Diavolo Nuovo-Opus Dei es una serie original de Producciones Gran Torre, se prohíbe su reproducción o uso por terceros salvo para material de Fan Fics, Fan Arts y Juegos de Rol.

Pd

Si alguien hace un Rol de esto que me avisen para entrar XD.

Capitulo 02

Camino al Edén

(Segunda Parte)

Serie: Diavolo Nuovo.

Género: Sátira religiosa.

Fecha de inicio: 9/11/2012, 5:59 pm.

Fecha de término: 11/11/2012, 1:29 pm.

Autora: Silvia Vega Gutiérrez, directora jefe de Producciones Gran Torre.

-o-

-¿Qué?

-Los encontramos hace un mes, Peste esta trayéndolos ahora, no podría ser más perfecto.

-¿Qué es…un ángel…?-se atrevió a preguntar Lilith.

Antes de que Emanuel intentase responderle una flecha entro en el refugio y se clavo certera en el piso donde se disolvió formando un mensaje: "Vienen demonios, único escape hacia el este"

-Le dije a Peste que sobrevolara su casa para ver si nos seguían, hay que irnos.

-Hay una ciudad en esa dirección, la conozco bien-dijo Mammon.

-¿Emanuel?...en serio…estoy muy asustada…

-Tranquila, iremos a otra parte ahora donde estar más seguros, yo voy a resolver esto.

Le dio un beso en la frente y sin soltar su mano le ayudo a salir, como no podían volar y no estaba dispuesto a soltarla se fueron a pie guiados por Mammon, estaban pasando demasiadas cosas en muy poco tiempo y eso le provocaba dolor de cabeza, sin poderes, ¿Cómo defendería a Lilith de sus perseguidores?, ¿Qué hacer si los Golems trataban de arrebatársela?, quizás estos ángeles que habían capturado le ayudasen aunque no acababa de comprender que hacían dos de ellos vagando por la tierra.

Caminaron rápidamente, la ciudad abandonada era bastante grande pero una flecha roja aquí y otra por allá les permitieron encontrar el camino, Hambruna iba quitándolas para que no guiasen a otros, finalmente dieron con Peste afuera de un edificio de apartamentos, arco en mano y vigilando desde una ventana rota, no estaba solo, le acompañaba un ángel de cabello blanco y uniforme negro con una enorme hoz en la espalda.

-¿Teuffel?-estaba que no se lo creía, el aludido le sonrió.

-¿A quién esperabas?, el Arcángel de la Muerte no tiene mucho que hacer donde reina la vida…hola, Lucifer, nunca creí que me alegraría de verte.

-¿Cómo me…?

-¿Estas con ellos?-pregunto Emanuel indignado, notando su calma y que no llevaba amarre de ningún tipo.

-Más o menos, al menos no fui tan estúpido de querer pelear uno contra cuatro como Rafael.

-Ese idiota-se burlo Peste.

-¿Dónde lo dejaron?-pregunto Anti.

-Adentro en una cama, sigo pensando que no debimos darle el antídoto aun.

-Tenemos al Ama, ¿para que seguiría peleando ahora?-miro a los otros-entremos, se acerca la noche y los demonios estarán en ventaja, Peste hará la primera guardia.

Así lo hicieron, para cualquier análisis ahora eran prácticamente rehenes, Teuffel, cuyo lado no quedaba claro, les llevo a la habitación donde estaba Rafael, el arcángel azul yacía en una cama, lucia bastante desmejorado, pálido y como enfermo, al verlo por fin Lilith tuvo una reacción que no tuviera que ver con su temor a las circunstancias, soltó la mano de Emanuel y se sentó junto aquel hermano que desconocía, era la cosa más bella y más triste que hubiera visto jamás.

-¿Qué es lo que tiene?-pregunto acongojada.

-Peste le ha mantenido envenenado desde que nos atraparon, era la única manera de evitar que peleara, ya le dimos el antídoto pero tardara en hacer efecto.

-Teuffel, por Dios, ¿Qué hacen afuera?, explícate.

-Primero lo primero-tenia la bolsita azul de Rafael sobre una mesa, saco unos frasquitos de vidrio y le dio uno a cada uno-los tres están heridos y cansados, beban eso-se dirigió a Anti-ya me di cuenta de que de que no conoces las necesidades de los mortales, envía a alguien a buscar agua y comida.

-No me digas que hacer, ya sabía, iré con Hambruna, Guerra, quédate a vigilarlos, remplazaras a Peste en la segunda guardia, y tu no hagas nada de lo que puedas arrepentirte.

-No prometo nada ;)-Anti le miro de mal modo y salió con Hambruna-algo sobre los Golems, su falta de piedad es más bien ignorancia, si sabes eso puedes incluso aceptarlos.

-¿Es seguro beber esto?-pregunto Lilith viendo su botellita.

-¿Disculpa?, claro que lo es.

-Amnesia-dijo Emanuel-y te lo explicare luego de que tú hables, tranquila, puedes beberlo.

Los dos lo hicieron, las botellitas contenían el elixir de sanación que Rafael preparaba a base de hierbas y su propio poder, al momento Lilith sintió que un suave calor le invadía y vio asombrada como sus moretones y rasguños desaparecían, Mammon solo se quedo mirando la botella y luego la guardo en su mochila, sus cicatrices eran un recordatorio de su vida normal y no le interesaba perderlas; con Peste atrincherado en la ventana y Guerra vigilando la puerta no podían hacer otra cosa que ponerse cómodos y esperar.

-¿Por dónde empiezo?-dijo Teuffel sentándose y dejando su Hoz a un lado-cuando se rindieron y todos pensamos que la guerra había concluido…luego cayo esa luz y lo siguiente que supimos es que estábamos en el Cielo y de ustedes ni rastro, no es que nos dijeran que habían muerto pero la mayoría pensaban que habían sido fulminados por lo que hicieron, yo no, siento cada muerte, sabía que aun vivían pero si Dios no hablaba no iba a ser yo quien le expusiera…

-Prometió dejarnos vivir en paz.

-Sus razones no me importan, después se dedico a repartir cargos, Miguel dirige el Edén ahora, Uriel y Gabriel también están allí, no sabíamos que había sido de los demonios hasta que Rafael se atrevió a preguntar.

-Pero claro-dijo Emanuel cayendo en la cuenta-Evel, debe estar preocupado por él.

-Preocupado es poco-Peste desde su puesto lanzo una exclamación despectiva-cuando Dios dijo que aun estaban en el Infierno pero que no podíamos volver a verlos decidió abandonar el Edén, fue cuando decidí acompañarlo.

-¿Tu porque?

-Paloma, sabes que está en la Mansión de los Justos y no tuve la oportunidad de buscarla antes de la batalla, además como Ángel de la Muerte puedo pasar la barrera del Hades desde cualquier entrada…lo malo es que no encontramos ninguna- suspiro-le hemos estado dando vueltas al globo por años, seis de las siete entradas están completamente bloqueadas y nos dirigíamos a Xibalbá como ultima opción, no comprendíamos lo que sucedía abajo hasta que hace un mes nos encontramos con estos sujetos, nos atacaron primero, como Rafael es hermano de Lucifer pensaron que su sangre les ayudaría a hacer una brújula guía.

-¿Hermano?, ¿es mi hermano?, Emanuel, nunca me dijiste que tenía un hermano.

-Esto…bueno…en realidad también soy tu hermano…

-D: ¿Qué?-por alguna razón se sonrojo-hay no, esto es muy malo, muy malo…

-No es tan…espera…0/0 ¿Tu en que estabas pensando?

-¡Nada!, nada…nada, puso distancia- ¿nos estabas diciendo…Teuffel?

-Voy a hacer de cuenta que esa escenita no tuvo lugar…-dijo mirándoles de soslayo-como sea, éramos dos contra cuatro y los Golems de por si son casi indestructibles, cuando nos sometieron intente razonar y que trabajáramos juntos, Rafael no estaba dispuesto, quería ir directo a Xibalbá, fue cuando lo envenenaron, podrían haberlo matado si no intervengo.

-¿Ustedes no hacen nada a medias, verdad?-pregunto Mammon, Guerra se rio.

-El veneno de Peste es solo para matar, me alié con ellos y así podía suministrarle a Rafael suficiente medicina para que sobreviviera sin recuperarse del todo, ahora que le di el resto debería despertar por completo.

Emanuel asintió aunque dudaba de los motivos de Teuffel, solo el hecho de que dejara que envenenaran a Rafael y permitiera que lo mantuvieran en ese estado largo tiempo era inaceptable pero considerando que el ahora ángel oscuro había sido un demonio en sus inicios quizás no debía sorprenderle tanto su falta de escrúpulos.

Anti y Hambruna regresaron con lo que habían podido encontrar, entre ello una vaca bastante grande que tuvo el triste desatino de perderse cerca de Hambruna, estaba algo flaca pero le sacaron provecho, Lilith quiso quedarse cuidando de Rafael asique durmió en la misma habitación, Mammon se acostó al lado de la cama y Emanuel termino durmiendo en un sillón, víctima del cansancio, como a media noche le despertó un ruido pero solo era Guerra cambiando de turno con Peste, noto que Teuffel y Anti también estaban despiertos y no quiso que lo notaran asique mantuvo los ojos cerrados.

-¿Cuál se supone que es el plan ahora?-preguntaba el arcángel.

-Sabíamos que una razón tendría que existir para que el Ama no volviera con nosotros, era de esperarse.

-La amnesia no importa, yo pase por eso, pero se volvió humana, sin sus poderes es totalmente inútil, nuestra mejor alternativa es llevarla al Edén y convencer a su Padre.

-Nosotros no podemos entrar allí, ¿y si no la deja volver?, su Dios ha demostrado ser una criatura traicionera.

-No veo que propongas una mejor idea.

-Supongo que mi opinión no cuenta-dijo entonces Emanuel sobresaltándolos-¿pero acaso soy el único que recuerda que Padre siempre hace las cosas por una maldita razón?

-¿De qué estás hablando?

-Estoy hablando-dijo incorporándose-de que llevo las últimas horas preguntándome porque todo lo que hice durante estos años parece no haber servido de nada y no tengo más remedio que aceptar que no lo sé, así como ustedes no saben porque Padre está dejando que el Infierno de convierta en un vertedero o porque permitió que tu y Rafael se salieran del Edén para encontrarse con ellos, ¿no te parece sospechoso?, tenemos todo lo que hace falta para ir a verle, hay que ir, no hay vuelta de hoja.

-Solo acepto ordenes de mi Ama-dijo Anti- ¿Qué tal si no queremos llevarla?

-¡Círculos!-la exclamación de Guerra despertó a los demás-¡Ya nos encontraron y traen refuerzos!

-¿Tenias que abrir la boca, cierto?

Emanuel se asomo a la ventana y se llevo una fea sorpresa, no solo venían como treinta demonios rebuscando por la calle sino otro montón de personas en andrajos que hacían sonidos espeluznantes.

-¿Y esos quiénes son?-pregunto atónito.

-Pecadores-dijo Hambruna asomándose-el nuevo Amo consiguió su lealtad liberándolos de sus zonas de castigo, por eso se volvió tan poderoso, nos superan en número.

-Pero será solo eso, no dejan de ser personas, ¿verdad?

-Son almas malditas-dijo Teuffel-han sufrido tanto que ya nada les afecta y no piensan en otra cosa que causar más dolor.

-Tenemos que escapar ahora-dijo Emanuel mirando a su hermana.

-No sin antes darles una lección…

Como si fuese una señal, Guerra dio un salto largo desde la ventana, lanzando un grito de batalla cayó al suelo con la lanza por delante y el impacto de su tremenda fuerza hizo temblar toda la calle echando por tierra a varios demonios y muchos pecadores, Hambruna se le unió en el acto y Anti le siguió, Peste se mantuvo arriba y empezó a disparar sus flechas a la multitud, aquello parecía la escena de una película de zombis.

-Suban al techo-les indico Teuffel antes de tomar su hoz y unirse a la batalla.

-Vamos, mamá-dijo Mammon cargando a Rafael- ¿Emanuel?

-…Adelántense, les alcanzo en un momento-aun tenía su martillo de madera.

Lilith estuvo a punto de decirle algo pero Mammon tomo su mano y le obligo a seguirla, creía entender las razones de su tío, necesitaba sentirse útil, saber que aun era capaz de protegerlos, como el elevador se había caído hacia años subieron por las escaleras, lo bueno de los ángeles es que pesan como plumas, luego de verlos subir Emanuel bajo para salir a la calle, no más estar afuera y dos tipos de aspecto abominable se le fueron encima, empujo a uno y le rompió la cabeza al otro a pesar de lo cual seguían gruñendo y tratando de agarrarlo, lo dicho, puramente zombis.

-¿Me dicen cual es el punto débil de estas cosas?-pregunto repartiendo martillazos- ¿Cómo los matamos?

-No deberías estar aquí, Emanuel-dijo Teuffel cubriéndole-y respondiente a tu pregunta-corto a tres de un golpe vaporizándolos-ya están muertos, lo menos que podemos es hacerlos desaparecer y caerán de vuelta al infierno donde pertenecen.

-Para luego volver-agrego Hambruna que con su enorme bumerán los arrojaba por varios.

Guerra estaba en su elemento, no solo usaba la lanza a gran velocidad sino que golpeaba y pateaba sin medir sus fuerzas, destrozando a los enemigos a veces de un solo golpe, los otros aparte de luchar por su cuenta debían mantener la distancia para no salir afectados por el ataque ciego del Golem, Peste se preocupaba fundamentalmente de mantener alejados a los demonios del edificio pues sus flechas envenenadas no harían nada en los espectros, Anti cubría la entrada dando tajos de aquí para ya con su espada, por lo visto solo la Hoz de Teuffel y los demoledores ataques de Guerra podían hacer desaparecer a los pecadores, en cuanto a los demonios que parecían animales hambrientos y rabiosos no quedaba de otra que eliminarlos, no dejaban de ser seis contra más de doscientos pero lograban imponerse.

Mammon vigilaba la acción desde el techo, se había armado con un cuchillo por aquellas, a diferencia de Emanuel que había llegado a creerse lo del "Felices para Siempre", el nunca había dejado de esperar el momento en que la realidad llamara a su puerta y se había preparado cada día para enfrentarle, ahora que sabia en cierto modo donde había parado su esencia oscura sentía que debía reclamarla al igual que su lugar en el mundo, él no anhelaba una vida tranquila y normal, aunque amara a su madre y lo fingiera para ella, sabía que tenía un destino aun mayor; le pareció que los enemigos empezaban a mermar cuando vio que a la distancia se acercaba otro contingente de espectros, esas criaturas podían atravesar la barrera del Hades desde cualquier campo de muertos.

-Vamos a necesitar un milagro para salir de esta…, madre, ¿te sientes bien?

-No me gusta verte con eso…-estaba sentada junto a Rafael, abrazándose las rodillas-no me gusta nada de esto :(, quiero volver a casa y que todo sea normal…

-Mamá…

-Por favor…dime que solo es otra pesadilla, que me voy a despertar como siempre…

-…No puedo, seria mentirte…-fue hacia ella y la abrazo-vamos a estar bien, te lo juro, yo…0O!

Acaba de ver a un demonio subir desde un flanco no defendido, sujeto a su madre contra sí y se preparo, aparecieron otros dos, no iba a poder contra todos si le rodeaban y allá abajo estarían tan ocupados que no iban a saber lo que ocurría, los demonios les chillaban de forma estridente y se acercaban despacio, en ademan cazador.

Abajo no les dio chance de relajarse cuando el segundo grupo de pecadores se lanzo contra ellos, daba la impresión de que salían tres por cada uno que destruían y a Emanuel empezaban a agotársele las fuerzas, el enemigo les estaba haciendo retroceder, incluso Guerra se vio superado cuando se le fueron como cuarenta encima, los pecadores no tenían fuerza sobrehumana pero pateaban, golpeaban, rasguñaban y mordían como animales y nada parecía detenerlos, Emanuel se tropezó de pronto con aquel al que le había roto el cráneo y que se había quedado allí tirado en el piso como si tal cosa, fue debido a eso que vio como algunos demonios estaban escalando el costado del edificio.

-¡Están subiendo al techo!-justo entonces el pecador caído reacciono y trato de morderlo, rodo sobre este y le cayó a martillados- D: ¡Anti!, ¡Lilith necesita ayuda!

-¿¡Que!?-miro para arriba- maldición, ¡Peste, cubre todo el edificio, demonios!

Peste giro en el aire para disparar hacia arriba pero uno de los demonios que escalaban lo vio y se arrojo contra él derribándolo, los pecadores estaban por todas partes, parecía ser el fin cuando súbitamente un resplandor azul apareció en el techo deslumbrándolos a todos, Emanuel se cubrió con un brazo tratando de mirar y tuvo que tirarse al suelo al segundo siguiente cuando un millar de flechas luminosas llovieron sobre el campo, se hizo silencio…

Cuando se atrevió a levantarse vio que la calle entera era un sembradío de flechas azules, habían caído certeramente sobre cada pecador y demonio pero a ellos no les habían ni despeinado, miro hacia arriba y aunque ya sabía lo que era se alegro en el alma al ver a Rafael volando sobre el techo y con el arco sobre su cabeza, descendió un momento después y ya no lo vio más.

-¿Y tu porque no sabes hacer eso?-le pregunto Hambruna a Peste rompiendo el silencio, Guerra se echo a reír.

-¬¬ Váyanse al diablo, podría si me diera la gana.

Amanecía cuando se reunieron en el techo, Rafael había tenido tiempo para recuperarse un poco de la impresión al ver a su hermana, después de todo había pasado varias semanas semiconsciente asique no estaba enterado de casi nada, miraba sus manos cuando los otros subieron, sorprendido de lo fuerte que estas se habían tornado por el trabajo casero.

-Veo que has tenido una vida dura pero saludable-rozo su cabello-estas bronceada y todo, apenas te reconozco…ojala pudiese hacer algo con tus recuerdos pero eso…está por encima de mí.

-Está bien, gracias por salvarnos.

-:) Y tú, Mammon, que grande estas.

-Ya venía siendo hora, tío.

-Pero todas esas cicatrices, déjame…

-¡No!- se le aparto-gracias pero estoy bien así-el ángel le miro con preocupación-mira, allí viene el tío el Emanuel.

-¿Están bien los tres?-pregunto, Lilith fue a abrazarlo.

-Desperté apenas a tiempo…me alegra verte con bien.

-Todos estamos a salvo-dijo Lilith, algo le alegraba-dime, ¿somos ángeles como nuestro hermano?

-Ah…bueno…algo así…tu si… ¿Cómo te explico?

-¿Ya te sientes mejor, Rafael?-pregunto Teuffel en ese momento, el otro le miro y sus ojos azules relampaguearon de furia.

-Tu…-fue directo hacia él y le encaro, Teuffel era bajito pero no se amedrentaba con nada.

-¿Me vas a pegar o qué?

-No vuelvas…a dirigirme la palabra…nunca más…-dijo ahogado por la rabia-nunca más, ¿está claro?- y se alejo.

-0oU ¿Qué?, ¿eso vas a hacerme luego de mantenerte apenas vivo por casi un mes?...-Rafael le ignoro-¿y tampoco me vas a hablar?-miro a Anti como buscando confidente-¿puedes creerlo?, si también sabia que le había aplicado la ley del hielo a Azrael pero no sabía que era costumbre.

-¿Y él que le hizo?

-Yo que sé, no había nacido en esa época…

-Si terminaron con los emotivos reencuentros-se metió Hambruna-los espectros no salen a la luz del día y si algún demonio escapo vivo para delatarnos tardaran en enviar más, propongo que nos perdamos antes de eso.

-¿Perdernos?-dijo Rafael, les había estado dando la espalda pero ahora se volteo hacia Lilith-no, hay que llevarlos al Edén de inmediato.

-Ese era nuestro plan-dijo Teuffel-pero creí que querías ir a Xibalbá.

-Sí, tenemos que llevarla-siguió como si no hubiera escuchado al otro-yo quería ir a Xibalbá pero es una locura hacerlo solo, Uriel es el único que conozco que ha sobrevivido al paso.

-Oye, ahora que lo dicen-dijo Emanuel dirigiéndose a los Golem-¿ustedes por donde salieron?, ¿por Xibalbá?

-Ni que fuéramos suicidas-dijo Anti-abrimos una de las salidas y escapamos pero ya la deben haber cubierto otra vez.

-Estamos perdiendo el tiempo, si vamos a decidir un camino hay que hacerlo ahora.

Anti se llevo por aparte a Rafael y se pusieron a discutir, el primero sabía que tenía la ventaja de la fuerza de su lado y no estaba convencido de llevar a su Ama donde quizás no la recuperase, el segundo estaba decidido a zanjar ese asunto de la manera correcta pero seguía demasiado débil, más por haber usado su técnica especial, si no razonaba con el Golem no podría enfrentarse a los cuatro de nuevo.

-Odio esto-reclamo Mammon por lo bajo-¿es que nuestra opinión no cuenta?

-La verdad es que no-dijo Teuffel-harán lo que Anti ordene y él solo obedecería a Lucifer.

-¿Emanuel?, ¿Qué crees que sea lo mejor, dime?

-Lilith…U.U, creo que lo más seguro seria el Edén, aunque Padre no quiera regresarte tus recuerdos, tampoco dejarían que te lastimaran.

-Solo estás hablando de mi, ¿y mi hijo?, ¿y tú?, no quiero dejarlos.

-Claro que no, pero esto se trata de ti, hay que protegerte.

-…Muy bien…creo que se que hacer…

Apretó las manos de Emanuel para darse valor y luego se acerco a Anti y Rafael, como seguían debatiendo tuvo que carraspear para llamar su atención.

-Yo…yo quisiera…-que ambos la vieran no le hacía sentir más cómoda-quisiera…que me llevaran a ese lugar, el Edén…por favor…

-Es una sabia decisión-dijo Rafael con una sonrisa.

-Ama, no se apresure, déjeme decidir esto a mí.

-No, no, enserio…en serio quiero ir allá…

-Creo que debería pensarlo me…

-¡Dije que me lleves allá!-dijo alzando la voz por vez primera, Anti dio un respingo- ._. … ¿por favor?

-…Como usted ordene, Ama.

-Gracias-dijo dedicándole una sonrisa.

-0/0 De nada…Ama…

Lilith volvió con Emanuel sonriendo por alguna razón que no lograba definir, nunca había exigido algo que pudiera recordar y que le obedecieran le gustaba, ¿sería eso correcto?, tampoco se había dado cuenta de la confusión que había provocado en Anti al darle una orden como lo hubiese hecho antes para luego ofrecerle un gesto lindo y amable, que siempre había querido pero jamás había esperado, el pobre no sabía si encogerse dócilmente o henchirse de orgullo asique no hizo ninguna, se mantuvo neutral y se dispuso a obedecer.

-Está decidido, llevaremos al Ama al Edén, Rafael, nos guiaras hasta allá.

El solo salió iluminando los tejados y haciendo desaparecer con su fulgor los despojos dejados por los espectros malditos, comieron algo y se dispusieron a partir, tendrían que volar y Rafael quería llevar a Lilith en su espalda pero esto estuvo a punto de ocasionar otra discusión de parte de Anti que no quería perderla de vista, al final fue ella la que lo soluciono decidiendo que Anti le llevara para alegría del Golem y preocupación de los demás, Peste cargo entonces con Emanuel y Teuffel con Mammon.

Rafael ascendió entonces, dio un par de vueltas para estirar las alas que había tenido guardadas largo tiempo y señalo una dirección, partieron rumbo a la salida del sol, finalmente estaban de camino al Edén.

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