Hooooooliii :B Volví de las tinieblas, con un capitulo abajo del brazo, y un pedazo de pan porque tengo hambre (?
Cómo están? No voy a quitarles mucho de su tiempo, bastantes que tardan en leer cada capítulo, y me ENCANTA que lo lean porque me da un archimegapatatús hiper alegrioso (?

Antes de irme, les agradezco a aquellos que me dejaron un review: A "V de Victoria", "L.D Sforza" y a "Marianita". Sus reviews me hacen llenarme de ganas de seguir escribiendo aún cuando ya ni me dan ganas a mi ^^.

AHHHH, y cómo olvidarme de mi MARY MITSUKUNI, La Lulu que me banca siempre, en todas, en cualquier momento y sin importar nada :3
(Les cuento, no le gusta que la alabe, pero lo hago igual MUAJAJAJAJAJAJ xD)

Bueno, sin mas, me voy, así lo dejo leer en paz :B

Ahí va...



Elements War - Capitulo IV

-Como dijo Brielle, yo soy Nicole. Mucho gusto- Exclamo con simpatía la salvadora.

La recién llegada era una joven de la cual olvidarse era un labor de las mas complicadas. Sus ojos, del color de la miel mas pura combinaban con su cabello, de la misma tonalidad. Aquel pelo tenia una proporción perfecta entre rulos y lisos. El sector delantero de su cabeza poseía un flequillo y dos mechas que iban acompañadas de pequeños invisibles con insignias en rayos. En la parte trasera, medianos rizos recorrían su espalda, junto a uno que otro mechón de lacio cabello. Ese conjunto daba como resultado el volumen indicado. Esa era su gran virtud. Dividiendo las dos mitades, una cinta dorada de un grosor aproximado de 3 cm, con pequeños detalles en plateado a los bordes recorría toda su cabeza y finalizaba en un nudo que unía ambas partes y las dejaba caer hasta las cinturas. Esa bincha poseía los poderes de controlar la electricidad, ese era su factor.

-Es de mala educación no responder los saludos- dijo sonriendo la muchacha, a la vez que volvía a su estado normal. La cinta dorada se había transformado en una bincha amarilla, sus uñas retomaron su color natural y deshizo su postura de ataque.

León, ante la frase de la chica, se levanto y ayudo a Sophie a pararse, y fueron hacia Nicole

-Disculpa mi falta de educación- dijo mientras se rascaba la nuca. Acerco su mano a la suya, y sonrío- Mi nombre es León Marquez. Teóricamente soy factor metal, aunque... No se usar mis poderes- rió nervioso- Mi dios protector es Palas Atenea. Un gusto conocerte- Su presentación fue poco convincente. No estaba seguro al hablar

-Ya lo sabia- cerro los ojos simpáticamente- Luchaste hoy a la mañana, y mataste a dos cosas metálicas, todo por salvarla a ella- Miro a Sophie- Sophie Jefferson, protegida de Poseidón y factor... - pensó un momento y rió- Ammm... No importa

-Como sabes de nosotros? No te conocíamos...- Pregunto la joven del anillo azul. Antes de responder, se inclino para saludar de manera respetuosa y formal. Terminado eso, se presento con la voz dulce que la caracterizaba

-Mi nombre completo es Nicole Breege. Asisto a la Secundaria Queenstone, a unas cuadras de aquí. Vengo de Marcella, Francia- los jóvenes se sorprendieron- Como han visto, soy factor electricidad, mi dios protector es Zeus, dios de los dioses, y como tal, tiene cierto derecho a hablar conmigo para comunicarme ciertas cosas, como por ejemplo, el despertar de dos portadores- los miro fijamente- Ahora, si desean, pueden hacerme las preguntas que quieran- sonrió y se sentó en el suelo, cuidando que su pollera no se ensucie mucho

Sophie, algo tímida, le preguntó con cierto aire de curiosidad

-Es verdad que...?- corto su oración y sonrió- mmm, deja, no importa

-Vamos niña! Pregunta, no hay problena-

- Ok esta bien...- Se sonrojo- Es verdad que no se bañan seguido en Francia?- en sus ojos habia un elevado deseo en que esa pregunta fuera respondida.

Una manzana golpeo la cara de ella, e hizo que cayera al suelo, con una mejilla roja

-No preguntes idioteces, Sophie- le dijo algo enojada Brielle- pregunta algo importante-

-Auuuuuuch- dijo dolorida, yacida en el piso- Aunque sea me hubieras golpeado un poco menos fuerte - Se levantó lentamente gracias a la ayuda de un poste que se encontraba cercano a ella.

-Disculpa., Nicole - exclamóel joven de ojos miel - Tengo muchas preguntas para hacerte., pero ya es tarde y nuestras familias deben estar preocupándose., tendría que estar por llegar a ni casa., y ni siquiera le enviado un mensaje de texto a mi padre.. - Miró a su amiga recién golpeada., e hizo una seña con su rostro que se traducía., básicamente., en un "Vámonos".

- Es cierto, sí llegamos a mi casa rápido podrás llamarlo de allí., y si no quieres salir solo de noche., quédate a dormir - Le propuso al joven., mientras acomodaba su bolso a su espalda y se acercaba a él.

Aprovechando el momento y las palabras dichas., Brielle. se acercó hacia ellos y acotó, como esa de esperarse, comentarios desafortunados que lograban, de manera sistemática, sonrojar a la muchacha e incomodar a su amigo.

Ooooowww- Cerró los ojos, juntó las manos y las llevó a su mejilla izquierda- ¿Escuchaste? Irán a dormir a la misma casa- dijo con una voz sarcasticamente dulce.

Está vez, fue Sophie quien la golpeó. Sacó de su bolso la cartera, que recorrió el aire hasta llegar a la frente de la joven de pelo negro. Al recibir el golpe, y por una cuestión de orgullo, prefirió no demostrar el dolor que le había provocado aquel objeto. Sr agachó para agarrarlo, y se lo dio en la mano.

- Te salvas, está vez me ganaste- Dijo Brielle, mientras escuchaba de fondo la suave risa de Nicole.

- No te preocupes, no será la última vez- la besóen la mejilla y la abrazó.. Se dirigió hacia la nueva integrante y también se despidió:

- Mañana veámonos un rato antes de que vayamos a nuestras respectivas escuelas, así aclaramos nuestras dudas mas importantes. Pero ahora nos iremos -sonrió- ¡Hasta mañana chicos! Nos vemos - Gritó a la vez que se iba alejando de ellos, llevando, como de costumbre, a León por la corbata y sin preguntarle. Por su parte, sólo pudo sacar de su boca una palabra, antes de darse vuelta para quitarle de la mano la prenda que lo ahorcaba

- Adiós-

- ¡Que duerman bien! - Gritó la muchacha ojos de miel- Que simpáticos son, me va a gustar luchar en conjunto con ellos-

- Verás que sí, son unos excelentes amigos, nunca te abandonarán. -

Las chicas caminaron juntas hasta separarse para ir a sus casas, y los jóvenes llegaron a la casa de la niña. Luego de un pequeño regaño por parte de su padre, y de llamar al de León, ambos finalizaron entre risas lo que quedaba de esa jornada.

El despertador. que se encontraba en la habitación en donde ambos descansaban marcó las 7:00 A.M, y su sonido comenzó a hacerse presente en ek ambiente. El muchacho que tapó su cabeza con la almohada que uso para dormir, con la intención de no escuchar, exclamó con la voz repleta de pereza.

- ¿Qué hora es? - Saco la almohada de su cabeza, y miró hacia la cama donde Sophie había dormido. - Es muy temprano, el sol da rayos débiles-

La joven, apenas oyó el ruido, abrió los ojos y se desperezó, y frente a la pregunta planteada, respondió mientras salía de su cama, en pijama:

- Las siete de la mañana, acuérdate que tenemos que ir mas temprano para hablar con Nicole, ya tengo mis preguntas pensadas- Sonrió, mientras buscaba la ropa que se pondría en breve.

-Tienes razón, empezaré a prepararme. No quiero hacer esperarla, y muchos menos ahora que recién la conocemos - Se levantó del sofá en el que dormía, refregando sus ojos con la yema de sus dos dedos índices.

- Tu uniforme está a los pies de la cama, ayer lo metí en el lavadoras, y ahora está sexo y bello -Lo miró riendo, y se fue al baño a cambiarse- Cámbiate aquí, yo no pasaréhasta terminar de maquillarme- Se escucho el cerrar de la puerta.

Ya en intimidad consigo mismo, el muchacho accedió a cambiarse. Al quitarse la remera, quedó al descubierto su Colgate metálico, el cual agarró con ambas manos y que, mirando al espejo que se encontraba en el modular, le dijo de forma dubitativa

- Seas quién seas, ayúdame a salir vivo... O por lo menos a mantener a salvo a los que quiero.. Permíteme ayudarlos-

A causa de ese pedido, floreció del collar un suave flujo de energía que el joven sintió. Había recorrido su pecho, con su gélida temperatura, al igual que como lo hizo cuando cruzósu cuello, aunque allí la sensación cedió a medias. Al llegar a su cabeza, palabras claras escuchó decir, o sentir... No estaba seguro de con cuál de ellas lo había percibido

-Si quieres salir victorioso de esta batalla, será requerida una ardua labor en equipo, en donde la confianza permita que la vida de cada uno pueda estar en manos del otro, sin perder por ello la responsabilidad individual. Deben protegerse entre sí, y defender sus valores de justicia y valentia. Sólo así ganarán.- A medida que pasaba el tiempo, las palabras se fueron tornando cada vez más inentendibles, hasta que, finalmente, la voz desapareció y no oyó más nada.

Anonadado, pero sin perder la postura, el joven quedo mirando a través del espejo a aquel colgante. Le había hablado, y de eso no cabía la menor duda.

-Batalla justa - pensó - Batalla justa... ¡Exacto! Palas Atenea es la diosa de la guerra justa y de la sabiduría estratégica... Creo - trató de ratificar su respuesta en su mente- Es por ello que me lo exigió para ganar... - dejó de mirar al espejo y miro directamente a su colgante - Si quiero obtener mis poderes necesito encontrarne en una batalla en la que haya un motivo lógico y justo por el cual luchar... - lo apretó - La encontraré... Se que si... - Lleno de optimismo su rostro por unos pocos segundos.

Pero el tiempo corría, y si no quería hacer esperar a la joven, debía cambiarse rápido. En cuestión de pocos minutos, ya había realizado, vestido acorde al instituto escolar.

-León ¿Estas listo? - se escuchó por afuera de la puerta - Debemos irnos, ya le avise a mi papa que nos vamos ahora –

El joven agarró las mochilas de ambos, y salió de la habitación, abriendo la puerta despacio, y hablándole a Sophie en voz baja.

-Toma tu mochila – se la dio – Ahora vámonos, hay que llegar bien al colegio – guiñó un ojo y empezó a caminar hacia la puerta de salida.

La joven sonrió, y lo siguió. Salieron de la casa en silencio, sin alborotar más de lo normal.

El lugar donde se iban a encontrar, que había sido arreglado la noche anterior, era un parquet que quedaba a mitad de camino, entre el colegio de ellos y el de Nicole. De esa manera, todos caminarían la misma cantidad para llegar a destino. Nadie tendría excusas para ausentarse.

A las 8:00 A.M, ambos jóvenes se hallaban sentados en un banco que se encontraba al lado de la fuente que tenía la plaza. Era simple: De forma circular, con una pequeña escultura de una flor de tallo largo, cuya punta nacía del interior del concreto, y se conectaba a un conjunto de pétalos finamente construídos y que se abrían de par en par. De esa abertura salía el agua y volvía a la pileta de la fuente. Mas a la joven Jefferson le llamaba la atención. No sabía por qué, pero lo hacía.

Mientras ella se perdía en los chorros de agua que circulaban por ese adorno, León la observaba, perdido en sus pensamientos. Un tiempo después, Nicole y Brielle se asomaron lentamente hasta quedarse frente a ellos. Debido a la distracción por parte de ambos, la muchacha ojos color miel dijo en un tono algo alto:

-Buenos días-

En ese momento, salieron de su nube aislante, se levantaron, pidieron disculpas por el hecho, y saludaron a las recién llegadas. Ya terminada la acción, los cuatro se sentaron para platicar y aclarar las dudas e inquietudes que solamente la portadora del factor electricidad podía contestar. El primer comentario fue formulado por Brielle:

- La razón por la que yo sabía que habían despertado fue ella. – la señaló –Ella es la que sabe lo que pasa, todo gracias a que le soplan de más allá –Rió.

- Les explico mejor, así se entiende de mejor manera –Observó a Brielle que la miraba algo ofendida por haberla hecho quedar mal, y le sonrió –Todos los dioses que hayan bendecido a una persona, tienen la expresa obligación de no hacer contacto con ellos. No puede haber ningún tipo de vínculos. Los únicos momentos en donde un dios puede hablar con su protegido son en los Sueños del despertar, cuando el portador está a punto de morir, o cuando recién despiertan… Al igual que ustedes –León recordó la mañana y respiró hondo mientras Nicole seguía hablando –Seguramente tú –Mirando al chico –ya debes haber tenido una comunicación. En base a tu transformación casi automática, Atenea debe haber hablado aunque sea algunas palabras contigo… -

- Hoy a la mañana –Exclamó respondiéndole, algo confuso –Hice una pregunta y me habló. O eso creo… -

-¿Qué te dijo? – Le preguntó.

- Que todo iba a estar bien si trabajábamos en equipo, y si el motivo de nuestra lucha era justo, básicamente –apretó el collar con su mano derecha

- Era de esperarse, al fin y al cabo es la diosa de la guerra justa –rió –Sigamos con la explicación: A medida que vayan aprendiendo los conjuros de ataque, es decir, los poderes que van a tener, la relación con sus dioses protectores irá disminuyendo. Al principio te hablarán para guiarte, pero luego dejarán en tus manos las herramientas para utilizar del modo que tú quieras tu factor. -

¿Y por qué te habla a ti? Si ya tienes tus poderes activos… -Preguntó de repente la muchacha ojos marrones y cabello castaño, que no se perdía ni una palabra de lo que decían.

-Porque del otro lado, del lado oscuro, están haciendo lo mismo –dijo, mientras se quitaba de su cabello los cuatro invisibles con forma de rayos.

-¿Lado oscuro? –León basilaba en esa frase - ¿Sería algo así como el lado del mal? -

-Aquí les explicaré de forma más demostrativa -

En el espacio que quedaba entre los cuatro, armó, con una piedra que había a su lado, dos círculos separados uno del otro. En cada uno puso un invisible, en tanto los dos restantes los dejo de lado.

Presentando los primeramente nombrados, comenzó:

-Según el objetivo de los portadores, los factores pueden ser buenos o malos… Hay personas que vana utilizar sus factores para lograr un equilibrio entre los elementos de la naturaleza y lo demás, lo que es, básicamente, la meta principal. Sin embargo, hubo otros portadores que con su poder, el único propósito que tiene es generar una humanidad rendida a sus pies, que obedezcan sus órdenes y les teman, o también ser fieles a sus impulsos de deseo, cumpliéndolos con total descaro y sin importar si lastiman o no a terceros. –A medida que hablaba, acompañaba la explicación con movimientos de sus pequeños adornos que estaban en el suelo moviéndolos en sus respectivos círculos. –También hay veces en las que el dios protector lo lleva a ser así… -

-Pero… ¿No es que los dioses no pueden hablar con nosotros? Están quebrantando una orden –Interrogó Brielle, que no perdía el hilo de la conversación.

-Se supone… Pero hay un dios, Ares para ser exactos, que está llevando a su protegido, como bien dije antes, al camino del mal. Lo está obnubilando con un futuro avaricioso. Y él, dominado por la codicia, sigue sus órdenes con total satisfacción. Desobedeció la prohibición del vínculo protector-protegido, y lo que es peor aún, lo está llevando al lado equívoco… Es por eso que Zeus se tomó el atrevimiento de desacatar del mismo modo la orden, pero con el simple objetivo de equilibrar la balanza. Me cuenta todo lo relativo a los portadores neutros y lo referido a las acciones que se llevan a cabo con respecto a los conjuros… Claro, esto no lo sabe nadie, excepto ustedes y yo. -

-¿Qué quieres decir con "portadores neutros"? –Sophie preguntaba cuanta duda cruzara por su mente. Tenía que aprovechar ese momento para evacuar todas las inquietudes que poseía con respecto al tema.

-Los portadores neutros vienen a ser éstos. –Tomó los invisibles que había dejado de lado y los puso en el espacio que se encontraba entre ambos círculos. –Son los portadores que no tienen su lado definido. Puede que esto se deba por las dudas que rondan por su cabeza, que hacen que no se decidan si pertenecer al "bien" o al "mal", o más bien puede ser porque los que deben decidir son novatos, recién despiertos –Sophie y León se miraron en simultáneo escondidamente –Aquellos que despertaron hace un breve lapso de tiempo no pueden elegir a qué bando pertenecer poruqe no saben lo que presenta cada uno. –Hizo una pausa para acomodarse el pelo, y prosiguió –Momentos antes de que estos portadores obtengan sus poderes, logren transformarse, y sepan utilizarlos, es cuando deberán elegir, dado que los conocimientos que tienen, para ese entonces, de ese tema, serían bastantes como para saber el destino de su futuro… Si lo que quieren es defender las leyes originales –movió un invisible a un círculo –Va a ser un portador positivo. En cambio, si lo que buscan es hundirse en las garras de la perdición, hipnotizados por una visión del mundo bajo su mando –trasladó el restante objeto al otro –será un factor negativo –Tomó aire y continuó –El objetivo de esta Gran Batalla es lograr que las fuerzas que son controladas no provoquen daño, y que se reestablezca nuevamente el Orden que siempre tuvo la naturaleza, ahora alterada por la serie de eventos acontecidos… -

-Así que ésa era la meta… -Exclamó sorprendida Brielle, ya que era una de las pocas cosas que no sabía.

-Y con respecto a los que son controlados por sus dioses… ¿Tienes datos o información de alguno? –León tenía curiosidad de saber si ya había alguien confirmado de aquel bando.

-Hay varios, pero sólo uno fue llevado completamente… Es ese del que le había hablado hace un momento, el protegido de Ares.-

-¿Sabes cómo se llama o qué poder tiene? –Interrogó la muchacha de pelo negro.

-Si, lo se… Su nombre de pila, por el que lo llama el dios de la guerra, es Bastian. Despertó hace bastante tiempo, por lo que el control que ejerce sobre el joven es casi total. Tiene un poder muy interesante, pero a la vez peligroso para nosotros… Posee el factor sangre.-

-¿Factor sangre? ¿Cómo funciona? –Sonaron mezcladas ambas preguntas de la boca de los tres, que oyentes, que escuchaban atentos la información dada.

-Si. Como oyeron. Es un factor muy intenso… Gracias a el, de su sangre se pueden crear criaturas extrañas jamás antes vistas, armas y elementos inimaginables, creados a partir del corte de alguna parte de su cuerpo. Ese joven fue el que envió a los monstruos de metal a buscar sus elementos. Quería robarlos para así tenerlos a su disposición permanentemente. Pero le había dicho, además, que si no lograban obtenerlos con facilidad, que tenían la orden de matar a sus portadores…-

-¡MALDITO IMBÉCIL! –Gritó furioso León, por haber visto sufrir a su amiga por la culpa de esa persona.

-Ya, campeón… Estamos todos bien ¿No? –Lo tranqulizó Brielle.

-Además de eso, también fue el que creó la criatura de lodo que yo destruí. Con su sangre tiene la capacidad de usar cualquier elemento existente. Tendremos que luchar cuidadosamente con él cuando lo veamos –Agarró sus invisibles y los volvió a poner en el lugar donde se encontraban antes de empezar la explicación..

-Chicos… Lo que nosotros queríamos saber, y que ustedes nos digan… -Brielle había puesto una voz seria, como nunca lo había hecho, mientras se levantaba junto con la muchacha de cabello marrón claro –Queríamos saber… Si en esta batalla que se avecina, contaremos, por lo pronto y esperemos por siempre, con ustedes de nuestro lado –Miró a los otros dos, al igual que Nicole.

Ya parados todos, y antes de contestar, León y Sophie agarraron sus mochilas y se las acomodaron a sus espaldas. Luego, se volvieron a acercar a ellas sin decir siquiera una palabra.

-Contéstenme por favor, no me hagan poner nerviosa… -Se había puesto a transpirar, los nervios le estaban ganando. La chica de cabello claro, por su parte, no paraba de mober sus dedos debido a la ansiedad.

El joven sonrió y, mientras extendía la mano al centro de la ronda que se había armado, dijo:

-Ni que fuera tan impredecible la pregunta –Rió –Nadie va a hacer sufrir a los que quiero… -Miró a Sophie –y tampoco se va a salir con la suya en su utópica tarea de Conquistamundo -

-¿Están del lado del bien, entonces? –Preguntó Nicole.

-¿Qué se podría esperar de ellos? Era obvio que si –Sonrió – No se por que me puse tan nerviosa, si de un principio sabía que iban a decir que si. – dijo relajada de los nervios que la habían estado atormentando, a la vez que unía, junto a las demás, la mano al centro, juntándola con la del muchacho.

-¿Somos factor positivo? –Interrogó felizmente Nicole.

-¡Claro que si! – Exclamaron sincronizadamente los cuatro.

Dos personas más se habían ligado al bando del bien. La reunión valió la pena para todos.

-Ahora, tratemos de llegar lo menos tarde que sea posible a nuestros colegios –aconsejó la joven de cabello negro observando el reloj de su muñeca –Ya es bastante tarde, tendremos al menos media falta. -

Se saludaron entre todos, y cada uno fue corriendo al instituto que le correspondía: La joven Breege, a la Secundaria QueenStone. Los restantes, al instituto Shining Star, con la meta de no quedar totalmente ausentes debido a la demora.

Un grupo de amistad entre todos se había formado, había dos aliados más en el factor positivo y habían desechado bastantes inquietudes. Cosas buenas habían sucedido ese día


Gracias por leer, buena gente! Dejen un review con su comentario sobre el capitulo, y yo les daré un abrazo psicológico, como hace German (?

Gracias a los que leen y dejan review, y tambien a aquellos que también leen, pero no comentan C: (Se que hay de esos.. ¡Comenten! No tengan miedito :D)

Sin más, de vuelta, me voy hasta que suba un nuevo capítulo de esta humilde historia que leen :B

Saaaaaayoo!~~

ATTE: León Kagamine ^.^

PD: Cosas interesantes pasan el proximo cap, no se lo pierdan (?