El arte según quien lo ve

Holi a todos por quien no sepa quien soy antes era Daniie Armstrong pero por cuestiones mentales cambie mi nombre espero que no les moleste espero que a los nuevos y viejos lectores les guste esta historia la verdad es que es mi favorita que yo he escrito bueno tambien adoro la de "Esta no es otra tipica historia" pero es diferente el amor hacia mis hijos bueno no los distraigo más disfruten y lean hasta el final dejen un montón de reviews y prometo una sorpresa :) P.D Siganme en twitter paradisedanii ya saben quiero saber mas de ustedes! No los distraigo más a lo que vinieron.


Capítulo 2: "El arte de vivir el momento"

"Justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez, y que por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo"

- TRES METROS SOBRE EL CIELO


El mundo se detuvo, otra escéptica que se convierte en creyente, no había otra manera de decirle a este sentimiento, a esta sensación de estar en cámara lenta; a la dificultad para respirar si quiera, su cerebro estaba en blanco; sentía el resplandor en los ojos, picaba, pero a la vez no podía separarlos de aquel ejemplar, que decía ejemplar Dios Griego, Adonis, Narciso, lo que él quisiera ser, sería, nunca había visto un hombre más hermoso…

- ¿Alex?- dijo confundido, con ojos abiertos, con esas largas pestañas que parecían enroscarse; concentración Sam, dijo su mente, pero ella no mandaba, no ahora; la burbuja de ilusiones se rompió cuando su monumento cayó estruendosamente golpeándose duramente la cabeza contra el suelo de concreto.

En ese momento Sam descubrió que él era su damiselo en apuros y también que no había nada de glamur en desmayarse, como las novelas decían, aunque fuera real, Sam seguía creyendo que todo esto era producto de su mente dormida en algún espantoso y soso recital de baile.

- Grant- dijo él amigo de Julisa, haciendo una mueca sincera de preocupación, cosa que disparo el modo alerta en Sammy, que en seguida se acerco a Grant a tomarle signos vitales, cosa que le había enseñado su madre, si todavía sabia contar, el chico lindo se pondría bien.

Esperaron unos cuantos minutos a que el chico sexy se despertara, y así lo hizo; no sin antes quejarse de un fuerte dolor de cabeza, y divagando algo de una tal Alex, Liam al parecer ignoro lo último, entre todos lo ayudaron a levantarse y lo llevaron hacia el auto de Grant, aunque este estaba un poquillo indispuesto a manejar por ello lo haría Julisa la cual se subió en tiempo record al asiento mientras Liam se subía al asiento trasero dejando a Sammy sola con un confundido y mareado Grant, que no dejaba de acariciarle las mejillas, cosa que en lugar de ser lo mejor que le había sucedido, era simplemente traumático, ya que la miraba con una mezcla de amor y necesidad algo que ella no era capaz de entender o corresponder.

Con sumo cuidado, Sam lo acomodó con la cabeza en las piernas de Liam, quien intentaba evitar a toda costa que se quedara dormido, aunque Grant no parecía con ganas de hacerlo, cualquiera pensaría que estaba mortalmente borracho, y en este momento se encontraba en la fase dos, es decir, contando anécdotas vergonzosas y diciendo lo mucho que amaba a Liam, el mejor amigo que ahora se encontraba medio histérico, Sam iba encantada de aquel sentido del humor tan sagaz o simplemente de su cara, Grant como lo había llamado el amigo, no se cansaría de verlo, podría verlo día y noche y jamás se cansaría, tal vez era cursi pero era simplemente la verdad…

-Les conté de la vez que aquí mi querido amigo ¿se cayó del triciclo?… a los 8 años-Julisa se mordió el labio aguantando la risa, Sammy soltó una risa ahogada y Liam se sonrojo haciendo que los tomates tuvieran envidia de su color rojo potente.

- Es que mi madre siempre fue un tanto sobreprotectora y…- la oración de Liam fue interrumpida por una estridente carcajada de Grant.

- Recuerdas cuando hicimos el concurso de quien se metía mas canicas a la nariz- Grant paro un momento para tomar aire- yo me las escondía mientras tú no veías y tu… te las metías tan concentrado, después comenzaste a ahogarte y dejo de ser divertido.

- Gracias a tu gran idea tuve que pasar una noche en el hospital- dijo Liam entre dientes recordando.

- Para que al otro día sin problemas las estornudaras, te quiero aunque tu madre se haya enojado conmigo por eso…- Grant sonreía- Ojala hubiera tenido una madre como la tuya…

Grant dejo de hablar y todo fue silencia después de unos minutos llegaron al hospital con una preocupadísima Julisa, con un histérico Liam, con un alegre Grant y una atontada Sammy, todos se sentaron en la sala de espera mientras Liam contestaba el formulario en voz alta:

Nombre: Grant McKibben Rogers

Edad: 20 años

Ocupación; Bailarín Profesional

Alergias: Chocolate

Enfermedades de transmisión sexual:

Hubo un silencio incomodo mientras Liam intentaba decidir que poner, pero consciente de la vida activa de su amigo al final eligió no dejar ningún cabo suelto y respondió "Desconocido"

Sammy dejo de prestar atención después de eso, ya que le parecía una total invasión a la privacidad enterarte de la vida de una persona bajo esas circunstancias; no estaba nada bien, así que decidió mirar a la ventana, sumiéndose en sus pensamientos en los cuales rondaban los asombrosos ojos verdes del chico lindo.


Sammy caminaba de un lado a otro, tamborileando en su vaso desechable de alguna extraña mezcla que osaban llamar café, Liam estaba sentado tomándose la cabeza entre ambas manos jalándose el cabello dorado, viéndolo del lado que lo vieras no era un chico para nada feo, pero era como en las películas, Grant era el chico misterioso y rebelde, tenía ese algo que hacía a todas las chicas babear por él, en cambio, Liam era el chico que le presentarías con gusto a tus padres, que jugaría con tus hermanos y diría que tu mascota es linda, es el tipo de chico con el que cualquier chica soñaría casarse y formar una familia, pero Grant era el sueño de cualquier chica… Sammy se dio un golpe mental sus hormonas parecían estar lidiando la segunda guerra mundial.

Era adorable ver a Liam así, lucía como un padre preocupado, mirando a cada doctor en espera de noticias, auto convenciéndose de pensar positivo, lucia demolido, pero sobretodo triste, miraba la puerta por donde se habían llevado a Grant con mucho dolor como si esperara una mala noticia que destruiría su mundo, en efecto así se sentía, con un huracán de sentimientos y un tornado de sensaciones para nada agradable.

Cuarenta y cinco minutos después llego por fin un doctor a darles buenas noticias, Grant simplemente tenía una contusión, la cual se curaría sola, así que lo dejo marcharse a casa, con la promesa de no dormirse y con la prescripción de medicamentos para el dolor de cabeza por si acaso.

La sonrisa de borrachito se había borrado para dejar paso a una mueca de dolor, Sam y Julisa se presentaron pero el chico se limito a ignorarlas, sobre todo a Sam, le había dirigido una mirada cargada de resentimiento y dolor que Sam no había sabido corresponder, mientras que a Julisa la había barrido con la mirada. Ellas simplemente se encogieron de hombros no es como si aquel chico fuera a cambiar algo en ellas.

Todos subieron al auto de la misma manera que la primera vez, el único cambio notorio que había sucedido en los pasajeros del coche era que, Sam no podía despegar la vista del chico lindo, Sam se reprimió mentalmente de nuevo, no podía permitirse llamarle así, con su diarrea verbal no dudaba que algún día terminara llamándole así sin querer cosa que generaría una vergüenza similar a cuando le dijo "cara de chango" a aquella chica en noveno grado ganándose una paliza, ella tenía la extraña habilidad de poner apodos a la gente esa habilidad en ocasiones se convertía en maldición, un arma de doble filo como esa era demasiado peligrosa para el bien comunitario.

Grant mientras tanto charlaba aburrido con Liam, Sam se pregunto si en todo ese tiempo no había estado babeando era imposible que el chico acabara de salir del hospital y pareciera modelo de catalogo, el cabello café oscuro desordenado resaltaba sus grandes ojos verdes los cuales estaban enmarcados por unas pestañas increíblemente largas, con angulosas facciones y mentón prominente, el chico podría ser un ángel sin problema; Sam se limpio la comisura del labio y se dio cuenta que en realidad si había estado babeando.

Cuando al fin llegaron al apartamento de las chicas estas se bajaron, Grant ni si quiera se molesto en decir adiós, simplemente las miro con indiferencia mientras estas bajaban del coche, Liam en cambio bajo y las acompaño hasta la entrada del edificio de pequeños departamentos, antes de irse pidió el número de celular de Sammy, cosa que la sorprendió en sobremanera, pero después concluyo que, probablemente, era para hacer alguna asquerosa cita doble o para pedirle información de Julisa, siempre era así, pero aun así Sam no se negó y se lo dio; Liam marco su número diciendo algo inteligente y gracioso aunque Sam no le dio mucha importancia, Sam le brindo una genuina sonrisa, mientras este le daba un beso en la mejilla, dejando a esta con una agradable sensación por los suaves labios del muchacho, ella rio tontamente pues ningún chico se le había acercado tanto a ella, Liam le regalo una hermosísima sonrisa como leyéndole la mente, haciendo sonrojar a la chica, el chico agito la mano despidiéndose de una distraída Julisa que se había perdido todo el tímido coqueteo, esta simplemente lo despidió de vuelta; el chico subió al coche y lo puso el auto en marcha, al alejarse Sammy seguía sintiendo un agradable cosquilleo en la mejilla cosa que la puso a pensar ¿Cuál chico le había gustado más?


La semana había pasado lentísima para gusto de Sammy, no había podido avanzar nada a su historia, al parecer esta terminaría siendo tan corta como la del "El dinosaurio" de Augusto Monterroso, estaba molesta y frustrada, pero no todo era malo, ahora tenía un nuevo mejor amigo, el lindo, gracioso y brillante Liam este estaba lleno de bromas que le alegraban los días a Sammy.

No sabía si estaba enamorada de él, es mas ni si quiera sabía si gustaba de él, en unos pocos días ya lo quería, como un amigo, como un mejor amigo, pero había veces que pensaba en él como algo más y no era para nada desagradable, aparte tenia la sonrisa más hermosa de este mundo, sus ojos eran tan alegres, estaba llenos de vida, de felicidad, era lindo, pero al recordar a su amigo todas las terminales nerviosas de Sammy daban un salto.

El sexy, misterioso y amargado mejor amigo, Sammy estaba segura que él si le gustaba, no sabía si quiera si lo quería como amigo, pero la atracción a él era inevitable, sus ojos, su boca, sobre todo su cabello, Sam siempre había tenido algo por el cabello, y el cabello de Grant era perfecto, como su cara o su cuerpo caliente y…

Después de unos cuantos mensajes con Liam, este la había convencido de salir el viernes en la noche, Sammy aun no estaba muy segura acerca de él pero sus dudas no se iban a disipar mágicamente, y aunque no le gustara alguien saldría lastimado en este triangulo amoroso, y por mas que le doliera admitirlo la candidata más probable era ella.

Quedaron de verse en una pizzería a la cual nunca había ido, pero en ese momento no lograba recordar el porqué, aunque se encontraba cerca del departamento de Sam y Julisa, después de concertar la cita fue a la habitación de Julisa esta estaba distraída escuchando música, después de unos cuantos minutos de charla salió a luz la pregunta tabú que llevaba Sammy en la mente desde que acordaron el plan ¿Iría Grant? Sam le contesto a Julisa que no sabía, pero que le preguntaría a Liam, Julisa se mostro desinteresada en la platica después de eso, luego le dijo que estaba cansada y quería dormir; Sam se quedo pensando ¿Por qué Julisa se comportaba así? Ni si quiera le había preguntado ¿Cómo le iba con Liam? Sam la estaba perdiendo en el momento que más necesitaba su consejo y lo peor del asunto es que ni si quiera sabia el motivo.


Los días pasaron sin importancia para los cuatro, es raro como en la vida la mayoría de los días son insignificantes, no recordamos ni un detalle de ellos, es similar a dormir, la gente normal vive adormilada, pero no Grant, podrían decirle dramático pero no podría recordar un día desde la muerte de Alex que no haya sentido ese dolor punzante en el pecho lleno de angustia, lleno de un amor perdido. Es graciosa la variedad de sentimientos que pueden existir en una atmósfera, la amargura y melancolía de Grant chocaban con la emoción y excitación de Liam por su cita con Sammy.

Después de muchos cambios de horarios por ambos bandos, acordaron que la cena seria a las ocho y al terminar la cena, caminarían por la ciudad por algunas horas, con lo que no contaba Liam es que su romántica primera cita/cena se vería truncada a último momento, ya que Sam había olvidado decirle que Julisa iría, así que tendría que pedir mesa para cuatro, ya que no pensaba ir en número impar, ese tipo de cenas siempre terminaba mal, ahora tenía un gran problema hacer que Grant fuera con buena cara a una cita… Misión imposible: comienza.

Luego de haber cancelado los mariachis, las flores a domicilio, hasta un malabarista que había contratado ¡Todo a la borda por haber olvidado el mínimo detalle de que Julisa vendría!

No sabía si estaba más enojado porque no vería el mono en monociclo o porque esta ya no sería una cita, sino una salida con amigos como las que tenía antes… cuando tenía doce años…


Todo el enojo y los rencores se evaporaron al segundo de ver la cara de muñeca de la linda chica, si bien su mami decía "Tu princeso serás el mandilón perfecto" antes de saber lo que significaba mandilón… y antes de que lo dejara de llamar princeso… aunque eso no ocurría aún.

Sam vestía un saco negro sencillo, ceñido al cuerpo, con las mangas ligeramente grandes por ser de Julisa, una blusa color beige que hacia brillar su bronceada piel, unos jeans rotos, unos converse cafés y una boina tejida café, por más resistencia que había puesto Julisa, ella no perdió los converse ni los lentes demasiado grandes para su cara la hacían ver tierna y era como su toque de originalidad, perderlos para ella sería como perder su identidad, al verla sencilla y tierna como la recordaba Liam se alegro y toco en algún punto del agujero/corazón de Grant; Julisa vestía más formal, con un pantalón negro ajustado en su lindo trasero, y una blusa con holanes blanca, con unos tacones abiertos plateados, ambas chicas con maquillaje natural, ya que una no lo necesitaba y a la otra simplemente no le importaba….

Ambas saludaron con una sonrisa, Liam se bajo del auto, intentando ayudar a Sammy a bajar las escaleras, pero esta se encontraba demasiado ocupada mirando el lujoso coche frente a ella, que paso por alto la mano que le ofrecía el chico, después tomada por Julisa en un gesto desinteresado y lleno de compasión por el pobre chico, al tocarse ambos sintieron una corriente eléctrica, y por primera vez en el tiempo que llevaban conociéndose se miraron realmente a los ojos, pero él rápidamente soltó su mano porque ya llevaban mucho tiempo agarrados aunque ella ya estaba en el piso, no rompió el contacto visual de eso se encargo ella, al mirar a Grant recargado contra el vidrio casi dormido, ni si quiera un modelo se vería tan adorable aunque vendiera su alma al diablo pensó Julisa suspirando; mientras Liam saludo con un beso en la mejilla a Sam quedándose un poco más de tiempo del necesario con sus labios en la mejilla de la chica cosa que la había dejado completamente en blanco.

Le abrió la puerta trasera del coche para que ambas subieran y comenzó a manejar hacia el local, nadie pronuncio palabra, ya que todos tenían en que pensar, pero no fue incómodo ya que el restaurante estaba bastante cerca.

Al llegar Sam recordó el porqué no había nunca visitado aquel local, la razón es que era increíblemente bellísimo, era cálido, con un estilo hogareño, con hornos y rodillos para preparar pizzas, por lo tanto era uno de los más lujosos por lo tanto era bastante caro.

- Liam no debiste- dijo Sam sonriendo llena de vergüenza ya que estaba en converse en un lugar tan lujoso, una parte de ella le gritaba enojada que debió de haber escuchado a Julisa.

- No te preocupes por nada, fue un gusto- dijo Liam galante tomándola del brazo dirigiéndola a la mesa que había reservado, junto a una chimenea, pero Sammy tenía miedo de preguntar si esta era la mesa que había reservado.

- Tengo hambre- dijo Grant ; Liam sabía que como de costumbre se limitaría a comer con suerte una ensalada, solamente lo decía para ser grosero acto seguido se dejo caer en una silla dejando a Liam la tarea de recorrerle las sillas a las chicas como un caballero.

Sam se pregunto como un chico tan lleno de luz y amable como era Liam aguantaba al engendro de Satán que se hacía llamar su mejor amigo, la cena transcurrió lentamente, todos comían en silencio sin atreverse a mirarse, todo era sumamente extraño e incómodo…

Liam parecía quererse acabar todo el licor del restaurante, Grant cortaba en micro pedazos una hojita de lechuga, Sammy lo miraba curiosa y Julisa comía compulsivamente como lo hacía siempre que estaba nerviosa.

- Y Sammy cuéntame ¿a qué te dedicas?- dijo Liam rompiendo el hielo.

- Soy escritora en una pequeña editorial- dijo Sammy sonriendo ella amaba su trabajo, de hecho para ella era una bendición que le pagaran por hacer la cosa que más adoraba en el mundo; aún sentía que era un sueño…

Grant soltó un bufido controlando la sonora carcajada que se avecinaba, Sam se limitó a ignorarlo…

- Y tu Liam a que te dedicas ó ¿el baile es tu trabajo?- dijo Sammy curiosa.

Grant abrió enorme la boca con indignación grabada en el rostro, antes de que Liam tuviera tiempo si quiera de pensar en la respuesta...

- Claro que es un trabajo, digo la danza es un arte, mientras que la "literatura"- dijo alzando las cejas despectivamente- son un puñado de inadaptados sociales con tendencias a escapar de su mundo, y la cereza del pastel seria, que son vagabundos o drogadictos, o ambos- y miro a Sammy como diciendo "Tu turno"

- La literatura también es un arte pero que vas a saber tu que te dedicas a moverte "delicadamente"- Sammy contrarresto con cizaña- la literatura es un mundo diferente en letras, con palabras y frases que te llevan a otros lugares, no es necesario droga, es como decir que tu closet es demasiado grande para todos los bailarines digo tu cerebro danzarín ¿entendió? O ¿te explico con cual bateas?

- Aww… que linda, pero deberías de buscarte una nueva manera de ofenderme por ser bailarín digo esa ya la he oído mil veces, o lo olvidaba eres escritora, es tu trabajo hablar de lo mismo todo el tiempo, repetir lo que el otro escribió, hablar del mismo tema- bostezo aburrido balanceándose en la silla- No desestimo las palabras ni la verdadera literatura, pero lo que los escritores modernos están haciendo es una masacre al verso y prosa de los griegos, para tu mayor información creo que entiendo más cosas del universo que las que tu soñarías si quiera saber.

- Oh, ya es que tu eres un ser experimentado y yo soy una campesina- dijo ella queriendo poner sus manos alrededor del sexy cuello y estrangularlo hasta que pidiera clemencia y tal vez otras cosas…

- No soy físico, cariño, eso es lo que estudiamos los físicos para tu información- dijo con burla.

-Idiota- siseó molesta, una cosa era que la insultara y una muy diferente era que se burlara de ella en su cara.

- Como te llames, habíamos quedado que buscarías adjetivos más originales, ese ya me lo han dicho veinte veces hoy- algo en su expresión le hizo ver a Sammy que no estaba bromeando.

- No sé porque será- dijo entre dientes.

- Ni yo, tal vez soy demasiado amable- dijo sonriendo mostrando todos sus dientes cosa que hizo que Sammy quisiera lanzársele ahí, y no precisamente para matarlo…

- Deberíamos de preguntarle a ¿Cómo se llamaba? A esa a la que le hablabas cuando estabas medio inconsciente, Alexia mmm...no, Ana no, lo tengo en la punta de la lengua- Grant se había puesto blanco como el papel a medida que Sam hablaba- Alex…- lo dijo suavemente y pausado como para darle impacto, pero sonó excesivamente macabro.

Grant calló, no emitió ni un sonido, quedo pasmado como estatua, reflexionando, y algo en la expresión de Liam le hizo saber que era muchisísimo mejor pelear con Grant que aquel silencio sepulcral.

- Al demonio, Liam dame eso ¡Que comience la fiesta!- dijo Grant arrebatándole el trago a Liam.

- Oyshe- balbuceo un medio borracho Liam mirándolo con miedo.

- Dije ¡Que comience la fiesta!- Algo en su rostro o tal vez el tono de voz hizo que esa oración sonara macabra.

Las palabras de Grant generaron escalofríos en Sammy "Sera una noche muy muy larga" pensó y por un microsegundo su corazón salto emocionado.


Chan Chan Chan

Espero que les haya gustado y que dejen reviews al leerlo, si quieren saber el final de la cita dejen review entre más antes lo subire jurado jaja, para quien le interese estare publicando cada jueves aunque sean caps pequeños pero si ustedes dejan muchos reviews juro hacerlo :)

Gracias a:

Cavii por su amor hacia mis personajes significa mucho para mi que alguien más los quiera aparte de mi jaja siento haberme tardado en subir pero tuve una crisis exitencial no volvera a pasar ya tengo hasta el 10 escrito asi que no creo abandonarla más

ColdCofee: Tu review me devolvio a la vida me hizo preguntarme por que lo habia dejado y cuando lo pense lentamente llegue a la conclusion de que realmente lo amo, es mi pasion y fue un mero capricho gracias por el empujon espero haber estado mejor en la gramatica ahora, espero que dejes tu opinion y sigue tu historia porfi es megainteresante yo jamas podria escribir cosas asi mi hamster no da para más...

Los quiero espero que con esta historia pueda salvar vidas :)

Dani A.