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Pasaban de las dos de la tarde, Devon regresaba a casa después de una mañana llena de compromisos, entrevistas, firmas de contractos y el endemoniado tráfico de Los Ángeles. Por eso cuando vio el auto de Jordi, su prometida, con el maletero abierto y cargado de equipaje, se extrañó demasiado. Según él, ella no tenía presentaciones, ni ningún evento hasta el mes próximo.

Pero lo extraño comenzó a sobrepasar el límite cuando entró a la casa, en el recibidor había unas maletas pequeñas y cuando subió las escaleras hasta la recamara, encontró a Jordi tratando de empacar sus abrigos y fallando terriblemente en el intento.

—¿Qué pasó? ¿Por qué empacas? —Jordi dio un respingo al escuchar su voz y le miró nerviosa.

—¿Acaso no es obvio? —Contestó después de un par de minutos en los que Devon percibió que endurecía su expresión, como si pretendiera estar muy molesta —Me marchó Devon.

—¿Te marchas? —Preguntó el ojiverde extrañado— ¿Cómo es eso? —Devon no se lo podía creer. Pero ella no contestó y trató de cerrar la atiborrada maleta— Ya veo —dijo él de pronto al comprender lo que pasaba—, pensabas largarte antes de que yo regresara. No había necesidad Jordi, sólo tenías que decírmelo. —En ese momento ella bajó la pesada maleta de la cama.

—No me pareció necesario decírtelo. Estaba muy claro, ¿no crees?

—No hablarás en serio —al menos se debía una buena explicación porque eso ya no tenía ni pies ni cabeza—. Anoche te acostaste conmigo y hoy me sales con esto. ¿Esa era tu manera de dejar en claro lo mal que está… —carraspeó un poco— estaba nuestra relación? O quizás era tu manera de despedirte, ¿era eso? —Jordi asintió levemente— Esto es increíble, ¡increíble!

—No lo hagas más difícil, pero de corazón te deseo lo mejor —le puso el costoso anillo de compromiso en la mano—. Ojala que se lo des a alguien que valga tanto como yo. —Devon le lanzó una mirada asesina, ¿quién se creía? Ella no valía ni un maldito centavo de lo que costaba ese anillo. Al parecer ella captó lo ególatra de su comentario así que arrastró su maleta y cerró la puerta de la habitación tras de ella.

Apretó el anillo en su mano, furioso. Después de unos minutos, escuchó el auto encenderse y posteriormente el sonido de la reja eléctrica abrirse y cerrarse.

Se sentó sobre la cama y echó un vistazo a su alrededor, algunos cajones estaban medio abiertos, no había tenido la delicadeza de cerrarlos. Si él no hubiera llegado a tiempo, tal vez le habría dado un poco de tiempo para ordenar la habitación y que luciera como si nada hubiera pasado. Las puertas del armario abiertas de par en par, dejaban ver el interior prácticamente vacío. Faltaban los joyeros y los frascos de perfume sobre el tocador. Si así se suponía que se sentía el vacío, entonces una patada en el trasero, suponía un alivio en comparación.

Bajó a la sala, donde se encontraba el mini bar, y tomó la primera botella de whiskey que vio, y no porque le gustara mucho, sino porque unos meses atrás había visto que en una serie de televisión, el protagonista que era un policía renegado, se embriagaba con whiskey después de que lo suspendieran por ser demasiado violento; y le pareció muy profundo. Claro está que con la iluminación adecuada y la música melancólica de fondo, hasta se compadecían del tipo.

Con media botella del líquido ambarino en su estómago, la idea de actualizar su perfil en Facebook, sonaba tremendamente genial.

Pero primero entró a ver la página de su enemiga, si Jordi Walker, quién aún aparecía con el estatus de "Tiene una relación con Devon Miller".

Volvió a su perfil y le dio clic en "Editar", después se fue a la opción de "Amigos y Familia", no sin antes maldecir a Jordi.
La "Situación sentimental", encabezaba la página. De las opciones que se ofrecían, no se encontraba: "Apuñalado en la espalda por una rubia falta de cerebro", así que optó por la que decía "Soltero". Le dio clic con una sonrisa malévola.

Claro que sabía que la prensa estaba pendiente de su página, y que rápidamente les estarían haciendo preguntas al respecto. Incluso si esperaba hasta mañana, habrían subido videos a YouTube, con tributos de la ahora, ex pareja. Ya había visto un par de Scarlett Munighan y Greg Ryan, y eso porque Jordi también estaba en contra del rompimiento, y había compartido el video con sus seguidores en Facebook.

"Devon Miller ha pasado de estar Comprometido a Soltero".

Releyó un par de veces esa línea y se empino la botella otra vez.

De inmediato, cerca de diez personas, le dieron "Me gusta" a su nueva soltería.
Si, quizás no era tan malo ser soltero, pensó Devon; sobretodo cuando logras ver el fondo de la botella.

Cerca de las siete de la tarde, buscó su celular, pensando que a una persona en particular le agradaría la noticia.

—Hey Jay Jay, ¡mi amigo! ¿Dónde estás? —Preguntó al escuchar el barullo del otro lado.

—¡Devon espera un momento! —Contestó a los gritos la voz— ¡Voy a salir de aquí, no cuelgues! —Esperó paciente mientras que escuchaba como su amigo saludaba a gente y el estruendo de la música se hacía cada vez más lejano— ¿Qué me decías?

—Que estás hablando con un hombre soltero.

—Y ebrio —agregó su amigo—, por lo que logro escuchar. ¿Qué te parece si nos vemos en el bar Rabbit en una hora? Estoy en el lanzamiento de un disco y la fiesta es aquí. Ven —agregó al escuchar un bufido de parte de su amigo—, te hará bien y bastante chicas guapas.

—Te veo ahí. —Accedió Devon.

Devon llegó al bar dándose aires. A pesar de caminar un poco de lado, logró llegar hasta la barra. De pronto, al apreciar el ambiente, se dio cuenta del tiempo que había perdido comprometido. Se sentía extraño siendo nuevamente soltero y rápidamente llamó al cantinero para pedir otro whiskey, pero ésta vez en las rocas.

—Sírveme otro. —La voz de James lo hizo voltear.

—Vaya James, no sabía que te gustara el whiskey —comentó mientras su amigo tomaba asiento junto a él en la barra—. ¿Quiénes son "The Simulators"?

—Es la banda a la que les diseñé el arte del nuevo álbum —explicó mirándole extrañado—. ¿Sabes que conocí a la vocalista en este mismo bar? —El ojiverde negó con la cabeza—. Es de buena suerte, créeme —le guiñó un ojo—. Y bien, ¿cómo es que te libraste de la innombrable?

—Ella me dejó —alzó el vaso simulando un brindis—. Otro fracaso, la lista se va haciendo larga —Y dicho esto bebió todo el líquido, mientras James le veía con gesto reprobatorio—. Primero Savannah, ahora Jordi.

—Al menos con Jordi no tuviste hijos, habrías perdido el único testículo que te queda y eso sería solo el principio. ¿Qué? —Preguntó al ver la expresión de Devon—, es la verdad. Savannah te quitó la dignidad con la pequeña Sue, pero Jordi —hizo una mueca dolorosa—, no me quiero imaginar —Devon negó con la cabeza y bajó la mirada—. Mira, ambos conocemos a Jordi, bueno tú más que yo —agregó alarmado—; sabemos la clase de mujer que es, por lo tanto sólo habrá que esperar para saber que es exactamente lo que planea —añadió misterioso—. Entonces me darás la razón, yo siempre te dije que no te convenía, es solo una oportunista.

—Ya déjalo, ¿si? Esta noche no quiero pensar en eso. —Dijo mirando a una chica al otro lado de la barra. James, solo sonrió enarcando una ceja.