Maggie

El día empezó como cualquier otro. El reloj de los años 80 empezó a sonar como era usual a las 6.45. Al instante, palmee el escritorio en busca de mi MP3 Y prendí la música para despabilarme. Con mi piyama de complot seda rosa, caminé hacia el baño, me miré al espejo, y continue con las normalidades de la mañana. Despues desayuné con mi mamá, que no paraba de decirme que llegaría tarde. Lo dudaba, ya que la moto de Jason, mi novio, era bastante rápida, y él siempre llegaba puntual. En efecto, cuando termine el desayuno, Jason ya estaba tranquilo esperandome en el sofa (al ser prácticamente de la familia, mamá accedio a que tenga su propia llave)

Lo mire, y me pregunte como a veces me pregunto, qué hacemos juntos. Yo soy una chica creativa y amistosa, y él es un sexy pero peligroso adolescente. Simplemente no compatibilizamos. Pero siempre que pienso en ese, me tranquilizo con la misma solucion: el siempre estaría ahí para mi.

Yo solía vivir con mis padres, a 2 ciudades de distancia. Tenía mis mejores amigos, Lara, una extrovertida y divertida naturalista y Thomas, su dulce hermano. Cuando llego Jason varias cosas se desataron, entre ellas, el amor que Thomas siempre tuvo por mí y la seducción fascinante que le ocasionaba a Jason.

Cuando creía que había tomado una decisión, siempre el otro se metia en mi cabeza, y me confundía. Por semanas, el ambiente se torno hostil, entre Jason y Thomas, y entre mi y Lara. Fue en ese momento, que una decisión por parte de mis padres cambio mi vida. Mi papá había engañado a mi mamá, y ella saldría de la cuidad, haciendome debatir con quien me quedaría.

La situación a mi alrededor era dañina, tanto que llegue a intentar atentar contra mi vida. Cuando estaba por hacerlo, me di cuenta que podía cambiar mi vida, empezar de cero. Y eso era con mi madre.

La mudanza fue inminente. Semanas después en mi nueva casa, alguien toca la puerta. Era Jason. Y ahí me di cuenta. Me di cuenta de que Jason siempre se jugaría por mí. Antes de que me diera cuenta, empezamos a salir. Empezamos a tomar la moto e ir al colegio con normalidad. Mi vida logro construirse de nuevo.

En el presente, llegue con normalidad a la escuela, despidiéndo a mi novio con un tierno pero duradero beso y yendo directamente a Vicky, mi mejor y asistencial amiga, en busca de los nuevos chismes.

"Hola Maggie, ¿oíste el nuevo chisme?"

"¿Solo uno? Wau estas bastante lenta este día" bromee

"JAJA muy gracioso, en serio, salió en las noticias, hubo un accidente en las autopistas. Dicen que dos estudiantes conducían. Investigan si es estudiante de aquí.

"Y ¿lo es?

"No se sabe todavía, hay policías investigando la zona

"Pero, ¿no se puede averiguar por la matricula?

"El auto esta destrozado, no se puede identificar nada, pero si estas de humor, más tarde, vamos con Jason a la comisaría y lo vemos, seguro que a papa no le molestara

"Seguro. A la salida es.

En el resto del día, no pude parar de pensar en ese accidente. Era como que algo me atrajera, y no podía evitar preguntarme si era alguien que conocía.

La tarde, no tardo en llegar. Me reuní con Jason en la salida, y esperamos unos minutos a Victoria. La conversación no fluyo demasiado.

"Estuviste distraída hoy

"Crees que sea… ¿alguien que conozcamos?

"Lo dudo Maggie, nos hubieramos enterado para ahora

"No puedo evitarlo, siento que se me estrecha el corazon.

"No tenemos que ir si no quieres.

"Siento que tengo que estar ahí

Me miro con dulzura, y me dijo que solo estaba siendo dramática, besándome en los labios. Vicky llego en ese instante y subimos a su auto. Jason tomo la moto, y nos alcanzo en unos minutos.

La estacion no estaba muy lejos, a eso de 5 minutos de la escuela. Cuando llegamos, Jason ya estaba ahí. Victoria abrazo a su padre, y le pidio si podíamos ver el auto. El padre renego, y por un momento, temi que no fuera posible, pero Victoria, era persuasiva.

Apenas entramos, encontramos el auto. Mi corazón se paró. Una lágrima empezó a caer. Conocía el auto. Thomas. Un estertor atravesó mi cuerpo. Caí. Gente me empezó a rodear, entre ellas Jason y Victoria, pero a mí no me importaba. Yo estaba lejos. Transportada a un momento en específico. La primavera anterior a que Jason llegara, en el prado con Thomas. Simplemente mirando el cielo, yo abrazando su pecho. Pura inocencia. De repente Thomas habló

"Deberíamos tener un secreto.

"¿Qué secreto?

"No lo sé, algo que nos ayude en momentos difíciles, algo que nos de paz

"Este momento me da paz.

"Entonces ya esta, cada vez que estemos en crisis, recordemos este momento y el dolor habrá pasado momentáneamente.

"Mejor entonces estancarnos en este momento, porque si tengo que recurrir a este momento, es porque de verdad estoy en crisis.

"Entonces no creo que lo usemos mucho

"¿Por qué?

"Porque si estamos en crisis, nos tendremos el uno al otro para protegernos.

Y así sin previo aviso movió los labios para apoyarlos suavemente en mi boca. Sus labios sabían a miel, a libertad y a paz.

Volví a la realidad. Estaba en una habitación blanca y con camas y enfermos así que supuse que estaba en un hospital. Mi madre, Jason y vicky estaban dormidos en tres bancos alrededor mio. Mire el reloj: 3,35. Perdí todo el día. No recordaba nada.

Me levante a tomar un vaso de agua. Camine por los pasillos vacíos, y llegue a la cocina, una vacía habitación con una cocinera que no pase de los 60, un barandal, sillas y mesas. Estaba casi vacío, con una joven atrás de espalda en la última mesa. Tome un vaso de agua, y me senté junto a ella. Mi cara debía tener un aspecto bastante horripilante, ya que sentía que la chica no paraba de mirarme. Tal vez solo era una simple loca, que no paraba de mirar a la gente como si fuera un punto vacío a la que ella se sentía atraída. Decidida entonces, me dispuse a cambiarme de mesa. Su mirada me incomodaba y no tenía el valor de hacerle frente. Pero, casi de repente, una voz entro a mi entorno.

"Maggie?".

Su voz tenía un sonido de estrellas cayendo a una nube blanca. Al principio no capte que la voz venía de la figura que hasta hace poco llame loca. Pero caí en la cuenta de que así lo era cuando una mano suave como gota de rocío sostuvo por un solo momento mi mano. Levanté mi cabeza levemente para encontrarme con una persona que pensé nunca volver a encontrar. Una persona que al huir, huí de ella también. Lara.

Sonreí de una manera que creí nunca hacer. Como si todo podría volver a donde estaba. Ahí estaba la prueba de que las cosas podían cambiar. Ella decidió romper de nuevo el silencio con una leve pregunta.

"Te enteraste, supongo, oí que en Green village los rumores corren rápido.

"¿Qué pasó?

"¿Qué haces aquí si no sabes que paso?

De repente todo me vino a la memoria como una nueva estrella fugaz que vuelve a pasar. Hospital, Desmayo, Thomas.

"Lara yo... ¿como esta?

Un silencio incomodo se entrevió entre nosotros.

"Estábamos conduciendo, lo convencí para que viniera a convencerte de que volvieras. No entiendo que pasó. Yo cogí el teléfono. Thomas se distrajo. Y crash. Lo último que recuerdo es que Thomas sangraba. Y que su mano sosteniéndome, dejo de hacer fuerza. Después desperté en el hospital hace unas horas. Thomas... estaba muerto

Cuando caí en cuenta las palabras salidas, entendí todo lo que cambio desde la ultima vez en que éramos amigos. Thomas estaba muerto, y nada lo traería. Me negaba a creerlo pero lagrimas sabían que era verdad, y salieron sin darme consuelo. Lara, no sabía como reaccionar a mi llanto silencioso.

En un segundo, me di cuenta, que la puerta se cerro, y que la anciana ya no estaba. Un gas blanco, entro por algun lugar distante, no este. Lara cayo en unos segundos. Logre en el mareo, sacar el celular y enviarle un mensaje a Jason para que me ayudara. Acto seguido, me desmaye con la triste cara de Thomas en el techo blanco