye, Susan, ¿quieres que le demos una nueva oportunidad a Lauren?

- ¡Sí! – dijo Susan mientras corría al cuello de Lauren para abrazarla.

- Susan, perdóname – dijo entre sollozos.

- No importa, nada importa – dijo sonriente – Espera unos momentos mientras le digo a mis padres que no nos inscriban acá, el olor de la madera es horrible.

- La madera no tiene olor Susan – respondió Mary mientras miraba a Lauren sonriente.

- Dime Mary – dijo curiosa Lauren - ¿Por qué aquel cambio de actitud?

- Por lo que me dijo Lea. Toma – entregándole el móvil.

- Aló… Lea… cuanto tiempo… - tomaba Lauren el teléfono muy temblorosa ya que tenía que sentía que por tenía que rendirle cuentas.

- Hola, querida – respondió desde la otra línea – Me dijeron que obtuviste el título de Lady, has sabido manejar bien la situación mientras no estoy.

- ¿No estás enojada conmigo?

- ¿Enojada? ¿por abrirme los ojos? Si no hubieras aparecido, probablemente aún estaría enredada con él allá en Italia.

- ¿Italia? Claro, olvidaba que vivimos en Italia.

- Sí. Además Melissa ya me contó toda su teoría. Venirme acá fue lo mejor que me ocurrió.

- ¿También platicas con Melissa? No sabía.

- Claro que sí. Nos conocemos de toda una vida, siempre lo hacemos.

- Dime Lea. ¿Qué les dijiste a las niñas para que me perdonaran?

- La verdad, sólo la verdad. Luke ya debería haber tomado el vuelo ¿no? Sacrificar el amor de tu vida por conservar una amistad es suficiente prueba de un arrepentimiento ¿no?

Tal como lo había mencionado Lea, Luke emprendía el vuelo en ese preciso momento. Pero fueron varias las razones que la llevaron a simplemente dejarlo partir. La principal, sin duda, recuperar dos amistades que se le hicieron muy importantes.

Una vez culminada la corta conversación, Susan decidió ir a observar los fuegos artificiales durante la noche e invitó a las demás a acompañarlas. Lauren accedió a ir, primero pasaría a su hogar.

No andaba con muchos ánimos, después de lo ocurrido con Luke y sólo quería regresar a casa ya que fue un día muy agitado. Su padre ya se había ido y su madre preparaba la merienda, que ella no quiso comer.

Se encerró en su habitación y comenzó a llorar. Tantos errores que cometió y aún hasta el final, los seguía cometiendo. No sabía si estuvo bien al dejar partir a Luke, ya que durante todo el día no tuvo mucho tiempo para tomar buenas decisiones y sólo se dejó llevar por su instinto. En aquel momento sintió un miedo enorme ante la idea de perder a sus amigas y sólo pensó en tomar un taxi y detenerlas. Pero, durante todo el trayecto pensaba en advertirle al conductor que volteara y se dirigiera al aeropuerto. Tenía ante sus manos una gran decisión, y se cuestionaba si estuvo bien.

Luke era para ella todo lo que siempre quiso. Era la persona más dulce que había conocido, y era con quien más se sentía a gusto. Durante mucho tiempo creyó que él quería a alguien más, pero resultó que él aún pensaba en ella. ¿Era realmente así? ¿O nuevamente lo estaba imaginando?

No, era así. No era su imaginación. Melissa que era la confidente de Luke, siempre dio a entender eso, aun cuando nunca traicionó su confianza contándole las cosas que hablaban. Él también la amaba.

Pero eso ya no servía de nada en esos momentos. Los errores se cometieron y no podía remediarlos.

Prendió su computadora y comenzó a navegar sin rumbo sólo para despejarse. Entró a la página que tantos recuerdos le traía. Aquella en la cual ambos solían enviarse mensaje y en la que ella siempre se esforzó para lograr muchos puntos. Todo estaba igual, excepto…

- ¡Un mensaje! – gritó al verlo y al notar que era de la cuenta de Luke. Llevaba cuatro horas ahí y, aunque titubeó, lo abrió.

"Me pregunto si estarás leyendo esto. Quizás sí, porque hace unos días noté que adjunto a la información de perfil hay una sección de visitas, y ahí me figura que visitaste este sitio varias veces, aun cuando no tenías mucha actividad. Probablemente mi cuenta esté en las mismas condiciones ya que yo siempre ingresaba con la esperanza de recibir un mensaje tuyo. Parecía tonto ¿no? Supongo que por eso Alice descubrió que lo visitaba con frecuencia y comenzó a revelar nuestras conversaciones. Me enfurecí tanto que sin pensar terminé con ella, pero, pensándolo bien, creo que esa sólo fue la excusa. La quería mucho, por todos aquellos recuerdos que tenía en la infancia, pero no sentía ningún tipo de atracción hacia ella. Cuando vi a Melissa tan feliz con Justin supuse que, fijar tu mirada en alguien más hace que olvides a quien te hace daño. Me alegro que eso haya funcionado con Meli, pero no conmigo. Le hice mucho daño a Alice porque sinceramente nunca pude olvidarte. Me costó bastante aceptar el hecho de que tú no me querías, y que tus ojos siempre estuvieron en Mike, pero había ocasiones en las que yo pensaba que me mirabas con otros ojos y todo aquello me confundía. Recuerdo los pocos días que estuvimos juntos y como estúpidamente te dije que quería "alguien más". Eso fue una gran mentira para huir de una situación que ya era irremediable. Quería que volviesen, todos esos recuerdos y por eso insistía, hasta que me di cuenta que no sentías lo mismo por mí. Sé que me equivoqué con aquello de la apuesta, nunca debí aceptar, pero fue inevitable. Lamento que Mike te haya hecho pasar por todo lo que viviste, pero no lo odies, no es una mala persona, y sé que sabrás perdonarle si estás enamorada de él de verdad. No lo entendía, pero porque siempre doblabas las situaciones hacia tu favor y siempre salías triunfante. Eras una persona que lograste tantas cosas en tan sólo un par de meses. Conseguiste que toda la escuela hablara de ti, sobre ti y quisiera ser como tú. Supongo que una persona como tú estaría siempre fuera de mi alcance. Por eso me voy. Me enlistaré en el ejército ruso, ¿recuerdas que te hablé de eso varias veces? Si hubiese tenido tu corazón, me hubiera quedado contigo, pero sé que no es así. Por eso no fuiste a nuestra cita, ¿verdad? Sabías la razón y no querías rechazarme. Sí que soy tonto. Si vuelvo algún día y no estás con Mike, ¿podríamos intentarlo? Tú eres y siempre serás la única chica a la cual le abrí mi corazón, la única con la que me sentí final, a la única que quise. Eres la única chica en el mundo para mí. Espero que en tanto seas feliz"

Lauren enmudeció y rio.

- Nunca entendí lo que significaba Chump, más allá de una simple historieta, pero ahora que lo entiendo ya es demasiado tarde la herida es muy profunda. Tener las cosas ahí y no notarlas, es ser Chump. ¡Vaya! Por fin comprendí el sentido de la palabra con la historieta, y también con mi propia historia.

Lauren salió de casa al encuentro con sus amigas ya de noche. No respondió al mensaje ya que sentía que dejarlo partir fue lo correcto. Él sería más feliz si estaba contento consigo mismo, y si ir a aquel ejército, por muy incomprensible que parezca, era lo que lo que él quería, no debía evitarlo. Contestarle el mensaje haría que todo lo que tenían renazca y esos sentimientos lo retendrían de sus sueños.

Ahora entendía perfectamente lo que era anteponer la felicidad de los demás ante que la suya propia. Ese no era el momento para que estén juntos y apostó por un nuevo futuro. No tenía ninguna garantía de que esos sentimientos continuaran en un par de años, ya que tal como Luke olvidó a Alice al ir a un nuevo lugar, él podría olvidarse de Lauren y conocer a alguien más. Era un riesgo que tenía que correr, pero lo haría por el bien de él.

Continuaba su caminar hacia el lugar de encuentro con sus amigas.

- ¡Oh!, Querida – dijo una voz muy cerca de ella que le llamó la atención.

- Mike, eres tú. ¿Qué quieres? – dijo al verle y al notar la razón de todos sus problemas.

- Nada, niña linda. Sólo decirte que fue muy gracioso el espectáculo que montaste. Le diste una lección a esa estirada de Alice. Fue tan bueno que incluso ella me devolvió todos los discos que le presté…

- Me pareces despreciable.

- ¿Yo despreciable? – dijo burlonamente - ¿Cómo se llama robarle el amor de muchos años a alguien más? Eso también es ser despreciable, ¿no?

- Sabes – dijo interrumpiéndolo – Te contaré una historia.

- ¿Una historia? Qué aburrida eres, mejor sigo mi camino.

- Espera, te interesará. Es la historia de un joven que estaba enamorado de su mejor amigo, pero que lo ocultaba todo el tiempo.

- Esas historias extrañas que le gustan a las mujeres… que aburrida…

- Este joven, a pesar de que nunca era correspondido, siempre se las ingeniaba para alejar todas las pretendientes que su mejor amigo pudiera tener.

El rostro de Mike comenzó a cambiar mientras miraba hacia todos lados como si no quisiera que nadie más escuchara.

- Un día, una niña llegó al instituto – continuó Lauren – y a este joven, que se había alejado de su mejor amigo, no se le ocurrió nada mejor que hacer una apuesta. "¿Quién la conquista antes de cierta fecha?", dijo. Ingenuamente, su mejor amigo aceptó la apuesta ya que él se sintió atraído hacia esta chica. Esta, al estar muy desorientada, acabó acercándosele al primer joven pero este, que no estaba interesado en las mujeres, no le mostró mayor atención. En medio de todo ese embrollo, el mejor amigo se acercó a la niña ya que se sintió interesado en verdad. Ella también le quería y era cuestión de tiempo para que allí naciera el amor. El primer joven al observar todo esto se molestó tanto, que nuevamente comenzó a acercarse a la niña con el objetivo de alejarla de su mejor amigo. La pobre niña creía que ambos peleaban por ella, cuando en realidad era a ella a quien quería sacar del camino… ¡Maldición! ¡Cuánto te odio, Mike!... Pero, la historia no terminó ahí, ya que para su mala suerte ya era tarde; el amor entre ambos floreció. Un día de esos, la niña se enteró de la apuesta y se disgustó tanto que el joven creyó que por fin había terminado la relación entre su mejor amigo y la joven. ¡Qué ingenuo fue! Su mejor amigo buscó a su amada durante mucho tiempo y cada uno de esos intentos era una gran bofetada para el primer joven que siempre estuvo enamorado de su mejore amigo. Era lamentable, ¿no? Su mejor amigo no tenía las mismas tendencias que él, y por ello llamó a la única persona que podía alejarlos: la mejor amiga de la infancia de su mejor amigo. Sabía que esta niña estaba enamorada aún de él y sabía que para él ella no era más que una hermana, pero encontró una aliada. Comenzaron a maquinar muchos planes ya que sabía que era cuestión de tiempo para que su mejor amigo y su amada volvieran. Fue bastante divertido para ellos, pero no duró para siempre, ya que su mejor amigo seguía enamorado de la primera niña a pesar de todo y, lo estará por mucho tiempo aunque ya no viva en el mismo país.

- ¿Q-qué estás diciendo? – dijo sorprendido.

- No intentes negarlo.

- No lo haré, Lauren. Ya es tarde para ti, es tarde para todos. Ahora supongo que irás a contárselo a todo el mundo.

- ¿Contárselo a todo el mundo? ¿Crees que soy como tú?

- Sí, eres como yo. Ambos somos despreciables, egoístas, manipuladores y, hasta enamorados de la misma persona. Aunque intentes pareces madura y buena, no lo eres cariño. Tarde o temprano usarás esa información para chantajearme, ya lo verás.

- Deja de compararme contigo. Me dan lo mismo tus tendencias, respeto a todas las personas, pero tú, eres una mala persona, más allá de tu sexualidad…

- Cariñito, miremos el cielo.

Lauren titubeando lo miró y vio los fuegos artificiales explotando en todas partes.

- Te debe parecer molesto, ¿no? – continuaba Mike mirando el cielo – Probablemente preferirías verlo con Luke, ¿no?

- A ti también. Ambos preferiríamos que fuera Luke quien lo presenciara con nosotros, ya que somos "rivales".

- ¿Podríamos simplemente observar el cielo? ¿Qué ves?

- ¿Qué pregunta es esa? Obviamente veo los fuegos.

- Yo no veo los fuegos artificiales, sino las estrellas. Siempre están ahí, pero nadie se da el tiempo de verlas. Ahora que la atención está concentrada en los fuegos artificiales, con mucho menos razón.

- A que va toda esa metáfora – dijo en tono serio.

- No soy homosexual si es lo que crees, de hecho quería mucho a Lea, pero como habrás notado no lo suficiente. Siempre he sentido cosas por Luke, pero sólo por él, quizás porque es mi amigo de la infancia… quien sabe. No es justo que me definas como algo que ni yo comprendo. Yo no sé lo que soy, pero algo tengo claro; tú no me interesas en lo más mínimo y sé que yo con menos razón.

Lauren le miró aún más desconcertada.

- Nosotros somos como las estrellas – continuaba- No estamos interesados mayormente y ahora que Luke está en nuestros corazones con mucho menos razón, pero una cosa es segura.

- ¿Qué cosa? – dijo en señal de aburrimiento.

- Nosotros algún día acabaremos juntos.

- ¿Juntos? – Lauren rio – Por favor, eso es lo más descabellado que he oído en mi vida.

- Sí. Ahora no. Mañana tampoco. Quizás en diez años más.

- Por dios, que te hace pensar eso.

- Te lo he dicho tantas veces y nunca te ha quedado grabado. Nosotros dos somos iguales


Fueron 12 caps, como dije en un comienzo. Final abierto, el cual era el que planeaba desde un principio. Cuando la iba escribiendo se me ocurrieron otros cuatro, pero acabé optando por éste, quien sabe por qué? XD

Bueno, gracias por todo ;)

PS: Hasta el capítulo final puse el lugar en que se ambientaba todo: Italia. No lo quería poner antes, para echar a correr su imaginación, pero bueno .. XD

Bye