13

Amanda finalmente logró llegar al cuarto de seguridad a pesar de estar llena de miedo por lo del rumor, el rumor llegó a sus oídos y las cosas estaban por empeorar. Para su infortunio, Tom estaba saliendo de la sala cuando ella logró llegar.

— ¿A dónde vas?— le preguntó al verlo.

—Al baño, si quieres entra. El computador está encendido. Y cuidado con la puerta ya que la dejé abierta.

La tecnología y Amanda no se llevaban muy bien, aunque sabía que su amigo lo decía para que tuviera paciencia. Pero de nuevo una segunda oportunidad, un tanto ilegal, se le apareció a la empleada para ver que tipo de persona era Tony Duke. Por lo menos se llevaba mejor con las computadoras que con los robots.

Si quería revisar los videos de seguridad, debía apresurarse ya que el tiempo estaba en su contra. Pero no consiguió nada, solo ver a un huésped que llamaba con cierta regularidad a alguien.

— ¡No puede ser! Debe haber algo— dijo para sí misma molesta.

Pero tuvo que dejar ese asunto inconcluso, escuchó los pasos de su amigo y no quería recibir uno de sus discursos sobre los reglamentos del hotel y la privacidad de los huéspedes.

—Listo, ya llegué.

— ¿En que te puedo ayudar?

Tom no se esperaba que Amanda se encontrase tan servicial y más en un asunto relacionado con la tecnología, siempre me mostraba reacia a ayudarlo.

—La jefa quiere dos cosas. El mantenimiento habitual de este computador y los videos de seguridad del bar.

—Creo saber para qué los quiere.

—Primero buscaremos el video y luego haremos el mantenimiento. Nada del otro mundo.

—No hay problema.

Tom seguía sin creer lo que escuchaba. Pensó que algo tenía en mente su amiga y compañera de trabajo, pero no sabía que y ni quería saberlo.

14

Cuando Rose llamaba a uno de sus empleados para hablar en su oficina, no era para algo bueno y habían dos opciones para tal llamado un despido o un regaño. Y "Jackie" era el empleado en esta ocasión.

—¿Te das cuenta de lo que has hecho?— le preguntó Rose mientras le mostraba el video a su empleado. El video que lo mostraba saliendo al callejón con los tres matones de Don Antonio.

Rose se levantó de su silla, miró un rato por la ventana y siguió con el asunto.

—No quiero despedirte, eres un buen empleado. Pero has roto el acuerdo que teníamos con Don Antonio. Sé que tus intenciones eran buenas, pero había formas más sutiles de calmar a esos tres.

"Jackie" observó algo sobre la mesa de su jefa, el periódico del día. Algo lo impulsó a ver de cerca la prensa, pero debía prestar atención a lo que su superior le decía.

—Si la policía tuviese este video, estarías frito.

—No la entiendo.

Rose se acercó a su empleado y la respuesta fue muy clara.

—No sé cuanto durarías en una cárcel pero eres material para una. No tienes documentos de identificación, ni familiar alguno, ni apareces en las bases de datos poblacionales.

Aquellas palabras dejaron frío a "Jackie", finalmente sabía lo que era, un indocumentado, una estadística negativa.

—Por eso iré a hablar con Don Antonio, para ver a que acuerdo podemos llegar.

Rose volvió a ver por la ventana y en ese momento su empleado tomó el periódico y replicó la página que le interesaba de la prensa con un aparato que le dio Tom aquella noche tan extraña.

—Muchas gracias jefa, no lo lamentará.

—Si, si ahora vete a trabajar. Justifica el sueldo que te doy. Además comienzo a lamentar el día en que te contraté.

"Jackie" salió, ahora estaba ansioso nuevamente. Debía ver la noticia que llamó su atención.

15

"Jackie" y Tom leyeron la noticia y no podían creer lo sucedido, el maletín se extravió justo el día de su traslado.

—¡No lo puedo creer!— exclamó molesto "Jackie" para luego golpear una pared cercana.

—Pero esto es extraño amigo, hay algo que es inusual según lo relatado— comentó Tom.

Tom leyó de nuevo la noticia. El articulista relataba como el maletín se le escapó de las manos al responsable de llevarlo al camión.

—La policía no es incompetente. Me huele a que están encubriendo las cosas.

— ¿Crees que hay gato encerrado?

—Claro que sí. La jefa tiene razón, eres todo un personaje mi amigo.

Por extraño que parezca, la puerta del taller de Tom sonó repetidamente pero al abrirla, solo encontró una nota dirigida a su amigo.

La nota decía "Tengo algo que quieres. Estaré en la azotea del hotel esta noche". "Jackie" al leerla se sintió impulsado al encuentro. Finalmente tendría su pertenencia y quizás a alguien que le diría más sobre si mismo.

—Me huele a trampa, no vayas.

—Lo siento, de seguro ese bastardo puede decirme una que otra de mí.

— ¿No estas preocupado?

—Con el poder del cañón que tengo, él debería estarlo. Si salgo de esta, me gustaría arreglar el asunto en el que metí a nuestra jefa.

El autor de la nota sabía lo que hacía y eso aterraba a Tom, nadie los escucharía pelear ya que el concierto benéfico anual de Tesla y su Jazz Orquesta los opacaría por un buen rato. Su amigo mostraba mucha confianza en si mismo y en su singular arma; Tom había conocido muchas personas así y todas compartían una cosa, un trágico final. Dedujo también que su amigo había mordido el anzuelo que le lanzaron, que el autor de la nota estaba en el hotel y que era un incognito al igual que su amigo.

16

"Jackie" encontró al autor de la nota esa noche, pero al vero no le dio crédito a sus ojos.

—¿Tú eres el de la nota? ¿Acaso estas bromeando?

—¿Qué esperabas?— Tony le respondió mientras le mostraba el maletín— supondré que antes de los disparos quieres unas explicaciones "Jackie" o debo decir, Alfa.

Tony le explicó a Alfa lo que había pasado. El doctor Félix no solo le había dado su obra maestra, le cambió el rostro y tuvo que hacer un ligero blanqueo en su memoria para poder regresar a la tierra sin alterar a las autoridades; en el maletín se encontraban el comunicado que se grabó para si mismo antes de los procedimientos, algo de dinero y las coordenadas de la localización de su otro bien material, su nave.

—Pero ¿Eso no explica como caí hasta llegar a este hotel?

—Simple, en la nave que viajabas como polizón se averió y tú capsula de salvamento cayó por aquí. Te dejó vivo a pesar de los daños. Es tiempo de cerrar este asunto de una buena vez.

Alfa comenzó a disparar con el ARZ, apenas si Tony podía esquivar los disparos. El agente se cubrió detrás de una antena y sacó su arma, se levantó rápidamente y respondió el ataque; sus disparos acertaron en los dos hombros de Alfa, luego le disparó en las piernas haciendo caer al criminal al suelo.

—Antes de que hagas preguntas, esta pistola dispara descargas eléctricas las cuales paralizan los impulsos eléctricos del objetivo; tu arma se "nutre" de dichos impulsos de la misma forma que el resto del cuerpo humano.

Una nave se acercó, aterrizó y un grupo de hombres salieron de la misma para apresar a Alfa. El líder de aquellos agentes se acercó a Tony para hablar un rato.

—Buen trabajo, agente.

—Muchas gracias ¿A dónde selo llevaran?

—Posiblemente, a Nueva Roca, una cárcel satélite en la órbita terrestre. Muy ingenioso de tu parte usar el paralizador por cierto, ¿Quiénes tocan esta noche?

—Tesla y sus muchachos. Creo que iré a verlos un rato.

Después de aquella noche se olvidó el asunto entre "Jackie" y los matones de Don Antonio; el huésped de la habitación 7b se marchó como muchos otros, Tom quemó el análisis del arma de su amigo, Amanda recobró su interés en la actuación así como por Tom. Pero el hotel se quedó por un tiempo sin un empleado y sin botones.