Buenas noches, mis estimados lectores!

Aquí está el nuevo capítulo de esta historia de hombres lobo. Ojalá les guste.

¡Saludos!

EuRiv.


X.

Confrontando al Asesino.

Camuflados.

Ese es el término con el que todos los hombres lobos, Loup Garou y Vrikolakas, conocemos a aquellos hombres lobo cuya naturaleza ha sido sellada con una daga de plata. Esa es la situación que, sin saberlo, se encuentran tanto Lucas como Chullo, en resumidas cuentas.

- El sello puede ser temporal o permanente – nos dijo mi padre, Arthur Corvinus, a mí y a Drake mientras bebíamos té en su oficina -. En el caso de sus amigos, chicos, es temporal.

- ¿Por qué los Camuflados temporales son más perceptibles que los permanentes? – preguntó mi pareja - ¿Qué diferencia existe en ambos?

- Bueno, Drake, los Camuflados permanentes suelen ser imperceptibles… Salvo si entre sus familiares viva un Loup Garou; suena demasiado complicado que incluso yo mismo me revuelvo en ocasiones…

- Oh…

- Los Camuflados temporales, en cambio, los puedes detectar fácilmente porque a partir de la edad cúspide, sea cual sea, se empieza a desprender el olor que caracteriza a nuestra raza.

- ¿Sólo a nuestra raza o también a los Vrikolakas? – inquirí muy interesado.

- Sólo a nuestra raza, Caleb. Verán… Nuestra raza ha desarrollado una asombrosa resistencia hacia la plata al contrario de los Vrikolakas. A nosotros simplemente nos bloquea nuestra transformación y nos debilita un poco, aún cuando nos claven un cuchillo; pero a los Vrikolakas, en cambio, los enferma a través de cualquier forma de contacto y los mata si se nos ocurre clavarle algún objeto punzocortante con ese metal.

- Wow… Eso sí que es asombroso…

- Más que asombroso, sorprendente, porque… Ellos conocen poco de esa cualidad en particular.

- Eso me di cuenta – añadió Drake.

- ¿Y qué hay de los sueños que ambos tienen? – pregunté.

- Los sueños que tienen son en realidad el recuento de su familia, la memoria genética de sus padres… Y eso es lo importante, porque si, como me has dicho, al cumplir los 20 años de edad iniciaron esos sueños, eso quiere decir que el sello se debe romper en cualquier momento… Y la única forma de hacerlo es buscando una daga plateada para que se abra la herida; al abrir la herida, se tiene que invocar a Dios con el corazón y decirle al Camuflado que revele su verdadera naturaleza.

- ¿Por qué?

- Porque el Señor es el único que puede desbloquear la naturaleza de un Loup Garou.

- Oh, Dios…

Mi padre se levantó de su escritorio y, yéndose hacia la ventana, me preguntó:

- Caleb… Dijiste que ambos tienen hermanos, ¿verdad?

- Sí, ambos menores… Y del mismo padre, según nos dijeron las madres de ambos al ir a sus hogares.

Papá se volvió hacia nosotros y replicó con sorpresa:

- ¡¿Del mismo padre?!

- Sí – respondió Drake.

- Oh, Dios mío… ¿Y qué edades tienen?

- 18…

- ¿Y expiden el mismo olor que sus hermanos?

- No – contestó Drake.

- Uhmmm… Entonces este asunto pronto se agravará.

- ¡¿Qué?!

- ¿Qué asunto? – inquirí.

El hombre se sentó nuevamente frente a nosotros, bebió el último sorbo de su té y, con un tono de preocupación, nos comentó estas palabras:

- Hace un par de noches fui a la fiesta de los Walker. Era el cumpleaños de Giada y, bueno, saben ustedes muy bien que no debo dejar de ir a esas fiestas por mero compromiso… Aunque tenga que tolerar a esos malditos Vrikolakas y a su queridísimo líder Félix Thorn...

- ¿Y qué pasó?

- Pues… Resulta ser que Jake habló con Nathaniel.

Drake y yo nos quedamos congelados del miedo.

- ¡¿Q-q-qué?! – exclamé - ¡¿Ese maldito habló con El Asesino de Lobos?! ¡¿Pero por qué?!

Mi padre me miró directamente a los ojos... Y en ese instante supe el porqué.

- Oh, por Dios – murmuré -… Oh, Dios… ¿Jake…? ¿Jake le dijo a Nathaniel sobre ambos primos?

- Y no solo eso - añadió mi padre -. Al parecer Marine también le había dicho a Nathaniel al respecto.

- ¡Esa maldita! – exclamó Drake muy indignado.

- Pero he aquí lo interesante, muchachos…

- ¿Pues qué de interesante tendría si prácticamente esa infeliz condenó a muerte a Chullo y a Lucas?

- Simple: Marine intentó interceder a su favor previamente…

- ¿Cómo? - dije muy sorprendido - ¿Marine… intercedió… por Lucas y por Chullo?

- ¡Eso sí que es una novedad! – exclamó Drake.

- Pues si eso es novedad para ustedes – alegó mi viejo -… Entonces les diré que Marine acusó a Jake de ser un idiota drogadicto que busca joder a la gente.

¡Ahora sí que nos echamos a reír los dos! ¡Increíble! ¡Indecible!

Aquello era demasiado irreal, puesto que Marine es conocida por su alta fidelidad a Jake… Bueno, entre comillas, porque fiel, fiel, fiel que digamos nunca lo ha sido. Realmente es un tremendo atrevimiento insultar al hijo del líder de los Vrikolakas, pero viniendo de la sobrina nieta del actual líder de los Loup Garou, Rudolph Atreides, eso ya era de esperarse.

Aún no lograba entender cómo ella podía tener relaciones con un idiota como Jake ni cómo podía tolerar su olor nauseabundo, pero ahora eso no era lo importante.

- ¿Y cómo reaccionó Nathaniel ante eso? – pregunté - ¿Qué les dijo a los dos?

- Bueno… Nathaniel… Nathaniel ha mostrado un enorme interés en los primos.

Drake escupió su té de menta mientras que yo exclamaba:

- ¡Mierda!

- ¡Debemos regresar inmediatamente al bosque! - aseveró Drake - ¡Los primos podrían estar en inminente peligro al igual que sus familias!

- No hay que acelerar las cosas, muchachos – replicó mi padre con calma -. Si aceleramos todo, entonces él podría sospechar de que estamos protegiendo a los Camuflados.

- Pero si no hacemos algo, entonces morirán, padre – argumenté -. Todos conocemos bien a Danvaugé. Sabemos de lo que es capaz cuando él está detrás de alguna presa… No por nada le llaman el Asesino de Lobos.

De repente se escucha un sonoro golpe desde la puerta de la oficina; mi padre, con voz grave, exclamó:

- ¡Adelante!

La puerta se abrió y, con cierta timidez, acechó Eleonora, la secretaria de mi padre, y nos dijo:

- Discúlpeme la interrupción, señor Corvinus, pero allá afuera se encuentra el señor Danvaugé.

¡Hablando del diablo en persona!

Drake y yo nos levantamos intempestivamente; por Dios que el terror que ambos sentíamos en ese momento era muy indescriptible. Claro, ¿qué lobo no sentiría terror de ver a tamaño hijo de puta insensible que ha matado no a diez, sino a miles de bebés recién nacidos cuyos padres o madres eran Loup Garou o Vrikolakas, todos nacidos fuera de la unión "mística" entre los propios lobos?

Sinceramente sentí piedad por esas madres que han llorado con dolor a sus hijos al verlos morir de manera "accidental" en manos de ese monstruo.

Mi padre, recuperando el semblante, le dijo:

- Dile que pase.

- Ok… Señor Danvaugé, puede pasar.

- Gracias – respondió el aludido con una sonrisa mientras entraba a la oficina.

A simple vista parecía ser un hombre normal, bien arreglado y presentable; con esa musculatura discreta que enloquece a cualquier mujer oculta debajo de ese carísimo traje Gucci, esos ojos cafés oscuros penetrantes, piel blanca, y cabellos negros, ese hijo de puta podría hacerse pasar por un político poderoso en lugar del insensible y ruin socio de Lance Walker y de Félix Thorn en los negocios sucios de contrabando de drogas y armas.

Mirándonos de una manera nada agradable para nuestro gusto, nos saludó:

- Drake y Caleb… ¡Qué sorpresa!

- Buenos días, señor Danvaugé – le saludé con cierto deje de resentimiento.

- ¿Interrumpí algo?

- No – respondió Drake muy tenso -… Ya nos íbamos, ¿verdad, nene?

- Sí… Ya nos íbamos…

Los dos nos despedimos de papá y nos dirigíamos hacia la puerta, pero Nathaniel nos detuvo con esta pregunta:

- ¿Ustedes dos son amigos de dos chicos llamados Lucas D'Arante y José María Domínguez?

Suspiré.

Si por mí fuera, le diría que no, pero eso sería mentirle a un ex convicto de alto calibre como Danvaugé, quien tenía mejor olfato que cualquier Loup Garou para las mentiras. Volviéndome hacia él, le contesté:

- ¿Se puede saber la razón u objeto de la pregunta?

- Uhmmm… Directo el muchacho – me replicó con suspicacia -… Pero, respondiendo a tu pregunta, pues el objeto de mi pregunta radica en que tengo… Curiosidad…

- ¿Curiosidad? – intervino Drake.

- Sí… Verán… No sé si el buen señor Corvinus les habrá comentado, pero hay un ligero chisme que me comentaron Marine y Jake.

- Creo saber cuál es el chisme, Danvaugé… Y sinceramente me gustaría aclarar aquí y ahora que nuestros amigos no son lo que ese idiota de Jake Thorn le ha dicho que podrían ser. Ni Drake ni yo hemos percibido olor alguno por parte de ellos, aparte de lo normal.

- Mmm… Ya veo… Y sin embargo, quisiera… Conocerles…

¡Sobre mi cadáver, maldito perro!, le repliqué mentalmente.

- No creo que consiga nada con conocerles, señor Danvaugé – me atreví a decirle -. Perdería su tiempo en hacer caso a suposiciones ridículas de un drogadicto como Thorn.

- ¡Caleb! – exclamó mi padre con nerviosismo.

- No te preocupes, Arthur – replicó Nathaniel -. Es comprensible la actitud de tu hijo al respecto. Son sus amigos, después de todo…

- Más que comprensible, estoy en mi pleno derecho de defenderles.

- Caleb, por favor – me susurró mi novio -… No lo provoques… Vámonos.

Le hice caso a Drake y, sosteniendo la mirada a ese infeliz, dije:

- Lo siento, señor Danvaugé…

- No te preocupes – me replicó -… Comprendo que estés preocupado por ellos.

Aquellas palabras me dejaron un poco desconcertado; no detecté ningún olor a mentira cuando lo dijo, sino un olor a verdad… Y a angustia.