Axiuru es una serie original de Producciones Gran Torre, se prohíbe su reproducción o uso por terceros salvo para material de Fan Fics, Fan Arts y Juegos de Rol.

Pd

Si alguien hace un Rol de esto que me avisen para entrar XD.

Capitulo 67

Fuego y Hielo

(Tercera Parte)

Serie: Axiuru.

Género: Ciencia Ficción, Historia.

Fecha de inicio: 02/12/2017, 8:02 am.

Fecha de término: 02/12/2017, 7 55 pm.

Autora: Silvia Vega Gutiérrez, directora jefe de Producciones Gran Torre.

-o-

-¡Ezara!

Vio la luz negra volar en su dirección y descendió a su encuentro, mas le valía tener una buena explicación para todo eso, a pocos metros se dio cuenta de que no disminuía la velocidad, ¿pensaba chocar con ella?, y de pronto vio aparecer al espectro de Prajna.

-"¡Hazte a un lado!"

Se movió justo a tiempo para evitar varios proyectiles de hielo pero en esos instantes de pasmo Ezara se puso a su lado y le ataco con un haz de ventisca que basto para hacerse caer sobre el agua, derrapando, y aterrizando finalmente sobre el hielo flotante.

-¿Qué…?, ¡Cof, cof!-se le habían cerrado las hendijas de la espalda.

Igual que cuando se exponía al humo, ahora recordaba que era una medida de defensa para mantener el calor dentro del cuerpo, solo necesito concentrar sus energías para volverlas a abrir, el golpe le había dejado ligeramente aturdida y no consiguió levantarse antes de que su hermano llegara ante ella.

-¡¿Qué estás haciendo?!

-"¡Tienes que huir, Habock está controlando su mente!"

-¿Qué?-intento encontrarlo cerca del muro peor la parte baja estaba cubierta de bruma.

-"¡Quítate!"

-¡Aah!

Rodo para evitar los pinchos que salían del hielo y se puso en pie al tiempo que luchaba por comprender la situación, Ezara no le había traicionado, bien, pero estaba siendo manipulado por su padre, mal, muy mal, terriblemente mal, pero, gracias a Dios, la conciencia de Prajna estaba por fuera de ese control y como siempre sabía lo que Ezara pensaba era como una alerta temprana, pero solo mientras se mantuviera lo bastante cerca para captarlo…en resumen estaba en un completo lio.

-¡Hermano, soy yo!

-"Se quién eres"-dijo de manera lúgubre.

-¡No quiero pelear contigo!

-"No quieres pelear con nadie, aun así hieres a todo el mundo"-se acercaba lentamente-"¡Mírame!"

-"¡A la izquierda!"-advirtió Prajna.

-"¡Tú me convertiste en esto!, ¡Arruinaste mi vida!"

-¡No!, ¡Por favor, detente!

-"¿Cuánto más debo sufrir para que estés satisfecha?"

-"¡Atrás!"-retrocedió apenas a tiempo-"¡No dejes que te afecte o Habock se meterá en tu cabeza también!"

-¿Dónde está?-lo busco al tiempo que trataba de alejarse de su atacante-¡Cobarde, se supone que eres nuestro padre!

-"Deja de huir, hermana, no vas a escapar de mi"

-No escapo, ¡tengo un plan!

Uso un pequeño rayo para evaporar el hielo y conseguir una barrera temporal, suficiente para escabullirse y regresar al aire, su plan era atacar el muro de hielo, ya fuera que le acertara a Habock o le diera lo bastante cerca para obligarlo a moverse, si rompía su concentración sería capaz de liberar a Ezara.

Hablando de concentración, pero de la que no debe romperse, tenemos varios ejemplos en el pequeño bote de pesca de Lili, donde nuestro audaz "Grupo de Expertos Presidenciales para lo que sea que sea esto" surcaba las aguas en dirección a lo desconocido.

Nash, armado con su telescopio, oteaba en busca de una brecha en el muro de hielo, Lili hacia lo propio desde el timón, y Gid se había puesto a desarmar la radio del bote, Amelia lo encontró en medio de un batiburrillo de piezas cuando ya no pudo aguantar el frio de la cubierta y entro a la cabina.

-¿Seguro que eso va a servir?-le preguntaba Lili.

-Si no me crees la vuelvo a montar, pero nada perdemos.

-Perdemos la posibilidad de pedir ayuda si nos hundimos.

-Pues mira, entre morir en agua helada o vivir para ver como se comen el planeta…

-¿Qué estás haciendo?-pregunto Amelia, sentándose a su lado de modo que bloqueaba también a Lili y detenía la pelea.

-La tormenta arruino las comunicaciones, no hay señal en los teléfonos.

-Oh-reviso el suyo-es cierto.

-Pero el transmisor que le di a Axu es semiradial, asique intento conectar el teléfono de Paris, que es más estable, a la radio del barco y poder recontactarla, al menos sabríamos cual es su situación.

-¿Puedes hacer eso?

-Pues…-no le salía hacerse el directo y rudo con ella, la verdad estaba asustado-lo…lo voy a intentar, aunque no se si tengo suficientes componentes con lo que saque de mi teléfono…quizás…

-Usa el mío también-se lo dio.

-¿Segura?

-Es la única forma en que podemos ayudar, ¿no es cierto?

-Eso me temo…

-Toma el mío también-dijo Lili, extendiéndoselo-y lo que necesites de la cabina, mientras no nos hundamos y pueda navegar.

-Gracias-apretó ambos teléfonos en sus manos, el frio de los aparatos le insuflo valor, contaban con él y su ingenio.

-¿Te ayudo?-pregunto Amelia.

-Sí, ábrelos y saca los chips, ¿tienes un estuche de sombras de casualidad?

-Aquí en mi bolso.

-Limpia el aplicador, lo necesitare.

Nash fue el siguiente en entrar a la cabina, el clima empeoraba, el mar estaba picado y, honestamente, no veía ni su mano frente a su rostro por lo que el telescopio tampoco era de gran ayuda, Lili se mordió el labio con preocupación, el radar más o menos le indicaba donde habrían otros barcos y la localización de la pared se cantaba con alzar un poco la cabeza pero lo que no sabían era que tanto podría haberse extendido el hielo bajo esta, si habría pedazos flotando, si la pared en si flotaba como un masivo iceberg y podía llegar a caerse de lado aplastándolos y provocando una ola que barriera con la ciudad; se llevo la mano al vientre, al menos Jonathan no sabía que estaba allí.

Y de pronto que se escucha como un "Fuzzz!" seguido de un cegador rayo azul celeste perforando parte de la pared a menos de treinta metros, hizo un tajo lateral y los del barco nada más sintieron un vaho cálido de la nube de vapor que atravesaron sin más.

-¡¿Qué fue eso?!-exclamo Nash.

-Una brecha-dijo Lili, mirando la abertura y empujando la palanca del acelerador-¡Sujétense, vamos a pasar!

Era un buen bote, comprado con los ahorros de sus años en la marina y pensado para altamar, remonto las olas y los golpes confirmaron sus sospechas sobre trozos de hielo grandes en el agua, pero el casco aguanto y consiguieron atravesar al otro lado, fueron minutos interminables de angustia en la niebla hasta salir inesperadamente a una zona más calma, nevaba y hacia viento pero el grueso de la tormenta parecía confinado al lada de la ciudad y la visibilidad era suficiente para navegar con más calma, incluso podían divisar la isla; Nash tomo su telescopio y volvió a salir.

-¡Allá arriba, observen!

-¿Qué ocurre?-trabo el timón en automático para asomarse un instante.

Lo que ocurría era una batalla en los aires, veían una luz celeste y una luz negra, Ezara dirigía sus ataques a su hermana, le acuciaba y perseguía, mientras Axiuru mantenía las distancias y disparaba rayos hacia el muro, desintegrándole por partes. Gid también dio una mirada, contuvo un juramento y regreso con el radio, tenían que saber que estaba pasando.

-¿Qué hacemos?-pregunto Amelia.

-Es demasiado peligroso acercarse a ellos-dijo Lili, tomando de vuelta el timón-alejémonos del muro, antes de que nos caiga un trozo encima.

-¡Dirígete a la isla!-la indico Nash, desde el puente-¡Podríamos averiguar algo!

-Trabajare mucho mejor en una mesa que no se mueva.

-Bien, vamos para allá-empujo de nuevo el acelerador.

Regresemos al combate, Prajna era un excelente sistema de alerta temprana pero no podía oírlo si se alejaba demasiado de Ezara y cada disparo al muro minaba sus fuerzas, no podría seguir a ese ritmo mucho más.

-"¡Tú plan no está funcionando, Axiuru!"

-¡Ya lo sé, ya lo sé!-exclamo, desesperada.

El problema allí era que no sabía dónde estaba su padre, desde tan arriba solo podía disparar a la parte superior de la pared, porque en el primer intento lanzo un haz potente hacia abajo pero para eso tenía que quedarse quieta y Ezara no le dejaba en paz, si seguía contando con ir a tirarle escombros de manera fortuita al patriarca no acabaría nunca, debía bajar y atacar la base del muro pero más abajo estaba más frio, ¿lo soportaría?

-Tú puedes, tu puedes-tenía que arriesgarse.

-"¡Esquirlas!"

-¡Lo hará!

Giro en redondo y golpeo las esquirlas con su rayo, la nube de vapor obligo a Ezara a detenerse, ahora sí, salió disparada hacia abajo y voló a ras disparando su rayo hacia la base del muro, desatando un efecto de caos en cadena donde sección por sección comenzó a desplomarse bajo su propio peso, tuvo que ir esquivando los grandes trozos de hielo que caían, con lo que su rayo dejaba de trazar una repta pero no aflojaba, en algún momento tenía que ver una luz amarilla.

Y la vio…pero él también le vio, podría jurarlo, pudo ver con perfecta claridad sus ojos amarillos clavados en ella sin una pisca de emoción y lo siguiente que sintió fue un frio y un dolor atroz cuando Ezara le ataco desde arriba con una ráfaga helada, todo abajo era hielo asique cayo y dio tumbos y volteretas varios metros antes de terminar, adolorida, entumida de frio y casi ahogándose, sobre el suelo.

-¡Cof!, no…no… ¿Dónde…donde estas…?-veía todo blanco-¿Ezara?... ¿Prajna?... ¿Gid?-Se llevo la mano a la cabeza, el dije no estaba-no…no, no, vamos…

No era que le sirviera precisamente de algo, Gid no había dado señales de vida desde que dejara la isla, pero la sensación de tenerle por allí le daba ánimo y ahora se sentía más sola que nunca, se arrastro en dirección contraria al muro, palpando el suelo para encontrarlo.

-Por favor…por favor…

Hacia demasiado frio, el muro había caído casi en su totalidad pero la niebla le cubría y era de noche, escuchaba viento, escuchaba agua, seguramente estaría helada pero Ezara no podía nadar, si lograba sumergirse tendría un respiro, se levanto con dificultad y comenzó a andar, tan rápido como podía, escucho pasos…pasos extraños, con eco, Ezara no hacia ruido al caminar y no sonaban como pies sobre hielo, sonaban como botas sobre arena y agua.

-¿Qué pasa…?

Se detuvo y se dio la vuelta, una figura se acercaba, un hombre, se le detuvo el corazón al reconocer ese cabello pelirrojo y ese rostro cubierto de cicatrices, era Leo Zaragoza apuntándole con el arcabuz, levanto los brazos, presa del pánico, y estuvo a punto de atacarle cuando el dolor proyectado desde su costado, azuzado por el frio, le hizo recordar que lo que estaba viendo no era posible y la ilusión se quebró, no era Zaragoza, era Ezara, y detrás de este estaba su padre.

-"Nada mal, siempre fuiste más lista que tu hermano"

-Te lo suplico…detén esto.

-"Podría, pero tú lo empezaste, si te rindes y te olvidas de esa tontería de salvar a los humanos lo considerare"

-¡Es que no es justo!

-"¿Justo?, eres una niña, Ezara…"

-Hermano, por favor, yo sé que no quieres hacer esto, Ezara.

-"Hazlo"

-Ezara…

Dio un solo paso al frente y enseguida recibió un ataque brutal, una muralla de hielo romo aquí, afilado allá, a la velocidad de un tren y directo contra su pobre cuerpo, tan duro al frente y tan frágil de base que se despedazo en cuanto le hubo dado de lleno, pero ella no se entero, cayó al agua, floro unos instantes mientras su luz disminuida y luego se hundió en el mar.

-"Ya está"-Habock encontró el dije incrustado en un pico de hielo y lo recogió-"No puede decirse que no le di una oportunidad"

-"Axiuru…"

-"Fue suficiente, duerme un poco"

-…A…Axiuru…-hablo con su propia voz, y temblaba.

-"Esta muerta, te dije que durmieras"

En lugar de eso grito, grito como loco, con alaridos largos y desgarradores, y la temperatura descendió tanto que el mar comenzó a helarse a gran velocidad, la ventisca recrudeció e incluso Habock sintió el frio.

-"¡Ezara, dije que te detuvieras!"-no le oiga-"¡Si sigues así afectaras el nido!, ¡Basta!"

-¡Axiuru!, ¡Axiuru, no!, ¡No!-de gritar había pasado a lamentarse, en completo shock.

-"Se ha ido, era un obstáculo, ¿lo entiendes?"-intento dominarle de nuevo y pareció funcionar, comenzó a calmarse-"puso a este mundo por sobre el clan, lo puso por sobre ti, el clan debe estar unido, somos luz"

-…Luz…

-"Somos la luz errante que desafía a la oscuridad"

Y entonces Ezara se rio, fue una risilla desequilibrada que le provoco escalofríos, se dio la vuelta y se dio cuenta de que no estaba controlándolo.

-Yo soy la oscuridad.

Habock se cuadro, sin duda lo era, una sombra negra y helada como el espacio profundo, se dijo que tendría que matarlo personalmente pero antes de siquiera terminar de pensarlo lo tuvo encima, sintió su mano como una garra sobre su cara, empujando y congelando al mismo tiempo, los últimos pensamientos del Gran Patriarca fueron una confusa mescla de incredulidad y terror antes de que su cabeza se hiciera añicos contra el muro de hielo.

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