Secreto a voces.

¡Espera! Antes de leer es mi obligación advertirte que éste escrito contiene temas fuertes que para algunos puede resultar ofensivo, no es mi intensión incomodarte pero si eres sensible te recomiendo salgas de aquí.


Corro, corro desesperada, es de noche y ha empezado a llover, mejor así… mucho mejor, desearía que el agua que cae del cielo me limpiara, me lavara esta suciedad y este asco que siento, el dolor en mi alma se extiende con cada lágrima que derramo, ya no se cuanto tiempo he corrido sin sentido, me empieza a doler el costado por la falta de aire pero las ganas de largarme de aquí, de desaparecer, de perderme y que la oscuridad me trague me da fuerza para que mis piernas sigan.

¡Le pedí que parara, se lo rogué!, pero ese maldito, ¡ese maldito no solo era más fuerte sino que es amigo de papá!… jamás me creerá ¿por qué tenía que sucederme esto?.... ¡¿por qué a mí?!

La lluvia se intensificado y las calles se ven desiertas, levanto el rostro y dejo que las gotas frías de agua dulce se lleven las tibias saladas que mis ojos desprenden, mi cuerpo tiembla no precisamente de frío, me abrazo a mi misma en un intento absurdo de protegerme, de cobijarme y sentirme protegida, pero, es inútil, cubro mi boca mientras un nuevo ataque de dolor me alberga entro a un callejón en busca de algo que me cubra del aguacero.

- Yo –se recarga en la pared dejando ver en su mano raspones y pequeños cortes- padre… yo… lo siento.

Siento mi estomago revuelto, estoy completamente asqueada, y eso se nota al momento que me inclino para volver el estómago

- ¡¡¡coff!!!, ¡¡coff!!

Me limpio con el dorso de la mano, estoy por seguir mi camino pues aquí no hay mucho con lo que pueda cubrirme de la lluvia, pero un ruido al final de callejón hace que me detenga en seco, para después… empezar a pensar que no fue buena idea entrar aquí.

- ¡Hey miren nada más!, la lluvia nos trajo una nena, ¿por qué retrocedes? ¡¡vaya!! parece que hoy no ha sido tu día, mírate, estas toda golpeada.

Trago saliva nerviosa y le observo, siento el cuerpo frío y entumido por los golpes recibidos anteriormente, más no pienso ponerme a discutirlo con este mastodonte y sus acompañantes, en total son 3 pero solo habla ese fulano de aspecto mal encarado.

- ¿qué pasa muñeca? ¿te comieron la lengua las ratas? –escucho como los otros dos se ríen por lo que parece ser un chiste interno- jeje, ya sabes lo que tienes que hacer lindura, quítate la ropa vamos a divertirnos.

Doy un paso atrás, siento el cuerpo dolorido, más no pienso paralizarme de nuevo, ¡esta vez no!

- ¡No seas idiota!, ¿acaso piensas pelear? ¡jajajaja! somos tres contra ti sola, no podrás ni siquiera arañarnos gatita.

Miro a esos dos que le acompañan y lanzan una carcajada igual de estupida que la del líder, obviamente no soy tonta sigo callada, en lugar de responderles, tomo de en una caja al lado de una pila de basura, una lata con contenido de dudosa procedencia, por el hedor no debe ser nada bueno, sin pensarlo dos veces se las arrojo, después de eso… después … se da la serie de eventos que aún hasta ahora no sé si definirlos como afortunados o simplemente la cereza que adorno la noche más espantosa de mi vida.

Me di la vuelta y empecé a correr rumbo a la calle, fuera de ese callejón, la lluvia seguía presente y se estrellaba contra mi rostro, como era de esperarse, ese trío de gorilas se enfurecieron ante mi obvia negativa de ceder ante sus sucias propuestas, podía escuchar sus gritos y amenazas de una posible muerte lenta y dolorosa, pero dudo que lo que ellos pudieran hacerme, hubiera sido más doloroso que lo que me deparaba.

- ¡¡¡ESPERA MOCOSA IDIOTAAAA!!! … TE VOY A PARTIR EN…… ¡CUIDADO!

Todo lo que escuché fue un fuerte rechinar de llantas contra el pavimento húmedo, luego, como si un toro furioso me hubiese corneado y levantado por los aires, en ese momento pasaron miles de cosas por mi mente y nada a la vez, supe que había sido arrollada por un auto y lo corroboré al momento que mi cuerpo se estrelló contra el parabrisas, por mera inercia ser empujado y estrellada contra el duro concreto sintiendo como todo mi esqueleto se sacudía.

¿Miedo? talvez, no sé que siento, deseo morir aquí en medio de la calle arrollada por ese auto, toser me duele, respirar me duele incluso pensar en lo que ha sucedido hace que desee morir, perderme en el mero infierno y quemarme para sentirme limpia… pero, en lugar de eso escucho voces me llaman, me preguntan mi nombre ¿qué más da?, no importa déjenme morir.

-¡¡Contesta!! ¡¡hey!! Mírame, no te duermas ¡¡ hey chica abre los ojos no te duermas!! ¡¡ no te duermas… por dios como se te ocurre atravesar así la calle!!... ¡¡¡UNA AMBULANCIA POR FAVOR!!!!.. ¡¡¡ALGUIEN LLAME A UNA AMBULANCIA!!!!!!....


Ésta es una introducción relativamente corta, estoy emocionada pues después del éxito de Karina sé que cuento con su apoyo, espero me acompañen en el transcurso de éste proyecto y recibir sus comentarios y sugerencias.

Nos leemos pronto!!!!