Hola :3

Primero que todo gracias por curiosear y venir a leer, lo agradezco mucho. Segundo, este es mi primera historia original que subo a Internet, tenia un millón planeadas pero ninguna me convencía, así que me aventure con este manga shojo con tintes de vida colegial.

Este primer capitulo es solo la introducción a una trama un poco más complicada.


Tsuki miro hacia abajo, hacía el lago cristalino y pensó en todas las vidas que había terminado de unir hasta ese día. ¿Cómo un chico de 17 años puede ver esa clase de cosas? ¿Quién sabe? Alargo su mano y toco el agua, se sentía bien consigo mismo, pero aún le faltaba algo, amor. Él podía ver ese tenue y consistente hilo rojo que conectaba a las personas, ese preciado y delicado vínculo que comparten dos almas a pesar de la distancia, pero al mirar su muñeca jamás podía ver nada, era como si él no existiese para nadie. Estaba destinado a terminar solo y sin amor, o eso pensaba.

Se levantó si mayor ni menor alegría que siempre, tenía que llegar al colegio en 15 minutos. Camino con despreocupación mirando su alrededor solitario, hasta que diviso a una pequeña en una banca. Su mente le advirtió que algo pasaba, él se detuvo a mirarla. Una mujer de cabellos castaños, iguales a los de la niña, se acercó a ella y la beso en la frente. Tsuki miro la muñeca de la mujer, el hilo rojo empezaba a titilar. Era el momento de encontrar a su verdadero amor, la tarea de Tsuki debía empezar. Se acercó a la señora y después siguió el hilo, lo llevo hasta un callejón donde una muchacha peli negra discutía con un muchacho un poco mayor.

-Se lo ruego, solo sígame es por su bien- decía la muchacha casi de rodillas

-señorita, ¿está usted drogada o algo así?

Pareció ofendida, pero no desistió de su petición y Tsuki entro en escena pidiéndole al hombre que le ayudara con una amiga en problemas. Los dos salieron del callejón apresurados y la chica los siguió. Una vez frente a frente el muchacho y la señora se sintieron viejos amigos. Ella comento que era nueva en la ciudad y no tenía a donde ir, la habían robado. Un hilo rojo se ató en sus pies dos segundos después. Tsuki desapareció poco después de que se saludaran, dejo al destino el resto del trabajo. Prosiguió su camino igual que antes, tranquilo y sin apresurarse.

-eres realmente bueno en esto- dijo una voz a su espalda –yo jamás había unido a nadie así de rápido.

Al voltear, Tsuki se chocó con la mirada de la pelinegra de hace un momento, era azul y profunda.

-no sé de qué me hablas- respondió secamente y siguió de largo.

-pues, de que también puedes ver el hilo rojo en sus muñecas ¿verdad?- no espero respuesta y hablo de largo –hace poco descubrí que puedo hacerlo también, pero se ve que has estado haciendo esto por mucho tiempo.

La muchacha hablaba suavemente y con un tinte de excitación y alegría. ¿Se estaba acaso dando cuenta que ambos empezaban a caer en un abismo de misterios que ninguno podría resolver? ¿Quién sabe, tal vez solo era su imaginación la que quiere tener una aventura?


¿que les pareció? interesante ¿no?... se que es corto, pero solo era la introducción, los siguientes capitulos superan las 1.500 palabras.

Besos