Hola!

Okey okey, dirán ya volvió la loca, pero bueno he avanzado bastante (después de desaparecer de la nada por una larga jornada) en las vacaciones y creo que actualizare más rápido!

Disclaimer: Esta historia junto con los personajes son de mi autoría y sin fines de lucro, este es un universo alterno así que los lugares como la escuela posiblemente no existan je je je n-nU, si desean hacer una adaptación DEBEN consultarlo conmigo primero, esta historia es un song-fic también, lamentablemente las canciones las tomo prestadas, de lo contrario sería asquerosamente rica, pero me conformo haciendo lo que me gusta…

Sin más interrupciones les dejo el capítulo…

Capítulo 3:

Descubrimiento y confusión

Me encontraba en las orillas de un lago, la noche era hermosa y calmada se podía sentir una profunda paz, de esas que quisieras que nunca se acabaran; estaba caminando alrededor del lago sintiendo las pequeñas ondas sobre mis pies, de pronto se escuchó un ruido y los arboles me hablaban por susurros diciendo me que alguien me vigilaba, me puse en alerta y de la nada con mi mano forme una espada de plata la cual ala luz de la luna resplandecía como diamante; vi una sombra entre las ramas y dije:

-¿Quién anda ahí?- pregunte con autoridad.

¿Qué me sucedía? Sabía que era yo, pero no me sentía así, era como si yo estuviera en el cuerpo y solo viera, sintiera y dijera lo que este cuerpo realizaba.

-Tranquila Zeylam, solamente soy yo-y de pronto apareció Demian de la oscuridad, vestía muy extraño como si fuera una época medieval.

-¿Qué quieres Hayler?-¿Hayler? pero ese era Demian eso era seguro; ¿o no?

-¿Acaso no puedo venir a visitar a mi hermosa prometida?-dijo con burla.

-Tú ya no tienes el derecho de ser mi prometido, he visto lo que ha pasado, he visto el como ella te engaño para realizar ese contrato-dije furiosa me sentía traicionada pero no sabía porque.

-¡Me has traicionado!, tal vez mis padres te idolatren pero yo no, sé que no es tu intención pero no dejare pasar estas fechorías, lo que has hecho no tiene perdón ni nombre –respondí con enojo.

-Te doy solamente esta oportunidad y te lo preguntare solamente una vez ¿Te quedaras conmigo o lo escoges a él?-pregunto con mirada de fuego.

Poco a poco Hayler se iba acercándose mucho más a paso lento, eso me preocupaba por que de alguna manera sabía que estaba tramando algo o peor aún ese plan ya lo estaba accionando.

-Creo que ya sabes la respuesta-dije alerta.

-Bien mi bella duquesa hechicera, ¡Este será tu fin guardiana! – rápidamente me empezó a atacar con su espada, mientras yo lo bloqueaba con la mía, me agache y lo tumbe por debajo, el cayó pero empezó a temblar la tierra, él estaba usando su poder y yo tampoco me iba a quedar atrás, así que teniendo la naturaleza de mi parte le pedí a los árboles que sujetaran a Harley y que no lo dejaran escapar; y así lo hicieron, saque mi cetro para invocar un hechizo de encierro para que no volviera a molestar:

-aktrem veris ulimun broncio tlajta hein-grite a lo alto.

Lo que no me esperaba era que Harley ya había anticipado mis acciones y dijo lo siguiente:

-¡Bien si no eres mía, del ni de nadie serás!, Empyrus Datren Belkan Kimen-no podía ser cierto, así que ese era su plan desde el inicio, no era matarme del todo, era separar mi cuerpo y mi alma, rayos se había convertido en un roba almas sentía desfallecer en un abismo de oscuridad, sentía que no faltaba mucho para ser encerrada y dormir para siempre, pero antes de que sucediera algo mas pronuncie:

-Helyn sabrin agmes rein sury vida- un hechizo de rencarnación dormiría, sí, pero no por mucho tiempo, solamente hasta que el destino decidiera juntarnos a todos para terminar esta batalla, y cuando eso sucediera, estaría preparada para hacerle frente a Harley y vencerlo.

Mientras caía en el abismo sentí que alguien me tomaba en brazos, ya casi no podía sentir y solo atine a abrir mis ojos; lo vi, sabía que en algún momento vendría a ayudarme:

-Zeylam, lo siento tanto, no me había dado cuenta, te puedo asegurar que si hubiera sabido algo, si te hubiera cuidado, te juro que…-no continuo lamentándose por que puse un dedo en sus labios.

-Shhh…ya no importa, lo único bueno es que si duermo al menos lo último que podré ver es su rostro, no se culpe de nada, nos volveremos a ver cuándo sea el momento y para ese tiempo yo podre decirle querido rey que…-no pude continuar por que la espada de él empezó a brillar, llegaba el momento de despedirse sabía que su espada solamente lo salvaría a el de librarse del abismo pero no a mi.-Es el momento de separarnos…yo le…-y con mi último suspiro junto con una lagrima caída en mi mejilla pálida cayendo en su mano no pude decirle lo que anhelaba y cerrando mis ojos, me perdí en mi oscuridad, escuchando mi nombre desde los labios de mi amor al momento que la espada sagrada lo alejaba de mí.

Me desperté en mi cama completamente sudada, con una lágrima recorriendo mi mejilla, mire la hora y eran las 5:30 de la mañana, no podía dormir así que me metí a bañar para despejar mi mente; después me dispuse a arreglarme para ir a la escuela, me hice de desayunar y le deje una nota a mi familia de que había ido temprano para buscar unas cosas en la biblioteca, y la deje sobre la mesa y me dirigí a la escuela caminando, en este sueño también aparecía Demian o al menos su fisonomía porque su nombre era muy diferente y también el hecho de que entraba un nuevo personaje y se volvía a mencionar el termino guardiana, no sabía lo que significaba, era la segunda vez que lo escuchaba pero en vez de huir estaba muriendo o al menos eso es lo que veía.

Llegue a la escuela, le pedí al conserje que me dejara entrar, y así lo hizo, me dirigí al salón pero me sentía en cierta forma observada y aunque miraba a todos lados no podía encontrar a nadie mirándome, llegue a mi salón y me senté en mi banca, para matar el tiempo me dispuse a revisar mis notas.

Ya habían pasado 10 minutos desde que había estado estudiando cuando sentí una presencia en el aula, levante la vista y Demian estaba en la puerta, se acercó a su asiento y acomodo sus cosas, yo seguí con mi lectura y él se paró frente a mí y me hablo:

-Hola…-dijo quedamente.

-Buenos días Demian-dije cortésmente.

-Elyzabeth, sobre lo de ayer…-lo interrumpí.

-No te preocupes Demian haz como si no hubiera pasado nada-dije seria.

-¿Y si no quiero hacerlo, si quiero seguir buscándote?, Elyzabeth no estaba bromeando ni jugando contigo cuando te dije que nunca había sentido así y lo repito no lo había sentido con nadie-dijo decidido, con su característica mirada.

Dirigí mi vista hacia mi cuaderno, confusa sin creerle o no; estaba totalmente desorientada y aun mas con aquel sueño, tal vez había sido mi subconsciente, pero el hecho de que la persona que me "traiciono" tuviera la fisonomía de Demian hacia que me sintiera dolida.

-Por favor Ely escúchame, si estas enojada sobre lo que paso en el lago, tomare la responsabilidad pero por favor dame otra oportunidad de que puedo cambiar-y esa fue la gota que derramo el vaso; ¿El lago? ¡¿Estamos pensando en el mismo lago que YO soñé y que supuestamente nadie sabía porque eso venia de MI cabeza?! . Él se quedó paralizado, como cuando uno se da cuenta de que habla de más, me miro perturbado esperando mi reacción.

-¿Lago?, ¿De qué lago me hablas? Yo no conozco ningún lago, al menos que claro me quieras hablar de ello- hable sin pensar, sentí como dejaba de ser poseedora de mi cuerpo, se levantó mi mano y colocándola en su pecho dije:

-Leverenty ajstrak-y lo avente hacia el pizarrón.

Él se quedó mudo al ver lo que había hecho y de pronto sus ojos se tornaron del color del fuego, se levantó del suelo y corrió rápidamente hacia mí, me agarro del cuello y me estampo en la pared y cuando hablo su voz no era la de él, parecía que alguien había tomado su lugar, la voz de aquel hombre llamado Harley:

-Así que ya estas empezando a despertar Zeylam, bien, ¡Despierta! ¡No seas cobarde y pelea guardiana! ¡Mátame como lo estuviste a punto de hacer hace 10500 años! ¡No!-grito desesperado.

Yo estaba dejando de respirar sin saber exactamente qué pasaba ¿porque me llamaba Zeylam? Y ¿Porque yo lo había atacado?, solo presentía que mi muerte estaba cerca. Lo único que podía hacer era mirarlo asustada pero de pronto Demian me miro asustado, soltó mi cuello asustado como si no hubiera sabido lo que hacía, se alejó unos pasos de mí y se arrodillo y empezó a llorar.

Ahí estaba yo paralizada sin saber cómo reaccionar, mire el reloj, faltaba una hora antes de que todos empezaran a llegar y habíamos hecho un destrozo, mire a Demian desconsolado sin saber qué hacer y de nuevo odiando mi debilidad, me agache a su altura y lo abrace:

-Ya tranquilo, no me pasó nada y a ti tampoco-dije tratando de que se calmara.

-¿Cómo es que me estas ayudando si yo estuve a punto de…?-lo silencie mirándolo fijamente.

-Tu y yo tenemos que hablar aunque yo no tenga ni idea de lo que está pasando y tu si, además tenemos mucho que limpiar si no queremos que alguien se entere de esto-dije seriamente haciendo que volteara para atrás donde estaba el pizarrón y voltio viendo el pequeño gran desastre que habíamos ocasionado.

Comenzamos a limpiar todo antes de que el salón llegara, cuando terminamos le dije:

-Tú y yo después del ensayo tenemos que hablar, ¿Entendido?-dije con autoridad.

Lo que paso después me tomo desprevenida, Demian se acercó a mí a paso firme, me tomo de la cintura con una mano y con la otra mi cuello, yo por el shock no me di cuenta pero acerco su cara a la mía y rozo mis labios con los de él, después de eso me comenzó a besar lentamente, cuando mi cabeza comenzó a reaccionar comencé a resistirme, de alguna forma tenía que hacer que dejara de besarme, pero no podía, él era mucho más fuerte que yo, poco a poco me acorralo a la primera pared que tocamos tomando mis muñecas para evitar que me soltara de él; cada vez iba subiendo el calor por mi cuerpo, pero mi cabeza me decía "¡No te dejes, aléjalo como hace poco lo hiciste!" ; el pequeño detalle era que yo no sabía cómo, así que aunque me resistía a sus besos estos subían aún más la situación:

-Demian…mmm…bas-dije entrecortadamente, este chico no me dejaba protestar, cada vez que yo intentaba hablar el con más insistencia me besaba.

Estaba cansada, sentía que ya no podía pelear contra él, entre más esfuerzos que yo hacía más me cansaba y eso no me ayudaba en nada, poco a poco fue bajando sus movimientos bruscos depositando suaves besos en mi boca sin dejar de abrazarme con fuerza, por ultimo me dio un último beso largo pero lento, no me soltó, pero ya no me apretaba tan fuerte como hace unos momentos, yo estaba sin poder moverme y sin creer lo que acababa de pasar:

-Aléjate…-le dije en un susurro.

-No quiero…me tienes idiotizado al igual que ella a él, la única diferencia es que yo quiero hacer las cosas bien y el no, el ya no vive más que para destruir; yo quiero arreglar eso…- me contesto.

-No entiendo nada de lo que está pasando- dije enojada.

-Yo tampoco lo entiendo mucho, pero te explicare lo que quieras, te ayudare no importa que- después de eso me volvió a dar un beso casto, mis muñecas prisioneras de sus manos ahora las tomaban con exquisita delicadeza y le dio en ambas un pequeño beso.

Se escucharon las voces de Anya y Tom, rápido nos separamos, Demian se fue a la ventana y yo a mi pupitre "leyendo" la clase del señor Barton, en eso llegaron los chicos y me saludaron:

-Hola Lyz ¿Que dice la vida?- pregunto Tom.

-Nada, ¿Hoy no tenías practica en la mañana?-pregunte.

-Hoy el entrenador se apiado de nosotros, la carrera de antier fue un éxito y dijo que nos merecíamos un descanso pero que mañana teníamos que tener fuerzas de más para seguir el entrenamiento.-explico Tom.

-Debiste haber ido Ely, Tom parecía Kid Flash enserio.-me replico Anya.

-Pero si lo que realmente necesitaba Kid Flash era a Jinx, no a Raven ja ja ja-me empecé a reír recordando como antes y hasta ahora nos gustaba los jóvenes titanes, tanto los de la serie como los comics.

Todos sabían que Anya y Tom se gustaban excepto ellos porque eran lo suficientemente despistados para darse cuenta, retomando el tema de nuestros héroes favoritos, cuando éramos chicos por que curiosamente varios por no decir todo el salón nos conocíamos desde la primaria teníamos el gusto a esa serie ya que en nuestro tiempo estaba de moda, había tantos héroes y villanos que cada quien tomo el que más le gustó, Tom se ganó a Kid Flash por su forma de ser y por ser el más rápido del salón, con Anya y conmigo tampoco fue difícil decidir que ella seria Jinx y yo Raven, teníamos similitudes y gustos idénticos a los míos pero a la vez eram0s diferentes porque ella era más femenina que yo en ese entonces y siempre usaba rosa y yo morado y así nos convertimos en las hechiceras titanes:

-Lo lamento Destler no te habíamos notado-dijo Anya.

-No hay problema-contesto él.

-¿Porque decidieron tu familia y tu mudarse al norte de Londres?-pregunto curioso Tom.

-Por asuntos de trabajo de mi padre, lo ascendieron de puesto y nos tuvimos que mudar acá, además yo tenía unos asuntos pendientes aquí y he venido a resolverlos-contesto mirándome, por suerte Anya y Tom no se dieron cuenta de ello.

-Ya veo, No es por entrometernos pero, ¿Dónde trabaja tu padre?-siguió mi amiga con el interrogatorio.

-Él ahora es uno de los directores generales de las empresas Vhornet- contesto como si no fuera la gran cosa, pero al contrario sí que lo era, Empresas Vhornet era una de las más grandes cadenas de electrónica más avanzada en Londres, si había algo en electrónica donde valía la pena gastar un buen fajo de billetes era ahí; mis amigos y yo nada más le miramos atónitos sin saber que decir, no todos los días te enterabas que el chico nuevo era millonario por así decirlo.

-Les pido de favor que no lo comenten, no me gustaría tener problemas por ello-pidió.

-¿Por qué guardar silencio?, ni que te fueran a…-interrumpí a Tom.

-Comprendo tu petición, no le diremos a nadie y si alguien lo hace, me encargare que la ira de Azarath y de Trigón caiga sobre ustedes-dije bromeando pero dejando muy en claro que iba a descuartizar a quien se le ocurra abrir la boca.

-Gracias…-contesto Demian.

Mis compañeros fueron llegando poco después; pasaron las primeras cuatro horas y entramos al periodo de receso; quería un poco de paz así que decidí ir hacia el bosque que tenía la escuela, "El bosque encantado" lo nombre cuando recién entre a San Petersburgo; en el centro de ese bosque había una fuente muy antigua que hacía que le diera ese aspecto tan medieval al bosque, como si el lugar fuera realmente mágico; ese era el único lugar donde yo podría llegar a creer que realmente existían los cuentos de hadas.

Escuché unos ruidos cerca de los árboles y mire a Demian con enojo, ¿Qué acaso no tenía derecho a un poco de privacidad en mi territorio? Al parecer no, Demian me miro y me vio con sorpresa, de acuerdo tal vez y solo tal vez al igual que yo haya "encontrado este lugar por mera casualidad", lo vi acercarse a mí con demasiada cautela, como esperando a que lo golpeara, supongo yo por el haberme besado a la fuerza.

-¿Qué acaso no puedo estar un momento en algún lugar sin que tenga que verte la cara?-exprese hastiada.

-Al parecer al igual que yo le has encontrado lo encantado a este lugar-dijo ahora calmado y con su típica sonrisa.

-Tengo derecho de antigüedad aquí y deseo estar sola, así que si no te importa, me harías muy feliz si te fueras de aquí ahora-estaba cansada de usar la amabilidad, cosa que se me había acabado, y si no se iba por las buenas, se iba a tener que ir a las malas.

-Dijiste que querías hablar-dijo Demian.

-Y te dije que lo haríamos después del ensayo de coro-dije secamente.

Demian me sonrió cálidamente, sabía que se iba a acercar así que me fui dirigiendo más al bosque con tal de perderlo, no quería que sucediera…bueno tal vez muy pero muy en el fondo de mi quería que Demian me volviera a besar como hace unas horas, pero dada las circunstancias no podía permitir eso, sentí unos brazos rodear mi cintura:

-Aúpa- no podía creerlo, Demian me subió en su hombro y me cargo como si fuera una mochila.

-Demian Destler, bájame ahora mismo-grite enojada y el solamente se empezó a reír.

-Lo siento cariño me temo que no puedo, tendrás tiempo viniendo aquí pero definitivamente te ibas a perder y solo faltan quince minutos antes de que acabe el receso-contesto divirtiéndose de la situación y de mí.

-Yo puedo caminar sola, no estoy invalida, Demian bájame porque o sino…- Demian cambio la posición al modo "princesa".

-¿O si no que?-me reto con esos ojos penetrantes.

Nunca me perdonare por hacer lo que voy a hacer, lentamente me acerque a su cuello y lo abrase, dirigí mi mano hacia su cabello y empecé a jugar con él, acerque mi boca a su oído y le susurre.

-Por favor bájame, no quiero empezar gritar para que te regañen-dije "dulcemente".

Demian me bajo lenta y fuertemente, cada parte de piel que estaba descubierta por mi uniforme fueron tocadas por sus manos, provocando que yo sintiera de nuevo el calor subir a mi cuerpo, siguió el trayecto de mis piernas hasta mi cintura donde la sujeto con fuerza, sabía que no tenía ninguna posibilidad de quitármelo de encima eso lo sabía de sobra y sin embargo lo intente y como había predicho fallé, me puso contra un árbol y acerco su rostro hacia mí, sus labios estaban rozando los míos cuando milagrosamente sonó el timbre, anunciando que entrabamos a clases, Demian se separó de mí y empezó a caminar hacia el salón:

-Vamos antes de que nos regañen-dijo calmadamente y yo ya lo había alcanzado.

-No tengo inconveniente, sigue la señorita Sanders ella siempre llega diez minutos tarde-le explique.

-Bien entonces no hay problema- Demian tomo mi mano y entrelazo sus dedos con los míos, debido a mi cansancio mental y físico después de tanto forcejeo no proteste, lo mire y le pregunte con la mirada "¿Por qué tanto interés en mí?" Y el con su mirada la repuesta fue simple "Ya lo sabes…".

¿Qué si enredo con la historia?, ¿Elyzabeth es bipolar? Muy posiblemente sean ambas; bueno si son ambas…perdonen la gramática, aún sigo practicando eso, aparte de la lógica de la historia; agradezco críticas CONSTRUCTIVAS, reviews, etc…

Nos leemos pronto, que tengan bonita semana!