Capítulo 23

¿Allie? ¿Su Allie?

La miré algo sorprendida, ella era quien había roto el corazón de Tucker, quien había salido de su vida sin dar explicaciones… Pero al verla sentía como si no pudiera odiarla aunque quisiera, su rostro angelical no lo permitía, y lo miraba a él con tanto… ¿arrepentimiento? ¿Culpa? ¿Cariño?... ¿era esa mirada cariño?

En ese momento Allie se había acercado hasta estar frente a nosotros. Me puse de pie rápidamente.

—Hola, soy Agnes —dije extendiéndole mi mano. Ella la miró con cuidado, después sus ojos curiosos recorrieron mi cara. Podía ver claramente porque Tucker se había enamorado de ella, era una chica hermosa, pero sobre todo sus ojos fueron los que me atraparon. Finalmente estrechó su mano conmigo.

—Soy Allie, una antigua amiga de Tucker, mucho gusto Agnes —su voz dulce llenó el incomodo silencio.

—Creo que iré a ver la banda que sigue —dije apresuradamente, luego después de pensármelo un segundo añadí: —¿Si eso está bien? —me dirigí a Tucker, el me vio y asintió. Tenían muchas cosas que arreglar y para ello necesitaban estar solos. Hice unos movimientos con mis pulgares indicándole que me mandara un mensaje de texto.

Di media vuelta y comencé a caminar aun intentando procesar lo que Tucker me había contado, ¡no podía creer que iba a ser papá! Y como Allie había decidido no tener a su bebé, uno que pudo haber sido igual a Tucker, ¿Qué edad tendría en este momento? ¿Un año? ¡Cuán diferente hubiera sido la vida para el si Allie se hubiera quedado!

Iba tan pérdida en mis pensamientos que al principio no noté que me hablaban, fue hasta que sentí que jaloneaban mi blusa.

—¡Oye que te…! —el restó me lo tragué.

—¿Y tu novio? —preguntó Eva mientras exhalaba el humo del cigarro que traía en su mano derecha. Lo sacudió y la ceniza cayó en mis tacones.

—¿Por qué te importa donde esta o no? —no pude evitar el tono cortante de mi voz, ¡eran mis tacones nuevos!

Intenté tranquilizarme recordando que quería llevar bien las cosas con ella.

—Curiosidad —lanzó la colilla al pasto. Intenté no molestarme nuevamente. De pronto oí unos ruidos extraños procedentes de atrás de los arbustos, ¿eran esos gemidos? No pude evitar hacer una mueca.

Eva negó con su cabeza.

—Agnes, Agnes. Siempre el intento de puritana, el cual por cierto no te queda.

Me moví unos pasos hacia atrás. Incomoda en mis pies.

—He querido hablar contigo —tragué pesadamente intentando hacer salir las palabras—. Para arreglar las cosas, ¿sabes?

—Algunas cosas son mejor dejándolas tal y como están —hizo una mueca divertida y sacudió su largo cabello negro de su hombro izquierdo—. Tal vez de esa manera era como se suponía tenían que estar en un principio.

Fruncí el seño intentando entender lo que decía.

—Sabes —continuo—, estos días han sido muy buenos para mi, si vieras la cantidad de chicos que he conocido, universitarios debo añadir, nada parecido a los que tenemos en Norman North —dio un suspiro— pero estoy segura de todos modos que nos los sabrías apreciar, tienes tu mente nublada por ese idiota que nunca te ha hecho en el mundo…

Apreté mi mandíbula y mis puños se cerraron. Mi barbilla se elevó unos centímetros.

—Me alegro por ti Eva y porque nuestra amistad te haya parecido tan poco como para que un chico nos separe —por un momento creí ver en su rostro arrepentimiento, pero cruzó tan rápido por su cara que pensé que tal vez me lo había imaginado. Podía escuchar que estaban presentando una nueva banda y como las personas comenzaban a gritar y acercarse al escenario.

—Andrew no nos esta separando Agnes, tu lo has hecho. Siempre he estado ahí para ti. Siempre he sido tu hombro en el cual llorar, siempre te he escuchado, pero ponte a pensar. ¿Cuántas veces has hecho algo por mi? Siempre se ha tratado de ti Agnes, y tal vez ya he tenido suficiente de eso. Tal vez yo también quiera sentirme importante. Ahora si me disculpas, alguien me ha invitado a verlo tocar y es su turno —y con esto giró y vi como se perdía en la multitud, con sus palabras resonando aun en mi cabeza.

Tenia ganas de huir de ahí. Pero sabia que Tucker me necesitaría mas tarde, no podía dejarlo ahí. Pensé en sentarme ahí mismo pero los gemidos se habían estado haciendo mas fuertes y podía ver a los arbustos moverse.

Caminé entre la multitud, el aire se sentía espeso lleno del calor de una noche de julio con los olores de una gente sobre excitada y acalorada. Con la música vibrando a todo volumen y una voz profunda haciendo que mi corazón se acelerara. Lo busqué con mi mirada y cuando lo encontré mis ojos no pudieron despegarse de él.

El.

En todo su esplendor en el escenario, con ambas manos sujetas en el micrófono mientras su guitarra descansaba sobre la parte baja de su estomago. Sus ojos estaban cerrados en concentración y por un momento sentí todo desaparecer, apenas era consiente de las personas que me empujaban al pasar. Sus ojos se abrieron y tomó su guitarra y paso sus dedos por las cuerdas haciendo que las personas a mí alrededor gritaran un poco más. Era asombroso, no había otra palabra, o tal vez tantas mas…

Pronto la canción llegó a su fin. Andrew con su cabello pegado de sudor a su cara sostuvo nuevamente con una mano el micrófono mientras con la otra apartaba el cabello de sus ojos.

—¿Cómo están esta noche? —un rugido de la multitud siguió a su pregunta, él sonrió— Me alegro, a continuación una canción que hicimos al inicio de la banda, espero les guste.

Después de unos golpes de batería las guitarras y el bajo se le unieron. Miré más detenidamente. El chico a la derecha de Andrew era uno rubio algo desgarbado, con su cabello cubriendo sus ojos. Del lado izquierdo otro chico mas, este de cabello oscuro quien tenia el tamaño de un gorila, aunque uno muy apuesto si se me permite decirlo, detrás de ellos en la batería otro chico mas del cual lo único que podía apreciar bien era su larga melena. Pronto la multitud comenzó a acompañar a Andrew en la canción, lo cual me sorprendió. ¿Era una canción original? Porque si era así era asombroso que la gente supiera la letra.

Giré buscando las bebidas y me acerqué a los barriles, le pedí al chico un vaso y le extendí un billete el cual puso en un tarro parecido a los que eran pasados por la multitud. Bebí rápidamente la mitad del vaso y sentí el piso moverse un poco, en realidad no era muy buena bebiendo y tenia que llevármelo con mas calma. Volví la mirada al escenario y mas concretamente a Andrew, quien a decir verdad se veía mas sexi que nunca, todo un rockstar. Para mi gusto su presentación acabo demasiado rápido, él ya estaba bajando del escenario con su banda entre aplausos y gritos. Pronto lo perdí de vista y no pude evitar sentirme triste por ello. Mi cabeza era una masa de pensamientos incoherentes. No quería que me importara en lo mas mínimo, pero lo hacia. Decidí ir por otro vaso de cerveza y me cuesta admitirlo pero de pronto había perdido la cuenta de cuantos llevaba ya.

Después de una media hora o así dieron a conocer a los ganadores quienes resultaron ser Andrew y su banda.

Después de un tiempo estaba balanceándome al ritmo de la música cuando sentí que alguien tocaba mi hombro, no pude evitar que mi corazón se acelerara ante el pensamiento de que podía ser Andrew pero para mi decepción solo era un chico que había visto antes mirándome, el traía en sus manos dos vasos de cerveza y me extendió uno.

—Me pareces conocida.

Rodé los ojos ante esa línea tan cliché. —Supongo que he de tener una cara común debido a que seguido me dicen eso —mi boca se sentía espesa y tenía una extraña sensación en mi cuerpo.

Una sonrisa grande curvo sus dientes perfectamente alineados. —Tu rostro no es común, créeme —Extendió el vaso nuevamente hacia mi.

Negué con un gesto de mi mano. —Puedo conseguir mi propia cerveza —y con eso giré mi cuerpo para ir por otro vaso pero fue una mala decisión debido a que me tambaleé y estuve a punto de caer al suelo de cara de no haber sido por esos fuertes brazos sosteniéndome.

Giré mi cabeza para ver a mi salvador, el aun me tenía sostenida por la cintura, con mi espalda pegada a su cuerpo. Me pregunté que había hecho con los vasos que tenía en sus manos, lástima, que desperdicio…. De cerca podía ver que tenía unos lindos ojos. Sacudí mi cabeza para alejar esos pensamientos, otra mala elección sin embargo. Esta vez incluso estando en posición recta me sentí tambalear.

—Woa. Creo que alguien ha bebido de más.

Me sacudí de sus brazos. —Estoy perfectamente bien. Y con eso comencé a alejarme en línea recta hacia los barriles, o algo así…

¿Sabes, cuando tienes esa sensación de que alguien te esta observando y sin darte cuenta te encuentras con la mirada de esa persona sin siquiera ser consiente de hacerlo? Bien pues eso me paso en ese momento. Mi mirada conectó con la de Andrew quien estaba recargado en la pared con un montón de chicas a su alrededor. El me miraba serio, con una expresión irritada en su rostro. Para entonces acababa de tener mi cerveza, por lo que levanté mi vaso hacia su dirección. A tu salud, pensé y llevé el vaso hacia mi boca, tomándome todo el contenido de una sola vez. Di un paso hacia atrás para equilibrarme un poco, puse una mano sobre mi cabeza, de repente sintiendo todo dar vueltas. Andrew dio un paso como si fuera a venir en mi dirección con una expresión preocupada, lo vi debatirse entre si se debería acercar o no.

De repente comencé a sentir que me faltaba un poco el aire, con toda esta gente a mí alrededor me empecé a sentir sofocada. Al fin logré salir del lugar, de nuevo a donde me había encontrado con Eva. Mi cabeza daba vueltas y decidí que lo mejor era sentarme por mi propia voluntad a terminar tirada en el suelo debido a una caída. Me quité los tacones y comencé a masajearme los pies adoloridos. Sentía mi cabeza pesada y lo único en que podía pensar era en que quería irme de ahí lo más rápido posible. Me pregunté donde estaría Tucker, saqué mi móvil e intenté mandarle un mensaje solo que la pantalla se veía borrosa y de pronto era casi imposible atinarle a las teclas en la pantalla, al final me di por vencida y arrojé el teléfono en mi bolso nuevamente. Me dejé caer por completo en el césped, con mis piernas dobladas en un ángulo extraño y con mis manos apretando mi cabeza en un intento de mantenerla en su lugar.

—No debiste beber tanto.

Miré hacia arriba, él estaba parado a mi lado pero no lograba ver su rostro debido a la oscuridad. Gruñí en respuesta.

—Vamos, te llevaré a tu casa —extendió su mano.

Sacudí mi cabeza en negación… mala idea.

—Tucker. Tengo que esperar a Tucker.

El gruñó.

—Si le importaras estaría en este momento contigo, como pudo dejarte sola y además tan bebida.

Ignoré su comentario y decidí que lo mejor era aceptar la ayuda de Andrew.

Intenté levantarme por mi cuenta pero no lo logré. Andrew resopló y agarró mi brazo con una mano y con la otra mi espalda. Comencé a tambalearme un poco aun con las manos de Andrew en mí. No me sentía nada bien.

Y entonces fue cuando la cosa más vergonzosa en mi vida sucedió: vomité encima de él.


¡Hola a todos! Tengo muy buenas noticias, ayer encontré una usb que ya había dado por perdida, cuando revisé los archivos me di cuenta de que había un documento de word, cuando lo abrí ¡no pude evitar saltar de emoción! era una historia que escribí aproximadamente en diciembre del año pasado. Esta casi terminada y la verdad es que ¡me gusto un montón! espero que a ustedes también les guste y se diviertan leyéndola tanto como yo me divertí escribiéndola. Por ahora estoy corrigiendo unas cosas, no es una historia muy larga, pero si entetenida(: Se llama Los Chicos Dearley ¡Por favor léanla y me dicen que opinan! ¡Los quiero! ¡Gracias por su apoyo!

Purpleli M