Cutting

Te despiertas llorando, vas al baño sin encender la luz. Ahí te sientas en el suelo, sacas la navaja y dejas que la fina hoja rompa tu piel, estas sangrando, y te preguntas ¿Qué pasaría si acabaras con todo de una vez? Es tarde, debes dormir.

Ya es de día, te levantas para bañarte con la esperanza de que solo hayas tenido un mal sueño, pero no, al desnudarte notas las marcas en tu piel, suspiras, se hace tarde.

Estas en la escuela, en pleno receso usas mangas largas y pones tu mejor sonrisa, nadie que te conozca adivinará que te estas muriendo por dentro.

Ya en tu salón te das cuenta de que llueve, sientes dentro de ti una emoción muy parecida a la felicidad, siempre te gustó la lluvia.

De regreso en casa estas solo haciendo tu tarea, mientras una y mil preguntas te pasan por la mente, tomas instintivamente la navaja pero antes de que puedas hacer algo el teléfono suena, tu vas a contestar, del otro lado de la línea escuchas su voz, esta llorando, te pide que se vean y le dices que venga a tu casa.

Tras colgar, guardas la navaja, te arreglas un poco ante el espejo pero no sirve de nada, en cuanto ella llegó buscó protección en tu cuello, te abrazó y sientes que te mueres, recuerdas que cuando ella terminó contigo no sentiste nada, ahora su simple presencia te hace querer amarla el resto de tu vida.

Le pides que se siente y te quedas mirando esos ojos tan intensamente verdes, ella te dice que lo siente, dice que estos meses sin ti fueron un infierno, tu sientes lo mismo pero no te atreves a decirlo…

Ella te dice que fue un error buscarte, que ya no te molestará, abre la puerta para irse pero tú te levantas y no la dejas ir, la besas, ella responde a tu beso y tú la conduces hasta tu cama donde los dos se quedan mirando hasta dormirse.

Te despiertas con miedo a que todo lo que pasaste haya sido un sueño, pero ahí esta descansa a tu lado, la despiertas con un beso tierno le dices que debe ir a casa, la acompañas y le dices que mañana la veras en la prepa.

Cuando se va tomas la navaja que habías escondido, y esta vez la pasas por tu todo tu brazo, limpias tu herida y caminas hasta el cuarto donde descansan las muñecas de tu madre, tomas una, la que mas se parece a ella a esa niña que te presentó al dolor y con un poco de rabia, la empiezas a cortar en trozos, mientras lo haces no dejas de preguntarte: ¿Qué tal si se lo hiciera a ella? La idea no se aparta de tu mente cuando vas al patio y quemas la muñeca.

Aprovechas que el lunes no hay clases, que tus padres saldrán de la ciudad y la invitas a quedarse contigo, ella accede y tú comienzas a preparar todo desde temprano.

Cuando llega la abrazas y le tiendes un vaso de refresco, ella lo bebe sin sospechar nada y entonces el somnífero empieza a actuar lentamente, cuando se desvanece, la alzas en vilo, la llevas hasta tu cama y la atas de sus extremidades.

Cuando ella despierta, te ve con el miedo reflejado en esos ojos verdes, tú sonríes, y le dices: Cálmate, te lo voy a explicar si gritas, te mueres… Mi amor, ahora solo el silencio te salvara.

Acto seguido le muestras el cuchillo, ella suelta un grito cuando la hoja de plata comienza a cortarla, te pide que pares, que ella no le dirá a nadie pero que la dejes, tu solo la miras y te acercas, le das un beso, sales de la casa dejándola encerrada, tu andas hasta el parque para pensar, miras tus manos, te das cuenta de que aun tienes el cuchillo, lo guardas en la bolsa de tu chaqueta y de repente…..la miras, ella esta ahí.

No, no puede ser, pero avanzas hasta ella, le sonríes, ella te devuelve la sonrisa, miras alrededor notas que no hay nadie, sacas el cuchillo y se lo clavas ella cae lánguida y solo cuando la vez muerta te das cuenta de que no es ella, que esos ojos son cafés, que esa boca es mas grande, tu solo te vas y la dejas ahí como un objeto inservible.

De regreso en casa, la mira solo para cerciorarte de que sigue ahí, avanzas, curas su herida, ella se revuelve intenta golpearte, pero al notar tus intenciones se queda quieta.

Despues cortas sus ataduras y la alimentas, no quiere comer pero le dices que confié en ti, ahora le dices que debe volver a su casa, pero le das solo una hora para que vuelva contigo, si no la hace mataras a su familia, ella se va y tu cuentas los minutos, al vencerse el plazo decides salir a buscarla, en cuanto te diriges a la puerta, se escuchan unos leves toquidos, abres y la miras, estuvo llorando pero ahora parece mas serena, le dices que ahora te pertenece.

Pasan los días, y la dejas salir sola y siempre le adviertes lo que pasara si ella no regresa. Pero hoy no, todavía no vuelve.

Todos los días ella regresa siempre puntual e incluso se empieza a mostrar tierna contigo, tu estas feliz y ni siquiera sospechas lo que se trae entre manos.

Suspiras, se hace tarde y ella no regresa ¿Te habrá abandonado? No esa posibilidad no cabe en tu mente, entonces ¿Tuvo un accidente? Quizás pero si eso hubiera pasado ya te lo habrían hecho saber.

Mientras la esperas te poner a recordar todas las veces que pensaste que se había escapado, sonríes al recordar cada uno de esos asesinatos, recuerdas la noticias en las que "el asesino de niñas" cada vez comete sus crímenes con mas saña.

Llaman a la puerta, vas a abrir y la miras, después la interrogas, ella sonríe y te dice que lo siente pero no sintió pasar el tiempo.

Te llama desde la cocina, para preguntarte ¿Que es lo que quieres comer?, vas a la cocina para contestarle y no vez que esta detrás de la puerta con un sartén, escuchas el golpe y de pronto todo se vuelve negro….

Cuando despiertas, estás acostado y la miras sentada frente a ti, te intentas levantar, pero no puedes.

Ahora notas tu propio horror, y sientes lo que tus victimas sintieron cuando las mataste, sientes lo que tu niña sintió cuando la amarraste y cortaste.

¿Que hacer? Huir, no es imposible tu mismo diseñaste la casa, y es aprueba de escapes, ¿Entonces que? Piensa vamos, mientras ideas tu propio plan te ves interrumpido, por una risita sádica, la miras y ella vuelve a reírse…

-¿No lo entiendes mi amor?

-¿Qué es lo que quieres?

-Lo mismo que tu querías de mi.

La sangre se te hela, ¿Qué querías de ella?, la respuesta acude a tu mente con asombrosa facilidad, lo que tu querías de ella era verla muerta.

Te sientes a morir, cierras los ojos y sientes como te entierra las uñas en la cara, pero te decides a no gritar, y aun así no puedes evitar que una lágrima resbale por tu mejilla, ella seca tu lágrima y te dice con dulzura: ¿Ahora me entiendes?

-¡Abre los ojos!

La orden llega a tu adormilado cerebro y sin pensarlo mucho lo haces.

Ella te dice que sabe que has estado asesinando, y te dice que es curioso como un emo, se convierte en victimario para terminar como victima.

Le pides a Dios que esto sea solo un sueño, te quedas dormido con ese pensamiento.

Abres los ojos, notas que estabas llorando y vas al baño a secar tus lagrimas, todo fue un sueño, gracias a Dios, de repente escuchas una voz detrás de ti…... ¡Es ella!, Quieres gritar pero ella es mas rápida y sientes como el cuchillo se entierra en tu corazón. Antes de que todo pierda sentido escuchas su voz decirte: "Mi amor, calla por favor, ¿no entiendes que solo el silencio te salvara?"


N.A: Escribi esto hace ya más de dos años, probablemente tenga muchos errores. Pero le tengo mucho cariño, porque es la primera de mis historias.