Del amor poco o nada entiendo,

no sé más allá de lo que dicen los cuentos.

Experiencias a montones en trazos de ensueño,

poemas cortos, quemados a vivo fuego.

No lo entiendo, si es que decías

que no te gustaba aquella chica,

ahora dices amarla, bueno, así es la vida,

el rastro de dolor, cual flor marchita,

quedó en el pasado, ya todo se olvida.

Por otra parte quedan los rastros

de un amor fallido, cual vil desengaño,

quien dijo te quiero cuando era te amo,

quien dijo te amo, mintiendo, es falso.

Ahora los trozos de corazón partido

están por el suelo, mal repartidos.

No entiendo el amor, la verdad mucho lío,

por un sentimiento cambiante, cual río.

Y ves en sus ojos la alegría perdida,

y en su alma grata compañía,

y ves en sus labios el suspiro de dicha

para seguir con vida.

Pensando, sintiendo, soñando, queriendo,

el amor que se oculta detrás del sueño

mirando parejas pasar, solo viendo.

Porque del amor yo nada entiendo,

lo quieres, lo amas, incluso sientes celos,

pero él te rechaza, te ve como un juego;

lo persigues, no quieres que esté lejos,

se aprovecha y te deja un hueco en el pecho.

Al otro lo odias, lo ves como un juego,

pero él te ama, aunque no quieras verlo,

siente por ti lo que tú por el primero

y lo que le das, él desearía tenerlo.

Pero que puedo saber yo, que de amor no entiendo,

aunque a todos los veo alrededor sufriendo,

con voz quebrada dicen "el amor es bello",

yo los escucho, procuro creerlo

para poder reconocerlo desde lejos.

Hacen estragos, traviesas mariposas,

en mi estómago se mueven presurosas,

las palabras que no llegan a salir de mi boca,

jamás pensé que estaría tan loca

después que el amor llegó con gran demora.

He escrito historias de amor, de locura,

he visto romances acabar con premura,

a veces parece que para el amor soy nula,

pero no importa, ya llegará a esta niña ilusa,

con capas cual muñeca rusa,

entonces sentiré lo que ya vi en la bruma.