Los hermanos Coube tenían más de un secreto con el cual ser chantajeados de ser descubiertos; uno de ellos era que no eran primos sino medios hermanos, y que no se habían conocido hasta que empezaron a cursar la secundaria. No es como si eso fuese a cambiar el cariño que se tenían el uno al otro, pero definitivamente podría traerle problemas a su padre, un importante miembro de cuerpo diplomático inglés; para ellos la existencia de la madre de Isabel, era un asunto al que no se le debería dar mayor importancia.

Otro de sus asuntos secretos, era la existencia de NuN; esas siglas con las que había sido conocida la pandilla que formaron los hermanos Coube y Elizabeth para hacer justicia durante sus años de estudiantes, mas nadie sabía quiénes eran.

Se habían conocido durante el primer año de secundaria; como es sabido, fue recién allí cuando los Coube se empezaron a conocer, aparte de recién haber llegado de Inglaterra (donde habían vivido gran parte de sus vidas), por lo que su español no era del todo claro; y Elizabeth acababa de ser transferida de un colegio muy distinto en normas, por lo que también tenía un comportamiento extraño; pero en algún momento de el año escolar se programó u trabajo grupal, y ya que ellos eran una especie de excluidos, no les quedó otra opción que hacer el trabajo juntos.

Una cosa llevó a la otra, y terminaron siendo muy buenos amigos; buenos y responsables estudiantes; y las mentes maestras y ejecutores de una venganza contra un profesor al que todos odiaban (por injusto), y al que nadie enfrentaba (porque tenía el apoyo de las autoridades). No se les podía culpar; cuando demuestras ser un estudiante modelo, todos parecen confiar en que no te meterás en problemas nunca, cosa que ellos aprovecharon para hacer "justicia estudiantil" desde el completo anonimato de una forma poco ortodoxa; pero como ya mencioné, nadie sospechaba de ellos porque confiaban de más en su madurez.

El sistema de planificación y ejecución era bastante simple: Elizabeth proponía el problema; Isabel diseñaba el plan; y Alejandro pulía los detalles hasta que quedara perfecto y nada pudiera salir mal. En esta ocasión, no contaban con el apoyo de Elizabeth, pero aun así el sistema estaba en marcha.

- Hay que ir directamente a la universidad – propuso Isabel

- Eso no sería una mala idea – dijo Alejandro – si no fuera por el hecho de que no tenemos la más remota idea de a dónde dirigirnos cuando estemos allá; ¿te has dado cuenta del pequeño detalle de los horarios?

- Ay hermanito, me ofende tu desconfianza en mi – replicó la rubia haciéndose la herida – ¿supones tú que después de tantos años de práctica, dejaría pasar un detalle tan obvio? – Luego hizo una breve pausa – pues te equivocas, los horarios están en mi cartera, y ya que osaste subestimarme, no te diré que curso nos toca hoy hasta que estemos allá. Solo hay un par de detalles que debemos arreglar; tu ropa es inadecuada para la ocasión – luego se dirigió al chofer, dejando con serias dudas a su hermano – Javier, ¿trajiste lo que te pedí?

- Sí señorita, lo que me pidió esta debajo del asiento

- Gracias Javier – dijo sacando unas bolsas llenas de ropa – este es nuestro uniforme – dijo pasándole una de ellas.

- Creí que íbamos a la facultad de medicina, no a la de gastronomía – dijo sacando un pantalón blanco - ¿y donde esperas que me cambie? porque no me voy a desvestir en un carro - dijo terminado de revisar la bolsa, que también contenía un par de zapatillas una chaqueta y un guardapolvo del mismo color que el pantalón - ¿y por que tú no tienes pantalón en tu bolsa? – Alejandro estaba gratamente sorprendido por lo detallado del plan de Isabel, pero su orgullo le impedía decírselo tan fácilmente.

- Se supone que tu pantalón es lo suficientemente ancho para que te lo pongas encima de toda tu ropa, cuando lleguemos a la facultad te vas a un baño y te sacas el de abajo. En cuanto a mí… – dijo mientras se desabrochaba el jean - mi pantalón lo tengo debajo de mi ropa – se quitó los zapatos y se puso las zapatillas blancas, luego se colocó la chaqueta y dijo – listo, ahora faltas tú.