Akuma No Tenshi Capitulo 1

Capitulo 1: el poder de un ángel y un demonio

En un mundo alterno al nuestro se entablaba una dura conversación entre dos arcángeles, quienes buscaban una forma de detener la guerra que se aproximaba.

El lugar en donde se encontraban se llamaba Arcadia, que era un santuario que el mismo Dios había creado para que lo usaran, dentro había un arcángel jefe llamada Kina, esta tenía una conversación con Beldor, un maestro arcángel que tenía la fuerza de 10.000 hombres.

Ellos discutían acerca de la llegada de un aliado que era demonio.

-Kina-sama, los preparativos para la reunión con Sigphrid están listos-decía con un tono algo molesto.

-Excelente, ya era hora de que me atendiera el llamado-en ese minuto Beldor comienza a cuestionar a Kina.

-Pero Kina-sama ¿esta segura de lo que quiere hacer? Incluir a otro humano en esta batalla, no tiene sentido-Kina no duda ni un segundo en responder a tal pregunta.

-Despreocúpate, aún no he decidido si él es realmente el guerrero que salvara los dos mundos, incluido el humano-con una sonrisa dejo por terminada la discusión, aunque Beldor no queda satisfecho.

-Pero…-en ese minuto es interrumpido por una voz.

-No la molestes, ella ya tomó su decisión-al momento en que Beldor escucha la voz se voltea y ve una sombra que estaba sonriendo.

-¡Sig-Sigphrid!-decía Beldor con un grito de sorpresa.

-Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos reunimos-se detiene un segundo y empieza a mirar a Beldor-ya puedes retirarte Beldor-al oír esto, Beldor se sorprendió por el pedido que Kina le había hecho.

-Pero…-al ver que su esfuerzo sería en vano solo se mordió el labio-esta bien, con su permiso-sale de la habitación con todo su labio ensangrentado.

Al momento en que Beldor cerro la puerta, Sigphrid se puso serio y miro a Kina.

-Ahora que se fue, es hora de ponernos serios ¿Cuándo crees que despierten el ángel y el demonio de ese chico?-Kina se empieza a morder el pelo mientras respondía.

-Ten paciencia Sigphrid, ya falta poco para que las llame por ayuda…-con una sonrisa le indica a Sigphrid que se siente a su lado mientras se ponen a ver el mundo de los humanos através de un televisor.

Mientras tanto en el Instituto Sakura, todo seguía tal cual debía seguir, bueno sin mencionar que un pobre niño estaba a punto de ser golpeado por un matón, por no querer darle su almuerzo.

-Muy bien ratita, es hora de que entregues tú almuerzo-arrinconando al pequeño mientras exigía su comida.

-sabes que no puedo hacer eso…-le decía mientras temblaba, al momento de que dijo eso el grandote lo toma desde la camisa.

-¿Qué dijiste maldita rata?-mientras decía esto levanto su puño para golpearlo cuando es detenido por alguien-¿Qué?-al mirar atrás se pone a temblar-pe-pero si eres… ¡Saito Ninomiya!-al decir su nombre se pone blanco del miedo.

Saito era conocido por todos como el ángel guardián, ya que siempre salvaba a todos en diferentes ocasiones.

-Oye Brandon ¿Qué te he dicho sobre molestar a los más débiles en la escuela?-mientras decía esto comenzaba a apretar la muñeca de Brandon con fuerza-.

-¡Ahhhh!-gritaba de dolor el grandote-¡lo siento mucho!-logra zafarse de la mano de Saito y se inclina penosamente, luego de esto se va del lugar corriendo y llorando. Aunque Saito le gustaba ayudar a la gente, había veces que se desesperaba.

-Es la cuarta vez que hago esto, ya me estoy hartando-mientra decía esto el chico a su lado lo miraba fascinado.

-¡Muchas gracias, Saito-sempai!-decía con una sonrisa.

Saito le puso la mano en la cabeza y suspiro cansado.

-No hay porque darlas Ken, ahora ve a jugar-decía apartándose

-¡Si!-con esto Ken sale corriendo y deja a Saito solo.

Mientras Saito caminaba se cuestionaba sobre lo que hacía y si estaba bien que se metiera en los problemas de los demás.

-Maldición, ojala las cosas fueran más fáciles…-de pronto surge una voz desde un lugar lejano.

-Entonces pídeme ayuda de una vez-decía la voz con un tono de tranquilidad y ternura.

-¿Eh? ¿Quién dijo eso?-se sorprendió al ver que no había nadie y decidió seguir caminando ignorando lo que había pasado.

En ese momento otra voz comenzó a hablarle.

-No seas idiota, pídeme ayuda a mí, es más fácil-decía con un tono de autoridad muy grande.

-¡Un momento! ¡¿Quién diablos me esta hablando?-en ese momento unas luces blancas comienzan a rodear por completo a Saito-¿Qué diablos?

-Acéptanos y apareceremos…-decían, ahora, las dos voces juntas.

-¿Qué?...-en ese momento a Saito le dio una puntada en el corazón y no sabía porque-"no se porque presiento que debo aceptarlas"-pensaba mientras las luces seguían envolviéndolo-esta bien, las acepto-al momento de decir esto dos partes de las luces se ponen en las muñecas de Saito y hacen aparecer unas muñequeras blanca y negra-¿y esto?-decía confundido.

-VINCULO COMPLETO-al momento en que las voces dijeron esto la luz blanca comenzó a hacerse más potente hasta dejar a Saito completamente dormido.

Luego de un rato Saito despierta del sueño incluido con una pequeña sensación de mareo.

-¿Eh? ¿Qué fue eso? ¿Acaso fue solo un sueño?-se preguntaba mientras se rascaba la cabeza.

En ese momento dos voces femeninas comienzan a regañar a Saito.

-No digas tontería-decía una con un tono de enojo.

-Así es, no es bonito que nos rechaces después de aceptarnos-decía la otra con un tono de tristeza.

-¿Eh?-al escuchar las voces, se da vuelta y ve a dos chicas con vestimentas extrañas-¡¿Qué? ¡Es-es imposible! ¡Ustedes antes no estaban ahí! ¡¿Quiénes son?-decía nervioso y a la vez asustado por ver a dos chicas atrás de él.

-¡Eres un idiota! ¡Deberías reconocernos! ¡Mi nombre es Beta y soy tú ángel guardián!-decía la chica vestida de blanco, de pelo blanco y los ojos de color celeste.

-¡Si y yo soy Gama tú demonio guardián, un gusto!-decía la otra chica con alegría. Esta andaba con toda su ropa de color negro al igual que su pelo y sus ojos eran de color rojo.

A cualquiera le hubiera impactado ver a su ángel y demonio guardián, pero Saito lo veía como algo normal y solo se dispuso a preguntar una cosa.

-¿No creen que debería ser al revés?-decía mientras consideraba que era raro que un demonio fuera tan dulce y tranquila, mientras que el ángel fuera gruñona y mandona.

-¿Qué quieres decir? ¡¿Qué no parezco un ángel real?-decía Beta muy enojada que casi golpea a Saito.

-Solo era una pregunta…-decía mientras temblaba del susto al ver la reacción de Beta a su pregunta.

-No te preocupes, cualquiera nos confundiría, no es tú culpa-decía Gama con un sonrisa que calmo un poco a Saito.

-Bueno, yo…-en ese momento empezó a cuestionarse el porque ellas habían aparecido y porque habían hecho el trato-a todo esto ¿Por qué están aquí?

-Hemos venido a advertirte sobre una guerra que se aproxima-decía Beta con un tono serio.

-¿Guerra? ¿Qué clase de guerra?-decía Saito impactado por la noticia.

-Entre el cielo y el infierno, todos los años sucede-decía Gama un poco nerviosa.

-¿Qué? ¡¿Y que tengo que ver yo?-gritaba Saito un poco asustado.

-Eres el elegido para defender a la tierra de esta guerra, quieras o no-decía Beta mientras lo indicaba y se reía en poco entre dientes.

-¡Anda será divertido!-decía Gama mientras ponía una cara reluciente.

-No puede ser que esto me pase a mí…-decía Saito algo impactado y preocupado por la noticia.

En ese instante un grito muy agudo se sintió en toda la escuela, retumbando fuerte en las orejas de Saito.

-¡Auxilio!-gritaba Ken desde muy lejos.

-Pero si fue…-al escuchar el grito Saito no dudo ni un segundo y se puso a correr como loco.

-¡Espera!-le grito Gama.

-Este idiota-al decir esto las dos fueron detrás de Saito para ver que ocurría.

Al seguir los gritos, Saito logra encontrar a Ken en el patio de deportes, pero no estaba solo, una bestia extraña lo tenía prisionero.

-¿Qué demonios es eso?-decía mientras veía lo grande que era la bestia que tenía a Ken.

-¡Suéltame! ¡Ayúdenme!-gritaba mientras la bestia lo sostenía del chaleco.

-Deja de moverte o será peor para ti…-decía a Ken cuando vio que Saito lo estaba observando y vio las muñequeras que llevaba-¿Un guardián Deangic aquí?

-¿Guardián Deangic?-se preguntaba mientras miraba a los lado-"creo que esta hablando de mí"-se respondía en su mente mientras la bestia lo seguía observando.

-Soy el demonio Golem y he venido a comerme a este enclenque por no saber protegerse de los bravucones, en teoría le estoy haciendo un bien al mundo al comérmelo-decía con tono burlesco.

-¡No quiero morir así!-al gritar esto se desmaya por el miedo y el cansancio de tanto gritar.

-¡Ken!-grito mientras veía al Golem-¡maldito!-grita con furia, en ese momento Beta y Gama llegan a lado de Saito y se miran por unos momentos las dos.

-Beta ya es la hora-le decía Gama a Beta con un tono serio.

-Lose…-al decir esto, Beta se acerco a Saito-Saito es hora de que uses mi poder para salvar a ese chico-al decir esto, Saito queda anonadado por el pedido que le hizo Beta

-¿De-de que hablas?-pregunto algo nervioso.

-Recuerda el hechizo-le decía Beta mientras cerraba los ojos.

-¡Muere!-grito el Golem mientras se disponía a comerse a Ken. En ese momento Saito grito con todas sus fuerzas.

-¡NO!-al gritar esto Saito levanto su mano con la muñequera blanca como si supiera lo que hacia-¡BETA: ARMAMENT ANGELICAL!-al decir esto Beta se une con Saito cambiando la personalidad de Saito, luego Saito saca una guadaña de color blanco-¡GUADAÑA ANGELICAL!-al decir esto su pelo se pone de color blanco y sus ojos se ponen celestes.

-¡Si, lo lograron!-gritaba y saltaba de felicidad Gama. Ya en ese minuto Saito se había convertido en A-Saito (Angelic Saito), o sea, su forma de ángel. El Golem al percatarse de esto, suelta a Ken en el acto.

-Vaya, vaya un guerrero Angelic, solo he visto a dos guardianes Deangic hacer esa transformación-diciendo estas palabras se pasaba la lengua por los labios-serás una rica comida-dicho esto empezó a correr en dirección en donde estaba A-Saito.

A-Saito sin dudarlo dos veces levanto su guadaña y la hizo girar en dirección al Golem.

-¡MURO DE LUZ!-un gran muro transparente aparece y bloquea al Golem a la vez que lo paraliza por completo.

-¿Qué? No-no puedo moverme…-decía el Golem con furia en sus ojos.

-No perdonare a los demonios que dañan a la gente como si fuera un juego-diciendo esto, A-Saito salta levantando su guadaña con ambas manos-¡CORTE SOLAR!-mueve la guadaña haciendo un corte y a la vez sale una luz muy poderosa que también golpea al Golem.

-¡NO!-grito el Golem antes de desaparecer y explotar por completo, sin dejar rastro.

Al terminar A-Saito pone dos dedos en la dirección donde se encontraba el Golem.

-Dios te bendiga-al decir esto se pone la guadaña en la espalda.

En ese instante Ken comienza a despertar.

-Oh… ¿Qué paso?-mira a A-Saito a su lado-¡Eh! Pero, si tú eres… Saito-sempai… increíble…-al decir esto A-Saito chasquea los dedos y Ken desaparece, al hacerlo Saito vuelve a la normalidad y se separa de Beta.

-¿Qué fue eso? Sentí como si un gran poder hubiera fluido en mi interior…-le temblaban las manos de la emoción.

-Es la fusión ARMAMENT-decía Beta algo cansada.

-¿Fusión ARMAMENT?-decía Saito con cara de curioso.

-Así es, solo los guardianes Deangic pueden usar este poder, o sea tú-decía Gama mientras lo indicaba con una sonrisa.

Saito se pone a pensar y a tomar la decisión final sobre si va a salvar a su mundo de la destrucción.

-Muy bien, si quieren que proteja a este mundo, primero enséñenme todo lo que debo saber de sus mundos, es una orden-decía Saito con un tono de autoridad.

-Al fin te pones los pantalones-decía Beta mientras sonreía satisfecha.

-¡Si, por fin!-decía Gama con un tono de niña de preescolar.

Mientras tanto ellos celebraban, desde el techo una chica misteriosa los observaba.

-Vaya, vaya, será mejor que le informe a Byakuran-sama sobre esto-diciendo esto desaparece en el acto.

¿Quién es Byakuran y porque envío a esta chica a espiar a Saito y a sus guardianes? Solo el tiempo lo dirá.