Sonrisa desconocida

Es un sentimiento tan ridículo, tan intangible que no merece vivir en este mundo materialista donde la fantasía se guarda para la infancia. No obstante, si lo matara ahora mismo sería como aquellos hipócritas que siguen a la masa para no morir ahogados en la inmensidad del silencio.

Será mejor jugar mi juego de quererte de lejos teniendo la oportunidad de adueñarme de la felicidad mientras dure el corto trayecto que nos une solo por aire y miradas. Quizás mañana el destino tejera un entrelazado camino para encontrarnos, pero es solo un irreal deseo… Yo lo único que sé es que mañana, como tantas veces, me conformare con ver tu sonrisa tan ajena, tan lejana: la de un completo desconocido.


Dedicado a quien solo sé su nombre, parte de su camino y nada de su vida...