Capitulo 1: "El planeta donde nunca nadie miro al cielo"

Una vez mientras volaba en mi escoba intergaláctica, llegue a un planeta que aunque algo cuadrado me parecía muy hermoso, como no me gusta ir por la vida sin ver las cosas hermosas, dirigí mi escoba en aquella dirección, y después aterrice, que bonito planeta, que bonito lugar aquel donde aterrice, un campo abierto, parecía el paraíso, no les miento en verdad era bellísimo: el cielo de un azul tan profundo que era fácil perderse en el, las flores de muchos colores, rojo, azul, blanco, rosa ,morado debajo de mis pies entre tan esmeralda zacate se extendían hasta donde mis ojos podían ver, los pajarillos cantando, las abejas volando de flor en flor, que bonito era aquel cielo, que bonito era aquel lugar, me preguntaba porque siendo este planeta tan hermoso… no había nadie mas que yo contemplándolo.

Entonces me percate de algo que por estar contemplando este lugar no me había dado cuenta, a lo lejos pude ver un infinito montón de manchitas que se movían, pero que raro, parecían como un montón de ovejitas, pues iban siguiendo a una persona, como si esta fuera su pastor.

-que extraño-le comente al universo que me rodeaba- ¿que hace aquella gente siguiendo a aquella persona?-

Como soy curiosa y me gusta saber muchas cosas me dirigí directo a la fuente que pudiera contestar mis preguntas, acercándome ya lo suficientemente bien, lo suficientemente cerca, note una segunda cosa: la persona que los guiaba iba trajeado, llevaba un maletín, y un peinado muy aplacado y; los que iban detrás de él siguiéndole, hombres y mujeres iban vestidos igual aunque curioso, llevaban grilletes en el cuello, manos y pies todos unidos por una gran cadena al observarles mas de cerca la gran mayoría no parecían muy felices que digamos, pues estaban cabizbajos y otros hasta con la mirada vacía, y otros estaban llorando, mas había otros cuya cara era algo contrastante, de una parte una mueca de felicidad, y del otro una mueca de tristeza, como si sus rostros hubieran sido partidos en dos, mas otros una pequeña minoría iban felices siguiendo al hombre trajeado que los guiaba, me acerque casualmente y caminando a su lado sutilmente me presente al hombre trajeado:

-Holi, hola amigo de este planeta, soy Miriam Deyiova, pero me dicen ¨Mimí¨ soy una bruja intergaláctica-le dije sonriente.

-Buenas tardes señorita bruja intergaláctica Miriam Deyiova Mimí -dijo el hombre y me miro de arriba a abajo de manera a mi parecer algo despectiva- le podría decir mi nombre si usted accede a quitarse su atuendo y ponerse un traje como los demás de allá atrás-señalo con el dedo pulgar a las personas que lo iban siguiendo.

-¡¿eh?!-dije sorprendida, mirando mis ropas, negras y vaporosas cubriéndome- ¿que tiene de malo mi ropa?-

-para usted nada, pero para mi esas ropas no van conmigo entonces si tienen algo de malo-comento el hombre si fuera la cosa más obvia del mundo.

-¿que es malo?-le cuestione.

-¿eh?-contesto el hombre.

-pregunte que "¿que es malo?"-repetí.

-sus ropas-dijo el.

-¿porque?-"no entiendo" pensé.

-porque sus ropas no van conmigo-respondió seguro de si mismo.

-ah bueno-comente-si es así su punto de vista entonces sus ropas son también muy malas-

-¡¿Que?!-exclamo sorprendido-¡¿Pero porque?!

-porque no van conmigo es obvio-dije - ahora... ¿me dirá su nombre?

Oh, oh, al parecer se había quedado en trance pues respuesta alguna no me dio, en vez de eso me tiro al león y aunque le pusiera una mano y la agitara ante sus ojos era como si no me viera.

-"que sujeto tan antipático"-le comente al universo que me rodeaba- si la fuente no me responde por qué van todos siguiéndole entonces les preguntare a ellos"

Primero decidí que le preguntaría uno a uno porque seguían al hombre, me dirigí hacia una mujer que sonreía muy contenta.

-Holi, hola amiga feliz, soy Miriam Deyiova, pero me dicen Mimí, soy una bruja intergaláctica ¿te puedo hacer una pregunta?-pregunte sonriente.

-claro señorita, pregúnteme lo que quiera-me sonrió de igual forma

-¿Porque va siguiendo al hombre trajeado de allá adelante?-

-Porque me hace feliz seguirle-contesto sonriendo.

-¿Le puedo hacer otra pregunta?-

-Claro-respondió.

-¿Porque se viste como el?-

-"Porque me hace feliz vestirme como el"-

-oh bueno si ese es el caso entonces ¡que sea muy feliz siguiéndole!- le desee

-gracias-murmuro ella y después me retire yo.

O.K. ya le preguntamos a aquella que parece muy feliz de seguirle, ahora preguntémosle a...¡aquel sujeto de allá ese que trae una sonrisa y una mueca en el rostro!

-Holi, hola amigo, soy Miriam Deyiova pero me dicen Mimí, soy una bruja intergaláctica ¿te puedo hacer una pregunta?-

-cla-claro-me contesto tartamudeando.

-¿porque sigue al hombre trajeado de allá mero adelante?-

-po-porque se vi-viste m-uy bi-en y aque-lla gen-te pare-ce muy-feliz-señalo a los que sonreían siguiendo al hombre trajeado.

-y...¿porque se viste como el?-le cuestione nuevamente.

-po-porque el pa-rece mu-muy feliz-respondió sonriente.

-oh, ya veo y ¿realmente vestirse como él le hace feliz?-

-...-el hombre ensancho sus ojos mas respuesta alguna no me dio.

Oh bien, prosigamos ahora, ahora, ahora ¡aquella mujer que esta llorando!, que tristeza mi alma siente.

-Hola, Holi señorita amiga ¿porque llora?-le pregunte cortésmente.

-¡porque estoy triste!-chillo mientras largas lágrimas rodaban por sus ojos.

-¿y porque esta triste?-pregunte preocupada.

-"porque estoy siguiendo al hombre trajeado"-respondió.

-¿y porque le sigue?-

-porque los demás le siguen-

-¿porque le siguen?-

-porque parece muy feliz-

-¿y usted es feliz así?-

-...no-

-oh bueno, espero que su tristeza se cure pronto-dije consolándola- por cierto...¿ya vio que hermoso es el cielo?-después de eso me fui volando en mi escoba de aquel planeta, que tristeza oh gran altísimo, tan bello y único planeta y nadie lo contempla, pero tenia que seguir mi camino, había una reunión con mis compañeros de la inmortalidad y no debía perdérmela así que poniéndole a mi escoba la segunda potencia en la escala de la luz, salí disparada hacia el planeta Radison donde me esperaban mi familia.

Pero sin que la bruja lo supiera, en aquel momento aquella mujer tan triste que seguía al hombre trajeado mientras caminaba a lado de todos a los que seguían, contemplaba el cielo, sus ojos se llenaron de brillo y el cielo se reflejo en sus pupilas.

-que hermoso...es este cielo-dijo ella.

En ese momento los grilletes que la ataban se rompieron.

-FIN-

próximo capitulo:" la brújula que indicaba hacia el sur"