Dioses del Alma Sacramentó 7

Sacramentó 7: Egipto contra Grecia, los hijos de Zeus contra el temible Anubis.

Gabriel ha despertado la ira de Anubis, el cual a tomado su gran lanza con fuerza y se prepara para lanzarla con gran poder hacía el lugar donde se encuentra Gabriel, aunque esto es lo que estaba esperando el hijo de Zeus desde un principio, la lanza viaja a toda velocidad pero la espada de la luz la detiene en seco. Mientras esto ocurría, Isaac y Dante tenían sus propios problemas, Dante seguía tirando fuego como loco pero por desgracia ninguna le daba a Ada en lo absoluto, esta lanzó una bola de arena al suelo atrapando a Dante en arenas movedizas.

-No eres tan rudo como crees, chico de fuego-Ada tomó su sable levantándose con fuerza para darle a Dante, sin embargo este levanto su guadaña con mucha facilidad-pero si estabas…

-No creas todo lo que ves preciosa, solo estoy precalentando las cosas-Dante dio una gran sonrisa saliendo de las arenas movedizas y haciendo retroceder a Ada. Isaac no tenía mayor dificultad contra Jina, quien parecía un poco más preocupada de darle un beso a Isaac que derrotarlo.

-Vamos precioso, solo es un beso, tú novia no se va a enterar en lo absoluto-cuando Jina menciono esto, Isaac recordó a Ana y por poco se desconcentra de la pelea.

-Lo siento, no estoy disponible en estos momentos, será mejor que te resignes-Isaac formo una pared de agua gigantesco separándolo por completo de Jina, quien comenzó a hacer pucheros por no obtener el preciado beso. Gabriel no se detenía en ningún segundo, chocaba su espada contra la gran lanza de Anubis asiéndolo retroceder una que otra vez, era como si tuvieran la misma cantidad de fuerza, pero por desgracia no era así, Gabriel se estaba agotando lentamente con cada choque que tenía con Anubis, sin embargo Gabriel trató de fingir que nada estaba pasando.

-Muy bien Anubis, como podrás ver ya han pasado cinco minutos y yo sigo con vida, lo que sí se cumplió fue esa cicatriz que te hice en el pecho-Gabriel sonreía mientras señalaba la herida que tenía Anubis en el pecho, este no se lo tomo del todo bien.

-Admito que eres un digno oponente, no solo me has demostrado que eres el hijo de Zeus si no que a su vez me has demostrado tu extraordinario poder y valentía, no cualquier guerrero recibe un halago como este, pero por desgracia es hora de que esta pelea termine para ti-Anubis levanto su lanza y comenzó a formar una gran bola de energía negra con rojo, esta irradiaba odio y sufrimiento, lo que hizo retroceder un poco a Gabriel-toma esto hijo de Zeus, ¡INFIERNO OSCURO!

La gran bola de energía se acercó con gran rapidez al punto donde se encontraba Gabriel, este comenzó a cargar con fuerza el rayo que tenía en la mano a la máxima potencia que su cuerpo se lo permitía y lo arrojo directo a la bola de energía, el golpe hizo que esta se detuviera por completo dejándola a medio camino.

-¡Ni creas que me voy a rendir tan fácilmente Anubis, esta pelea aun no se acaba!-Gabriel cargaba todas sus fuerzas en el rayo que estaba deteniendo el ataque de Anubis.

-Ríndete de una vez por todas hijo de Zeus, ambos sabemos que no te quedan fuerzas para seguir luchando ni para poder resistir mi ataque-Anubis tenía la razón, Gabriel no se podía mantener más tiempo en pie, la sangre le corría por la boca al igual que por otras partes de su cuerpo. Dante e Isaac vieron como se encontraba su hermano, pero no podían ir a auxiliarlo, aun estaban ocupados peleando con las hijas de Anubis, nada podía salvar a Gabriel de su cruda muerte, Zeus estaba a punto de perder a uno de sus hijos.

-¡Gabriel!-Dante e Isaac gritaron con todas sus fuerzas al mismo tiempo, pero no servía de nada, la bola de energía casi alcanzaba a Gabriel, el rayo solo estaba deteniendo la cruda realidad.

-¡Muere, hijo de Zeus!-en cuanto Anubis dijo que esto es golpeado brutalmente por una sombra que apareció del cielo, sacándolo de la casa con mucha facilidad, esto su vez hizo que la gran bola de energía desapareciera, dándole un gran respiro tanto a Gabriel como a sus hermanos.

-Eso estuvo muy cerca, oye amigo te debo una, gracias por…-Gabriel no pudo terminar la frase al ver que su supuesto salvador había sido otro dios egipcio-esto no puede ser posible.

-El dios más poderoso de todo Egipto, considerado el soberano de cielo, del sol y ser el creador de la vida misma, según la creencia egipcia claro esta, el poderoso Ra-Isaac daba la información con algo de miedo en su voz y a su vez con algo de sorpresa al ver que Dante no se había quedado dormido esta vez por la descripción que había dado hace poco. La nube que cubría a Ra se disipo dejando ver a un ser corpulento con cabeza de halcón y portaba un disco con símbolos egipcios por ambos lados, Anubis no esta muy feliz de verle cuando recupero el sentido.

-¿Qué diablos haces aquí? Esta pelea era entre mis hijos, yo y los hijos de Zeus, no interfieras-Anubis trataba de ponerse imponente contra Ra, algo que dejaba impresionados a Gabriel y a sus hermanos-esta era una misión que Leo les dio a mis niñas, a su vez yo también quise ayudar un poco.

-No me interesa lo que ese renacuajo diga o no diga, me tiene sin cuidado, y además no veo la necesidad de que tú estés aquí, esta misión era para tus hijas, tú no tienes nada que hacer aquí, ¿o me equivoco?-Ra dio una mirada penetrante a Anubis, quien solo agacho la cabeza como señal de respeto-hijos de Zeus, no quiero que malinterpreten la situación, no los ayude por que se encontraban en peligro, siempre he creído en las peleas justas y en tu caso chico del rayo, no era así.

-Genial, esto esta genial, ahora el zoológico ira en aumento, no puedo creerlo, ¿Qué sigue? ¿Un chimpancé?-Dante comenzó a burlarse de Ra, aunque este no le preso mucha atención, por otro lado las hijas de Anubis y los hermanos de Dante se aguantaban el no reírse.

-¿Qué es lo que quieres Ra? Se claro, ¿Por qué quieres eliminarnos?-Gabriel se levanto del piso luego e haber descansado un poco, aunque sus heridas seguían sangrando.

-No creas que por ser el hijo de Zeus tienes derecho a hablarme de esa manera, no es algo educado-Ra comenzó a caminar de lado a lado mirando a Gabriel y a sus hermanos-mis pueblo aclama lo que suyo por derecho, el mundo que conocen no le pertenece a los griegos, le pertenece a los egipcios, no dejaremos que un grupo de ridículos con toga nos quiten lo que es nuestro por derecho.

Los tres hermanos quedaron mirando a Ra algo sorprendidos, no sabían que responderle, hasta que Dante pudo articular palabras.

-Y supongo que animales que hablan serán mejores guías, ya me lo imagino, todos comiendo comida de pájaro al desayuno-Dante comenzó a reír antes de recibir un fuerte golpe de Isaac en la cabeza.

-Deja de ser tan irrespetuoso, solo por esta vez-Isaac parecía algo molesto por el comentario de Dante pero de inmediato volvió su atención a Ra.

-No dejaremos que eso pase, aunque digas esas cosas siendo aliado de Leo dudo mucho que cumplas tú sueño, el no te dejara tener lo que él quiere más que nada, tú solo eres un peón en su juego-cuando Gabriel llamó peón a Ra, hizo que este mostrara una furia tremenda en sus ojos.

-¿Acaso me llamaste peón? No me hagas reír, yo no sigo las estúpidas ordenes de ese cretino, me alíe a el solo para poder pelear contra los dioses griegos, quizás nuestros hijos sean más manejables que nosotros, pero yo no voy a ceder tan fácilmente, soy el gran Ra el gran dios de los dioses egipcios-Ra lanzó una ráfaga de fuego al aire demostrando todo su poder y mirando detenidamente a Gabriel, quien solo dio una sonrisa.

-Aún siendo el más grande todos los dioses de tú zona, no eres rival para los grandes dioses griegos, solo eres un pájaro que no sabe cuando cerrar la boca-Gabriel se pone a reír, pero su risa se vuelve un grito al recibir un fuerte golpe de Ra en el estomago, Dante e Isaac fueron a ayudarlo.

-Esa es la diferencia de ustedes y nosotros, espero que lo hayas entendido muy bien hijo de Zeus, si quieres pelear contra mi vence primero a mi hija y luego veremos si eres digno de enfrentarte a mi o no-Ra abre un enorme portal-por cierto, tenemos a su madre como rehén, es un pequeño incentivo para que se vuelvan más fuertes.

-Eres un…-Gabriel detiene a Dante antes de que golpee a Ra, este a su vez da una enorme carcajada.

-Ustedes tres vuelven conmigo ahora, no quiero tener que repetirlo dos veces-Ra índico el portal, a lo que Anubis y sus hijas asentían y entraban al portal.

-Nos volveremos a ver hijos de Zeus, la próxima vez no tendrán tanta suerte-Anubis se metió en el portal dando una mirada asesina a los hermanos.

-Oye chico de fuego, más te vale que aprendas a controlar tú poder si es que quieres llegar a hacerme realmente daño-Ada dio un guiño a Dante y se metió en el portal.

-Escucha bien mis palabras Isaac, tú me vas a besar, aunque sea lo último que haga en este mundo-Jina dio una pequeña sonrisa y se metió en el portal, a su vez Ra quedo mirando a los hermanos por unos segundos antes de entrar en el portal y desaparecer por completo.

-¿Te puedes levantar Gabriel?-Isaac ayudaba a Gabriel, quien aun tenia heridas graves.

-Tranquilo, no estoy tan mal como parezco, sin embargo si no nos volvemos más fuertes podemos llegar a morir la próxima vez-Gabriel se puso serio mientras se afirmaba su brazo derecho.

-No solo lo debemos hacer por nosotros, tenemos que hacerlo por mamá-Dante se notaba algo triste, una actitud que pocas veces tomaba como propia.

-Descuiden, iremos a rescatarla en cuanto podamos, por ahora vayamos al doctor para que cure nuestras heridas-Isaac señalo los cuerpos de sus hermanos y estos asintieron mientras se iban hacía el hospital. En el inframundo las cosas no se veían muy bien, Leo estaba algo molesto y estaba, poco menos, escupiendo lava por la boca.

-Así que Ra cree que puede hacer lo que le plazca, ¿no es así? Le demostrare que el único ser que tiene el poder aquí soy yo-Leo se pone a reír de una forma diabólica mientras un gran monstruo se deja ver en las sombras.

La pelea ha terminado y los hermanos han quedado malheridos, además descubrieron las verdaderas intenciones de los dioses egipcios en contra de los dioses griegos, ¿Qué pasará con los tres hermanos ahora? ¿Podrán salvar a su madre de las garras de Ra? ¿Qué bestia es la que se oculta detrás de las sombras? Un fuerte gritó se oye desde la cueva, producido por el viento que lo atraviesa.