Para: o_o_aurora_o_o en LJ, por motivos del meme de las tres opciones. Espero les guste.

A media noche

Un movimiento que sintió su instinto de supervivencia más que su oído, lo hizo despertar. Su cuerpo estaba también muy despierto por el miedo: sudor en las manos, estómago vacío, pecho dolorido por los rápidos latidos… Pero siguió haciendo como que dormía. No debía ser algo.

—He soñado contigo.

Un escalofrío le recorrió toda la columna vertebral, y sintió como sus extremidades le hormiguearon.

Era una voz furiosa, controlada y femenina, que conocía de algún lado pero no sabía de dónde. Estaba a sus espaldas, en un sitio que para él solo se le antojaba como oscuridad. Porque, por esa presencia y voz, empezó a sentir que no podía estar en su cuarto, durmiendo en su cama. Era como si siguiera soñando… ¡Oh, esperaba que fuera así!

Él no supo qué hacer realmente, ni siquiera qué pensar en concreto. Pero se sentó en la cama y empezó a gritar:

—¡Sal… de… mi… casa!

El golpe que recibió en la quijada fue tremendo. Tanto, que sintió el dolor pulsante en prácticamente toda la cabeza, junto a uno tremendo en las encías del lado que recibió el impacto. Junto a la sangre, sintió dos dientes en la boca que tuvo que tirar a la colcha, con horror.

Se puso en pie enseguida y sintió como su cabeza pulsó más y se mareó. Pero no cerró los ojos. Esa maniática había prendido una de las luces de su mesita de noche y la podía ver a unos dos metros de él, blandiendo un bate de beisbol.

El mundo se había vuelto loco: ¡Era la hija del cerrajero!

Por más que el dolor, la rabia y la indignación casi lo llevaron fuera de sí, estuvo de repente seguro de qué debía hacer. Fue hacia ella para tratar de quitarle el bate y sacarla de su departamento.

Todo fue muy rápido. Solo recordaría la fuerza que él hacía para que ella no terminara golpeándolo más; que la mujer gritaba algo sobre sus sueños y que, según ella, quería que él la dejara de atacar. Debieron ser apenas unos segundos, pero lo embrollado del asunto y el terrible dolor en la quijada que irradiaba a toda la cabeza, lo hicieron sentir que eran más: desde minutos hasta una eternidad.

La muchacha, aunque pequeña y rolliza, tenía la fuerza de la locura y el horror de su lado. De alguna manera, había podido eludir su agarre y estaba lista para blandir el bate en contra del brazo de él. El allanado no hizo más que subir las manos para cuidar la cabeza, cuando un estruendo de pasos y voces masculinas llegaron al lugar y sintió algo caer. Los gritos de la mujer se hicieron más furiosos, con pánico también.

Al subir la mirada, pudo ver lo que se había imaginado que pasaba. La mujer estaba reducida en el suelo y un gran guarda de seguridad se encontraba sobre ella. El otro estaba frente a él, diciéndole algo que después no recordaría, que terminó en un:

—Señor, ¿está bien?

Lo cual lo hizo gritar muy furioso. Y siguió haciéndolo, aunque el dolor en la cabeza le pulsó más y casi lo hizo desmayarse.

—¿¡Cómo voy a estar bien, idiota!? —fue lo mínimo que le dijo. Del mareo casi se cayó al suelo, pero logró dar con su cama. Escupió sangre y, mientras el otro tenía un poco de problemas para controlar a la mujer, siguió—: La semana pasada me roban y, ahora, esta loca entró a mi departamento como si nada… ¿¡Qué clase de seguridad tienen en este rascacielos de mierda!? –gritaba, aunque su quijada se resentía y las palabras no le salían del todo claras…

No recordaría qué más insultos y amenazas le hacía al tipo, aunque cuanto más fuera el dolor, más furioso se ponía. Pero sí recordaba que el otro nunca le contestó, estando más ocupado en hablar con el 911.

OoOoO

Pues eso fue, espero les haya interesado en algo y ya saben, comentar no cuesta nada!

Chau gente!