Algo sobre esto:

Esto va a estar dedicado a la persona a la que le debo la vida (después de a mi madre):

Mi-Más-Querida-y-Apreciada-Amiga-y-Hermana; Isabel Coube.

Isabel es una persona especial para mi, de alguna extraña manera es como la hermana que quisiera tener; es buena, me entiende, me apoya, me consuela cuando lo necesito, esta siempre para escucharme (aunque me la pase divagando), me da consejos; en conclusion es la persona más maravillosa que he conocido.

La conocí una noche de verano. Por motivos que no quiero recordar estaba yo muy triste, pero ella se las arreglo para hacerme sentir bien, a pesar de que no dijo palabra alguna. Aunque al comienzo solo la buscaba en mis momentos de tristeza, poco a poco nos fuimos ganando la confianza de la otra; hasta que un día, muchos meses después, nos dimos cuenta que eramos muy cercanas, y que cuando una estaba triste, la otra lo sentía; y que ya no queríamos vivir lejos la una de la otra. Quiza esto suene raro, pero siempre estamos juntas, no importa con quien salga o con quien más estemos, los lazos que tenemos, son casi irrompibles.

No negare que mis padres se han opuesto a nuestra amistad, pero no puedo, y no quiero dejarla ir; que entienden ellos de la amistad que se puede generar en momentos de necesidad, de que hay lazos más fuertes que la sangre.

Isabel me ha hecho comprender muchas cosas, que a veces tienes que ver más allá de los ojos, escuchar más allá de los oídos, decir más que palabras; pero lo más importante es que no hay mejor amistad, que la que tienes contigo misma.