Manzana

Nunca pense que una manzana pudiera llegar a ser tan insana como lo es esta, cada trozo que cae por mi garganta va corroyendo mi interior como un maldito acido. Me estoy quebrando y no hago nada para impedirlo, es decir, si el usarme te hace necesitarme ¿Por qué debería de hacer algo? Así siempre tendrás una razón para regresar, algo que te ate a mí, mi preciosa manzana dorada.

Eres la fruta más insana que he visto jamás.

Mas, ¿cuádo fue que las cosas se torcieron? Antes eras perfecto: Me dabas el cariño que necesitaba sin pedir nada a cambio o mejor dicho; recibías esos exesos de sentimentalismo que tanto me atormentaban... y que siguen haciéndolo. ¿Por qué te has podrido? ¿Por qué sólo te comportas como una tonta manzana rancia? A caso ¿No lo ves? Me estas matando con tu veneno y tu dulce sabor ya me es amargo...

Sin embargo, yo sigo aquí intentado reconstruir ese hermoso carmín que nunca tendre el derecho de tocar... ¡Maldito seas! Ni siquiera puedes ser un buen reemplazo, ¿Por qué? ¡¿Por qué no me tiendes tu mano? ¿Es tan difícil dejar de pudrirte? Eres una estúpida manzana podrida... Pero sin importar lo que diga siempre seras mi manzana dorada, siempre beberé tu veneno si me lo pides... Porque te amo.


¿Sabes? si pudiera dejar de pensar en ti sería genial, jodida manzana dorada.