PREFACIO

Correr, para salvar su vida era la única meta... ¿porque en los momentos mas aterradores de su vida nunca hay nadie que pueda ayudarla?... Los pies empezaban a dolerle, no sabia cuanto tiempo llevaba corriendo, solo que debía alejarse de él, empezaba a respirar agitadamente, un pequeño dolor empezaba asentir en el vientre, el sudor de miedo empezaba a nublarle la vista...

-Motkaaa- grito, sabiendo que no esta cerca, no estaba ahí para ayudarla como siempre lo hacía- Motka- susurro con un sollozo.

Correr por su vida ¿porque demonios tenia que irse? Maldita sea, no podía hacer mucho. Sentía miedo, si el la atrapa haría lo que su padre nunca dejo le hiciera, quería vengar de ella. Cuanto tiempo llevaba corriendo no sabía, ¿Dónde estaba? Era lo menos importante ahora. Se había adentrado en un pequeño parque cerca de su hogar, los arboles son muy delgados para esconderla. En esos momentos es cuando agradecía a Kalet, mantenerla en forma.

-Te atrape!- su voz daba miedo, pánico. Sus ojos oscuros por la venganza por no haber sido suya de nuevo y nunca lo volvería a hacer, no era de nadie, solo se entrego al amor. Irónico, a pesar de estar casada, no parecía estarlo... Si ese día era el ultimo, le hubiera dicho desde antes lo que no se atrevía a miedo del rechazaso, lo peor fue cuando lo confeso más no recibió respuesta. No la amaba ahora lo tenía claro, pues su matrimonio era un arreglo entre sus padres y ellos dos, para obtener su libertad. La cual ahora no deseaba, no, si no sabe como acabara todo. - Te dije que serias mía- un golpe y todo se volvió oscuro.

La oscuridad la rodeaba, olor a humedad, gas y oxido, todo junto la marean provocándole nauseas, le duele el cuello ¿porque?... ¿ porque siente que esta colgando?.
Las lagrimas empiezan a aparecer, presiente que este será el final, de cualquiera de los dos, no importa cual sea primero, solo que abra un fin.

Ordeno a su llanto resguardarse en silencios y soledad, disfrazando a ratos su mirada de una inventada valentía.

-Shhhhhhhhh.- trata de callarla- no llores.- odia su voz

-Te aseguro que no te dolerá- lo ve con repudio y no le gusta, la abofetea varias veces, y aún lo mira igual.- Porque no me elegiste a mí, al principio no me interesabas, pero cuando te vi con él, supe que no te volvería a tener a mi merced, así, cuando tu padre me mandaba a buscarte y tu te resistías, y solo con golpes entendías. Mis golpes eras caricias para ti.- le susurra con palabras hermosas, para él.

Tiene frío, siente miedo.

-Hoshi- cree escuchar su voz o será solo un sueño o su imaginación. No lo sabe con certeza, él es más fuerte y su arma esta cargada, sin embargo no pierde las esperanzas de poder arrebatársela.

- HOSHI- corre rápido para poder salvarla. Él secuestrador se enoja más.

Forcejean, ella para poder quitarle el arma y el para dispararle... obtuvo un poco más de fuerza al escuchar su voz, sus pasos rápido acercándose al anden. Saber que venia por ella la aliviaba un 25%.
Rabia y valor peleaban... no supo lo que paso después... solamente verlo en la entrada…

... ... ... ...2 disparos se escucharon, dos personas caían al suelo, y varios estaban paralizados, no sabían quien era el herido. Motka corrió hacia ellos, lanzo hacia un lado el cuerpo inerte del hombre que tenia encima su esposa, ante la ley su esposa, le sonreía melancólicamente, sonreía feliz de verla sin ningún rasguño, la levanto, escucha su respiración pausada, sus ojos queriéndose cerrar, fue solo unos segundos para verla de cerca para verla desplomarse en sus brazos con una herida cerca del corazón...

-Lo siento- fueron las únicas palabras del doctor hacia Motka Ivanović.