Caracteres: Eduardo, Sebastián, Romeo, Thomas, Drake y Dustin

Género: Comedia

Rating: T

Punto de Vista: Normal

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Anotaciones Importantes: Eduardo-Comadreja, Sebastián y Hilary-Zorro Blanco, Romeo-Gato, Thomas-Ardilla, Drake-León, Dustin-Puma

"Bla bla bla" = Animales hablando
"Bla bla bla" = Personas hablando


Unos Animales Peculiares

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Es un día normal en la naturaleza. Las plantas florecen con la ayuda del sol, enseñándoles a la naturaleza su refrescante belleza. Esos mismos rayos solares posan su delicado calor en la delicada panza de un zorrito blanco, su hocico abierto con la intención de sentir el viento en su lengua. La paz reina en el bosque, haciéndolo cada vez más apto para dormir. El animalito cierra sus ojos azul eléctrico, dejando que el sonido del viento lo duerma.

"¡OH MY GOD! "

Hasta que la paz se ve quebrantada por su "no muy buen amigo en este momento", Eduardo…el hurón.

Con enfado escucha la voz desafinada de su amigo cantar una canción que se escucha en un aparatito humano llamado iPod. Honestamente, jamás entenderá porque a las personas les gustará tanto el quebrarse los oídos con esos horrores demoniacos que llaman "música".

"¡BABY LET ME LOVE-WOW!"

El rubio hurón canta felizmente, bailando al son de la música entre la maleza. En una de sus manitas se encuentra el rectángulo blanco "mágico" de donde sale el sonido que tanto adora. Nada como escuchar la música boba de los humanos y deleitar al mundo animal con sus pasos y hermosa voz para pasar la tarde.

"¡LEMME, LEMME LOVE YA!"

El zorrito opta por ignorarlo, cerrando sus ojos azules otra vez. De repente, siente como alguien agarra su patita en un diminuto agarre. Cuando abre los ojos, se encuentra cara a cara con el enfadoso animal que tanto intentó ignorar.

"…Soy Sebastián"

"¡Maldición! ¡Creí que eras Hilary!"

El otro entrecierra sus ojos, "Si, no es novedad"

"¿Quién te manda ser tan peludo? No se te ve tu 'cosita' así que no se si eres tu o tu deliciosa hermana"

El zorrito se voltea, sus patitas por fin tocando la tierra. Voltea a verlo como si fuera un payaso maniático y no su mejor amigo.

"…Eres un hurón…"

"¿Y?"

"¿En verdad esperas que deje que una hurón impregne a mi hermana con sus bebes?"

La comadreja se recarga en un árbol con su pata desocupada en una posición relajada, "Eh, ¿por qué no?"

"Los bebes serían una aberración para la naturaleza, Eduardo"

Éste le saca la lengua y le da un click al botón de continuar de su nuevo reproductor de música para seguir cantando como "ángel". Sebastián dirige su atención al aparato en muda sorpresa.

"¿Qué no era negro?"

Eduardo le pica al botón de "menú", buscando una canción de su gusto, "Ah sí, es que se le acabo la pila y tuve que robarme otro"

"Les estas quitando su único entretenimiento a los jóvenes turistas"

Eduardo lo ve con una sonrisa boba, "Pues, ¿Ellos vienen a vernos no? Que disfruten la vista entonces"

Sebastián suspira, solo para sonreír bobamente, "Nunca cambiaras"

"Lo sé, estamos destinados a ser enfadados por ese hurón por toda la eternidad"

Ambos animales voltean a ver a un gato con pelaje marrón, sus ojos marrones viendo al enfadoso animal. Eduardo hace un ademan con la mano de "shu shu" para ahuyentarlo.

"Vete de aquí, Romeo"

"Olvídalo…"

"Bien, como quieras", con eso le pone "play", la música saliendo de los audífonos en sus orejitas.

"¡ALL I DO IS WIN, NO MATTER WHAT!"

El gatito trata de taparse sus orejitas con sus patitas, lanzándole una mirada asesina al animal rubio, "Eduardo, cierra el maldito hocico"

Eduardo lo ve con una cara que refleja horror y sorpresa, solo para adelantarle a la canción e ignorarlo.

"¡THERE'S A PLACE DOWNTOWN, WHERE THE FREAKS ALL COME AROUND!"

Romeo voltea a ver a Sebastián con enfado, haciendo que él se empiece a reír, obviamente de forma bajita. Es siempre divertido verlos interactuar a esos dos.

De repente el hurón empieza a bailar, moviendo su colita al son de la música. Romeo le lanza su mirada asesina #46. No preguntes porque los números son tan altos, desgraciadamente Eduardo es casi inmune a esas miradas así que experimentación es necesaria para vencerlo.

"¡Oh sí, soy el animal más sexy de todos!"

"Y dime Romeo, ¿qué dice el mundo de los humanos?", pregunta el animalito de pelaje blanco, provocando que el serio voltee hacia él. Sin más, el gato se sienta en el suelo, levantando su pata para lamérsela y así poder limpiar su cara.

"Los jefes quieren que vayan a la cerca para que un grupo de estudiantes que trabajaran aquí por un tiempo los vea"

Eduardo detiene su baile abruptamente, sonriendo animadamente, "Bien, los humanos bebes me amaran como siempre"

Sebastián se empieza a reír de nuevo, mientras que el gato decide empezar su trayecto de vuelta al punto de reunión. Eduardo camina rápidamente hacia Sebastián, subiéndose a su espalda y utilizándolo como su caballo personal. El peliblanco lo ignora, siguiendo su trayectoria felizmente con su amigo en la espalda.

No parecen pasar ni 5 minutos y aun así llegan al punto indicado, caminando hacia sus cuidadores. Eduardo, con rabia, logra reconocer tres figuras animales.

Una ardilla rubia, un león con tintes pelirrojos y un puma con manchas color azul oscuro; esos tres animales son quienes los reciben con una mirada de odio.

Se acercan rápidamente hacia sus tres peores enemigos, ignorándolos y prefiriendo ver a su líder humano.

Dicho cuidador siempre se sorprende al ver como las especies llegan a convivir, es como si la selección natural no rigiera entre estos animales. Aunque muchos de estos animales comen carne, deciden comer la carne que los ayudantes del zoológico les proporcionan y no comerse entre ellos. Es un milagro de la naturaleza que muchos biólogos deciden estudiar.

Y ese pequeño detalle es lo que atrajo a ciertos dos nuevos ayudantes.

El castaño adulto, sonríe al ver como los tres animales se acercan a ellos, sentándose obedientemente en el suelo. Con su mano, empieza a acariciar a la zorrita blanca en sus brazos.

Aunque no lo dijese en voz alta, ella es una de sus dos animales favoritos. El otro animal ocupando ese puesto siendo el rubio hurón. Los dos son simplemente tan vivos y traviesos, la peliblanca aparte siendo bastante tierna y juguetona

La zorrita lanza un ruidito de placer, lamiendo la mano de su cuidador en cariño. Un ruido hace que detenga su juego, el origen de ese peculiar ruido robando su atención de la mano cariñosa de la persona.

Eduardo la observa fascinado, haciendo que su cola blanca y peluda se empiece a menear en emoción, "¡Eduardo, hola!"

Con eso dicho se suelta del agarre de su dueño, saltando hacia su mejor amigo en felicidad.

"Hola Hilary, te ves muy bonita hoy"

"Aberración de la naturaleza…"

Eduardo le lanza una mirada dura y un tanto graciosa a su mejor amigo, quien solo se empieza a reír por su anterior declaración. Siempre es divertido darle una cucharada de su propia medicina al molesto hurón.

"Muy bien chicos, les agradara saber que tendrán a cuatro chicos que vendrán a jugar con ustedes por un día"

Eduardo empieza como a bailar en sus cuatro patas, primero sus dos patitas del lado derecho en el aire, para luego intercambiarlas por las izquierdas. Su emoción crece al saber que van a aparecer dentro de unos minutos.

"¿Oíste Sebastián? ¡Nuevos humanos para adorarnos!"

El zorrito lame su patita, limpiándose para verse presentable ante los nuevos. Se detiene momentáneamente para responderle, "Si, solo espero que me dejen dormir"

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"¡No quiero trabajar aquí! ¿Has visto maquinas de videojuegos y chicas sexies? ¡Porque yo no!"

El pelinegro de peinado similar al de un puercoespín le lanza una mirada dura a su compañero de trabajo, un castaño idiota con ojos verdes y la adicción de manosearse con mujeres extrañas; también conocido como Wes.

En cuanto vio en el periódico que cuatro plazas en el zoológico Alpha se habían abierto por un día, no pudo evitar el asignarse rápidamente en una. Dicho zoológico no es nada menos que el misterio de todos los biólogos existentes. Hay un grupo de animales que viven en cierto hábitat boscoso que fue construido especialmente para ellos. Lo curioso es que son varias especies viviendo juntos, algunos carnívoros que se pueden tragar a los mas pequeños. Sin embargo, no lo hacen.

Rumores dicen que inclusive hay algunos con actitudes humanas.

Así que no fue sorpresa que el genio de la escuela decidiera inscribirse. También se le ocurrió invitar a Krystal, una pelinegra amante de animales adorables, a unírsele y convivir con los animales.

Todo estaba saliendo perfectamente, hasta que Liza se quiso unir para mejorar su perfecto status en la escuela aun más haciendo "caridad". Ahí todo se había caído por la borda…

Pero fue cuando Wes se inscribió (pensando erróneamente que se trataba de la competencia anual de comida) que se dio cuenta que todo no solo había caído por la borda, sino que también se lo habían atragantado unos tiburones y dichos tiburones murieron atragantados por un calamar gigante.

O sea…no había escapatoria para él.

Krystal voltea hacia Wes, enfadándose ya de su actitud, "Pues vete y déjanos a Alex, Liza y a mi empezar nuestro trabajo".

"Vamos nena, como si te fuera a dejar sola con el emo"

"Soy gótico"

"¡Lo que sea, ambos usan negro!"

El cuarteto entra dentro de la zona boscosa, cerrando la reja que la separa del resto del zoológico. Ya logrando encontrar al claro, se acercan al cuidador jefe y observan a todo un grupo de animales ahí.

Krystal se emociona al ver a los bonitos zorros polares, a la ardilla y al hurón. ¡Son tan bonitos, como quiere agarrarlos y abrazarlos!

"Buenos días jóvenes, yo soy Armando y soy el jefe de mantenimiento de estos amiguitos"

Alex se acerca a él, saludándolo cortésmente, "Mucho gusto, mi nombre es Alexander Vandom"

"Elizabeth Taylor", dice la multimillonaria, revisándose sus uñas de una forma desinteresada. La pelinegra observa a su amiga castaña en desaprobación, pero en lugar de vociferar su sentimiento, decide introducirse con una enorme sonrisa, "¡Mi nombre es Krystal Skylar, es un placer y un honor trabajar en un lugar tan hermoso!"

"Y yo soy Wesley Cohen"

Armando les sonríe a todos, diciéndoles que se acerquen a los animales a través de lenguaje corporal, "Bien, les presentare a sus responsabilidades"

Las cuatro personas observan como el hurón empieza a saltar de lado en lado, haciendo un ruido extremadamente raro y sacándolos de onda. El cuidador solo ríe, apuntando hacia el pequeño animalito.

"Ese es Eduardo y no se preocupen, solo está haciendo una danza común en los hurones"

Alex asiente, volteando hacia Krystal para informarle, "Se le llama la 'Danza de guerra de la comadreja', en caso de los hurones lo hacen para mostrar que están excitados o estresados"

"Ya veo, ¡es hermoso!"

El adulto da pequeños golpes en su rodilla, haciendo que uno de los zorros se lance a sus brazos, "Esta es Hilary y es hermana menor de Sebastián", decide acercarse a Krystal y voltea hacia el canido con una sonrisa, "Hilary, la patita"

La zorrita levanta su patita derecha lo más que puede, posicionándola debajo de la mano de Krystal, levantándola y bajándola simulando un saludo humano. No hace falta decir que la pelinegra empieza a saltar en emoción al tierno acto mientras que Alex siente su interés crecer.

"¡Es hermosa!"

"Toma, adora que la apapachen así que creo que tu eres la indicada para eso"

Hilary se pasa a los brazos de la pelinegra, lamiéndole la mejilla en saludo. Krystal empieza a reírse tiernamente, sintiendo cosquillas por el adorable acto.

"También tenemos a los alienados, ellos son Thunder la ardilla, Drake el león y Dustin el puma"

"¿Hilary es la única chica aquí?" pregunta Liza, ganándose una respuesta afirmativa del cuidador, "Bien, yo la quiero"

Krystal hace un puchero con sus labios, abrazando posesivamente el peludo cuerpo de dicha animal, "Olvídalo, yo la quiero"

"Tu ve con el león, se parecen", declara el popular castaño, haciendo que Liza le dé una mirada dura.

"Hay unas cosas importantes que deben recordar, no se acerquen mucho a Dustin, Drake y Thunder; son muy violentos cuando te encuentran solo."

"¿La ardilla también?" declara Wes con gracia, no creyéndose el hecho que un animal tan chiquito pudiese crearle muchos problemas.

"Créalo o no Sr. Wesley, pero Thunder es el que sabe controlar a los otros dos"

Los ojos verdes de Wes hacen un viaje de 360 grados, sus brazos entrelazándose frente a su pecho en una manera altanera.

"Otra cosa importante es jamás dejar a Hilary sola con todos, exceptuando a Sebastián y a mi gato, Romeo"

Krystal, quien se encontraba dándole cosquillas a dicha zorrita, voltea en curiosidad, "¿Y eso a que se debe?"

"Pues estos animales no les importa aparearse con animales de distintas especies por alguna extraña razón, pero si hemos intentado aparear a Sebastián con su hermana. Sin embargo, no funciona, como si tuvieran algún código que prohibiera el apareamiento entre familiares."

El pelinegro observa a los animales en asombro, "Es un comportamiento tan…humano"

Dicho eso, Alex voltea hacia Armando, "Si me permite preguntar, ¿cuáles son los animales con el comportamiento más humano?"

"Sencillo, Eduardo y Hilary"

Alistándose para agarrar a cualquiera de los dos, voltea hacia Krystal, solo para encontrar a dicha niña corriendo ya lejos de los demás con la zorrita en las manos. Como si fuera a dejar que le quitaran a la más tierna y juguetona.

Liza hace un puchero, comenzando un berrinche por no haber conseguido a la chica, mientras que Alex suspira en enfado. Bien, tal vez no consiguió a la zorrita, pero aun falta el hurón.

Decide buscar con la vista al pequeño animalillo, tratando de encontrarlo.

"Bueno, nos vemos luego muchachillos"

Con eso Armando desaparece, dejando a los jóvenes con los animales. Alex continúa su misión de encontrar el travieso hurón y tomarlo para sí solo. No es hasta que escucha la risa de Wes que voltea hacia él en enfado. Claro, ese sentimiento es rápidamente opacado por furia.

El castaño ojiverde está ahí, parado en toda su gloria con el animalito en sus hombros. Dicho hurón, se encuentra dándole cosquillas mientras camina alegremente de hombro a hombro. Wes, claramente encantado con el animal, decide sonreírle.

"¡Hey, eres gracioso! ¡Ven, vamos a divertirnos!"

"Eso si que no, idiota"

El ojiverde y el hurón voltean hacia Alex al mismo tiempo, provocando que el pelinegro parpadee lentamente. Es algo extraño ver a un animal y una persona tan sincronizados.

"¡Hey, Eduardo claramente me prefiere! Le enseñare a conseguir chicas"

"¡Es un hurón, Wes! No necesita chicas"

El ojiverde toma aire en un grito ahogado, haciendo que Eduardo haga una cara como si le hubieran dicho que toda la carne del mundo ha desaparecido, "¡Claro que necesita chicas! ¡Todos necesitan chicas, hasta tu! Además, lo vi haciéndole ojitos a Hilary"

"Wes, ¿te das cuenta que son de dos especies diferentes?"

"Si y no me importa, le enseñare a conquistarla y no hay nada que puedas hacer para quitármelo"

Con eso sale corriendo, internándose en el bosque. Alex siente tics atacar su parpado derecho, hasta que escucha un grito.

Rodando sus ojos, voltea hacia Liza para encontrarse con su aterrada compañera siendo acosada por el puma y el león. Ambos machos se encuentran olfateándola, haciéndola casi llorar de la desesperación. No es hasta que el gato se coloca en frente de ella, siseando a los animales. Con eso, los curiosos animales se largan, claramente enfadados con la interrupción.

Liza, volteando hacia el gato, lo agarra en brazos rápidamente, "Tú serás mi compañía"

Con eso la chica popular desaparece, dejando a un furioso Alex. Todos los buenos animales fueron agarrados y no es para nada justo. El fue el primero en anotarse y el que más deseaba investigar. Es más, es el ÚNICO que vino a investigar. Con enojo, observa ahora que el único animal restante es el zorro macho, quien por cierto lo observa callado y acostado en el verde césped.

Alex empieza a caminar hacia él, haciendo que el zorro se levante de su cómoda posición, de media vuelta y salga corriendo.

"No te me escaparas, investigare a alguien y no importa el costo"

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"Wow Wes, ¡qué lindo es Eduardo!"

Wes sonríe de medio lado al ver como el hurón se encuentra con Krystal, jugando con ella. Eduardo corre lejos de Krystal mientras que esta lo persigue, tratando de atraparlo. El ojiverde sonríe de medio lado, felicitándose mentalmente por su brillante plan.

Ambos se juntarían con Krystal y Hilary, así Eduardo podría estar con la zorrita mientras que la chica caería rendida ante la maravillosa y atlética figura de Wesley Cohen. Y no hay que olvidar su perfecta y blanca dentadura, eso también ayuda a marcar la perfección que es Wesley Cohen.

¿Menciono que él es el Wesley Cohen?

"Bebé, ya sé porque aceptaste juntarte conmigo"

"¿A si?", pregunta la chica sin prestar atención, viendo como Eduardo empieza su "letal" baile de la guerra de nuevo. Es la quinta vez que lo hace desde que empezaron a jugar, en serio que se emociona demasiado.

"No puedes estar lejos de mí, solo admite cuanto me deseas"

Los ojos dorados de la chica hacen un viaje redondo, claramente no gustándole a donde se dirigía la plática, "Solo me junté contigo porque eres el único que no me quiere quitar a Hilary"

Al decir su nombre, la zorrita aparece de nuevo de entre los arbustos, corriendo hacia Eduardo y empezando a pelear con él. Eduardo le sigue el cuento, forcejeando contra ella para tratar de ganarle. Que por cierto logro hacerlo.

Hilary, al sentirse derrotada, se acuesta boca arriba, "¡Eso fue divertido!"

"Si, ¿pero sabes que sería más divertido?"

"¿Qué?"

"Si ambos empezáramos a aparearnos ahorita mismo"

Hilary se acuesta boca abajo, volteando sus ojos azules a su buen amigo, "Nah, no creo que sea divertido"

El hurón se acuesta arriba de ella, acariciando su cuerpecito con su carita, "Vamos, ¿sí?"

"Nah, no estoy de ganas para hacerlo en esta vida"

"¡EDUARDO!"

El hurón se ve agarrado por las manos de Krystal, obligándolo a tratar de escapar y regresar a su objetivo. Ahí van sus sueños de bebes híbridos y extraños con Hilary, desapareciendo cada vez más con cada paso que Krystal lo aleja.

"Me voy con Hilary, no puede estar con Eduardo"

De repente el otro zorro aparece, sentándose a lado del cuerpo acostado boca arriba de su hermanita. Inmediatamente Alex aparece, observando con curiosidad a dos de sus compañeros para luego voltear hacia Sebastián.

Dicho zorro apunta con su patita primero a su hermana para luego apuntarla hacia Eduardo. Alex siente una sonrisa de medio lado aparecer en su cara. El animal entendió perfectamente lo que quería y quiso traerlo aquí para poder deshacerse de él y poder descansar.

"¡Sebastián, cómo pudiste traer al que odia a las chicas aquí! No quiero estar con él", le reclama Eduardo a su amigo. El otro solo se acuesta en el césped boca arriba también, disfrutando del sol y de la paz.

"Quiero dormir y para eso sacrificios son necesarios"

"¡Traidor!"

"Considéralo venganza por confundirme con Hilary…otra vez"

Los tres humanos observan a los dos animalitos hacer ruidos con sus hocicos, no encontrándoles significado alguno.

"Wow, es como si pudieran hablar juntos"

"Claro que pueden comunicarse, idiota"

"¡Cállate Alex!"

Sebastián observa la escena desde su extraña posición con un sentimiento de victoria. Ve como el humano de pelo picudo y negro se acerca hacia Eduardo, haciendo que el rubio empiece a forcejear más en las manos de Krystal. Después esa victoria se ve interrumpida cuando los pasa de largo, dirigiéndose hacia él y su hermana.

De repente, siente dos manos agarrarlo de sus costados, cargándolo y posicionándolo frente a un pecho, "Armando estaba equivocado, el que tiene más actitud humana eres tú"

El pequeño animal empieza a moverse frenéticamente, tratando de escaparse. Sin embargo, el agarre del humano es fuerte y no lo deja. Finalmente decide rendirse, observando al maldito cielo al que quería quedarse viendo por toda la tarde.

¡Lo único que quería hacer era DESCANSAR!

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En la tarde, el claro se vuelve bastante movido. Los animales acostumbran salir a jugar a esa hora, persiguiéndose y mordiéndose entre sí. Por eso Alex pensó que sería buena idea traer a Sebastián a esa parte para poder estudiarlo. Claro, su sueño de poder estudiar SOLO no se vio cumplido, porque los restantes tres decidieron tener la misma idea.

Los cuatro se encuentran sentados en ramas de un árbol, Alex tratando de concentrarse.

Mientras, con los animales, Sebastián se encuentra acostado en el césped con sus patitas escondiendo sus ojos. Tal vez si lo ven así no lo molestaran y lo pasaran de largo.

Claro, hay animales que no entienden ese tipo de señales.

Siente un hocico grande empujarlo un poco, reconociéndolo por el olor. Es Dustin.

Con enfado, voltea a ver al puma, "¿Que deseas, Dustin?"

"Ah, eres tu Sebastián"

"Déjame adivinar, me confundiste con mi hermana"

"Bueno, eres bastante afeminado; no puedes culparme"

La respuesta a eso es un arañazo de parte de Sebastián, para luego salir corriendo. Dustin siente su sangre hervir por el atrevimiento de ese animalillo de atacarlo y sin otra razón más, sale corriendo para tratar de atraparlo.

Eduardo, al ver que su amigo esta en problemas, decide tratar de ayudarlo. No es hasta que ve que en los arboles se encuentran los humanos, el pelinegro con un aparato negro y chico. No es difícil averiguar que se trata de la caja mágica que los humanos utilizan para grabar cosas.

¡Saldría en la caja mágica!

Sin más, Eduardo decide lucirse y hacer su danza de nuevo, haciendo que Alex levante una ceja extrañado. Primero el hurón lo observa por un rato para de repente ponerse a danzar. ¿Qué clase de animal raro y bipolar es ese?

Ignorándolo y a los llamados de Krystal y Liza etiquetando la escena como 'adorable', decide continuar y grabar la persecución de Sebastián y Dustin.

El zorro empieza a correr hacia Eduardo sin notarlo, el hurón dándose cuenta. El pobre animalillo siente su vida pasar frente a sus ojos.

Sebastián, ya dándose cuenta del inevitable choque contra Eduardo, decide tratar de detener su persecución. Dustin cae también en esa cadena, los tres animales chocando y quedándose en el suelo por un momento.

Lo único libre de Eduardo es su patita, tratando de moverla y librarse de los dos cuerpos notablemente más pesados que el suyo. Tendría que hacer más para lograr aparecer en la caja mágica…

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"Alex, ¿soy yo o Eduardo anda modelando para la cámara?"

El pelinegro voltea hacia Liza, quien se encuentra observando al extraño animal. Increíblemente, el hurón se encuentra caminando en sus dos patas traseras, haciendo poses como las de las modelos en las revistas populares de mujeres. Los ojos negros de Alex se esconden detrás de sus parpados, golpeando su frente con la palma de su mano, uno de sus tantos signos de enfado.

"Si, esta modelando"

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"¡ROMEO!"

El gato, que se encontraba dormido plácidamente, es despertado por la voz chillona de su peor pesadilla. Eduardo.

Un siseo se libera de entre su mandíbula, claramente enfadado. Todo el día estuvo con la castaña popular, todo el día protegiéndola de Dustin y Drake. Cada minuto del día se la paso con ella.

No malpiensen su actitud, pues normalmente le gusta convivir con los humanos, y más con las mujeres. Siempre terminan acariciándolo, dándole deliciosos masajes que el disfruta bastante y esta ocasión no fue diferente…

Lo malo fue tener que soportar a los dos idiotas carnívoros aquellos.

¿Y ahora viene Eduardo a molestarlo? Eso sí que no.

Hace moción para levantarse, pero es tacleado por el cuerpo rubio de su molestia número uno hacia el suelo.

"¿Qué chingados quieres?"

"¡Juguemos!"

El gato se queda callado, ni siquiera moviendo un musculo. No es hasta que pasa un minuto entero que saca sus maullidos, "¿Disculpa?"

"¿Por qué pides perdón?"

"¡Solo dime porque!"

El hurón siente un tic en su diminuto ojo, como detesta esa actitud, "Pues quiero aparecer en la caja mágica y a los humanos les encanta verme jugar; entonces pensé jugar contigo, como siempre jugamos"

"Nunca he jugado contigo"

"¡Y SI!"

"Ese 'juego' es en realidad mi forma de escapar de ti"

"…¿Entonces jugamos?"

Eduardo es lanzado lejos de Romeo al momento en que el gato se levanta, dicho minino escapando rápidamente. Eduardo solo entrecierra sus ojos, claramente enfadado.

Demonios…

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"Dime que estas grabando a Eduardo"

Alex, ya enfadado con Wes, asiente rápidamente. Como detesta que lo interrumpan.

"Sí, estoy grabando a todos"

Krystal voltea hacia el claro, observando a los animales con una enorme sonrisa en su cara, "¿Alex, sabías que Hilary está caminando con sus patitas traseras para tratar de atrapar una fruta?"

Alex voltea hacia Hilary, pero solo logra ver como una fruta cae en su hocico y regresa a su posición original.

No hace falta aclarar que los gritos de miedo del joven Cohen fueron escuchados por todo el zoológico al recibir una broma excesivamente pesada como venganza.

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"Bueno, espero que se hayan divertido"

Armando observa como ambas Krystal y Liza acarician a Hilary, diciéndole todo tipo de cumplidos. La zorrita, completamente feliz, les lame las manos para después acurrucar su cabecita en ellas. Los gritos de emoción de dichas mujeres no se hacen esperar.

Sebastián está siendo cargado por Alex, quien está midiendo su cuerpo para encontrar su fuerza, peso y más valores de investigación. El zorro parece no importarle, solo se mantiene en esa posición con los ojos cerrados como si estuviese dormido.

Eduardo se encuentra jugando con Wes por sexta vez, tratando de escapar de sus "ataques". Parecen un dúo de niños jugando en el parque.

"¡Si, nos hemos divertido mucho!" declara Liza, apropiándose de Hilary y dándole besos en su cabeza. Su amiga asiente, acariciando al gato a sus pies.

"¿Logro investigar lo que quería, Sr. Vandom?"

El pelinegro asiente, dejando al animal en el suelo, "Si, ya tengo toda la información que quería".

"Me alegro, bueno espero les vaya bien-"

Eduardo de repente lanza un sonido raro, yéndose corriendo hacia la reja, Sebastián y Romeo a sus talones.

"…¿Qué fue eso?"

La pregunta de Wes se ve respondida cuando Armando sale corriendo tras el hurón, "¡Logro oler un muffin y va a escapar para robárselo!"

"¡Hay que ayudar!" declara Krystal, alejándose corriendo.

Alex voltea hacia el oji8verde en odio, sorprendiendo al castaño, "Sabía que si se juntaba contigo se volvería estúpido como tú, Wes".

Con eso sale corriendo tras los demás, dejando a un furioso castaño detrás.

"¡ESO ES MENTIRA, RETRACTALO!"


¡Yay, final patético :D!

En fin, espero les haya gustado.