Hola!, hace cuanto tiempo que no escribo, mis otras historias no la pude seguir por motivos personales de fuerza, pero ahora he comenzado de nuevo, solo espero que esta historia les guste…. disfrútenla


La gota que rebalso el vaso

- No te escucho, habla más alto – mi profesora de artes visuales me había reprendido (como siempre) por que no elevaba mi tono de voz – y no me vengas decir que no puedes hablar más alto, que yo te conozco, yo se que tú hablas puras barbaridades – ok, esto era nuevo, no lograba entender de qué demonios me hablaba – o acaso no te acuerdas de ese problemita que tuviste ese día con tus amigas

- ¿¡perdón! – ¿cómo se le ocurría la brillantísima idea de recordarme tal asunto, junto ahora que había logrado olvidarlo por completo, después de casi 2 meses de que todo ese embrollo se desarrollara?, ¿¡cómo!... Si ella quería que elevara la voz, eso haría, - ¿¡quien le da derecho a usted de tratarme así, de esa forma!... ¡nadie!, ¡¿cómo se le ocurre sacar ese tema solo porque no eleve el tono para preguntarle como debía de hacer un maldito fondo?

- cuida tus palabras señorita, que yo te puedo suspender si lo deseo – su cara estaba roja de la ira que sentía, todo el curso miraba el espectáculo boquiabierto, nadie se imaginaba que la callada y recatada chica que le iba bien en todas la materia explotara de esa forma, tan violenta

- suspéndame, hágalo, me da lo mismo si viene de usted, vieja amargada – eso había sido la gota que había rebalsado el vaso, vieja.

- ¿cómo se le ocurre decirme vieja?, ¡anda a buscar boleta!*, y llénala tu misma

- y ¿Quién dijo que yo iba a cumplir sus mandatos e iba a ir a buscar la boleta? – pregunte sarcástica, estaba metida en aprietos, y grandes, pero necesitaba soltar todo lo que tenia contra esa persona.

- ¡jovencita, estas metida en grandes aprietos!

- miren, y ahora además de vieja amargada es vieja bruja, me leyó lo pensamientos – le dirigí una mirada llena de veneno

- Cristóbal –le dirigió la palabra a la persona que tenía más cerca, claro, que no fuese yo – anda a buscar la boleta, ¡ahora!

- s-si – respondió inseguro mi compañero y me dirigió una mirada llena de disculpa

- tienes una oportunidad de saltarte la expulsión, que es lo que pienso hacer, si no me pides disculpas, jovencita, y te vas a sentar.

- no, no pienso pedirle disculpas, por todo lo que me ha hecho usted, desde que llegue a este colegio usted me ha hecho la vida imposible, tengo derecho a vengarme de usted.

- claro, no podía esperar más de ti – hiso una pausa, me dirigió la mirada desde que toda esta discusión había empezado, y por primera vez, sentí miedo, su mirada prácticamente decía "voy a destrozar tu alma", y como era esa mujer, lo más probable era que lo hiciese – después de todo no eres más que una simple… huérfana

Todo mi curso se sorprendió, y con razón, a pesar de que todos sabían tal dato, nadie decía nada al respecto, tal vez por respeto, tal vez porque nadie se atrevía a preguntar, pero esa viej… esa mujer había tenido que tocar el temita, lo único que me rompía en mil pedazos.

Justo en ese instante, Cristóbal llego, corrí en su dirección, tome la boleta que estaba en su mano, y la partí a la mitad, escuche como me susurro un pequeño "esa era la última boleta, suerte", después de eso corrí en dirección al patio, sin importarme mucho lo gritos a mis espaldas, solo corrí, y el colegio al no ser precisamente "pequeño", tenía una gran cantidad de espacios donde esconderse.

La lágrimas corrían libremente por mis ojos, por mis mejillas, y encendiéndose en mi cuello, cuando la primera había aparecido, las demás la siguieron, y no tenían la más mínima intención de detenerse, ¿Por qué?, me preguntaba un y otra vez, sabía que le había levantado el respeto a mi profesora, pero ella no debió de haber hecho eso, no debió… tan concentrada estaba cuestionándome del porque mi vida tenía que ser un montón de bosta que cuándo sentí algo cayendo a mis pies mi sobresalte demasiado, al punto de tener un pre-infarto al miocardio, y mas fue mi sorpresa al darme cuenta de que no era un "eso" sino que era un persona, viva, que aun respiraba, y que mas de haber caído de la nada, parecía estar durmiendo, como un joven y reluciente príncipe, ok, si yo antes pesaba que mi vida era extraña, esto había sobrepasado todos los limites de mi cordura.


[*]: Me explico, las "boletas" es un sistema utilizados en diferentes establecimientos educacionales con el fin de moderar las conductas de uno o más alumnos, estas de clasifican de la A la E siendo la A: anotación positiva y la E: expulsión, estas se aplican dependiendo de el comportamiento del alumno. Preferí usar este sistema al de las simples anotaciones al libro, bueno pues... porque lo considere más pertinente para esa ocasión, nada más... ( y yo pensaba que era un razón mas de peso¬¬)

Esto es más un prologo que un capitulo, pero como estoy muy inspirada subiré el primer capítulo real, en unos cuantos minutos, solo espero que esta no tan corta primera parte les haya gustado, y si les gusto, o no, como ustedes piensen, dejen review, para así poder seguir mejorando mis puntos malos, y reforzarlos y así poderme convertir un una gran escritora en el futuro, por eso…. Deben dejar un review