Tomo 2 xD

Capitulo 18. Comenzando de cero.

Dos semanas habían pasado de la exposición del trabajo. En esos días por fin las chicas se habían acostumbrado al nuevo Alex aunque seguían acosándolo cuando yo no me encontraba cerca. Se había esparcido el rumor de que habíamos comenzado a salir. Algunas escépticas me preguntaban si yo era su novia o si teníamos alguna "relación especial". Todas las veces lo negaba, sin embargo tendría que admitir que, de alguna forma, teníamos una relación especial. El pasar por tantas cosas hace que las personas se unan más rápido de lo que lo harían en el transcurso normal de la vida. Era mi amigo, uno de los más especiales, junto con Clarissa y Caro.

-Y entonces empezó a decir que la comida era una porquería, que el chef no sabía qué estaba haciendo y quería saber qué clase de persona dejaba que un ser humano comiera algo así y que encima se atreviera a llamarlo comida gourmet.

-Me imagino que la dueña no lo tomó muy bien.-Alex ya estaba más que informado de las personalidades de todos los que componían el restauran en donde trabajo.

-¡Fue el espectáculo más bizarro que vi en mi vida! Nuria, cuando le dijeron lo que pasaba, salió como un rayo para discutir al cliente y-

-Disculpa Alex.-una voz aguda nos interrumpió- ¿Puedo hablar contigo un momento?

-Ah, claro.

Otra vez esa chica con esa voz melosa. Ni siquiera se molestó en mirarme. Ya era la tercera vez en el día que lo llamaba para preguntarle tonterías sobre Freud. ¡Que lea los libros!

-¿Estas celosa, Mary? -preguntó Caro acercándose. Su tono juguetón, cada vez que me hacía esa pregunta, hacía que el mal humor se apoderara de mí.

-De las mil veces que me lo preguntaste, ¿por qué esta vez diría que si?-suspiré intentando ignorarla.

- Esa chica es linda y parece que a Alex no le desagrada del todo.-y seguía empeñada en molestarme.

-Si, es linda.- observé a la chica hablando animadamente con mi amigo. Su rostro y su cuerpo eran estándar, tenía una sonrisa muy simpática y usaba un perfume frutal similar al mío. Era un buen partido pero…

-¿Por eso pusiste esa cara tan larga cuando se levantó para ir con ella?

-Lo que me molestó fueron sus malos modales. Estábamos hablando y nos interrumpió con descaro. Ya sabemos que esta interesada en él, no hace falta parecer tan desesperada.

-Es decir que te molesta- las risitas cómplices con Sebastián me terminaban de enojar siempre que tocábamos el tema.

-Creo que me voy.-dije ignorándola olímpicamente- La siguiente clase es con el texto que no leí y prefiero aprovechar y leerlo tranquila en la biblioteca. -Me alejé de ahí con las risitas de niños de primaria a mis espaldas.

-¿Ya te vas, Mary? ¿No vamos a hacer lo de evolutiva juntos?- Alex me dio alcance en la puerta mientras pasaban quienes llegaban a la siguiente clase.

-Cuando termine la clase búscame en la biblioteca. No me dieron ganas de quedarme.

-¿Estas enojada por algo?

-No, ¿por qué lo dices?

-Es que parecías enojada cuando Damaris me llamó.

-Me parece una chica con malos modales, es todo.

-¿Malos modales? Suenas como una vieja.-siempre que decía algo que sonara como una abuela me hacía el mismo gesto de antipatía.

-Nos vemos en la biblioteca.-di por concluida esa charla y le mostré la espalda pero el atrapó mi brazo.- ¿Qué pasa?-comenzaba a irritarme aún más. Todos se habían complotado para sacarme de mis casillas ese día.

-¿Ella te cae mal?

-Si. ¿Quieres que te diga algo más?

-¿Es porque siempre me esta llamando?

-No es eso.

-¿Entonces?

-Nada… Me voy a leer. Que disfrutes la clase.

Solté mi brazo de su agarre y me dirigí con paso rápido a la biblioteca. Después de arrojar mis cosas sobre una de las mesas vacías, me senté, lancé un gran suspiro y oculté mi rostro entre mis brazos. No entendía por qué estaba tan enojada. Quizá sólo eran las hormonas porque en sí, esa chica no había hecho nada malo y estaba bien que Alex se interesara en otras mujeres después de dar vuelta a la página de Laura. No obstante, algo seguía molestándome. Es decir, yo fui quien revivió al Alex que atraía todas las miradas, yo fui quien le sacó ese flequillo horroroso, quien le sugirió que volviera a usar sus remeras olvidadas, que dejara de ser tan extraño e interactuara un poco con su entorno. No es que busque que me den el premio nobel de la paz pero por lo menos un reconocimiento…

¿Qué estoy diciendo? Mejor me pongo a leer.

Los minutos pasaron lentos hasta que pude agarrar ritmo en la lectura. El texto era interesante, hablaba sobre la psicología social de los grupos, de cómo lo inconciente interviene en la elección de pares y-

-Pareces-

Grité como una loca al escuchar esa palabra susurrada en mi oído. No me había dado cuenta de que Alex se había colocado detrás de mí. Tuve que soportar que la bibliotecaria me sermoneara mientras que mi amigo no podía dejar de reírse en mi cara.

-Espero que estes feliz ahora.-dije con todo el malhumor que mis palabras podían expresar sin usar otras más fuertes.

-La verdad es que sí. Te vi tan concentrada que no podía perder la oportunidad. Ya casi ni te asusto cuando estamos juntos. Extraño esos tiempos…-recordó con nostalgia mientras dirigía sus ojos hacia un estante, recordando algún suceso que seguramente involucraba algún sobresalto mío.

-La próxima vez mira bien el lugar dónde lo vas a hacer.

-¿Me das permiso para que lo haga otra vez?-sus ojos adquirieron un brillo infantil

-No.-respondí cortante.

-Pero…-tenía el aspecto de un niño regañado mientras me miraba con sus ojos brillantes. Odiaba que pusiera esa cara. Había aprendido a manipularme, pese a que yo también lo hacía.

-Esa cara esta prohibida para ti, ya te lo dije.

-¿Por qué?- el que acentuara más el gesto sólo me ponía más irritable y con ganas de abrazarlo. Era una táctica muy sucia.

-¿Hacemos el trabajo aquí?-intenté cambiar el tema para no sucumbir.

-Vamos a mi casa así comemos algo decente.-empezó a levantarse pero yo lo detuve.

-Trabajo más tarde...

-Entonces vamos a tu departamento.-sin volver a sentarse me miraba invitando a pararme.

-¿Por qué no lo hacemos en la biblioteca?- inquirí extrañada, ¿tanto le desagradaba ese lugar?

-Porque…-comenzó a balbucear mientras miraba hacia la entrada.

-¿Qué hiciste?-ya me temía lo peor.

-Nada.-su voz vacilante no dejaba de inquietarme.

-¿Qué hiciste?

-Nada…

-Alex...-siempre hacia lo mismo, tenía que darse su tiempo hasta que confesaba sus crímenes.

-Damaris quiere que hagamos grupo para lo de evolutiva.

-Le dijiste que estabas conmigo, ¿no?

-Si…

-¿Entonces?

-Podía ser hasta de a tres personas.- el silencio y mi enojo comenzaron a ponerlo incómodo.-Pero le dije que la veía a la salida.-se apresuró cuando notó que mis manos se cerraban imaginando una forma cruel de matarlo.- Me escapé para que no me encontrara.

-¿O sea que aceptaste hacer el trabajo con ella porque no querías decirle que no pero ahora la evades? ¿Cuántos años tienes?-su gesto arrepentido le ganaba a mis ganas de golpearlo- Si ya le dijiste que lo íbamos a hacer juntos no hay vuelta que darle.-suspiré con cansancio. Yo no iba a ser la mala de la película.

-¿En serio? ¿No te enojas?

-Ya estaba enojada desde antes así que más leña al fuego…

- Yo hago tu parte si quieres y…

-Vamos a hacerlo aquí. No pienso llevar a esa chica a mi departamento.

-Bueno…-comenzaba a desembolsar sus cosas cuando la tercera en discordia hacia acto de presencia en la puerta, buscándonos con la mirada mientras yo tomaba aire para soportarla.

-Saliste muy rápido, Alex.- le sonrió ampliamente mientras él le devolvía el gesto sin dejar de verme de reojo.

-¿Empezamos ya?- dije intentando terminar con eso rápido.

-¿No vamos a comer nada? Me muero de hambre.-su tono quejumbroso me comenzaba a sobrepasar- Podríamos comer algo en el bar y después-

-Si tienes hambre, te compras algo rápido y vuel-

El sonido grave y prolongado de mi estómago fue algo más que vergonzoso. Mi rostro, encendido en un rojo vivo, no podía enfrentar de la misma manera a esa chica. Mi propio cuerpo había admitido que tenía un hambre voraz y estaba decidido a comerse una vaca si era necesario.

-¿Entonces vamos al bar?-sonrió triunfal Damaris. Lo único que pude hacer fue juntar todos mis cuadernos y bajar la cabeza mientras seguía a esa chica un poco más alta que yo que ahora conversaba amenamente con Alex.

Una vez semi alimentados, volvimos a la biblioteca para empezar con el trabajo. Llegando a la mesa que media hora antes habíamos estado ocupando, el celular de esa chica sonó.

-Perdón. –salió trotando de la biblioteca y nos dejó solos una vez más.

-No tenías amigas antes, ¿no?

-No muchas, ¿por?

-Por nada.

-¿Sigues enojada con ella o estas enojada conmigo?

-No importa. Ya estamos en esto juntos así que terminémoslo lo antes posible para poder irme.

-Ya te dije que puedo hacer tu parte.

-Si lo que quieres es quedarte con ella, me parece perfecto. Pero no leo mentes así que si eso es lo que quieres, me lo dices sin rodeos.

-¿Estás en tus días?

-¿Puedes dejar por un momento de ser tan idiota?

-Vete a trabajar, yo hago tu parte- contestó serio, dando punto final a la discusión. La ira se acumuló en la vena de mi frente a punto de explotar. Sin decir más, me paré, agarré mi bolso y crucé por el marco de la puerta en el momento en que nuestra compañera reingresaba a la biblioteca.

-¿Ya te vas?- preguntó sorprendida.

- Tengo que trabajar.

Sin volver la vista atrás tomé el rumbo hasta mi departamento. Al entrar y darme cuenta que Clarissa había dejado otro de sus chiqueros en la mesa del comedor, tiré con furia mi bolso al sofá y me dirigí directamente a mi habitación a darle golpes a mi almohada. Estaba realmente fuera de mí misma. Cuando por fin pude calmarme, fui a darme un baño y luego una vez más a la calle, a mi trabajo. Al cerrar la puerta del departamento sentí la súbita presencia de alguien a mi lado, lo que me sobresalté.

- Después de que te fueras, Damaris tuvo un inconveniente por lo que también se fue. –contó con voz sombría Alex sin mirarme de frente- Espero te hayas calmado y ahora me digas lo que te sucede.

-No me pasa nada.

-¿Podrías dejar de intentar mentirme? Me molesta que te hagas la superada cuando sabes que te conozco.

-Bueno, ahora yo soy la que piensa que no te conoce.-si quería la verdad, la iba a tener- Estas diferente, hablas con todos, te ríes más… siento como si ya no me necesitaras...

-¿Ya terminaste con tu novela?

-Eres un insensible.

-Si no fuera por ti todavía seguiría siendo un loco aislado de todos. Tu me salvaste y ahora me sales con que no te necesito. ¿No tendrías que estar feliz por mí?... Te sigo necesitando pero no como un acompañante terapéutico sino como una amiga. Eres una amiga muy especial para mí, la única que tengo.

-Alicia todavía-

-TU ERES MI ÚNICA AMIGA.- Su tono cortante hizo que dejara de insistir. Me llevó de la mano hacia un puesto de helados y compró uno para cada uno. El mío era de frutillas, como siempre. El suyo de americana con trozos de chocolate, como siempre. Me sentó en un banco y se colocó junto a mí, lamiendo con habilidad su helado para no ensuciarse las manos.

-Si no me hubieras dicho iba a creer que estabas celosa de las chicas que se me acercan.

-Supongo que estoy celosa...

-Si, pero... cuando te pregunté por Damaris creí que estabas enojada porque le intereso. –se rió divertido-En el momento en que esa teoría cruzó por mi cabeza casi me agarra un paro cardíaco porque… digo, sería raro. –rió de nuevo pensando en lo cómico de la idea mientras acababa su helado.

Lo observé detenidamente. La remera marrón oscura que estaba usando, sus pantalones anchos, su cabello con ese estilo descuidado tan suyo, sus ojos oscuros que desde hacía tiempo había notado más brillantes y vivaces.

-¿Qué pasaría si estuviera interesada en ti?-pregunté seria, sin despejar mis ojos de él.

Una sonrisa se formó en su cara, mas mi seriedad la borró y le hizo tragar en seco.

-¿Estas…?-comenzó petrificado.

-No pero me gustaría saber.

-Eres extraña…

-Todos me preguntan si salimos juntos y, en varios casos, me daban ganas de decir que si para que me dejaran en paz. Supongo que también hizo que me preguntara sobre la posibilidad de… bueno, nosotros.

-¿Quieres salir conmigo para que la gente deje de preguntarte si realmente salimos? ¿Te volviste idota de golpe?

- No -mi ceja levantada era suficiente para transmitirle el malhumor que su comentario había despertado en mí- simplemente me hizo pensarlo.

-Terminemos con esta rara conversación. Voy a hacerte una pregunta y tu respuesta tiene que ser sincera: ¿te gusto?

-No.-mi respuesta terminante pareció sobresaltarlo.

-Creí que lo ibas a pensar un poco, siquiera. Que ruda… Pero ahí tienes tu respuesta.

-Si, supongo.

-¿Qué pasa ahora?

-Y… ¿te gusto?

Casi se atraganta con la última porción de helado que había comido. Su cara entre sorprendido y ahogado me hizo reír un buen rato mientras él recuperaba el aliento.

-Te voy a acompañar hasta tu departamento.-declaró enojado poniéndose de pie.

-Voy a mi trabajo. Estoy un poco tarde-dije mirando el reloj- Pero no me respondiste.-volviendo a lo importante.

-Por ser tan mala conmigo te quedas con la intriga.

Una vez que estuvimos en la parada de autobús, su rostro aún continuaba malhumorado por lo que le tomé de la mano.

-Fue una cita hermosa- mi voz aniñada y mis ojos pestañeantes captaron su atención. Sabía que eso siempre lo ablandaba. Le encanta el juego de roles. Su mueca de irritabilidad dio paso a una sonrisa contenida para luego transformarse en una conquistadora.

-Lo pase muy bien.- un intento de voz más gruesa y una mirada de playboy fueron parte de su personaje.

-¿Me vas a llamar?

-Si, esta noche.-acarició mi mejilla y me observó un momento. Su mirada ya no era del personaje sino de él. Su boca entreabierta, sus ojos trémulos, la calidez de su mano… El corazón se me paró y creo que lo notó porque sacó su mano de mi cara bastante rápido –Nos vemos mañana.-dijo para darme la espalda y caminar en dirección a la universidad.

-Nos vemos…

¡Feliz año a tod s! Espero que lo hayan pasado muy bien.

Ya casi un año desde mi última actualización. Me siento un poco caradura por volver así después de tanto pero realmente la inspiración me vino de a poco y se me iba en otras cosas de la facu. Estoy escribiendo otra historia también, que la empecé hace más de un año, quizá dos y me gusta como va quedando pero todavía no sé si sacarla. Me gustaría terminar esta aunque la otra no creo que tenga taaantos capítulos pese a que… bueno, es un tanto complicada de explicar la propuesta :P

Muchas gracias a las chicas que comentaron en el capítulo anterior:

*Angela Dubrash: Si, pobre él, ahora se esta volviendo a acostumbrar, para desgracia de Marina. Me alegra mucho que te gustara el capítulo :) Tardaron en hacer el trabajo pero bueno jajaja valió la pena para la nota que tuvieron xD

*Pepa534: Me hace muy feliz leer que te gustara la historia. Todavía faltan algunos capítulos. Hace dos años es mi meta poder terminarla pero este año me propongo firmemente terminarla xD jaja

Un beso grande a las dos y a l s demás lectores. Gracias por seguir leyendo.

Nos leemos después :)