Epílogo.

Un año después.

"SE CONFIRMA LA TRANSFERENCIA DE DAVID R. A UN EQUIPO DE SEGUNDA DIVISIÓN", rezaba el encabezado de la sección deportiva del periódico, acompañando a una fotografía en la que aparecía el joven y atractivo futbolista de cabello negro y ojos azules, quien hacía un gesto poco amable a las cámaras.

"Tras unas pocas horas de conferencia, el Frankfurt, uno de los equipos con más probabilidades de ganar la próxima Bundesliga, ha aceptado ceder a uno de sus jugadores más valiosos, el inglés David R., a uno equipo menor de segunda división. Los directivos afirman que se toma esta medida para darle un 'descanso' al futbolista de 22 años, quien ha tenido un año cargado de reveses, tanto emocionales como en su carrera deportiva…".

Vania leyó el contenido de la nota, a través del hombro de Benjamín, mientras terminaba de ponerse los aretes largos que complementaban el atuendo que usaría esa noche. El joven ya se había puesto su traje formal, y esperaba a que la chica terminara de arreglarse.

- Así que los rumores eran ciertos.- comentó Vania, tranquilamente.- A David lo botan del Frankfurt con una patada en el trasero.

- Eso dicen.- respondió Benji, de forma neutral.

Habían pasado meses desde la última vez que ella había visto a David, en persona, algunos días después de que Vania lo dejara plantado en el altar. Ella había querido verlo para terminar su relación con él de frente, y no a través de terceras personas, a pesar de las advertencias que le hicieron Mijael y Benjamín. Como era de esperarse, David se puso violento, pero no se atrevió a hacer algo más allá que llamarla "zorra", ante la amenaza que representaban Mijael y Benji, quienes, obviamente, acompañaron a la chica al encuentro. Después de eso, él salió de la vida de Vania mucho más rápido de lo que había entrado, aunque ella escuchó que su carrera futbolística estaba sufriendo altibajos. Sin haberse podido quitar la falsa fama de alcohólico que le siguió a raíz del accidente, su reputación cayó todavía más después de que Vania lo dejara esperando en la iglesia, el día de su boda, y peor fue cuando el público y la prensa le dieron la razón a ella: era de esperar que Vania no quisiera casarse con el hombre que la abandonó cuando más lo necesitó. Estos hechos fueron minando la salud mental de David, a quien cada vez se le veía más seguido en bares, acompañado de prostitutas de lujo, cosa que también afectó indirectamente su desempeño futbolístico. Hubo rumores también de que el joven andaba metido en líos de faldas, y que se había acostado con la esposa de uno de los socios de su padre, aunque esto último no estaba confirmado. Al final, se murmuraba que la verdadera razón por la cual el Frankfurt cedía a su jugador era porque el equipo ya estaba harto de tener que lidiar con las secuelas de sus problemas personales así como con su comportamiento petulante y majadero. David acabaría jugando en un equipo menor, en donde tendría que batallar mucho para poder recuperar el nivel que había tenido antes del accidente.

- Siento un poco de compasión por él.- comentó Benjamín, doblando el periódico y arrojándolo a un lado.

- ¿Cómo es eso?.- se sorprendió Vania.- ¿Lo compadeces, a pesar de todo?

- Por supuesto.- asintió él.- Perdió a la mujer más increíble del planeta, por idiota. ¿No es ése suficiente motivo para compadecerlo?

Vania sonrió y se sentó en las piernas de Benjamín, para echarle los brazos al cuello y besarlo. Sus manos acariciaron el cabello castaño y rebelde del joven, entre los cuales destelló un diamante engarzado en oro, que adornaba su dedo anular. Ese anillo de compromiso era muy, muy diferente al que le había dado David, pero sin duda, Vania lo valoraba mucho más.

- Según tu razonamiento, yo debería de compadecer a Patrice.- dijo ella, acariciando el rostro de él.- ¿Has sabido algo sobre ella?

- No.- Benji negó con la cabeza.- No desde aquélla vez que la corrí de mi departamento. Por fortuna, cumplió su promesa de no volverme a ver si la dejaba irse.

- Menos mal, que soy celosa.- Vania soltó una risilla de gozo.- Te quiero sólo para mí.

- Y me tienes. ¿Ya estás lista?.- preguntó Benji, murmurando en su oído.- Nuestros invitados nos deben estar esperando. Aún no me acostumbro a hacerlos esperar.

- Debes acostumbrarte pronto, amor.- respondió Vania, besándolo otra vez.- Ya eres una estrella.

Benjamín rió, nervioso; aunque Vania lo dijera, él todavía no lo aceptaba como un hecho consumado. Días después de que ellos aclararan sus sentimientos, Vania se había dirigido a su disquera, y le había enseñado a su representante la partitura de "Stella", la que Benjamín dejó caer en la fiesta de compromiso, diciéndole que deseaba cantar esa canción en su futuro disco. El representante había tomado la partitura sin decir gran cosa, pero dos días después regresó diciendo que alguien le había pasado un vídeo tomado con un celular, en donde un pianista cantaba la misma canción que Vania le había pasado en partitura. Los "peces gordos" de la disquera habían visto el vídeo, y al saber que Vania tenía la partitura, de inmediato quisieron saber si ella conocía al autor de la canción. Vania, orgullosa, explicó quién era el joven y en dónde se podía localizar, añadiendo además que él era también un magnífico pianista. De ahí, las cosas se dieron de una manera tan natural, que parecía que todo estaba predestinado a suceder: Benjamín reinterpretó "Stella" delante de los "peces gordos" de la disquera, y éstos le preguntaron, sin preámbulos, si él sería capaz de componer más canciones para Vania. Atónito, Benjamín respondió afirmativamente, siempre y cuando le dieran un plazo razonable para hacerlo. Por último, Vania decidió aprovechar y decir que deseaba que él la acompañase en sus conciertos, cada vez que ella tuviese que cantar alguna canción acompañada del piano. En menos de lo que canta un gallo, Benjamín tenía un contrato oficial para trabajar como compositor y pianista de Vania S.

"Stella" fue un éxito a nivel mundial; el álbum en el que se incluyó dicha canción, y que llevaba además el mismo nombre, obtuvo disco de platino, y se mantuvo en los primeros lugares de popularidad por varios meses, lanzando a la fama al compositor que escribió todas las melodías del disco, además de incrementar la ya de por sí enorme popularidad de Vania S. Gracias a "Stella", Benjamín adquirió renombre como compositor, debido a lo cual comenzó a tener también invitaciones variadas para tocar el piano en eventos especiales, de manera que el comentario de Vania sobre que él era también una estrella, si bien era un tanto exagerado, no estaba tan distante de ser cierto.

- No soy una estrella, sólo tu pianista y compositor.- replicó Benjamín, burlándose un poco de su prometida.- Aquí, la que brilla, eres tú. A mí no me buscan por ser famoso.

- ¿Y todas esas peticiones que te han llegado para que compongas canciones para otros artistas, qué son?.- preguntó Vania, riendo.- ¿Qué me dices también de las invitaciones especiales que han hecho para que toques en eventos importantes? No son para mí, sino para ti. También te has dado a conocer, no me digas que no.

Benjamín se encogió de hombros y volvió a besar a su novia. Después de un rato, ella miró su reloj y suspiró.

- Es momento de bajar.- dijo, sonriendo.- Nuestros invitados nos esperan.

Vania se acomodó el vestido, el cabello y el maquillaje, y tomó la mano que Benji le ofrecía. Cuando sonaron las nueve campanadas en el enorme reloj de péndulo del vestíbulo, la pareja comenzó a bajar las escaleras que conducían al salón en donde se llevaría a cabo la reunión. A diferencia de la primera fiesta de compromiso de Vania, ésta sería mucho más sencilla e íntima, pero no por eso dejaba de ser elegante, y sería ofrecida en la enorme mansión de sus padres. Sólo habían sido invitados los amigos y familiares más cercanos de la pareja, sin reporteros a la vista, pues ellos deseaban compartir su alegría con aquéllos que los apreciaban de verdad. Muy pocas personas sabían que Benjamín y Vania se habían comprometido (de hecho, para eso darían la fiesta, para anunciarlo a sus seres queridos), pero la gran mayoría suponía cuál sería la gran noticia que habría de dar la pareja.

Al bajar las escaleras, tomada del brazo de su sonriente novio, Vania vio a sus padres charlando con los señores W., los padres de Benjamín; sorprendentemente, los dos matrimonios se habían entendido muy bien y estaban felices de ver juntos a sus hijos, y quién sabe, quizás los padres de ambos jóvenes podrían llegar a ser muy buenos amigos con el tiempo. Más allá, cerca del balcón, Mijael tenía abrazada por la cintura a Jazmín; los jóvenes se miraban como lo que eran, una pareja enamorada y feliz.

Después de aquélla ocasión en la que Aremy los reunió en el café, Mijael había pedido a Jazmín su número de teléfono para invitarla a salir, de una manera más formal, en otra ocasión. La joven enfermera, por supuesto, había aceptado, y después de la primera cita vinieron muchas más, y no pasó mucho tiempo antes de que Mijael y Jazmín formalizaran su relación. Actualmente, los rumores que decían que ellos acabarían por casarse eran cada vez más fuertes, algo que todos sus conocidos deseaban tanto como ellos mismos.

- Me produce un sentimiento extraño el saber que tu hermano se ha enamorado de mi hermana, y viceversa.- comentó Benjamín, en voz baja.- No puedo creer que Jaz se haya enamorado tan rápidamente y con tanta intensidad.

- ¿Por qué te sorprendes?.- preguntó Vania, soltando una risilla.- ¿No nos pasó a nosotros lo mismo? Era su destino.

- Tienes razón.- Benji la miró con ternura.

Cercanos a la escalinata se encontraban Aremy y Erick; éstos se habían casado tres meses atrás, y desde entonces ella no dejaba de insistirle a su gemelo que ya sólo faltaba él por decidirse, dado que en el caso de Jazmín, sería Mijael quien daría el paso final. Aremy era de las pocas personas que sabían que Benjamín y Vania se habían comprometido, y esperaba ansiosa el momento en el que hicieran pública la noticia. Y por supuesto, tampoco podían faltar Daisuke y Giovanna, quienes miraban a la pareja que descendía las escaleras, tomados de las manos y tan enamorados como el primer día; ella, además, lucía orgullosa su embarazo de cinco meses. Y algo que es necesario mencionar también, es que Vania había adquirido varios de los conjuntos que había diseñado Giovanna, para sus próximos conciertos, y era muy probable que la primera se convirtiera en clienta exclusiva de la segunda, así como Daisuke ya era el médico personal de Vania.

- Y al final, tomaste la decisión correcta, camarada.- murmuró Daisuke, mirando a su hermano.

- Espero que sean tan felices como lo somos nosotros.- añadió Giovanna.

Christopher y Claude también se encontraban presentes, acompañados de sus novias, Sofía y Anne, quienes, curiosamente, eran la mejor amiga y la hermana menor de Erick, respectivamente. Los gemelos habían conocido a sus parejas en la boda de Aremy y del profesor, y desde entonces se les veía a los cuatro juntos, en todas partes.

Cuando Vania y Benjamín llegaron al pie de la escalera, el pequeño grupo de invitados los miraban con atención. Vania apretó el brazo de su prometido con una mano, mientras que con la otra acariciaba el dije de la estrella que él le regaló. Benjamín la miró, esbozando una de sus más brillantes sonrisas, y Vania supo que había tomado la decisión correcta…

Ése era el hombre con el que ella quería pasar el resto de sus días. Por fin, su vida estaba completa.

Notas:

- Benjamín W., AremyW., Daisuke W., Jazmín W., David R., Patrice O. y Erick L. son personajes creados por Lily de Wakabayashi.

- Vania S., Mijael S., Christopher S. y Claude S. son personajes creados por Elieth Schneider, y fueron utilizados con su expreso consentimiento.

- Dedicada con mucho cariño a Elieth Schneider.