El mundo tiene injusticias desde el origen de los tiempos: el bueno sufre, el malvado prospera, y muchos han usado al Capitalismo como el ejemplo perfecto de esto: los industriales se enriquecen más mientras que las clases trabajadores se hunden más y más en la pobreza...

...pero ¿Es eso cierto? La verdad no es tan simple si la desmenuzamos con cuidado.

El Capitalismo es visto como un sistema económico explotador de los pobres, los cuales reciben una miseria a cambio de su labor y destruyen el espíritu humano, pero veamos el contexto histórico: El Capitalismo surgió de poco entre los siglos XVIII y XIX, al menos en su forma moderna, y fue de la mano con otro evento importante: la Revolución Industrial.

Ha menudo existe esta imagen gastada de que estos eventos fueron el comienzo de una edad oscura para el trabajador, laborando largas horas en fabricas y lugares inseguros por poca paga, a la vez que unos cuantos empresarios veían aumentar sus chequeras, más si uno analiza la historia, más que ser un cambio negativo, fue todo lo contrario: fue una enorme mejora.

Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, había dos grandes clases: los gobernantes, compuestos por Reyes, Emperadores, Faraones, Zares y Césares, y los gobernados: campesinos, herreros, ganaderos, la servidumbre, y demás: era un sistema rígido, o nacías en la riqueza o no tenías nada, y así fue durante siglos, pero el auge del Capitalismo y el Industrialismo vinieron a ponerle fin a ese orden.

Surgieron las grandes fabricas, y para grandes fabricas, se necesitan grandes números de trabajadores, más de los que ninguna otra actividad humana había requerido antes: esos trabajadores a menudo no tenían las tierras de los granjeros, pero ahora veían un modo de subsistir a través de estas nuevas actividades.

Más gente trabajando significó mayor poder adquisitivo, y eso implica mayor gasto: la gente quería más alimentos, techo, vestido, e inclusive artículos de ocio; esta gente ahora tenía mayor modo de entretenerse que nadie antes: la clase media había nacido, sacando millones de la pobreza extrema; si, la vida no era de todo perfecta, pero la prosperidad que estos hombres (y posteriormente, mujeres) tenían en sus manos era una con la que ninguno de sus antepasados hubiera podido soñar: el Capitalismo hizo al mundo más igual, al hacer que mucha gente pudiera de hecho contar con importancia en el vivir diario de una nación.

Aun los pobres de hoy viven mejor que los pobres de épocas anteriores; eso no implica que no se deba luchar contra este flagelo, pero la lucha es por otro camino: el Capitalismo no los hizo más pobres, sino que en todo caso, los hizo más ricos.

No todo es miel sobre hojuelas: escuchó a veces de voces criticas de la izquierda acerca de como este sistema es despiadado con millones de personas en el Tercer Mundo, obligados a tomar empleos mal pagados con pésimas condiciones laborales; esto debe eliminarse lo más pronto posible, y debemos tener algo más de sensibilidad con el dolor de gente de naciones como China, India o en nuestra propia América Latina.

Pero no todo es lo que parece.

No negaré el dolor, pero la única realidad es que sin estas grandes corporaciones y transnacionales operando en esos países, esa gente ni siquiera tendría un empleo, y, viéndolo de una manera lógica, un salario pobre es mejor que ningún salario: serían millones arrojados a una pobreza aun mayor, o inclusive, a una muerte segura.

Es fácil sentir que estamos agobiados por los horrores del mundo moderno, pero no hay que cegarnos: un empleo en una fabrica sigue siendo mejor que las labores sin fin de los cazadores-recolectores donde la supervivencia era algo que se peleaba minuto tras minuto; nos quejamos de los alimentos caros, y sin embargo, tenemos acceso a carne, frutas, verduras y semillas de lugares exóticos con tan solo ir a un puesto de mercado ¿Caros? Tal vez, pero nada es tan caro que no se pueda obtener, aun si el precio parece elevado; tenemos más tiempo libre que nunca, y más maneras de gastar ese tiempo libre: películas, televisión, literatura, Internet, videojuegos; y en cuanto educación, les recuerdo qué aun en la pobreza, el analfabetismo es más raro que nunca, y podemos buscar información con tan solo un click.

Pero aparte de hacernos vivir mejor, el Capitalismo es la única manera de asegurar la paz mundial.

"¿Perdón, como dijo?" dirán algunos, pero es cierto: la paz no se obtendrá a través del altruismo o la política, sino a través del comercio, el Libre Mercado y la Libre Empresa.

El mundo esta globalizado, y las naciones son más dependientes la una de la otra que nunca: no podemos renunciar al petroleo de Medio Oriente, la Tecnología de Europa o Japón o los alimentos del centro de Norteamérica o de Argentina, porque de hacerlo, los países sufrirían trastornos económicos y sociales; no valdría la pena si es que se puede comerciar: hacer la guerra en un mundo capitalista sería contraproducente, porque implicaría atacar a quien te da petroleo, alimentos o maquinaría: se pierde más de lo que se podría ganar.

No es precisamente el tipo de paz idealista que se escucha en las canciones de John Lennon, pero por otro lado, los seres humanos hemos estado en guerra los unos con los otros desde el principio de los tiempos, y una paz, aunque sea egoísta e interesada es mejor que cualquier estado bélico, y medidas que traten de limitar el comercio libre, como el Mercantilismo, el Socialismo, el Comunismo o cualquier otro "ismo" similar solo lleva a conflictos: si no me das tus mercancías por las buenas, las obtendré por las malas, motivando la guerra en vez de prevenirla.

El egoísmo del Capitalismo "despiadado" ha hecho más por el bienestar del mundo (y sin buscarlo) que cualquier régimen o gobierno; parece una paradoja que ese sistema tan criticado por muchos pensadores de la izquierda como "explotador" y "avaricioso" haya dado tanto a la humanidad mientras que aquellos sistemas y modelos que buscar la igualdad y equidad solo lograron igualar a todos en la pobreza, y a hacer a los que viven bajo dichos regímenes igualmente oprimidos, pero para ello solo basta leer la historia: por eso Alemania Occidental tenía mejores condiciones de vida que la Alemania Orienta, por eso la Corea del Sur es más prospera que la del Norte; por eso el Hong Kong tenía mas riqueza que la China Comunista, y el porque en la China Comunista no se empezó a progresar en serio hasta que se adoptaron las medidas de libre comercio que tanto se criticaban en el pasado.

Estos son mis argumentos, y se que muchos no los compartirán, pero los hechos hablan por si mismos, y aun con todas las crisis que se han vivido en el Occidente Capitalista, este siempre se ha podido levantar, mientras que las crisis de los estados que controlan o limitan el mercado son, casi siempre, el primer signo del principio del fin; aun hay luchas que se deben llevar a cabo, pero les aseguro que mañana solo viviremos mejor.

Por eso, damas y caballeros, soy un cerdo capitalista, y orgulloso de ello.