Entrada para el Evil Plot Raven, de fandom_insano


Título: Cursi
Personajes: Valentine Reeks, Tea Zehler, Shinji Zehler.
Prompt: #2"He venido aquí esta noche porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien deseas qeu el resto de tu vida empiece lo antes posible."
Notas: Continuación de "Segundas Oportunidades", también publicado acá.


Cuando Tea cerró la puerta del refrigerador, con una nueva meta trazada en su mente, Valentine le sonrió, con una de esas sonrisas amplias que mostraba muy pocas veces. Se sentaron en el pequeño sofá de la muchacha y allí se quedaron, hablando. De vez en cuando él se removía para cambiar de posición No fue sino hasta que pensaron en Shinji que su felicidad tomó una pausa.

El problema con el hermano mayor de Tea, no era que fuese sobre protector; afortunadamente, eso se lo había quitado la misma Tea cuando eran niños, sino que, dados los sucesos que habían tenido lugar entre ellos dos, él no confiaba demasiado en Valentine. Lo culpaba de muchas cosas, aunque ambos culpaban a su vez al sufrimiento del propio Shinji, no podían evitar querer tomar ciertas precauciones.

Y así como dos meses atrás, Shinji había arriesgado su propia comodidad y bienestar al contar el tan bien guardado secreto a sus padres; Valentine decidió afrontar al mismo Shinji, con su más guardado secreto. Tenía la ventaja de que el joven llevaba esos dos meses viviendo en su misma casa, (y alimentándose de su comida), así que al día siguiente, faltó a su costumbre de dormir hasta casi el medio día y a las 10 de la mañana golpeó la puerta de la habitación de Shinji.

No hubo respuesta. Fue Riley la que salió de su propia habitación, regañándolo por haberla despertado y entre bostezos, le dijo que Shinji no estaba, que tenía una reunión con uno de los miembros del Concejo, después tendría entrenamiento y luego, iría a la tienda de sus padres, por enésima vez, para ver si su padre había cambiado aunque fuese un poco.

— ¡Bah! Ese tipo es un idiota—, comentó Valentine.
— ¿Shinji o su papá?
— El viejo, Riley. El viejo. Si yo fuera Shinji, ya le habría dado un buen golpe.
— Afortunadamente no eres él. Deberías saber que no debes golpear a tus padres.
— Sí, sí. Es que… El pobre no la ha tenido fácil.
— ¿Desde cuándo te compadeces de Shinji?
— Desde… ¡No me compadezco! Sólo digo que es molesto tener un padre así.

Riley le concedió ese punto. Ninguno de los dos tenía punto de comparación: Ella ni siquiera recordaba a su padre y Valentine nunca lo había conocido, sabía pocas cosas de él. Así que, se conformaban con observar y desaprobar el comportamiento del señor Zehler, porque de cualquier modo, sabían que un padre no culparía a su hijo por la muerte de su abuelo, mucho menos lo echaría del piso que ese mismo hijo había rentado. Valentine dejó de pensar en tantas cosas, y se acostó en el sofá, donde volvió a quedar dormido de nuevo, Riley también volvió a dormir a su cuarto.

Había sido un día complicado, pero no aburrido, al menos quitando la parte en que Nelly se había explayado en un discurso de casi dos horas sobre Shinji no recordaba que. El entrenamiento había sido bastante cómodo, Samantha no los había regañado tanto. Y luego, estaba su padre, con quien ni siquiera se había molestado en hablar, se había rendido, no le importaba. Él viviría su vida y su padre la de él. Punto. Así estaba mejor.

Cuando entró a su casa, (le había costado acostumbrarse a referirse a ésta como propia), Riley estaba sentada en el sofá, viendo televisión, Roa estaba a su lado y Taku cabeceaba, sentado en una silla. Shinji fue directo a su habitación y cuando encendió el interruptor de la luz, casi cayó al suelo: Valentine estaba sentado en su cama, con expresión inusualmente seria.

— ¡Qué demonios haces acá!
— Todo eso me pertenece, hago lo que quiera.
— Tú mismo dijiste que nadie me molestaría en mi habitación... ¿Qué quieres?
— Bueno… Te lo diré de una vez, si eso es lo que quieres—, Valentine suspiró, antes de continuar. — Tea… Bueno, pues… Ella y yo hemos llegado a un acuerdo…
— Espera—, interrumpió el otro, sentándose en el suelo. — Continúa.
— Un acuerdo. De volver…
— ¿Volver?
— Déjame terminar. Volver a intentarlo.
— Te refieres a intentar tener un…
— ¡No, no, no! No, no es eso… Quiero decir, una relación. No saques conclusiones apresuradas, lo otro puede esperar, cuando ella quiera.

Shinji se pellizcó un brazo, esto tenía que ser un sueño. No. Una pesadilla. ¿En qué estaba pensando? ¿No le había bastado con lo que había hecho y quería repetirlo? O tal vez…

— Mira, si quieres que me vaya, me voy—, le dijo— Pero no me vengas con eso.
— ¿Qué? ¡No! Riley ha disfrutado mucho tener a su mentor acá y a mí también me parece bueno. Nos haces compañía y tus postres son lo mejor. Es verdad.
— No te creo. Para nada. No puedes ser tan sádico y estúpido.
— Está bien. Te lo diré de la manera en que lo pensé esta mañana.
— ¿Mientras dormías?
— Más o menos. Pero es la verdad. Mira… Esto es cursi, y no sé qué te parezca, pero te repito: Es la verdad. Shinji, quiero a Tea. Quiero que tengamos una familia: Nietos, sobrinos y bisnietos, si es posible. Para eso invadí la privacidad de tu habitación a estas horas de la noche, para decirte que quiero pasar el resto de mi vida con tu hermana y cuanto antes empiece ese "resto de mi vida", mucho mejor. —La mirada de Valentine fue hacia la ventana, mirando el cielo donde solo resplandecía la luna solitaria. Le había dicho la verdad y nada más que la verdad. Había sido sincero y expresado todo lo que tenía dentro de su cabeza en un montón de palabras que le parecía definían correctamente sus sentimientos. Solo quedaba esperar.

Shinji lo captó. Captó que Valentine era sincero y que no había asomo de duda en su expresión. Captó que haber hablado con él era lo que más quería, porque le preocupaba lo que pudiese pensar y aún más, su reacción.

— Mira que eres cursi. —, le dijo. No sonrió, pero su tono era de broma. Eso era bueno. No importaba que no hubiera sonreído, Shinji no sonreía desde que había muerto Rose, su falta de sonrisa era el sólo un pequeño símbolo del más largo duelo al que se hubiese sometido jamás. Valentine confió en el buen juicio de Shinji y en que no se iba a enojar y mucho menos a querer matarlo.
— Sí me vuelvo a equivocar, te doy permiso para que me mates—, le dijo, antes de salir—Solo procura que Riley no lo vea y tampoco Tea.
— Con gusto—, respondió Shinji, mientras escuchaba la puerta cerrarse, pensó que, su hermana podría tener la felicidad que él no había tenido, se lo merecía.