Un Hotel Cualquiera 1

El hotel Bahía Sur era toda una reliquia, un titán por su altura en días pasados y ahora es una edificación que no se compara con sus actuales hermanos en lo que ahora se conoce como "Distrito Hércules", donde la renovada economía portuaria finalmente levantó cabeza.

En la habitación 7b, con vista al puerto pero casi inalcanzable hasta para las ventanas de los otros hoteles, se hospeda un singular personaje su nombre para los papeleos aburridos es el de Tony Duke, un hombre de estatura normal, siempre junto a su maletín y su teléfono móvil.

—Agente DX—86 se reporta.

—Me alegra escucharlo— respondió una voz desde el otro lado de la pantalla del comunicador táctil— ¿Puede decirme como estuvo su viaje?

—Tan tranquilo como siempre.

—Contraseña de seguridad aceptada— reconoció la voz, no se veía a la persona dueña de la misma solo las ondulaciones que generaba—, dígame agente ¿Listo para su próxima misión?

—Listo y decido aceptarla.

—Su misión consiste en localizar al renegado y vándalo apodado Alfa, se nos informó que puede estar de incógnito por la zona donde se ubica actualmente. Lleva consigo el ARZ, así que le recomendamos cautela. Dentro de cuarenta y ocho horas deberá pasar su informe preliminar así como el informe de lo que necesitará para su misión. No proceda a detener al prófugo, espera por nuevas indicaciones.

—Entendido.

Tony Duke como le llaman sus superiores el agente DX86 es uno de los muchos operativos de "La Agencia" conocidos también como los "Maletines Negros", un mero mito urbano para unos, un ramal del Estado Planetario que se encarga de asuntos que no deben salir a ala luz pública. Negada por cualquier Secretario de Seguridad y por los altos directivos de la Policía Planetaria, su lema es "En todos lados y en ninguno".

Este singular personaje se hizo pasar por un vendedor de alfombras para los registros del hotel. Aunque era demasiado callado para ser integrante de ese gremio, según el criterio de Amanda Star la encargada de supervisar a los robots de limpieza del hotel.

2

Amanda buscaba fama como actriz en Ciudad Alianza, la nueva meca del cine, pero le era difícil de conseguir así que se convirtió en supervisora de la limpieza en el único sitio que le ofreció un empleo medianamente bien pagado y una habitación con techo.

— ¿Cuándo vamos a limpiar el salón de fiestas? Recuerda que es para mañana la celebración del estreno de la película "Un Tango en Marte"—le preguntó Tom Falco, el único mecánico de robots del hotel.

—Después de ver el trabajo de la unidad Susy 14—le respondió— ¿Te dije que hice una audición para esa película?

—Nos lo has dicho como diez veces—comentó Michelle Cloud, segunda recepcionista y responsable del bar del hotel—, creo que no se te dio.

—Por supuesto, me dijeron que me hacía falta un agente—replicó Amanda mientras veía como Michelle se sentaba en la mesa que compartía con Tom, sin pedir permiso o decir "buen provecho ¿Me puedo sentar aquí?"

Había algo más que una buena relación laboral entre Tom y Amanda, cosa que incomodaba a Michelle. Y Tom sabía que en cualquier momento durante algún almuerzo Amanda explotaría.

— ¿Dónde dejaste a Susy 14?—preguntó Tom a Amanda, rompiendo ese silencio incómodo.

—En el piso siete—le respondió Amanda—, debe estar cerca de la habitación del nuevo huésped.

— ¿El huésped de la 7B? la empresa donde trabaja es muy cuidadosa con sus trabajadores. Aunque primera que veo a un vendedor de alfombras tan bien vestido—comentó Tom nervioso.

—Y tan callado—apuntó Amanda, esta vez en voz alta.

—No todos los vendedores son unos charlatanes—comentó Michelle con un tono burlón—, no son como aquel que intentó darte una oportunidad como actriz.

—En un comercial— alegó Amanda desafiante—, primero muerta a rebajarme al nivel de hacer comerciales.

Tom estaba hecho un manojo de nervios, en cualquier momento una pelea explotaría al frente de él, solo por el hecho de que dos compañeras de trabajo querían su atención.

3

Amanda recorría el pasillo de la séptima planta del hotel, pero hubo algo que vio que le llamó la atención muy poderosamente. La unidad de limpieza Susy 14 se encontraba al frente de la habitación 7B.

—Susy 14 ¿Entraste a la habitación?

—Corrección, acabo de salir. Habitación 7B limpia.

— ¿Estas segura?

—Esta unidad se encuentra funcionando normalmente. Su requerimiento puede ser atendido por el técnico o mecánico de su preferencia, en caso contrario utilice el robot de mantenimiento del edificio para comprobar el estado y seguridad de la estructura.

Después de escuchar tal respuesta, Amanda decidió hacer la tarea que le faltaba.

—Vamos al salón de fiestas, Susy 14. Necesita una limpieza.

A pesar de que Tom le había dado instrucciones de cómo tratar con los robots del hotel, le seguía siendo complicado a Amanda tener una buena comunicación con ellos.

Para llegar al salón de fiestas del hotel habían dos caminos, uno era llegando a planta baja, pasar por recepción y en pocos pasos estar allí, pero a Amanda le gustaba el segundo camino, el cual era cruzar el comedor de los empleados y bajar solo unas escaleras y ver la puerta trasera del salón.

En pocos minutos llegó al salón de fiestas y se quedó a supervisar al robot.

— ¿Sabías que el estelar de la película pudo ser mío?

—No comprendo su pregunta, por favor replantéela de nuevo—le respondió Susy 14.

—Tú si sabes como hacer una conversación. Quiero tu informe cuando culmines.

—Tarea aceptada.

Si había algo que le gustaba hacer a la actriz desafortunada era improvisar monólogos. Para ella era una terapia, lo hacía para superar obstáculos y para probar sus dotes.

4

Finalmente el día de la fiesta había llegado y todas las celebridades y famosos estaban en el rústico pero cómodo "Salón Cometa" del Hotel Bahía Sur donde se daban cita; en una mesa estaba Henry Eisner el actor principal de la película, a la derecha estaba el piloto y aventurero espacial José Frontera junto a su esposa, a la izquierda se encontraba Curtis Taylor dueño del Zoológico Estelar, solo por mencionar a algunas luminarias.

La dueña del hotel Rose Kennedy Archer también invitó a sus huéspedes para la fiesta, los niños querían una foto y un autógrafo con su ídolo José Frontera, los hombres y jóvenes también anhelaban una foto con Ingrid Tesla la hermosa actriz de la película, Amanda quería lucir un bonito vestido, firmar autógrafos de vez en cuando, en vez de estar detrás de los robots mesoneros.

Pero aquella noche pasó algo, algo que le quitó la calma.

La cúpula de cristal en el techo se rompió dejando caer sobre la mesa de la comida a un hombre quien llevaba un maletín atado a su muñeca con unas esposas.

Tal caída conmocionó a todos los presentes, afortunadamente el hombre seguía con vida, aturdido pero con vida.

— ¿Se encuentra bien?— le preguntó la dueña del hotel mientras lo ayudaba a ponerse de pie.

Aquella situación era el deleite para los fotógrafos de la farándula y programas de chismes.

—Si, gracias señora ¿Puede decirme donde estoy?

—En Ciudad Alianza—le respondió José Frontera mientras le entregaba un pañuelo.

A pesar de que le temblaron las piernas, el joven se colocó de pie aunque tuvo que apoyarse en el aventurero espacial para evitar caerse de nuevo.

— ¿Puedes decirnos como te llamas?—le preguntó la dueña del hotel.

—No lo sé.

Aquella respuesta sacudió a los asistentes. Dejaba mucho a la imaginación así como a la especulación. Después de ese suceso, las ventas del periódico subieron, algo que nadie esperó.

5

Días después del incidente, Rose Kennedy Archer tenía un nuevo empleado, un joven lleno de energía a quien llamaron "Jackie" en honor a la vieja mascota de la dueña.

"Jackie" resultó ser alguien muy particular ya que nunca dejaba su maletín, ni el cerrajero pudo abrir la esposa, siempre miraba constantemente a su alrededor y no le gustaba que se le aproximasen por la espalda.

—No hay nada mejor que un buen botones—comentó Rose a Michelle.

—Ha subido ya como doce maletas por las escaleras y nada que se agota— le respondió la recepcionista.

—Y llegó en buen momento, ya que Tom no ha dado con la falla del robot Carlos 82.

Tony Duke entró por la puerta, pero uno de sus bolígrafos se cayó al suelo al tropezarse con el nuevo botones del hotel.

—No se preocupe señor, aquí tiene su bolígrafo.

—Muchas gracias.

Aquella escena fue vista por Rose y Michelle, gracias a la misma siguieron hablando.

— ¿Qué opinas del vendedor de alfombras?

— ¡Gracias por recordarme que le llegó un paquete!

Rose salió corriendo a su oficina, vio el paquete sobre su mesa y salió precipitada a buscar a Tony.

—El huésped sigue aquí—le informó Michelle.

—Este paquete se lo envía su empresa.

— ¿Cuándo llegó?

—Anoche.

Tony tomó el paquete y siguió con su camino, Michelle y Rose retomaron nuevamente su conversación.

— ¿Te toca atender el bar esta noche?

—Si jefa, y creo que se necesitaré algo de ayuda.

6

Si había un criminal buscado tanto por los suyos como por la Ley ese era Alfa. Y ¿Qué lo hacía tan especial? Su condición física, puntería y astucia eran sus armas más comunes, pero contaba con otra que lo hacía virtualmente letal, el ARZ, una creación del doctor Feliz. Pero ¿Qué hacía esa arma? Nadie a sobrevivido para contarlo, unos dice que Alfa la esconde en un maletín, otros dicen que la esconde en su cuerpo.

Justo en la cumbre de su popularidad criminal Alfa decidió desaparecer, al hacer eso se convirtió en una la próxima presa de "La Agencia" y ellos no se rinden tan fácilmente.

Pero ¿Qué es el Arma ARZ? Según su propio creador es el arma que realmente complementa al portador, no necesita recargarse, totalmente furtiva, con un poder destructivo sin igual, pero el precio por ella fue muy elevado. Félix se entregó a las autoridades después de haberle entregado su creación a Alfa, de forma voluntaria cabe destacar. El excéntrico inventor y científico no quiso dar más detalles acerca del tema, solo hizo notar que prefería que Alfa tuviese su obra maestra y que no terminase en manos de algún proyecto de "seguridad". Aunque se creé que el doctor hizo algo más por el criminal a pesar de que en ocasiones el doctor no quiere tocar el tema.

Luego se limpió la Policía Planetaria, sacando a todo rastro de corrupción y contacto con el gremio de ladrones, muchos juicios se llevaron a cabo y la opinión pública cambió, aunque de vez en cuando se realizan limpiezas en el cuerpo de seguridad. Y Alfa pasó a ser un recuerdo lejano.

"La Agencia" recibió de un criminal una interesante noticia a manos de un "cercano" al criminal, según Alfa seguía con vida y que podría regresar a la Tierra ya que quería recuperar algo, al menos eso decía el informante.

¿Exactamente que busca el criminal? Y ¿Cómo capturó "La Agencia" al informante?

El agente DX86 había dado un avance enorme en su misión, logró tomar las huellas dactilares del sospechoso y las envió a sus superiores.

—Buen trabajo agente. Espere veinticuatro horas y le daremos los resultados del análisis de las huellas que tomó. Y ¿recibió el paquete con lo que pidió?

—Efectivamente. Y seguiré al sospechoso de cerca.