De un peligro a otro

By ElisaAckles

Hola. Gracias por abrir el link a esta historia, pero la verdad es que de humor no tiene nada.

En realidad, quiero hablar de mis traumas personales, que son bastantes y que jamás, jamás, me dejarán dormir si no comienzo a compartirlos con alguien.

Desde pequeña, siempre he sido una chica temerosa, le temía a la bruja que podía venir por mí en las noches, a los monstruos deformes que se escondían en mi avena y que amenazaban con comerse mi nariz cuando acercara el tazón a mi boca, y hasta al famoso coco. ¡Vaya que si le temía! si aún al día de hoy, prefiero que se queden colgaditos en sus palmeras a tenerlos cerca de mí. "¡Cocos preparados con camarones! ¡Ja, ¿en serio, a quién intentan engañar? ¡Son peligrosos, señores!

Con el paso del tiempo, fui madurando y mis temores fueron evolucionando también. Entré a la escuela y descubrí que mis anteriores miedos eran una niñería. ¡Era increíble que hubiera peores catástrofes de las cuales preocuparse! Por ejemplo, el libro de matemáticas tenía muchos problemas y una tendencia clara al suicidio; pero eso qué importaba, lo que me tenía con el alma en un hilo es que se diera cuenta de que no pude ayudarle a responder sus demandas y quisiera llevarme junto con él. Fue tan estresante, afortunadamente, salí bien librada.

Sin embargo, al entrar a la universidad ocurrió lo peor que pudo ocurrirme, y que es lo que hoy en día me tiene aquí: me interesé por la escritura. Tantas reglas y códigos gramaticales, que muchas veces tuve que fijarme bien en la credencial estudiantil, porque más parecía estar estudiando derecho que letras.

"Qué más daba" Me gustaba esa carrera y mi pasión por la escritura continuó. Y como todo escritor, quise probarme a mi misma, y tuve el mal consejo acerca de que la mejor idea para iniciar mis pinitos, era escribiendo fanfictions e historias aquí y allá.

Siempre pensé que conocía cuáles eran mis miedos, pero qué equivocada estaba, dios mío.

Me decidí por escribir algo sencillo y corto, sólo para "explorar terreno", sin embargo, al subirlo a esta página, las ansias están por acabar conmigo. Tengo miedo de lo que las personas puedan decir sobre mi horrografía y mis historias, y hasta escuché hablar de "trolls" dejando desastres por doquier… La expectativa me carcome las entrañas, yo no quiero a una horda de duendecillos bailando sobre mi cama y haciendo travesuras con las cosas de la alacena.

Justo en este instante, suena el timbre tan característico de mi correo particular. "¡Mi primer review! ¡Mi primer review!" Me muerdo las uñas, me aterra abrirlo, no sé qué se puede llegar a esconder tras tan tentador señuelo: un mensaje de apoyo, crítica, balbuceos ininteligibles, personas como mis vecinos, que viven consagrados a su religión y se la llevan inventando nuevas maneras de llegar a nosotros, los borregos descarriados, no sé, no sé.

Conté una, conté dos, conté tres, di un pasito pá lante, como María, me volví valiente y terminé por abrirlo.

—Son sólo letras —Me repito como un mantra—. Si no engordan, y no te comen vivo, no pueden hacerte daño.

Recorro con avidez las primeras frases, que no son otra cosa que links directos a esta página en cuestión, no obstante, más abajo está el mensaje infernal.

Cierro los ojos, no quiero leerlo…

"Anda, mira lo que piensa la gente de tus idas de olla" me dice mi pepe grillo interior.

—¡Un momento! ¡¿Qué demonios hace un bicho en mi cabeza y diciéndome qué hacer?—. Abro los ojos desesperada y mis ojos cruelmente se enfocan en el texto de color negro que aparece sobre la pantalla de la computadora.

"¿Qué mierda fue eso? A alguien le sigue girando la rueda, pero el hámster ya se ha ido" Es lo único que dice.

Respiro profunda y tranquilamente, dejándome caer sobre la mecedora en la que estoy sentada.

En serio, creí que sería peor, hasta hablan de animalitos.

o-o-o