Esto me pertenece. No lo plagiéis por favor.


La mirada perdida
más allá de la ventana.
El traqueteo de una vía,
un invierno que se apaga.

Florece una sonrisa
al revivir un recuerdo:
un corazón de tiza
entre bostezo y bostezo.

Un golpe rotundo,
un grito ahogado.
El silencio más profundo
se sienta a tu lado.

Nadie sabe nada.
Está rugiendo el cielo.
La mañana calcinada
con tres agujeros.

Sirenas, ambulancias.
Aún no sabes lo que ocurre.
No se pueden parar las lágrimas
cuando la vida se te escurre.

Poco antes de las ocho,
acuchillando la aurora.
Hoy se ha parado todo.
Hoy Madrid llora.

La calle se viste de gente
por aquel maldito jueves.
No hay nada más intransigente
que tiznar el alma con muerte.

Poco antes de las ocho
¡Qué maldita hora!
En Santa Eugenia, en el Pozo
y en la estación de Atocha.

Sirenas, ambulancias,
Ya se sabe lo que ocurre,
son casi doscientas lágrimas.
Son las vidas que se escurren.


¿Os ha gustado?

Si es así comentar y si no, podéis decirme los fallos que tengo. Que conste que soy nueva en esto de la lírica.