Tu recuerdo

Mil días y mil noches pensando en ti, mil días y mil noches sin vivir, solo esperando, acabando con ilusiones y esperanzas.

Soñar no cuesta nada, me repito una y otra vez; pero ahora me doy cuenta de que si cuesta algo: cuesta las depresiones cuando los sueños no se hacen realidad, cuesta ilusionarte hasta llegar al cielo y luego caer a la tierra, cuesta darte cuenta de que los sueños a veces tienen fecha de caducidad.

Trato de acabar con las esperanzas, porque se qué tú no eres mío, nunca lo fuiste y nunca lo serás; pero las esperanzas vuelven a aflorar y cada vez son más las flores que no se dejan marchitar

Trato de olvidarte, y no sé, pensar en otro, pero tu recuerdo vuelve como aquel fantasma del pasado que no me deja olvidar

Cuando pienso que estoy por lograrlo, de no quererte, me estrello contra la realidad de que te quiero y de que no puedo hacer nada al respecto

Me siento y estoy a punto de echarme a llorar, pero las lágrimas no logran brotar

Otras veces tu recuerdo me roba una sonrisa y me hace pensar que amarte es mejor que intentar olvidarte.

No sé que hacer, no creo que tú me quieras, y mucho menos tengo el valor de preguntártelo.

Pero te quiero y no logro olvidarlo, siempre estás presente en mi mente, como una sombra en los rincones de mi cabeza.

Tendré que aprender a vivir así, queriéndote sin querer, amándote sin pensarlo

Yo no elegí amarte, por el contrario he tratado de olvidarte, pero así el tiempo solo se hace más duro y solo logro confundirme más.

Ya no sé que hacer, he probado más de cien remedios para el mal de amores, pero ninguno me ayuda

Deprimirme o soñar resulta un gran dilema, se juntan y enredan las emociones y la confusión me agobia ¿quererte o no quererte? es la pregunta que aún no logro responder

Eres único, lo sé, no creo encontrar a otro chico como tú, y, realmente, no me gustaría, porque entonces te tendría que recordar, y toda esta historia volvería a mi mente

Solo sé que no sé nada, es la verdad, no sé quererte, no sé olvidarte, no sé recordarte, no sé odiarte, no sé amarte.

La palabra adiós viene a mi mente, trato de despedirme de tu recuerdo como una vez me despedí de ti, pero él no se quiere ir, hizo de mi mente y de mi corazón su hogar y no lo quiere abandonar

Si muriera hoy, hasta en mi velorio estaría tu recuerdo, vigilante, alerta...esperando el momento de invadir de nuevo mi corazón, que ya está cansado de latir.

El forense diría "mal de amores" como causa más probable de muerte.

Si tuviera tiempo...mi último deseo sería que en mi lápida grabaran este poema, para que ese fantasma que a veces digo que es tu recuerdo descanse en paz, conmigo, porque en la vida nunca pude olvidarte, creo que en la muerte tampoco.

Espero no morir hoy, para poder seguir tratando de olvidarte, para poder seguir derramando lágrimas por ti, para seguir soñando, para seguir queriéndote.

Me rendiré ante ese nuevo inquilino que hay en mi corazón, llamado amor, que vive junto a tu recuerdo.

No importan las lágrimas, ni los sueños destrozados, porque, si me pongo a pensarlo, quererte es lo mejor que me ha pasado