Axiuru es una serie original de Producciones Gran Torre, se prohíbe su reproducción o uso por terceros salvo para material de Fan Fics, Fan Arts y Juegos de Rol.

Pd

Si alguien hace un Rol de esto que me avisen para entrar XD.

Capitulo 01

Una Diosa Caída del Cielo

Serie: Axiuru.

Género: Ciencia Ficción, Historia.

Fecha de inicio: 14/06/2012, 11:38 am.

Fecha de término: 14/06/2012, 5:24 pm.

Autora: Silvia Vega Gutiérrez, directora jefe de Producciones Gran Torre.

-o-

No mucho antes de la época de la catastrófica conquista española al Nuevo Mundo, América era hogar de grandes y poderosos imperios indígenas…pero esta historia no trata de ellos, ni de sus territorios, trata de un pequeño país a mitad del continente que llegaría a ser llamado Costa Rica y de asentamiento cerca de la costa del Caribe, no eran más de cincuenta personas y no tenían más de cuatro años desde que tomaron sus cosas, recorrieron medio territorio y se ubicaron allí para comenzar una nueva tribu.

El jefe se llamaba Tolen, había encabezado y dirigido la peregrinación, ya no era un hombre joven pero se mantenía firme y sabia establecer la autoridad, tenía ideas novedosas que seguramente se les habían ocurrido a otros pero él fue el primero en decirlas, estaba cansado de las guerras de tribus, de los dioses exigiendo sangre y de los hombres que creían no lo serian hasta matar a un semejante, el mismo era guerrero pero cuando perdió a toda su familia salvo su nieta recién nacida en una trifulca se harto.

Empezó por convencer a una viuda también con hijos que le acompañara junto a lo que quedaba de su familia en busca de un lugar donde no temieran por sus vidas, necesitaba a alguien que le diera leche a su nieta, la mujer acepto y se lo dijo a sus hijos, el mayor se lo dijo a sus amigos de cacería, sus amigos a sus familias y antes de que Tolen se diera el cuenta el día fijado a la partida habían como treinta personas pidiendo que le llevasen a la tierra prometida.

-Nadie está prometiendo nada-aclaro el indio -los que quieran seguirme están en su derecho, pero nada de alborotadores o se las verán conmigo-bebe en brazos y todo lucia amenazador asique nadie le puso objeciones.

Tampoco se retiro nadie, más bien el resto de la tribu original que les miraban ceñudos como si no creyeran lo que hacían empezaron a dudar, se fueron treinta y otros diez le dieron alcance al día siguiente, así comenzó todo, atravesaron valles y parajes con firme determinación hasta que meses después se toparon con el mar, Tolen subió a una colina, al frente las aguas se extendían poderosas, atrás había una llanura plana y bonita, muchos árboles, la selva exuberante, le gusto, era el sitio perfecto y clavando su bastón en la colina indico a su grupo que habían llegado a su nuevo hogar.

De eso hacía cuatro años, el pueblo había crecido y el llano estaba salpicado de casitas de madera y follaje, cultivaban, pescaban y recolectaban, vivían en paz pero por si las moscas mantenían afiladas las armas, Tolen era un jefe capaz y benevolente al que se le consultaba para todo, desde donde poner las trampas para los tapires hasta la apropiada crianza de los niños, su nieta, Cholena, era la luz de sus ojos, verla crecer día a día reafirmaba su convicción de haber hecho lo correcto por ella.

Sin embargo, y con suele suceder, no todo era perfecto, los comentarios sobre que ya se estaba haciendo viejo eran menores, lo que de verdad irritaba a las masas era la idea de que vivían a la buena de nadie porque no tenían una figura o deidad a quien dar sus plegarias o echarle la culpa de los desastres, Tolen, con su inusitado sentido práctico, entendía la necesidad de tener algo que impidiera a las personas dejarse llevar por su ego pero le fastidiaba que no pudieran lidiar con sus vidas sin depender de algo que en realidad ni se podía tocar con las manos, ¿a que iban a rezarle?, la naturaleza era lo bastante sagrada ya, no hacía falta recordárselo a nadie.

-¿Y si hacemos una estatua?-sugirió su nieta.

-¿Qué?

-Una estatua, de madera, bien grandota y que se vea de largo.

-De lejos, Cholena, no de largo.

-Eso, si… ¡Y que sea un delfín :D!

Tolen soltó una sonora carcajada, Cholena era la única persona con quien compartía sus inquietudes y aunque fuera una niña su vivo ingenio e imaginación a veces eran todo lo que necesitaba, por las noches iban a la colina a charlar y mirar el cielo estrellado.

-¿Esperas que alabemos a un delfín?

-Son bonitos.

-Sí, lo son y muy listos…lo voy a considerar, no es una mala idea-aunque quizás los guerreros prefirieran algo más masculino, pensó.

-¡Abuelo, mira!

Tolen levanto la mirada, una estrella azul estaba como cayendo en picada, ya había visto ese fenómeno antes pero era el primero para su nieta y le alegro estar allí para compartirlo, ¿Por qué seria que las estrellas se caían?, parecían estar bien sujetas a la tela negra de la noche pero a veces se soltaba una, era la más brillante que había visto y tardo un poco en darse cuenta de que se estaba acercando demasiado, el sonido le alerto, una vibración como de terremoto en el aire, se tiro al piso protegiendo a su nieta con su cuerpo, cerró los ojos y percibió tras los parpados un resplandor como si fuera de día, luego escucho una poderosa explosión y la tierra tembló de verdad.

-DX ¡Abuelo!

-Tranquila…creo que ya paso-levanto la mirada.

Para su asombro vio luz a la distancia, no fuego, luz, la estrella se había estrellado lindando con el bosque, el agujero brillaba, miro hacia la aldea esperando que todos estuvieran bien, los indios habían salido atraídos por el ruido, estarían asustados y confundidos, tenía que asegurarse de su pueblo estuviera a salvo.

-Regresa a la casa-ordeno, cuando se vino a dar cuenta su nieta se había soltado y corría hacia el cráter- D: ¡Cholena!

-¡Voy a ver que es!

-¡Vuelve!

Le toco perseguirla, la niñita resulto ser más veloz que él, la alcanzo en el cráter, ella se arrodillo y miro adentro, el aire estaba caliente, Tolen la obligo a retirarse un poco y miro, había algo que no lograba reconocer bien en el fondo del agua, trato de alcanzarlo con la mano pero tuvo que apartarla, mientras más cerca más ardía, dado que los indios se acercaban les ordeno traer agua en cubos y la echaron al cráter, al momento se levantaron grandes nubes de vapor, aquello iba a tardar, mando a casi todos de vuelta a la aldea y se quedo a vigilar con un grupo de hombres, le estuvieron echando agua al cráter por horas hasta que al fin los mando a ellos también a dormir y se quedo allí, en espera a que se enfriara y pudiera sacar la estrella del fondo de ese agujero.

El sueño le gano al amanecer asique no vio cuando su nieta, que se había escapado de la aldea, regresaba y linda le ponía una cobija encima, se asomo al cráter, al fin había dejado de arder pero aun brillaba, ahora podía ver lo que había allá abajo y ese algo le miraba.

-Hola-saludo.

-…Axu…

-¿Te ayudo?

-Axiuru...Axu…

El hoyo tenia la altura de un hombre, extendió los bracitos intentando agarrarla, se fue acercando y entonces cayo adentro, su grito despertó a Tolen, se asomo al hoyo y vio a su nieta algo aturdida, había sido atrapada por la criatura del cráter, el indio le miro boquiabierto.

Parecía una niña, tenía el tamaño de su nieta pero su piel era de un blanco purísimo con marcas que producían un brillo azul celeste, temeroso extendió los brazos, la criatura le paso a su nieta y pudo sacarla, luego los volvió a extender y se dejo atrapar, así estuvieron afuera las dos, le observo a detalle, tenia pies planos sin dedos y manos con solo cuatro, su cuerpo era tibio y lo que podía tomar por cabello parecían finísimos tentáculos como de medusa que salían de su cabeza, era un ser tan adorable como maravilloso.

-¿Nos la quedamos?-pregunto Cholena rompiendo el silencio y señalándola.

-¡Axiu!-dijo la criatura con voz chistosa señalando a la niña, como si le imitara, Tolen no pudo evitar reírse, la criatura imito su gesto.

-¿Pero qué cosa eres?

-Axiuru…-se llevo una mano a lacara y se froto un ojo, en la mejilla tenía una marca con forma de media luna-Axu…

-Hay que llevarla a la aldea pero con cuidado, pásame la cobija.

La cubrió con esta y la llevo en brazos, iba muy tranquila apoyada en su hombro, muchos ya estaban saliendo de sus casas pues con todo el alboroto de la estrella caída nadie había dormido tranquilo, cuando vieron a Tolen llegar con su nieta y algo envuelto se reunieron expectantes, el jefe les insto a mantener la calma y no acercarse cuando dejo a la criatura en el suelo y le quito la cobija, esta miro detrás de ella y cuando vio a toda esa gente se asusto, de golpe el azul de su cuerpo se volvió un verde como de pasto y se agarro a la pierna del Tolen.

-¡Axu !

-Está todo bien-dijo acariciando su cabecita, le miro y ella volvió a su color celeste pero no lo soltó.

-¿Qué es?- pregunto alguien, todos murmuraban.

-No lo sé-admitió el jefe-pero vino de allá arriba-y señalo al cielo.

-¡Es una diosa!-exclamo Cholena.

Tolen iba a corregirle porque no sabían pero le cortaron con un "Ooooooh!" general, además no tenía objeciones al caso, viéndola así diminuta y cómica no parecía ser el tipo de deidades a quien se le podía pedir fortaleza en una batalla pero había caído del cielo, eso tenía que significar algo y si había que llamarla diosa que así fuera, la levanto en brazos para que todos la vieran.

-¡Pueblo!, ¡Saluden a nuestra deidad!-lo pensó dos segundos- ¡Axiuru!

-¡Axiuru!- dijo la criatura felizmente y su cuerpo produjo un resplandor dorado.

Los indios cayeron de rodillas, Tolen estuvo a punto porque no se lo esperaba, había elegido "Axiuru" porque de todas las palabras que decía era la que tenía más gancho asique así se quedo pero a Cholena le dio por decirle "Axu" ya que le era más fácil, ahora que ya tenían una deidad solo quedaba averiguar qué tan divina era.

Los indios, ni lentos ni perezosos, ya se habían puesto de acuerdo en hacerle un templo o como mínimo un altar allá en el cráter, pero primero sacaron toda la tierra superficial y piedras que consideraron estarían impregnadas de algo de la diosa por el choque y que podría darles suerte y favores, mientras tanto Axiuru se quedaría en casa del Jefe, Tolen debía de estar muy alerta para procurar poner un límite al creciente fanatismo.

Acabo por ser cosa de Cholena el descubrir lo que Axiuru era capaz de ofrecer, no parecía poder decir otra cosa que su nombre fragmentado pero ponía mucho cuidado y atención a su alrededor y era claro que intentaba aprender, lo que más tardaron en saber era que comía, no le atraía ni la carne, ni la fruta, ni la verdura, ni el pescado, ya estaban empezando a alarmarse preguntándose si no sería de esas que comían corazones humanos cuando la vieron agarrar una perla que habían encontrado pescando y se la comió, ni la mastico, una vigilancia cuidadosa de parte de Tolen revelo que de hecho también había estado comiendo piedras, metal e incluso algunas piecitas de oro que estaba perdidas, le gustaban pues los minerales y las joyas, eso había que anotarlo y era preferible a la opción.

Un día llegaron algunos de los hombres con una preocupación entre manos, acababan de darse cuenta de que no tenían a un chaman para las cuestiones religiosas (porque hasta ahora no habían tenido religión) y lo que le sentó como una pedrada a Tolen no fue que le pidieran elegir a un chaman sino que le sugirieran ser él el chaman y elegir a un jefe nuevo, dijo que lo pensaría.

-Ya sé que me estoy haciendo viejo, lo sé…pero no voy solo a poner a cualquier sujeto al frente que arruine las cosas, no es una decisión que se tome de la noche a la mañana, ¿verdad?

Estaba en la colina con su nieta y Axiuru, las niñas se habían vuelto inseparables, Cholena se distraía luego de un rato pero Axiuru parecía colgada a cada una de sus palabras, le miraba el rostro como tratando de leer en su expresión, al principio había sido incomodo pero Tolen acabo por acostumbrarse a hablar con ella mirando.

-Quien me remplace tiene que ser apropiado-dijo dirigiéndose a ella por primera vez-de buen corazón, preocupado por su tribu, no muy joven porque se les sube el poder a la cabeza pero fuerte, de armas tomar…pero solo cuando haga falta, no debe ser violento-se meso la barbilla-en resumen…necesitamos a una buena persona.

-Axu…buena persona…

-o0 ¿Qué?

-Axiuru…yo busco…buena persona, axu :)

-Ella la busca-dijo Cholena, parecía menos impresionada de que hablara, quizás ya la había oído-déjala, puede hacerlo.

-…No lo sé…

-Favor…yo busco buena persona, axiu…

-…Bueno, puedes intentarlo pero quiero que tengas mucho cuidado.

-Sí, yo prometo n_n

No tardo nada para que todos se enterasen de que la diosa elegiría al nuevo jefe de la tribu y los interesados empezaron a asediarla, Tolen temió entonces a ver cometido un error, quizás la decisión de Axiuru no fuera objetiva…sus temores fueron completamente infundados, a pesar de los regalos la pequeña resulto ser aun más critica que él, su pequeño vocabulario en crecimiento le bastaba para desalentar a la mayoría, no permitiría que la compraran.

Y mientras la decisión parecía no se iba a tomar nunca ella y Cholena paseaban por los alrededores, la nieta del jefe era tan osada que escapaba a la vigilancia de cualquiera, iban a la costa a recoger conchitas que Axiuru devoraba en un tris o a los lindes del bosque que era lo más que se podían alejar de la aldea.

Habían encontrado un nido y estaban tratando de ver adentro bajo el expediente de pararse una sobre los hombros de la otra cuando un ruido las sobresalto, Axiuru que era la que estaba arriba se cayó pero no se lastimo, su cuerpo era muy resistente, vieron salir del bosque a dos indios jóvenes y uno de ellos estaba herido, el otro le cargaba con dificultad.

-¡Llamen al curandero!-grito al verlas, dejo a su amigo en el suelo, ya no podía cargarlo.

-¡Yo voy, tu quédate!

-D: ¿Axiu?

Cholena salió corriendo a todo lo que le daban sus piernitas, no tardo en desaparecer, confundida, Axiuru se acerco a los indios a ver qué podía hacer, el que estaba bien tenia rasguños en los brazos y pecho, el otro presentaba una grotesca herida en el hombro, casi llegando al cuello, le miro apenado.

-Mi diosa…-dijo con un hilo de voz-yo…lo siento…

-Cállate, tonto-le corto el otro-te dije que no lo valía.

-_ pero…Kua'Kua…-estaba pálido.

-Que te calles.

-¿Qué paso?-pregunto Axiuru mirando la herida con desagrado, no era su forma la que le molestaba, ella miraba todo con curiosidad peor el olor a sangre le provocaba nauseas.

-Fue a la cascada en busca de rocas para ti-explico Kua'Kua, apretaba la herida con fuerza-lo alcance y le obligue a regresar, no tenia que alejarse tanto, cuando volvíamos un jaguar salto de la espesura y lo mordió, apenas lo logramos…debí ser más veloz.

Axiuru reparo en los rasguños, había defendido a su amigo y aun se reclamaba, su nombre significaba "Mariposa", extraño para un chico, no debía tener más de veinte años; sacudió la cabeza y se tapo donde debería estar su nariz, su olfato era agudo, no soportaba ese olor, tenía que a ver una manera de quitarlo, recordó que la carne sangrante de los animales para comer olía igual de mal hasta que la cocinaban, entonces era diferente, tuvo una idea, le aparto la mano a Kua'Kua y antes de que pudiera hacer algo aparte de protestar mordió la herida con fuerza, el herido aulló de dolor.

Cuando Cholena llego con el curandero, el jefe y dos indios lo único que tuvieron que hacer fue recoger al herido y llevárselo, la mordida de Axiuru había cauterizado la herida, la pequeña estaba recostada a un tronco, escupiendo el desagradable sabor y molesta porque Kua'Kua le había empujado violentamente antes de entender lo que hacía pero ahora ya estaba enterado, el indio estaba de cuclillas a su lado intentando que le mirase.

-Trata de entender, lo mordiste, creí que ibas a comértelo.

-Axu…tonto…

-Sí, soy un tonto pero igual te doy las gracias…perdona mi brusquedad…

-No-dijo orgullosa.

-Eres una pequeña obstinada, ¿sabías?

-¡Oye!-el indio se sobresalto, no había visto a Tolen-déjala en paz.

-Perdone…yo estaba…

-También estas herido, ve con el curandero.

Kua'Kua se aparto cabizbajo, Axiuru lo miro y entonces vio a Tolen, levanto los brazos para que le cargara.

-Buena persona-susurro a su oído.

-¿Qué?

-Kua'Kua…buena persona.

-0.0 ¿Estás segura?

-Yo sé, axiu.

-… ¡Kua'Kua!-el aludido se detuvo en seco y giro, tenía cara de estarse preguntando que había hecho ahora-¿te interesaría ser jefe de la tribu?

-OO ¿Qué yo que…?

-No te lo pienso repetir.

-Bueno…sí, yo…claro- antes de darse cuenta Tolen estaba casi encima de él.

-Demuéstrame que lo vales =(

-._. Sí, señor…

Todos se fueron del bosque menos Kua'Kua que se quedo mirando la cara de picara complacencia de Axiuru sobre el hombro de Tolen y preguntándose si le debía algo o la muy listilla se estaba vengando.

Esa noche el pueblo festejo por el joven salvado, algunos habían ido al bosque y recuperado al jaguar cuya piel seria curtida y puesta como decoración en el altar para la diosa, la victoria sobre el gran felino era para Kua'Kua peor todos hablaban de la milagrosa curación, el curandero nunca había visto algo así pero estaba decidido a descubrir el principio para atender tan terribles heridas.

Tolen se llevo a las niñas a dormir temprano, Axiuru tenía un rinconcito hecho con una cesta y telas porque un par de veces los primeros días se había perdido y la habían hallado en el cráter, al parecer le gustaba dormir encogida en un espacio pequeñito, luego de acostar a Cholena la arropo a ella también.

-¿Por qué crees que Kua'Kua puede remplazarme?-le pregunto contrariado.

-No me…-frunció el ceño buscando la palabra- alaba…

-¿No te alaba?, ¿quieres decir que no te trata como una diosa?, ¿entonces como te trata?

-Pequeña-señalo a Cholena-niña pequeña.

-Te trata como una niña pequeña, ¿te gusta que te traten así?

-Así me tratas tu-dijo como si fuera evidente, bostezo-cansada…axiu…

-Es que yo no creo en los dioses-le dio un besito en la frente-pero para ser honesto…me haces dudar.

Cerro las cortinas, adentro Axiuru estaba rodeada por la luz que emanaba de su cuerpo, cerró los ojos y nuevamente trato de evocar ese recuerdo de antes de llegar a ese lugar, una melodía como de viaje, suave, de grupo, un coro completo, sus manos aferradas a una cálida espalda, percibía un poderoso brillo tras los parpados pero al abrir los ojos solo encontraba el techo de su improvisada cama.

Nadie sabía lo que era…ni siquiera ella.

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