Beastial Forces Capitulo 1

Capitulo 1: la nueva era de guerreros.

En una época muy distante a la nuestra, en un lugar que los humanos normales creían que no existía, existían 12 templos que equivalían a distintas bestias que algunos sacerdotes consideraban divinas. El lugar donde se encontraban estás bestias era conocido como el santo grial, ya que los que conocían este lugar eran muy pocos.

Cada bestia era alabada de forma diferente y también eran consentidas cada día, se sentían en un paraíso, pero todo cambió cuando algunas bestias le tomaron envidia a las otras porque creían que tenían más cosas y seguidores que ellas. Esto causo un desequilibrio en todos los templos y provoco una guerra entre todos, pero al ser poderosos cada uno decidió tener algo así como un representante que pudiera usar sus poderes y pelear por el honor de templo que representaba.

Jamás hubo ganador, pero si había destrucción en todos los alrededores y algunas bestias les preocupaba esto y no querían seguir la guerra, así que decidieron que en vez de guerra fueran combates entre distintos templos, algo así como un torneo de artes marciales. Así cada año pasaba esto y siempre aparecía un hombre misterioso de negro que evaluaba las batallas. Y ahora un nuevo combate se va a iniciar, pero aún falta un guerrero muy importante entre todas las bestias.

Ya es 2012 y la vida en Tokio seguía como siempre, aunque el color era algo insoportable pero siempre, aunque el calor era algo insoportable pero nada que un buen helado no pueda solucionar.

Eran las 10:00 A.M. y como siempre Uzumaki Shiro llegaba tarde a clases, todo porque el anterior se trasnocho viendo películas de terror.

-Mierda, ya debieran haber entrado a clases ¿Por qué tenían que ver esas películas?-decía Shiro mientras corría a la escuela, pero al pasar por un callejón siente que unos ojos lo empiezan a observar.

-¿Eh?-diciendo esto Shiro mira el lugar y no ve nada-que raro, estoy seguro que sentí a alguien mirándome-miro su reloj ¡diablos, ahora si que darán una gran sanción-sale corriendo mientras una sombra aparecía y lo observaba desde lejos.

Al llegar a la escuela Shiro fue mandado donde el director que de inmediato lo empezó a regañar por llegar otra vez tarde a la escuela.

-¡Es la octava vez que llegas tarde a clases!-decía el director algo molesto-¿Acaso no tiene despertador?

-Claro que tengo, solo que después de oírlo prefiero seguir durmiendo y bueno…-diciendo esto, Shiro ve que diciendo esto el director se enfurecía más y más.

-Escucha…-calmándose un poco-entiendo que desde que tú madre te abandonó o mejor dicho te dejo solo, has tenido que pasar por muchas cosas, por eso no te expulso de la escuela ni nada por él estilo, pero debes poner un poco más de empeño ¿esta bien?-decía el director mientras Shiro se ponía un poco triste por lo que le decía el director acerca de su madre y lo que había pasado cuando el era pequeño.

-Muy bien director, entiendo, tratare de no llegar tarde la próxima vez-diciendo esto Shiro salé de la oficina del director algo deprimido.

Tocan el timbre para poder irse y como siempre Shiro se va a casa solo por el mismo camino y escuchando que varios comentaban cosas sobre él, Shiro solo los ignoraba y seguía caminando al pasar por el mismo callejón Shiro siente que alguien lo observa nuevamente.

-¿Quién es? ¿Qué quieres?-decía Shiro algo molesto.

-Quiero un favor-decía la voz con un tono algo grabe.

-¿Un… favor?-decía Shiro algo intrigado-¿Qué clase de favor?

En ese momento de las sombras aparece un gran Dragón de ojos rojos.

-Quiero que seas mi guerrero-decía el enorme Dragón con un tono de seriedad. Shiro estaba asustado e impactado por lo que estaba viendo, nunca se hubiera imaginado que lo que había en el callejón era un Dragón.

-No-no puede ser… ¿Eres realmente… un Dragón?-Shiro aún no podía creer que estaba hablando con un Dragón.

-Súbete a mi lomo, te llevare a un lugar-le pedía el Dragón con amabilidad.

-¿Eh?-comenzó a dudar un poco, pero luego Shiro se dijo así mismo de ¿Qué podía perder?-es-esta bien…-diciendo esto Shiro se subió encima del Dragón y este voló rápidamente en dirección a las montañas.

Shiro jamás hubiera pensado que esto le pasaría a él, se sentía algo feliz y sorprendido, sentía la brisa que le corría en todo el rostro, luego Shiro vio un enorme templo en donde aterrizó él Dragón.

-Hemos llegado, este es mi templo-decía el Dragón mientras miraba a Shiro.

-In-increíble, es enorme este templo-decía Shiro mientras observando el templo de todos los lados posibles.

-Te pediré de nuevo mi petición ¿quieres ser mi guerrero?-decía el Dragón aún con la duda.

-Pero… ¿Por qué quieres que sea yo? No tengo nada en especial, aparte no se pelear ni nada por el estilo… entonces no se…-decía Shiro algo triste por lo que decía. El Dragón se limito a sonreír y a responder la duda de Shiro.

-Yo te elegí no por tú fuerza física y si tienes algo especial Shiro y eso es tú corazón-decía el Dragón con una gran sonrisa.

Shiro se impacto por este comentario y se puso a llorar.

-Vaya, nadie me había dicho eso antes-limpiándose las lágrimas Shiro le respondió al Dragón-muy bien seré tú guerrero-al decir esto él Dragón le brillan los ojos y hace aparecer un tatuaje en él brazo de Shiro con la forma de un Dragón.

-Serás un gran guerrero Shiro-decía el Dragón al mismo tiempo que Shiro se quedaba dormido.

A la mañana siguiente Shiro despertó en su habitación y nada había cambiado, todo seguía como siempre.

-Parece que solo fue un sueño-decía Shiro mientras veía el reloj-¡diablos, ya es tarde, debo apresurarme!

Mientras corría Shiro sentía un dolor en el brazo pero no le dio mucha importancia y siguió corriendo a la escuela.

-Diablos, solo me quedan pocos minutos para llegar a la escuela-decía Shiro preocupado.

-Podrías correr un poco más rápido ¿no lo crees?-decía una voz de la nada.

-¿Eh? ¿Quién dijo eso? -Shiro se detiene y mira por todos lados pero no ve a nadie-¿Habrá sido mi imaginación?

-No lo fue-salé un pequeño Dragón del bolso de Shiro-fui yo él que te habló.

Shiro se impacta y grita desesperadamente al ver al pequeño Dragón.

-Un-un momento, tú eres… ¿El mismo Dragón de la otra noche?-preguntaba Shiro al pequeño Dragón.

-Así es, mi nombre es Draco, él dios Dragón-le sonreía Draco a Shiro.

-Pero, tú antes eras más grande ¿Cómo es que ahora eres tan pequeño?-decía Shiro mientras lo miraba algo intrigado por el pequeño tamaña que tenía.

-Cada uno de nosotros nos volvemos así luego de encontrar a nuestro guerrero, es que así no sospechan que es lo que somos realmente, solo pensaran que somos perros o algo así-se reía Draco mientras decía esto.

-Claro, un perro con escamas-suspiraba Shiro-entonces lo que paso anoche ¿era real?

-Así es, ahora tú eres mi peleador y deberás luchar con lo representantes de los otros 11 dioses bestia-decía Draco algo serio.

-Bromeas ¿verdad?-al ver que Draco le decía esto se asusto-pero ¿co-como voy a pelear si ni siquiera se hacerlo?

-No eres el único, varios de los otros guerreros tampoco saben pelear, pero aceptaron entrar en esta batalla-decía Draco, tratando de calmar a Shiro.

-Ya veo…-en ese momento Shiro recordó que estaba llegando tardé a clases-¡diablos, debemos darnos prisa o llegaremos tarde a clases!-sale corriendo junto con Draco en el bolso.

Al llegar a la escuela ve a un sujeto que esta en la puerta bloqueándole el paso a Shiro.

-¡A un lado, tengo prisa!-gritaba Shiro, pero el chico no se movía.

-¡Shiro, cuidado!-le gritaba Draco a Shiro.

-¿Eh?-decía Shiro algo intrigado.

-¡Demasiado tarde!-el sujeto golpea a Shiro y lo manda lejos.

Shiro se levanta viendo que estaba sangrando.

-Pe-pero ¿Qué diablos?-luego Shiro miro al otro que estaba sonriendo-¿Quién demonios eres?

-Soy el representante del Dios Tiburón, soy Shark-decía el sujeto mientras un pequeño Tiburón aparecía al lado de él.

-Así que eras tú, Diver-decía Draco algo molesto.

-Cuanto tiempo sin verte, Draco, veo que ya encontraste a tú guerrero-decía Diver con una pequeña sonrisa.

-Shiro, creo que es hora de la acción-decía Draco con entusiasmo.

-¿Eh? ¿A que te refieres?-preguntaba Shiro nervioso.

-Es hora del combate entre Shark y Dragon, claro esta-decía una voz de la nada.

-¿Eh? ¿Quién fue?-decía Shiro algo intrigado.

-¡Es el hombre de negro!-al gritar Draco esto, Shiro ve a un hombre de negro que observaba la acción.

-Espero que este listo para la batalla, Dragon.

¿Qué pasara ahora? ¿Será acaso que Shiro deberá pelear con este sujeto que se hace llamar Shark? El primer combate de representantes empezara muy pronto.