No soy una persona perfecta, ni tampoco soy una mártir, mucho menos una princesa; pero te quiero y para mi eso es más que suficiente.

Tengo poco, realmente lo único que poseo es mi nombre y mi cuerpo y la poca ropa que hay en mi armario. No tengo una casa, ni un auto, no tengo una carrera ni un súper trabajo; pero me esfuerzo todos los días para ser alguien, aprendo rápido y no me da miedo el trabajo, insisto, subo y bajo, y hago el trabajo que nadie quiere hacer, a pesar de que nadie lo reconoce, porque soy sólo una empleada más, y en cierta parte, no me puedo quejar.

Me gusta escribir, reconozco que no soy la mejor en ello y que aburrido si ese fuera el caso, pero trato de hacerlo lo mejor que puedo: si en mi vida real no puedo tener todo lo que quiero, escribo sobre una chica que si lo tiene todo, que puede hacer muchas cosas con su vida y que no cree en los imposibles.

Creo que el amor lo puede todo, pero veo que a ti, esa creencia te resulta bastante irrealista. Trato de darte en mis abrazos todo el amor que guardo para ti, pero a veces no parecen ser lo más adecuado en el momento, soy así, inadecuada, espontánea e ignorada.

Sé que hay personas que piensan que nosotros no debemos estar juntos, y que lo nuestro simplemente es pasajero.

He escuchado, el comentario sincero, ese que puede ser más hiriente que benevolente, en el que a mi no se me considera buena para ti… ¿cómo?

No tengo nada de especial, mi círculo social es casi nulo, mi familia no es adinerada, y jamás te he dicho lo que pienso al respecto, porque no quiero herirte, a pesar de que estoy casi desahuciada.

No exijo nada material, no me atrevería a pedírtelo… quizás soy demasiado ingenua para la época, pero no me gusta sacar ventaja, soy justa, trato de serlo todos los días, aunque de vez en cuando nubles mi juicio con tu presencia.

Pero a pesar de lo bueno y de lo malo, te quiero, y aquí estoy, sosteniendo el mundo, para los dos. Aquí estoy, con poquito dinero, con mi ropa medio desgastada, y sin una carrera, dispuesta a todo, porque para mi, el amor es suficiente.